La catarsis del PSOE en Vistalegre

No he podido estar hoy en Vistalegre, aunque debía ir. Pero si hay algo que las nuevas tecnologías ponen a nuestro alcance es la capacidad de seguir actos que hace sólo unos años llegaban por los cortes de 30 segundos en televisión o asistiendo a ellos personalmente.

El 2 de mayo de 1879 se fundaba en la céntrica taberna madrileña Casa Labra el partido político más antiguo de España, el PSOE. El partido que, según ha expresado hoy el presidente Zapatero es “el más antiguo de todos, pero el más joven de todos”. Con la celebración de este aniversario de fondo, el partido ha dado el pistoletazo de salida a la precampaña de las elecciones del próximo 7 de junio.

Vistalegre, el templo que en los últimos años ha servido para “celebrar victorias y preparar victorias” según expresó Zapatero, ha agolpado a más de 20.000 almas entregadas, especialmente con el nuevo héroe del socialismo español, el lehendakari Patxi López.

Cartel de las grandes ocasiones, con el presidente Zapatero, el Lehendakari López, el vicepresidente Chaves y el candidato Juan Fernando López Aguilar, amén de Leire Pajín y Tomás Gómez.

El acto de Vistalegre ha sido la gran catarsis colectiva que el PSOE necesita para encarar una campaña que se plantea difícil. Difícil, por la posibilidad de estar ante un cambio de ciclo electoral si el PSOE pierde estas elecciones. Y difícil porque se prevé una elevada abstención.

Europa ha sido protagonista durante la primera parte del mitin, no así durante la segunda, en que Chaves ha dirigido una dura arenga contra el Partido Popular y los casos de corrupción que están asediando al principal partido de la oposición. El vicepresidente afirmo que “a la política no se viene a lucir trajes de lujo”.

Patxi López, por su parte, realizó un emocionante relato del cambio en Euskadi y homenajeó a los socialistas asesinados por ETA. Zapatero concluyó el acto agradeciendo a Patxi su liderazgo en el País Vasco y recogió el envite del juramento de Gernika al repasar con un “en pie” repetido varias veces la historia y los valores del PSOE, aterrizando su discurso a la situación política actual.

El acto ha dejado, a su vez, algunos detalles interesantes. La imagen del palacio absolutamente lleno es un mensaje en toda regla de la capacidad movilizadora del PSOE. Escenografía cuidada y moderna, como viene siendo habitual en el partido. Hemos visto un excelente discurso ordenado del candidato López Aguilar, que ha sido cerrado abruptamente por la entrada en escena de Chaves. Chaves ha sacado a relucir por analogía las dotes oratorias de López Aguilar.

Magdalena Álvarez, candidata a las elecciones europeas, ha estado estratégicamente situada tras los oradores. Y las casualidades de armario han querido que Patxi López y Alfredo Pérez Rubalcaba lucieran camisas similares. Y todo ello regado por el himno socialista, el aria de la Rosa y confeti rojo y blanco, para una fiesta socialista en un día gris en Madrid.