¿De verdad ha ganado Rubalcaba?

 

El pasado sábado Borja Ventura publicaba este artículo en Lainformación.com centrándose en Alfredo Pérez-Rubalcaba, quién seguramente sea el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno. En el artículo, Ventura me entrevistó junto a Xavier Peytibí, Rafa Rubio y Jordi Rodríguez Virgili. Este es el artículo:

 

¿De verdad ha ganado Rubalcaba?

Rubalcaba es Rasputín, la mano que mece la cuna, el hombre que urde todas las estrategias del socialismo español, el estratega, el cerebro. El que más poder concentra en el Gobierno después del propio presidente. Quizá incluso por encima del presidente. Es vicepresidente primero y, como ministro del Interior, la voz al frente de los servicios de inteligencia. Es, despejada la incógnita Chacón, el candidato in pectore del PSOE para batirse con Rajoy. Es el ‘top dog’, el candidato mejor colocado en el idioma de los politólogos ¿Seguro?

La renuncia de Chacón elimina a la que se postulaba como su principal rival en unas eventuales primarias, pero no parece haber calmado las aguas del socialismo. Las redes sociales eran este jueves un hervidero de comentarios criticando la supuesta ‘mano negra’ que habría obligado a la ministra de Defensa a renunciar a una candidatura para evitar la división interna del partido, como antes se especulaba con la ‘mano negra’ de Rubalcaba tras la petición de Patxi López de celebrar un Congreso Extraordinario.

En el PSOE el debate ya no era entre partidarios de Chacón y partidarios de Rubalcaba, sino directamente entre quienes pedían primarias para intentar cerrar la crisis rápidamente y quienes pedían un Congreso Extraordinario, es decir, la cabeza de Zapatero.

El vicepresidente “sale reforzado, más que beneficiado”, cree Albert Medrán, consultor de comunicación política. “Llega al comité sin la adversaria que podía hacerle más sombra y con una necesidad imperiosa de cerrar este capítulo cuanto antes”. Por su parte Xavier Peytibi, consultor político, considera que sale beneficiado sólo en parte porque “termina la guera interna en el PSOE” y “probablemente será el candidato”, pero advierte que el beneficio será “a corto plazo, pero no sé si lo será a medio plazo”.

También Jordi Rodríguez-Virgili, subdirector del máster en Comunicación Política de la Universidad de Navarra, incide en la cuestión de los plazos: “A corto plazo le beneficia”, dice, porque “le despeja el camino como candidato sin el desgaste de una primarias competidas, desgaste de tiempo, de esfuerzos, de divisiones… pero se siembran dudas, sospechas y desconfianzas sobre Rubalcaba, lo que podrá afectarle más a largo plazo”.

Ataque al vicepresidente

El discurso de Chacón fue, en su opinión, “un ataque muy duro” porque, aunque no lo citase, “cuando habló de movimientos internos que han amenazado la estabilidad del Gobierno y la autoridad de su presidente, la mayoría ha pensado en él”. En opinión de Rodríguez-Virgili, el movimiento de la ministra de Defensa “no solo refuerza la imagen de Rubalcaba como un político maquivélico, que maneja los hilos entre bambalinas, sino que proyecta la idea de un candidato capaz de amenazar la estabilidad del Gobierno y el partido en beneficio propio”.

Rafa Rubio, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, es más pesimista con las consecuencias de la retirada de Chacón en la imagen de Rubalcaba: “Le ha posicionado al lado de la estructura, le ha cerrado cualquier posibilidad de presentarse como renovador, como un agente del cambio”.

Y ahí es donde entra Chacón. Pocos hablaban ayer de él, porque la ministra de Defensa centró los flashes. Los barones y cargos del partido hablan de su “generosidad”, de una renuncia que ayuda al PSOE en un momento difícil. Las redes sociales vivieron lo que los analistas llaman ‘efecto underdog’, es decir, un arrebato de simpatía por el candidato perdedor. Rubalcaba es ahora el ‘top dog’, el mejor situado, pero tiene un reto según Medrán: “Debe tener la capacidad de superar las brechas que esta situación haya causado” en el partido. Si no, Chacón aguarda agazapada en el futuro.

Un discurso cargado de intenciones

“Chacón gana enteros como futura líder, vista como una persona de partido después de su movimiento estratégico de un paso atrás y por su edad. Además, no se verá salpicada por lo que suceda el año próximo”, comenta Peytibi. “A partir de marzo de 2012, en caso de que el PSOE pierda las elecciones, estará en primera línea como la potencial salvadora y nueva líder”.

El “paso atrás” de Chacón deja solo al frente a Rubalcaba, pero si no tiene oponente no tendrá el refrendo de unas primarias para aglutinar a las federaciones a su alrededor. Hasta este jueves era un candidato sólido que aportaba experiencia y peso político, y ahora es un candidato impuesto, el nombre que el aparato del partido ha escrito en las papeletas de las primarias buscando una aclamación poco creíble.

¿Es posible que alguien dé el paso y quiera competir con el vicepresidente en las primarias? “Siempre hay la opción de que aparezca alguien, pero sería una verdadera sorpresa. Sería ir contra Rubalcaba y arriesgarse a terminar su carrera política como candidato de futuro”, advierte Peytibi. Pero sacrificar a un ‘hombre de paja’ podría devolver el lustre a la hipotética candidatura de Rubalcaba, tocada por el discurso de Chacón, lleno de cosas que “quería” hacer y que dio la imagen de que no le dejaban llevar a cabo.

Algún barón socialista hablaba de posibles “sorpresas” en el Comité Federal. Toda conspiración es poca para quienes ven en Rubalcaba a un Maquiavelo moviendo los hilos.

 

Un debate con Rajoy

“Señor Rajoy, le emplazo a debatir en un cara a cara sus propuestas para España”. El candidato o candidata que elijan los militantes del PSOE debería pronunciar una frase similar a esta, si no en la noche electoral, en la primera semana de campaña. Rubalcaba o Chacón podrían sacar ventaja en un eventual cara a cara con el líder de la oposición. Y para ello, deberían conseguir un compromiso antes de que las encuestas puedan desaconsejarlo, especialmente en Génova 13.

