Elecciones en el Reino Unido: lo que debes saber

El jueves 8 de junio Reino Unido celebra elecciones generales anticipadas. Estas son algunas de las cosas que debes saber para seguir una cita electoral que va a ser crucial para el futuro del Reino Unido y de la Unión Europea.

1. Elecciones anticipadas con sabor a Brexit

La elecciones en el Reino Unido se celebran cada cinco años. Las últimas se celebraron en 2015 y supusieron un triunfo de los Conservadores tras una legislatura de pactos de éstos con los LibDems. Tras el referéndum del Brexit, ese capricho de David Cameron que hizo bajo cálculos partidistas, el primer ministro dimitió. Y Theresa May fue nombrada nueva primera ministra. Con una cómoda mayoría parlamentaria.

May, que no estaba a favor del Brexit, interiorizó el resultado del referéndum y con auténtica fe del converso, ha defendido desde entonces la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Pero con un estilo un tanto peculiar. Tanto que hasta en Bruselas creen que vive en una realidad paralela.

Todo esto nos lleva al adelanto electoral. Otro cálculo y capricho de los conservadores para intentar conseguir una mayoría aún más aplastante y una nueva legitimidad para May para poder negociar el Brexit.

2. Una oposición débil

En ese cálculo entra también el observar cómo está la oposición. Por la parte del Brexit, en cuanto los británicos decidieron dejar de tocar las narices en la UE salir de la Unión, Nigel Farage anunció su retirada de la política. Así, por el lado más puro, se espera que el UKIP no pueda arrebatarle escaños a los conservadores, que esperan capitalizar al máximo el Brexit. Y por el flanco izquierdo, el liderazgo laborista de Corbyn dejaba a su partido, en el momento de convocar las elecciones, a punto de entrar en casi la marginalidad política. Teniendo en cuenta que la situación en Escocia ha hecho casi desaparecer a los laboristas del mapa.

Con este análisis, May se echó al monte.

3. Registro del voto

En el Reino Unido es necesario registrarse para votar. Y los plazos ya están cerrados. Así que aunque en la última semana de campaña se hayan producido varios errores de los conservadores, el debate a siete haya tenido lugar y los laboristas parezca que estén remontando, si no estás registrado para votar, el jueves no podrás hacerlo.

4. Un sistema electoral peculiar que favorece el bipartidismo

La Cámara de los Comunes tiene 650 escaños. Tantos como circunscripciones están en juego el próximo jueves. Por cada circunscripción, un solo diputado. Que es el representante de todos esos ciudadanos. ¿Cómo se elige al ganador? Con el sistema llamado first-past-the-post. El partido que gane al resto, aunque no tenga la mayoría absoluta, se lleva el escaño. O sea, si el candidato de los conservadores tiene un voto más que el segundo, se lleva el escaño.

Esto favorece el bipartidismo y hace que partidos que puedan ser la tercera fuerza en número de votos a nivel nacional, apenas tengan representación en Westminster.

5. Votantes huérfanos

Hay dos bolsas de votantes que están huérfanos y que habrá que ver hacia dónde irán. Por un lado, la de los votantes contrarios al Brexit, esencialmente de los LibDems… que ya se pegaron un buen descalabro en 2015. Y los laboristas, que han visto cómo su partido ha acabado comprando las tesis de May respecto al Brexit. Shame.

Por el otro, los votantes del UKIP que, como hemos visto, están sin liderazgo y viendo sus tesis defendidas a ultranza por May. El comportamiento de estos votantes va a ser clave.

6. Pesadilla en la cocina. Demoscópica.

En 2015 las encuestas se la pegaron. Pero bien. Creían que los conservadores lo tendrían muy chungo para repetir en el 10 de Downing Street y el resultado acabó mostrando una mayoría absoluta de Cameron. En el Brexit ya ni lo vieron venir.

Con estos antecedentes y con las peculiaridades del sistema electoral británico, es difícil creer a las encuestas. Lo único que podemos ver es una tendencia por la cual el margen entre conservadores y laboristas se está estrechando. De ahí a ver la traducción en escaños, hay un paso grande.

7. Corbyn el resucitado

En todo caso, la campaña que debía ser un paseo militar para May no está siendo tal. Esencialmente por los errores de su campaña y por una estrategia que, según las encuestas, no está funcionando. Tanto es así, que May ha decidido que va a dejar de atacar a Corbyn en lo que queda de campaña para ser más propositiva.

Porque el efecto que ha tenido su campaña ha sido la de resucitar a Corbyn. El candidato laborista, vapuleado encuesta tras encuesta, ha encontrado el modo de canalizar el hastío hacia May y, especialmente, los errores de la campaña. Veremos si es suficiente.

8. Una noche en vela

Tras la jornada electoral, los británicos estarán contando votos durante toda la noche. Así que cuando despiertes el viernes sabrás si May tiene una mayoría absolutísima o si tiene que pactar.

