But… is he ready to lead?

Los principales medios de comunicación del mundo queman bytes (que no tinta) con la noticia que todos esperábamos: John McCain finalmente asistirá al primero de los tres debates programados y organizados por la Comisión de Debates Presidenciales. De esta manera, el senador de Arizona se enfrentará al candidato demócrata esta noche.

Se cierra de este modo el capítulo de suspenso más largo de esta campaña, y el dolor de cabeza de muchos de nosotros, que ya veíamos como esta noche la pasaríamos viendo capítulos de West Wing.

Pero no, McCain ha hecho lo que debía hacer si se quiere mantener en vida en esta carrera a la Casa Blanca. Porque los acontecimientos de las últimas horas no pueden ser nada más que un suicidio, seguramente provocado por un error de cálculo. Aun cuando hablando de los republicanos uno ya no sabe qué creer, y menos cuando las encuestas todavía no muestran un despegue claro de Barack Obama en las encuestas (como hoy nos ha hecho notar nuestra conexión andorrana).

Pero por qué podemos creer -que no afirmar- que McCain ha hecho un error de cálculo en el momento de suspender la campaña?

Primero miremos los antecedentes.

  • La crisis financiera, con Lehman Brothers, Freddie Mac, Fannie Mae, AIG como teloneros, ha hecho mucho daño a la campaña republicana. Especialmente porque el día de colapso total del sistema (al menos anímico), el senador de Arizona nos sorprendió a todos afirmando que los fundamento de la economía norteamericana son fuertes. Al más puro estilo Zapatero.
  • Problemas económicos, confía en los demócratas. Es simple e incluso irracional, pero hoy al país hay toda una generación de clases populares y medianas que recuerda los años de prosperidad de la presidencia de Clinton y voz como están las cosas hoy. Hace muchos meses en un bar del Raval comentábamos “si es la economía, Obama tiene opciones”. Y la economía ha entrado en campaña… y de qué manera!


Pero también hace falta mirar sus efectos.

  • El fin del efecto Palin. Así, d’una plomada, el ticket demócrata repuntó en las encuestas, superando a McCain y poniendo el interés de la agenda en otro tema. Para entendernos, hemos pasado de la barra de labios a pagar la hipoteca.
  • La economía, issue principal. Sólo les recordaré un eslogan “It’s the economy, stupid!”


Ahora bien, ninguno de los dos candidatos ha brillado por tener una gran experiencia económica. Pero sólo uno de ellos ha cometido un enorme error. Y esto en campaña se paga.

La reacción de McCain es lógica: cuando la campaña se daña tanto, hace falta hacer una acción que sea un auténtico golpe de efecto. Por este motivo McCain suspendió la campaña y amagó con la suspensión del debate. El cálculo parece perfecto: si la economía es el tema, preocupa a los americanos y el sistema se hunde, hagamos algo fuerte. Suspendemos la campaña.

Pero, si la gente no confía en ti para solucionar el problema, no mejorarás para hacer una pausa. Y menos para mostrar interés en unas negociaciones en una casa (el Senado) donde hace meses que no es activo. Realmente, no ayuda a mejorar su credibilidad.

Pero en todo, planea una cuestión. Una cuestión que seguramente muchos americanos se han empezado a hacer, pero respeto a McCain: is he ready to lead?

Demuestra con esta acción que está preparado por liderar?

Llega el primer debate

Los debates presidenciales: más allá de la estrategia, los ataques, los anuncios, los mensajes que se han visto hasta ahora, darán la oportunidad a los votantes de comparar en directo a los dos candidatos. Ya saben, aquello del “busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo”…

Es sabido que los debates electorales no producen un excesivo trasvase de votos, especialmente en países como España (tal y como se pudo ver a las últimas elecciones generales) pero en esto, Estados Unidos es diferente. O al menos esta vez será diferente.

La diferencia entre los dos candidatos será bien visible: será la presentación en sociedad real de Obama. Será la presentación de una opción de cambio contra una de continuidad. Y no será sólo una cuestión de edad, no. Será la personificación de un candidato que une muchas cualidades menos algunas, contra uno que tiene una gran calidad y le faltan muchas.

Para muchos ciudadanos alejados de la política, les será más fácil atender a un joven candidato que aparece como un bailarín en el medio rey, ante un veterano de guerra que no domina el espacio comunicativo.

La diferencia será abismal. Y sólo los tres debates acordados (que empiezan mañana) nos darán la oportunidad de ver si Obama tendrá su momento, como Reagan lo tuvo en el debate con Carter cuando conseguió ganarse la confianza de los norteamericanos y entró en millones de hogares a través de su dinámica personalidad y su sonrisa de actor encantador.

Retengamos este momento, porque llega mañana.

Aunque en las últimas horas el debate ha estado al aire: John McCain ha suspendido su campaña hasta que el Plan de Bush para salvar la economía nacional (y mundial) se apruebe y ha pedido a Obama atrasar el debate. Yo todavía no entiendo el movimiento, pero creo que estas animaladas sólo se hacen cuando te sacan 9 puntos a las encuestas…

El dato: mañana, hacía la 1 de la madrugada, CNN empezará un programa especial. TVE y 3/24 en Catalunya lo dará, creo, sobre las 3 de la madrugada.