Rajoy aceptó debatir con el presidente del Gobierno en dos ocasiones durante los días previos a las elecciones de 2008. No se producía un debate de estas características desde 1993. En un país en el que los debates electorales son la excepción y no la norma, el componente estratégico del cara a cara tiene mucha relevancia. Y ahí, a priori, el PSOE saldría con ventaja.

La estrategia de debates del PP en 2008 no tuvo el efecto deseado. Ni el debate de Pizarro con Solbes ni los dos de Rajoy con Zapatero ayudaron a convencer al acotado sector del electorado que decide el voto gracias a este tipo de cara a cara. De ellos, Rajoy repetirá como candidato.

Si el candidato o candidata socialista pide debatir y el PP se niega, tendrán en ello un argumento de campaña para atacar al candidato que va en cabeza. Si Rajoy acepta debatir y sigue la estela de 2008, podrán atestarle un golpe importante. El PSOE lo necesita.

Dos debates interesantes

Si tomamos a los dos candidatos que se cree pueden ganar las primarias, Rubalcaba y Chacón, los debates con el líder de la oposición mostrarían matices muy interesantes. Un debate con Rubalcaba daría pie a un enfrentamiento intenso. El socialista es uno de los mejores oradores de la política española y lo demuestra en sus intervenciones en las Cortes.
Chacón, sin embargo, daría paso a una imagen muy parecida a la del debate de Ségolène Royal con Sarkozy en 2007. La diferencia principal es que Sarkozy fue mucho mejor en ese debate que Rajoy en los cara a cara con Zapatero en 2008. En todo caso, ambos debates mostrarían dos tipos de candidatos muy diferentes y, a priori, superiores al candidato del Partido Popular.

La decisión de Rajoy

Si el candidato o candidata socialista le pide un debate, ¿qué debe hacer Rajoy? Declinar la invitación puede ser arriesgado, pero más puede serlo exponerse a los pobres resultados de 2008. Si no tiene la seguridad de poder mejorar, anunciar su decisión sin tapujos y volver a centrar la campaña en sus temas es lo más aconsejable.

Sin embargo, Rajoy puede hacer de la necesidad, virtud. Cualquier análisis de debilidades constata sus dificultades en un cara a cara. Por ello, una buena preparación y una buena estrategia de debate podría tener buenos resultados. En su partido tiene precedentes: el primer cara a cara de Aznar con González mostró como un buen juego de expectativas y una preparación intensa decantaron la balanza hacia el conservador. ¿Estará preparado para ello?

Los debates como tema de campaña

La campaña de las elecciones catalanas de 2010 es un claro ejemplo de cómo los debates pueden convertirse en un tema de campaña. PSC y CiU no llegaron a un acuerdo para la celebración de debates cara a cara entre José Montilla y Artur Mas. La oferta del PSC incluía un debate en castellano y en una televisión privada. El acuerdo no fue posible. Durante el debate a seis celebrado en TV3, Montilla reprochó a Mas que no se hubiera celebrado el cara a cara y, en su cierre del debate, emplazó a Mas a celebrarlo. El moderador del debate, Josep Cuní, se ofreció a celebrarlo en ese mismo momento y la discusión entre los candidatos tras el debate dejó una imagen para el recuerdo.

Los días posteriores al debate a seis, el cara a cara estaba en el aire. Los análisis sobre ese tema desviaron la atención de lo que realmente había ocurrido en el debate celebrado –nada favorecedor para Montilla- y dejó que ese tema dominara la agenda de dos días enteros de campaña.

Los debates, como los clásicos de futbol entre Barça y Madrid se empiezan a jugar mucho antes del pitido del árbitro. Rajoy lo sabe. Y el futuro candidato o candidata del PSOE también. Un debate con Rajoy puede ser el tema.

Zapatero anuncia la retirada de las tropas de Irak

El domingo 18 de abril de 2004, el recién investido presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, convocó a los medios. Su primer acto público como presidente fue el anuncio de la retirada de las tropas españolas de Irak.

Compareció por la tarde en el palacio de La Moncloa junto al ministro de Defensa, José Bono, y la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. Consiguió que las televisiones cortarán sus emisiones dominicales para informar de un hecho que cambió la relación con Estados Unidos y supuso uno de los primeros golpes de efecto de Zapatero en sus primeros 100 días de gobierno.

Han pasado siete años tras ese acto y esa decisión. Los puentes con Estados Unidos parecen más o menos reconstruidos. Uno de los momentos más relevantes de la historia reciente de España que recordamos hoy.

“He dado la orden de que disponga lo necesario a fin de que las tropas españolas destinadas en Iraq regresen a casa en el menor tiempo y con la mayor seguridad posibles.”

“Buenas tardes.

Esta mañana, una vez que el Ministro de Defensa ha jurado su cargo, le he dado la orden de que disponga lo necesario a fin de que las tropas españolas destinadas en Iraq regresen a casa en el menor tiempo y con la mayor seguridad posibles.

En marzo de 2003, hace más de un año, formulé un compromiso público que he reiterado nuevamente el pasado mes de febrero. Dije entonces que, en caso de ser elegido Presidente del Gobierno por los ciudadanos, ordenaría el regreso de las tropas españolas en Iraq si la ONU no se hacía cargo de la situación política y militar.

Con la información de que disponemos y que hemos recabado a lo largo de las últimas semanas, no es previsible que se vaya a adoptar una Resolución de la ONU que se ajuste al contenido al que quedó condicionada nuestra presencia en Iraq.

Tanto las manifestaciones públicas de los principales actores implicados en este conflicto, como los contactos mantenidos por el Ministro de Defensa a petición mía en el curso del último mes, no aportan indicios que permitan prever una variación sustancial en la situación política y militar existente en Iraq en los plazos previstos y en el sentido reclamado por el pueblo español.

Estas circunstancias me han llevado a adoptar la decisión de ordenar el regreso de nuestros soldados con la máxima seguridad y, por consiguiente, en el menor tiempo posible.