La noche electoral te dejará varias escenas variopintas. Los colegios electorales se cierran a las 10 de la noche, sobre las 11 el primer pueblo declarará sus resultados. Seguramente sea en Houghton and Sunderland South. En la noche electoral, los candidatos de todos los partidos están en el mismo sitio hasta que se declaran los resultados y eligen al ganador. Esto de Sky News te da una buena medida de cómo será la noche electoral.

9. Mayoría absolutísima

Es lo que espera May. Que el caos y el descalabro laborista sea tal que pueda gobernar con un tremendo apoyo y que esto le permita negociar el Brexit con toda la legitimidad para poner en su sitio a los burócratas de Bruselas. Y ya de paso, poder tener un mandato claro para aprobar sus políticas neoliberales. Es su gran apuesta. Cualquier cosa que se aleje de esto, teniendo en cuenta el berenjenal en el que ha metido al país, será un fracaso para ella. Los conservadores tienen ahora 306 escaños.

10. Hung Parliament

Es el resultado que empiezan a vaticinar algunas casas de encuestas como YouGov. Con mucha polémica sobre ello. Muchos expertos creen que ese vaticinio no se va a dar y que se están pasando de frenada. Ellos han presentado su modelo y creen que con la recuperación laborista y los errores de May, un parlamento sin mayoría absoluta que obligaría a May a pactar para gobernar es posible. Y eso sería una derrota sin paliativos para May. Aunque pudiera acabar gobernando.

La reina visita el Parlamento

Recupero hoy un post publicado en el blog en noviembre de 2007, cuando la Reina inició el primer curso político de Gordon Brown. Hoy la soberana ha hecho lo propio con el discurso de gobierno de David Cameron y, por si os habéis quedado con dudas, algunos secretos de la ceremonia vivida hoy en Westminster:

Si esta mañana tenías la suerte de pasear por la ciudad de Londres, quizás de golpe te has encontrado en medio de una procesión de soldados de gala, escoltas reales y carrozas imperiales que salía de Bukingham Palace e iba en dirección al Parlamento de Westminster . Tranquilo, no estabas soñando ni era el desfile de buenas noches de Eurodisney. Se trata del desplazamiento de la Reina hacia el Parlamento para abrir el curso político.

El Reino Unido, amante de tradiciones políticas ancestrales donde todo tiene un porqué y cada elemento de la política nacional forma parte de un complejo engranaje forjado con el paso del tiempo y el respeto a la tradición. La ceremonia de hoy, plagada de simbolismo, supone el inicio del curso político en el Reino Unido mediante la lectura del discurso que el gobierno le prepara.

La ceremonia se lleva a cabo en la House of Lords, donde asisten también los miembros de los Comunes para seguir la lectura del discurso de la reina donde desgranará las líneas políticas que seguirá su gobierno.

La reina viaja desde Buckingham en la carroza irlandesa a galope de cuatro caballos y con la escolta del Household Cavalry. La reina es precedida por el transporte de la Corona, custodiada en la Torre de Londres, usualmente con la carroza de la Reina Alejandra. Antes de que la reina llegue al Parlamento, los guardas de la reina inspeccionan los bajos del palacio para evitar que haya explosivos, como cuando Guy Fawkes intentó un complot contra el rey el 4 de noviembre de 1605.

Cuando la reina llega a palacio, se pone la Corona y la capa, y va siempre vestida de blanco. La procesión sigue por la galería real hasta llegar a la Cámara de los Lores. Allí les esperan los Lores, vestidos de gala, y los comunes, vestidos de calle.

La reina se sentará en el trono, el Duque de Edimburgo a su izquierda y, en caso de que asista el Príncipe de Gales, se sentará a la derecha de la soberana como heredero de la corona.

Cuando la comitiva real esté en su sitio, siempre bajo un silencio sepulcral, el Lord Chancellor avanza y pone el discurso al alcance de la reina. El Lord nunca dará la espalda a la Reina y extraerá el texto de una bolsa de seda que ha estado esperando a ser leído, bajo una atenta custodia. Pero antes de ser leído, los Comunes deben aceptar que quieren escuchar lo que se leerá. El ritual se completa con el recuerdo del derecho de los Comunes de excluir a quien quieran del Parlamento, excepto los mensajeros del soberano. Entonces, este mensajero (el Lord Great Chamberlain) irá hacia los Comunes, y llamará a la puerta tres veces. El guardián de la Cámara mirará por la reja para identificarlo y sólo entonces la puerta se abrirá.

Entonces se sentirán las palabras ‘Mr. Speaker, The Queen commands this Honourable House to attend Her Majesty immediately in the House of Peers’.

No todos los diputados asisten al discurso: de hecho no cabrían todos. Así que hay una representación de 250 miembros que escucharán la alocución. Cuando esta termine, el curso político se dará por iniciado. Cuando la reina acabe el discurso, se volverá a guardar el discurso, y cuando la soberana se levante todos los presentes en la sala harán lo mismo. La Reina se irá, sin aplausos, y volverá a palacio.