Esta decisión responde, antes que nada, a mi voluntad de hacer honor a la palabra dada hace más de un año a los españoles. El Gobierno, animado por las más hondas convicciones democráticas, no quiere, no puede y no va a actuar en contra ni de espaldas a la voluntad de los españoles. Ésta es su principal obligación y es también su principal compromiso.

La decisión responde también al propósito de contribuir a la lucha que libra la Comunidad Internacional contra el terrorismo desde el más estricto respeto a la legalidad internacional.

El Gobierno español seguirá apoyando firmemente la estabilidad, la democratización, la integridad territorial y la reconstrucción de Iraq, y de acuerdo con este principio promoverá cuantas actuaciones de Naciones Unidas y de la Unión Europea ofrezcan un marco de cooperación internacional que contribuya eficazmente a que los iraquíes recuperen su soberanía y puedan organizar, libre y democráticamente, sus elecciones para construir su propio futuro en paz, independencia y seguridad.

El Gobierno mantendrá la condición de España como aliado fiel de sus socios. Cumpliremos los compromisos internacionales de nuestro país, muy especialmente los relacionados con nuestra participación en misiones internacionales de paz y seguridad.

Quiero expresamente mostrar mi reconocimiento a las Fuerzas Armadas españolas que día a día cumplen sus misiones en España y en los lugares más diversos del mundo, y que en Iraq han dado muestras constantes de su preparación, profesionalidad y disciplina, así como de su humanidad y entrega en ayuda a la población civil iraquí. Vaya, pues para ellos, y en nombre de todos los españoles, mi agradecimiento y afecto personal y el del Gobierno.

El Ministro de Defensa les dará cuenta en los próximos días del proceso de vuelta de las tropas.

Por mi parte, les anuncio que, de acuerdo con lo que he manifestado en el reciente discurso de investidura, hoy mismo he solicitado la convocatoria urgente del Pleno del Congreso de los Diputados para que el Gobierno informe a los Grupos Parlamentarios sobre las razones y el alcance de esta decisión que, por otra parte, hace unos minutos ha comunicado personalmente al líder de la oposición.

Muchas gracias.”

Fuente: La Moncloa.

¿Se ha preparado Rajoy para ser presidente?

Caminante no hay camino, se hace camino al andar. Citar este verso de Machado no puede ser más ocurrente al hablar de Mariano Rajoy. Tras la renuncia de Zapatero y las voces que señalan que la estrategia popular podría verse dañada, es necesario preguntarse algo. ¿Ha hecho camino Rajoy? ¿Se ha preparado para ser presidente? Quizás la respuesta sorprenda.

Rajoy no ha preparado bien su carrera presidencial. Quizás la gane, pero no lo hará debido a una gran preparación por su parte. Cuando el 78,8% de la población confía poco o nada en ti, tienes un problema. Y Rajoy lo tiene. La alternativa al Gobierno no gusta a los españoles. No les da confianza. De hecho, según los mismo datos del barómetro de enero del CIS, el 62,3% cree que si Rajoy fuera presidente, lo haría igual o peor que Zapatero.

Estos datos muestran que el Partido Popular tiene un candidato débil para las elecciones de 2012. Y la interpretación de estos datos nos permite observar porqué Rajoy ni es proactivo, ni propositivo… ni protagonista. La debilidad es tal, que lo mejor es no arriesgarse. No asistir a la manifestación de las víctimas del terrorismo de este sábado, es una muestra más.

Rajoy, a verlas venir

No han sido años fáciles en el Partido Popular. La derrota electoral de 2004, pero especialmente la de 2008, generaron tensiones internas. Movimientos lógicos en un partido político que no hubieran tenido más importancia si no fuera por los graves casos de corrupción que han salpicado al partido.

Las tramas Gürtel, Brugal y los casos de espionaje en la Comunidad de Madrid, entre otros, han sido un auténtico vodevil. Rajoy no ha podido o querido aplicar la mano dura y es cómplice de los efectos de la obra que da lugar a momentos tan esperpénticos como la firma de Camps de un compromiso contra la corrupción sin que Rajoy tenga las agallas para pararlo. Rajoy ha aceptado una lista con 11 implicados por casos de corrupción en la Comunidad Valenciana y no ha sabido o querido ser proactivo.

La prensa ha llevado la batuta y el líder popular se ha escondido bajo las ruedas de prensa sin preguntas y dejando en otros portavoces la lucha contra estos temas más espinosos. Es un líder débil que no ha sabido o querido dar un puñetazo en la mesa.

Las propuestas de Rajoy

Rajoy ha vivido una tormenta perfecta que puede beneficiarle. La crisis económica es tal, que los propios indicadores macroeconómicos, unidos al recuerdo de la gestión económica de Aznar, le llevan hacia la Moncloa. Así lo marcan las encuestas. Pero a diferencia de otros líderes como Cameron o Obama, el detalle de sus propuestas es una gran incógnita.

Rajoy no tiene un gobierno en la sombra. Ni un programa claro al que aferrarse. La diferencia con Artur Mas, que conmemora sus 100 primeros días en el gobierno catalán, es abismal. Ambos líderes comparten muchas cosas: optar al mandato por tercera vez, compitiendo con líderes socialistas muy mal valorados y con un contexto de crisis. El catalán preparó a conciencia su campaña durante 4 años. Propuso y explicó, por ejemplo, con las DOC Sessions, lo que quería hacer en Catalunya. Rajoy, no.

Muchos líderes con gran carisma no necesitan la parte más racional o propositiva para arrastrar votos. Pero con un 78,8% de desconfianza, Rajoy necesita contar qué va a hacer y por qué. Saber por qué, como reza su eslogan, podemos confiar.

Muchos gallos en el corral

La situación está mucho más controlada que en otros momentos recientes. Pero en algunos momentos, a Rajoy le han hecho sombra desde el partido. El enfrentamiento con Esperanza Aguirre o el papel protagonista de Camps en el congreso de Valencia son el peaje que Rajoy está pagando.

La debilidad interna de Rajoy es evidente y el equilibrio que ha conseguido necesita la victoria electoral de 2012 como agua de mayo. Esta realidad explica decisiones relevantes que el partido ha tomado, como en las listas electorales, así como para entender el propio papel mediático de Rajoy y la necesidad de confiar en el papel de Alberto Nuñez Feijoo y Alicia Sánchez-Camacho para que el partido no ponga en tela de juicio su gestión.

Rajoy lleva años sin prepararse. Camina, no corre sus kilómetros diarios para preparar la maratón de las elecciones de 2012. Hace unas semanas analizaba en este post el vídeo de presentación de Mariano Rajoy en la Convención de Sevilla. La metáfora del camino y del andar. Una gran pieza de comunicación que mostraba el nivel de preparación de la maquinaria de comunicación de los populares. Una pieza en la que Rajoy afirmaba estar preparado. Parece que más que caminar, siga desde el 15 de marzo de 2004 sentado en su despacho, fumando un puro, esperando que caiga Zapatero.

5 reflexiones sobre las primarias

“Os propongo que sea el Comité Federal, en la próxima reunión que tengamos, después de las elecciones autonómicas y municipales, el que fije el momento de activar el proceso de primarias previsto en los Estatutos del partido para elegir nuestra candidatura a las próximas elecciones generales.” De esta manera, Zapatero ha puesto las primarias en el punto de mira tras anunciar que no será candidato a la reelección. Tras este anuncio, observamos algunas reflexiones sobre el proceso:

1. El PSOE es el partido de las primarias

Si finalmente se dan las condiciones para celebrar un proceso de primarias que culmine con la elección del candidato o candidata a la presidencia del Gobierno, el PSOE habrá demostrado que es el partido de las primarias. Aunque no es el único partido que las celebre, es el único de los dos grandes partidos que lo hace. A diferencia de Rajoy, que en su día fue designado sucesor a dedo, el candidato socialista habrá sido elegido por los votos directos de los militantes. No será la única experiencia. En el recuerdo quedan las primarias para elegir el candidato a las elecciones del año 2000 –aunque el final no fue el esperado- y en la memoria reciente, las primarias en la Comunidad de Madrid o en Barcelona; entre otras.

2. Un verano con monopolio informativo

Todo apunta a que el 28 de mayo se fijará el calendario de las primarias y que podrían celebrarse antes de que termine julio. Cuando se celebren 11 años de la elección de Zapatero como secretario general del PSOE (22 de julio) el partido puede tener ya un candidato. Aunque no un nuevo secretario general. En todo caso, el PSOE marcará la agenda mediática de este verano. Tanto por el proceso como por el despegue del nuevo candidato que culminaría en septiembre con la vuelta al curso político, la atención que recibiría el PSOE podría ser muy bien aprovechada. Y esta vez de verdad: hablamos de primera división y no de los efectos que se esperaban en otras primarias como en la Comunidad de Madrid.

3. Ruido. ¿Resultados?

El PSOE puede sacar tajada del aumento de atención y comentarios. Si elije a un buen candidato y diseña bien los pasos hasta la convocatoria de elecciones, estar en el centro de la agenda le puede beneficiar. Pero para ello, debe huir del triunfalismo. Es cierto, esta vez va en serio. Va a tener a toda la opinión pública pendiente, pero ser más notorio no significa que los problemas que han llevado al PSOE al lugar que ocupan en las encuestas desaparezcan de un plumazo.

4. ¿Quién controla el partido?

En la Comunidad de Madrid y en Barcelona, los candidatos que controlaban los aparatos del partido ganaron. ¿Quién controla el PSOE? Los candidatos que se postulen, ¿qué apoyos tendrán? Seguramente esa sea la clave de las primarias. Y ahí radicará el gran punto de diferencia respecto a esas experiencias previas: ¿votarán los socialistas en clave de querer una victoria electoral o buscarán alguien de transición próximo al aparato?

5. Un líder que no sabe a quién atacar. Pero un líder al fin y al cabo

Algunos apuntan a que el gran perdedor de este contexto es el Partido Popular. De hecho, personas próximas al PSOE se manifiestan de este modo. La verdad es que en estos momentos, el único de los dos grandes partidos que tiene claro su liderazgo es el PP. Puede que no tener a alguien a quién atacar sea una debilidad para los populares, pero ellos tienen a un líder dispuesto a atacar. La euforia no puede nublar los datos que se tienen en estos momentos sobre la mesa: una abismal diferencia en intención de voto a favor de los populares y un líder dispuesto a ser presidente.

Zapatero anuncia que no será candidato en 2012

Se esperaba el qué, pero se desconocía el cómo. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer que no será candidato a la reelección en 2012. Y no señaló a nadie para sucederle. Este fue el discurso que entra ya en los discursos históricos de la democracia española. Os dejamos con la mención expresa a la sucesión, aunque podéis encontrar el discurso íntegro aquí.

“No voy a ser candidato en las próximas elecciones generales”

“Queridos compañeros y queridas compañeras. Porque sé que seguiré contando con esta autonomía y con vuestra confianza para ejercerla, creo que hoy puedo abordar con tranquilidad y con normalidad la expectativa abierta sobre mi posición en relación con la candidatura a las elecciones generales.

Y lo voy a hacer donde siempre pensé que debía. Aquí. Ante vosotros. Ante el órgano de nuestro partido soberano entre congresos.

Cuando fui elegido presidente del gobierno en 2004 pensaba que dos legislaturas era el periodo razonable al que podía aspirar para estar al frente de los destinos del país. Dos legislaturas. Ocho años. No más. Pensaba que era los más conveniente, no ya para nuestra formación política, a la que me unen unos vínculos emocionales que no hace falta que os recuerde hoy aquí, sino también para el país, para el país que, desde mi propia visión de liderazgo democrático, le convienen dos periodos al frente de los destinos de España. Permitidme que añada que también pensaba que sería lo más conveniente para mi familia.

Esa era mi convicción hace siete años y los años han pasado y en los más recientes nos ha tocado luchar desde el gobierno y a mí, como es mi obligación, en primera línea frente a una crisis económica tan intensa y tan compleja como la que aún estamos combatiendo. De modo que, después de este tiempo, mi forma de pensar no ha hecho sino afianzarse en mi ánimo.

Lo que es una convicción se convirtió en una determinación personal, en una decisión firme y esta es la decisión que hoy os traslado y hago pública: no voy a ser candidato en las próximas elecciones generales.

Gracias por vuestro respeto y por vuestro afecto. Ahora quiero explicaros por qué he decidido hacer público en este momento mi voluntad. Para determinar el momento del anuncio no hay, como bien sabemos en nuestra historia
democrática, precedentes indiscutibles o simplemente consolidados. Solo cuento para esta tarea con la guía de la responsabilidad personal con el país. Con mi país y con el partido, con mi partido.

Una responsabilidad rigurosamente intransferible de cuyo ejercicio me considero obligado a dar cuenta, a motivar ante vosotros y ante todos los ciudadanos. El razonamiento que me ha llevado a hacer el anuncio hoy es el siguiente:

Queda un año para las elecciones generales. Un plazo que me ha parecido razonable para hacer pública mi decisión, para clarificarla formalmente ante el partido y la propia sociedad española. Es un plazo que nos permite, que nos debería permitir asumir con naturalidad y con responsabilidad, ahora ya colectiva como organización, la puesta en marcha más conveniente en cuanto al tiempo de los procedimientos que fijan los estatutos de nuestro partido para elegir a la persona que encabece nuestras listas en marzo de 2012. Y para que ella pueda, a su vez, después de ser elegida, disponer de tiempo suficiente para forjar un proyecto político para el nuevo periodo y también para explicárselo a los ciudadanos.

El mecanismo del dedazo simplifica mucho las cosas, pero no es el nuestro ni el de la mayoría de la sociedad española, que no entiende, con razón, que los liderazgos democráticos puedan gestarse a través de otros procedimientos. Y nadie podía esperar de mí una actitud distinta. Por otra parte, nunca estuvo en mi ánimo apurar hasta el final, ni prolongar innecesariamente la especulación sobre mi candidatura. Lo he vuelto a meditar durante las últimas semanas. He escuchado unos u otros argumentos sobre la oportunidad de hacerlo antes o
después. Seguro que no es fácil acertar, que es una cuestión opinable y habrá opiniones para todos los gustos.

Finalmente he creído que lo mejor era hacerlo ahora, también para poner fin a lo que se percibía como una incertidumbre que nos podía acabar distrayendo de nuestra tarea principal que es desarrollar las reformas, consolidar la recuperación económica y abrir el tiempo de la creación de empleo y, por supuesto, el reto electoral que tenemos ante el 22 de mayo.

Ahora vamos a seguir respetando los tiempos y los procedimientos y os pido a todos que lo hagamos. Nuestra fortaleza como partido reside precisamente en esos procedimientos, los establecidos en nuestros estatutos y en que los activemos cuando corresponda. Estoy seguro de que si lo hacemos así estaremos en condiciones de ofrecer la mejor candidatura posible a la sociedad para el nuevo período político en representación del Partido Socialista.

Queda un año de legislatura. Por delante unas elecciones autonómicas y locales y una intensa actividad de gobierno en un periodo trascendente para nuestro país.

Os propongo que sea el Comité Federal, en la próxima reunión que tengamos, después de las elecciones autonómicas y municipales, el que fije el momento de activar el proceso de primarias previsto en los Estatutos del partido para elegir nuestra candidatura a las próximas elecciones generales.

Podemos sentirnos, pues, satisfechos y hasta orgullosos de que nuestros procedimientos sean los que son, democráticos. Orgullosos, pero, a la vez, plenamente consecuentes con lo que implican. Y lo que implican es: pleno
respeto y actitud leal con los tiempos; pleno respeto y actitud leal con el hecho mismo de la concurrencia de una diversidad de candidaturas, si se produce, y pleno respeto y actitud leal, por supuesto, con los resultados. Y pleno respeto y actitud leal por parte del ganador, lo cual tiene una traducción muy clara, a mi juicio, y en su momento traté de ser consecuente con ella: voluntad integradora.

Voluntad integradora para sumar, para valerse de todos como mejor forma de servir a nuestros partido y a los ideales que defendemos.

Si actuamos así, y yo me siento responsable como vuestro Secretario General que así sea, sacaremos fuerzas de la democracia para ser más fuertes que nadie en democracia.

También estoy seguro de que nuestras posibilidades de revalidar la confianza mayoritaria de los ciudadanos para este nuevo periodo dependerán, en buena medida, de que ahora sigamos centrándonos en el trabajo que estamos haciendo por nuestro país. Desde el Gobierno de España, en primer lugar, pero también desde las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos que gobernamos y desde los que podamos hacer después de las próximas elecciones.

Quiero expresarme sobre este punto con la misma claridad que he tratado de hacerlo hasta ahora. Voy a ejercer mi responsabilidad como Presidente del Gobierno hasta el final de la legislatura, hasta el último día y lo voy a hacer como hasta ahora: cumpliendo con los compromisos que asumí en el Parlamento ante los representantes de todos los ciudadanos. Desde el discurso de investidura hasta las sucesivas comparecencias que hemos tenido en el Congreso en la lucha contra la crisis.”

Un fotógrafo para Zapatero

Urgentemente. La presidencia del Gobierno necesita los servicios de un fotógrafo que vaya más allá de las típicas fotografías que encontramos en el sitio web de La Moncloa. Lo necesita, porque del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, quedará en el recuerdo su foto de la cumbre de Bucarest. Aquella en la que estaba absolutamente solo mientras sus colegas charlaban al fondo. Lo necesita porque una imagen vale más que mil palabras y una foto puede ser el legado de una presidencia.

De hecho, tras preguntar a casi cien personas qué foto les viene a la mente cuando piensan en Zapatero, el 45% piensa en la foto de Bucarest. El 55% restante se fragmenta, siendo esa la fotografía recordada por más gente en una pregunta abierta. De hecho, las personas que piensan en la foto de sus hijas, o la de Mr. Bean, representan un 10% en ambos casos.

Para el 35%, la foto que asocian con Aznar es la de las Azores, seguido por un 24% que lo hace con la foto del presidente con los pies en la mesa en presencia de George Bush. En el caso de Rajoy, la respuesta más repetida, con más de un 40% de respuestas es que no tienen una imagen clara, seguida de su foto con un puro o la del helicóptero, ambas con un 14% de respuestas. Rajoy también lo necesita.

Esta pequeña investigación nos permite observar la importancia de facilitar las imágenes de nuestros líderes a los medios y al público en general. Las fotografías resultantes de Zapatero, Aznar o Rajoy no son las que desearían sus equipos. Son las que consiguieron colocar los medios. Dejamos en manos de terceros la difusión y los resultados no siempre son los esperados.

¿Fotos? ¿Para qué?

Elegir las fotos que llegarán al público es de suma importancia. Incluir el cuidado por este aspecto en la comunicación de un candidato o un líder es importante porque nos aseguramos que controlaremos lo que comunique esa foto. De hecho, tal y como comenta Xavier Peytibí, si lo hacemos, las fotografías serán “escogidas por el propio gabinete del político. Por supuesto el político siempre sale perfecto”. O lo que es lo mismo, podemos dar coherencia al mensaje con la imagen elegida.

La Moncloa, como tantos centros de poder, tiene fotógrafos entre su personal. Reflejan la actividad del presidente a nivel institucional e inmortalizan los momentos de ciudadanos y ciudadanas con el presidente. Fotografías que después llenan despachos y salas de estar. Pero La Moncloa, como tantos gobiernos autonómicos o centros de poder de otros países, olvida el poder de la fotografía en vistas al gran público.

Zapatero no puede estar constantemente ante una cámara de televisión. De hecho, hay gestiones de un presidente que no pueden ser grabadas por una cámara. Pero sí inmortalizadas por una foto. La Casa Blanca lo sabe bien. Cuando Obama llama por teléfono a cualquier líder extranjero durante una crisis o gestiona un desastre, tenemos la foto de Souza que muestra el modo de trabajar del presidente. ¿Tenemos alguna foto de Zapatero gestionando la crisis de los controladores?

Belleza, poder y vida cotidiana. Los frutos del full-access

Los casos paradigmáticos del uso de la fotografía para reforzar el mensaje y contribuir a la imagen de liderazgo de los líderes políticos, los encontramos en Estados Unidos y Reino Unido. Peter Souza y Andrew Parsons son, respectivamente, los fotógrafos que cubren el día a día de Barack Obama y David Cameron. Consiguen, mediante el acceso total a sus mandatarios, reflejar la importancia de las tareas que lleva a cabo un líder en esa posición.

Souza y Parsons consiguen reflejar con gran belleza y con un talento por captar los detalles, lo que supone el trabajo de un líder. Consiguen que miles de personas entren en la intimidad del poder, al mismo tiempo que reflejan la dignidad del cargo. Tarea nada fácil.

Internet es, en esto, un gran aliado. Tanto la Casa Blanca como el 10 de Downing Street suben a sus perfiles en Flickr esas fotos, permitiendo que sean esas y no otras las que puedan elegir, propagar y consumir los usuarios. Hacen de Internet una poderosa herramienta para ganar la batalla de la imagen en un mundo saturado de información.

Los detalles cuentan. Las imágenes cuentan. Las fotografías hablan sin necesidad de palabras. Entender eso es de vital importancia para los que velan por el mensaje, por los atributos y por lo que comunicamos cuando no decimos nada. ¿Seguirá la imagen del presidente en manos de terceros?

Crónica de una noche electoral

Hoy se celebra el tercer aniversario de la segunda victoria electoral de José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente, revalidó la confianza de los españoles la noche del 9 de marzo de 2008, tras una primera legislatura marcada por los cambios y la crispación.

Esa noche la pasé en Ferraz, la sede del PSOE, junto a Pau Canaleta. Nuestro amigo Ferran Fernandez-Pintó, seguía la noche electoral desde el cuartel general del PP. Aquella noche, actualicé este blog desde allí, con las impresiones, sensaciones e informaciones que iban llegando. Recupero en este post esas entradas.

No deja de sorprender lo rápido que pasa el tiempo –más, si cabe, en política- y cómo releer hoy, con lo que hemos visto en estos tres años; lo que se dijo y se escuchó en esa sede ese día. Ahí va la crónica de una noche electoral.

18:56. El poder de los trackings

Esta semana ha estado protagonizada por los trackings que El Peròdic d’Andorra ha publicado diariamente, aunque su capacidad de influencia se preveía limitada.

Durante el día de hoy diversas fuentes han informado de nuevos trackings a lo largo de la jornada electoral que dibujan escenarios bastante divergentes entre ellos.

Han circulado algunas encuestas que indican la posibilidad de que el PSOE obtenga la mayoría absoluta, pero otras han sido más precavidas y muestran una victoria más ajustada del partido de Zapatero, en todo caso son rumores que sólo el resultado de las urnas podrá confirmar.

Es posible que el escrutinio empiece por feudos socialistas y acabe en los populares.

Zapatero ya está en Ferraz, recluido en la quinta planta del edificio acompañado de José Blanco. El ambiente en la sede del PSOE es de una cierta confianza y poco a poco algunos simpatizantes se van acercando a la sede, donde los periodistas ya han ocupado sus puestos y empiezan a informar. En menos de una hora, los resultados de los exit-poll.

20:30. El ambiente.

El ambiente es un gran indicador para prever un resultado electoral, las sensaciones, los ánimos cuentan más que cualquier otro indicador. Y por el momento en la sede del PSOE los ánimos están altos. Son varias las personalidades, candidatos y cargos públicos socialistas que muestran su satisfacción y su confianza en los resultados de esta noche.

El portavoz parlamentario Diego López Garrido está en este momento paseando por la planta baja de la sede, conversando con simpatizantes y, aunque su expresión no explique nada, si los resultados no fueran buenos un portavoz no se pasearía por la sede y en medio de periodistas ávidos de información.

Ferran nos informa de las caras de Esperanza Aguirre y Ruiz-Gallardón. Según el amigo Fernández, eran un poema. Nosotros tenemos un margen de maniobra bastante grande, en estos momentos podemos ir a los sets de TV de la entrada de la sede y acercarnos a diversas zonas. La sede del PP tiene los periodistas en la sala de prensa y no les permiten moverse. Rajoy está en la séptima planta con su staff.

En Ferraz, se han abierto las puertas a los simpatizantes a las 19:30 y esperan el cierre de los colegios y la comparecencia de José Blanco.

Las 8. Las encuestas aparecen y Blanco comparece en una sala de prensa llena a rebosar. Primeros pensamientos para la familia de Carrasco y congratulación por la elevada participación, así como valoración positiva de las encuestas que dan al PSOE como ganador de las elecciones generales. Y la sede del PSOE rompe en aplausos.

A las 21:15, nueva comparecencia de Blanco.

21:02. Preguntas sin respuesta.

La espera de los primeros resultados oficiales hace que no podamos dejar de pensar en varias cuestiones que nos rondan por la cabeza. Las encuestas dan una mayoría absoluta al PSOE, o casi mayoría absoluta.

Pero la participación en tradicionales feudos socialistas ha bajado hoy, y en cambio en lugares como Valencia o Madrid, donde el PP tiene un auténtico bastión de votos -esta mañana en el barrio de Salamanca hemos conocido de primera mano que es una marea de votantes azul, con perlas en las orejas y cabellos oxigenados-. ¿Cómo podemos explicar esto? ¿Cómo puede bajar la participación y mejorar resultados si la participación es la clave?

Ferran ha podido hablar con Aleix Vidal-Quadras y le comenta que hay que esperar. Que los resultados se ajustarán a medida que avance la noche y muestra su estupefacción por la cuestión que le planteaba.

Mientras, en la sede socialista se sigue de manera intermitente el recuento en TVE1. Simancas, Trinidad Jiménez y otros dirigentes se mezclan entre los simpatizantes, la calle Ferraz ya está cortado al tráfico y los gritos de “Presidente, presidente” ya se multiplican.

En breves momentos, comparecencia de Blanco.

21:39. En el balcón de Ferraz.

La calle Ferraz ya está cortada al tráfico rodado y cientos de seguidores del PSOE se han acercado a la sede del PSOE para dar ánimos y celebrar la victoria.

“Con talante, España va pa’lante” y “se nota, se Siente, Zapatero presidente” o “donde está la niña de Rajoy” esperan que de aquí a un rato aparezca el presidente a saludar.

El lugar está preparado, justo encima de donde estamos situados. He salido al balcón de Ferraz y la sensación es brutal, aunque haga frío.

Sin embargo, habrá que recordar a los socialistas que falta la mitad de votos por escrutar y que la distancia entre PSOE y PP se va reduciendo…

22:23. Comparecencia.

En esta ocasión vamos un poco perdidos, eso de no poder ver qué pasa en las otras sedes, que dicen los demás líderes… pero tiraremos de manual: es importante hacer las comparecencias en el momento justo, y si puedes, atribuir la victoria a tu candidato.

La Fox lo hizo en las presidenciales de 2000 y hoy José Blanco, con casi media hora de retraso, ha comparecido en la sala de prensa del PSOE para anunciar que, con los datos de las que dispone el partido, el PSOE ha ganado las elecciones. Ha prometido 4 años más de cambio y políticas sociales y que España estará mejor en 2012 que en 2008. También ha anunciado la comparecencia de Zapatero, que ahora esperamos todos.

La sede hierve de actividad, entrevistas, dirigentes que se pasean. Incluso me han entrevistado para Hora Hache y hemos empezado a hacer networking con periodistas italianos.

Sin embargo, el resultado se va ajustando cada vez más, a un 30% a escrutar y el 50% de los votos en Madrid. Rosa Díez entra en el parlamento y se intuye la derrota de ERC, así como la de ICV-IU. Habrá que hacer un análisis con calma los resultados, porque el wifi de la sede del PSOE no nos permite ser tan cuidadosos como quisiéramos.

Hay canapés nuevos…

23:06. Discurso de victoria.

Baja el vicepresidente Solbes a la sala de prensa y comienza una valoración off-the-record de los resultados electorales, se extiende el rumor como la pólvora: Zapatero saldrá a la calle.

Carreras por los pasillos para llegar a la sala de prensa donde, desde las ventanas, sentimos el himno del PSOE. Zapatero se hace de rogar y aparece, como seguramente has visto, con Blanco, López-Garrido, Zerolo, Caldera, Sonsoles…

El Presidente hace un recordatorio a las víctimas del terrorismo de esta legislatura y de todas las víctimas, mientras el público rompe en aplausos.

La jornada, constata, ha tenido una elevada participación. Agradece de “corazón” a los ciudadanos y ciudadanas que han dado una victoria clara al PSOE, a nivel estatal y en Andalucía. Zapatero afirma que no ha fallado a los electores, estos responden diciendo que no está solo.

Zapatero hace referencia a Rajoy y al resto de candidatos, expresando su reconocimiento. Según Zapatero, los españoles han decidido abrir una nueva etapa sin crispación y acuerdo en los asuntos de Estado.

Zapatero quiere profundizar las cosas bien hechas y corregir errores, diálogo social y político, así como el apoyo más amplio posible. Afirma que gobernará para todos pero pensando, ante todo, en los que no lo tienen todo (referencia al primer debate). Gobernará por las aspiraciones de las mujeres, los jóvenes, para las personas mayores, para asegurar el compromiso de España con Europa, la paz y la cooperación al desarrollo.
Gobernará firmemente con la mano extendida.

Hace referencias a la diversidad y la unidad, así como la colaboración.

23:07. Zapatero, presidente

Zapatero perderá el debate sobre los 110 km/h

Viernes. Rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Alfredo Pérez-Rubalcaba anuncia la decisión del Gobierno de reducir la velocidad máxima permitida en autopistas y autovías a 110 km/h. Siempre me preguntaré porqué los viernes. Y siempre creeré que lanzar tantas bombas informativas en un día busca que no se hable de todas. Pero de esta se ha hablado y se hablará.

No soy un experto en la materia. Seguramente tengan razón tanto ellos como el Gobierno y la reducción suponga un ahorro para la balanza comercial del país. Pero soy conductor. Formo parte de esa clase media que hace perder o ganar elecciones. Las percepciones de cómo se ha planteado el debate y de cómo seguirá en los próximos meses, con una poderosa trinchera digital terrestre, nos lleva a un escenario virtual de derrota para Zapatero… y Rubalcaba. El presidente y el vicepresidente que querían una España más lenta. ¿Por qué Zapatero perderá este debate?

1. Razón contra emoción

Me gusta conducir. Mucho. Puedo hacerlo poco y, como a muchos, me gusta la velocidad. Sentir esa comunión con la máquina a través de las manos y los pies. No sé si por ir algo más despacio, ese solo gesto, mejorará la economía del país. Lo único que sé, es que iré más lento. Y puedo comprender lo que leo y me cuentan expertos. Pero sigo sintiendo un punto de tensión interna entre el deseo de correr más y la necesidad de correr menos por un gran tema. Es una tensión entre razón y emoción y la segunda tiene muchos números de ganar, como en la mayoría de los casos.

2. Un debate muy básico

Es un debate básico. No básico de necesario, sino en el sentido de ser un debate casi pueril. Catalunya es el ejemplo de ello: cuando CiU propuso terminar con la limitación de velocidad en el entorno de Barcelona, muchos lo celebraron y los apoyaron. Las consecuencias de ello y la ejecución de esa promesa electoral ha llevado a varios quebraderos de cabeza al gobierno de Mas. La experiencia catalana nos muestra como, en muchos casos, el debate se sitúa en extremos en los que los partidarios de la reducción tienden a perder.

3. ¿Recaudatorio?

El argumento de ver en la medida un afán recaudatorio ya corre como la pólvora. Y no se podrá parar. Siguiendo la terminología que suelo aplicar en una categoría de este blog, es una palabra que funciona. Este caso no es la excepción. Si esta medida supone un aumento de multas por exceso de velocidad, la culpa no será de la medida. Será de los ciudadanos que, conscientes de la disminución de la velocidad máxima, sigan pisando el acelerador. Una medida no es recaudatoria si el ciudadano cumple con la norma. Y ahí entra la responsabilidad individual de cada uno. Pero es una palabra que funciona porque pone nombre y apellidos a la imagen del Estado papá malo, limitador y perseguidor. Contra eso, poco podrá hacer Zapatero.

4. El Gobierno de la prohibición

No han faltado los argumentos de la oposición y los opinadores sobre la naturaleza prohibicionista del Gobierno. No se cumplen ni dos meses de la entrada en vigor de la prohibición de fumar en espacios públicos cerrados y llega la medida de la reducción de velocidad. Reducción es la palabra del Gobierno. Prohibición la de la oposición. Y ahí la etiqueta pesa. A nadie le gusta que le prohíban cosas. Lo hemos vivido desde nuestra infancia. Así, el ejecutivo de Zapatero se gana día a día una imagen ancorada en la capacidad de prohibir ante otras opciones más liberales. Les pasará factura.

5. Un beneficio intangible

Quizás esta sea la clave más relevante: el beneficio de la medida es intangible. Por mucho que los ciudadanos la apliquen, no verán el resultado. No lo notarán. Ante esa situación, se abona el campo para que todas las percepciones anteriores se conviertan en una oposición a la medida del Gobierno. No poder tocar, notar, observar los efectos de los esfuerzos que nos piden tiene sus consecuencias. Y si el desencadenante de la medida es algo que pasa muy lejos, en un país del que el gran público sabe muy poco, el desconcierto y la incomprensión están servidos.

Palabras que funcionan: mejor

Cuando el Partido Laborista de Tony Blair se presentó a las elecciones del cambio de 1997, lo hizo usando hasta 23 veces la palabra mejor en su Manifesto. “New Labour because Britain deserves better” fue el eslogan elegido y esa idea mostraba la intención de los Laboristas de hacer un Reino Unido mejor tras casi dos décadas de gobiernos conservadores. Un país mejor. La clave está en el adjetivo: una palabra que funciona.

¿Quién puede negarse a soñar con un país mejor? ¿Quién puede decir no a vivir mejor? Es una palabra que funciona y cuando se usa en política se obtienen resultados favorables. Es como si nuestro cerebro respondiera al estímulo que nos brinda esa palabra.

“Busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo”. Esta frase nos acompañará toda la vida. Un recuerdo de infancia, una frase de éxito de Manuel Luque, por aquel entonces Director General de Camp, en el anuncio de Colón. Estamos constantemente comparando y cambiando por algo mejor. Por ello, esa cualidad en la oferta debe convencernos.

¿Vale con usarla, sin más? No. Es una palabra con riesgo. Tenemos muy interiorizada la comparación que se establece cuando hablamos de algo que es “mejor”. Así, realmente esperamos que cuando apostamos por algo “mejor”, efectivamente le sea. Por ejemplo, el PSOE de Zapatero no dudó en usar la palabra en su lema electoral en las elecciones de 2004: “Merecemos una España mejor”. Pero, ¿qué ocurre cuando al cabo de los años esa promesa no es tal?

Pero no solo desde el punto de vista racional: las percepciones sobre esas cualidades son básicas. Solo atendiendo a la importancia del entorno podemos entender la etiqueta que Artur Mas ha querido dar a su Gobierno desde que lanzó su candidatura con “el govern dels millors” (el gobierno de los mejores). Sin una sensación generalizada de hastío hacia el gobierno precedente –tal y como mostraron los resultados electorales- no puede entenderse la apuesta por esa diferenciación.

De este modo, la coherencia es el gran aliado de la apuesta por resaltar que se es mejor. La coherencia por una percepción que comparta el electorado y la coherencia por la existencia de un programa político que suponga cualitativamente una mejora respecto a otro. Si no es coherente, la palabra funcionará con fecha de caducidad. Como si de un hechizo se tratara. Ya saben, buscar, comparar y comprar otro mejor…