Hoy la reina ha abierto el primer curso político desde que Gordon Brown es primer ministro. El primer discurso del gobierno que encabeza el escocés, se ha hablado de terrorismo, sanidad y educación, y supongo la intención de Brown de recuperar la iniciativa política.

Puedes encontrar más información de la ceremonia en la página web de la monarquía británica, del Parlamento y del 10 de Downing Street. Por cierto, tres webs que son ejemplo de la importancia que se da a Internet en las islas británicas. Sólo un detalle, la web de la Reina se puede consultar en inglés, galés y escocés. La página de la Casa Real española, no se encuentra en ninguna lengua cooficial, y es mucho menos completa y presenta un diseño peor que el de la prima Elizabeth.

Esperando el cambio en el 10 de Downing Street

A la vista de los resultados, todo parecen ser incógnitas. Cameron ha ganado. Los Laboristas han vivido una de las derrotas más duras de su historia. Y el efecto Clegg parece que no ha sido tal efecto. Eso sí, los partidos minoritarios tendrán la clave.

Y a esta hora, la pregunta es si Cameron, ganador de las elecciones, formará gobierno o no. O si Brown, siguiendo con lo que estipula la tradición en casos como el que vivimos, intentará formar gobierno por ser el Primer Ministro en el cargo. Eso sí, sin perder la vista la opción de, si no se alcanza una mayoría, convocar unas nuevas elecciones.

Con este contexto… ¿repetiremos la imagen de este vídeo en las próximas horas?

El primer debate electoral en Reino Unido

Por primera vez en la historia del Reino Unido, los líderes de los principales partidos se enfrentaron a un debate electoral televisado. Nunca antes se había celebrado, ya fuera por la negativa de alguno de los candidatos o por el poder de la tradición y la constatación que en un sistema parlamentario con circunscripciones tan pequeñas, donde los candidatos luchan uno a uno, un debate así no tenía mucho sentido.

En todo caso, Brown (primer ministro del partido Laborista), David Cameron (líder de los Conservadores) y Nick Clegg (líder de los liberal demócratas) se enfrentaron a un vigoroso debate durante 90 minutos. Corrupción, sanidad, política exterior… temas propuestos por ciudadanos e infinidad de detalles que mercen ser analizados. Por el momento, os dejo con el vídeo del debate.

La resurrección de Rajoy. El óbito de Brown.

“La política es el único lugar donde los muertos resucitan”. Esta frase nos acompañó durante toda la carrera. Su autor, el profesor Pich, de historia. Y parece que la historia vuelve a cumplirse: cuando se celebra un año del congreso que el PP celebró en Valencia, Rajoy está más vivo que nunca.

Creo que se equivocan en Ferraz cuando afirman sin pudor que la victoria del PP en las europeas y la recuperación de la figura de Rajoy les beneficia en vistas a las próximas elecciones generales. La política es de todo menos estable, y suponer ciertas cosas a futuros creyendo que cuando las aguas vuelvan a su cauce todo será como antes es, cuanto menos, osado.

Rajoy ha resucitado. No tiene, al menos formalmente, contestación en sus filas. La alargada sombra de Esperanza Aguirre está ahí, pero Gürtel también. Sí, las urnas la han absuelto, pero el hecho que en los momentos más duros del temporal Aguirre y Rajoy estuvieran unidos nos da algunas pistas de lo que se avecina: una lucha en serio por la presidencia en 2012 (si no es antes).

Rajoy no sólo parece haber puesto paz en su partido, sino que tiene un as guardado en la manga: quizás los españoles absolvamos en las urnas lo que los tribunales puedan llegar a juzgar. Pero no creo que absuelvan al Gobierno si la situación económica no mejora. Esa es la carta a la que jugará Rajoy, y a día de hoy tiene todas las de ganar. Siempre y cuando consiga revertir ciertas percepciones que aún favorecen a Zapatero, tal y como señalaba el informe de Solá que El País publicó en campaña.

Aunque esta naturaleza política de no morir nunca también podría aplicársele a Zapatero, dar por hecho que con Rajoy al frente del PP esto ya está ganado es una temeridad.

El primer ministro británico, sin embargo, parece seguir con un pie en el otro barrio. Situación que también vivía el año pasado a estas alturas. Eso sí, el ya protagonizó su propio domingo de resurrección al liderar la respuesta a la crisis financiera cuando un pato cojo presidía aún Estados Unidos.

El pato cojo, ahora, parece ser él. Su gobierno se disuelve como un azucarcillo en un café. Un amargo café plagado de escándalos de corrupción y alarmantes gastos a cargo del erario público. Brown lo tiene muy difícil para resucitar otra vez, básicamente porque le falta la determinación que Rajoy sí mostró al presentarse al congreso de Valencia.

El laborista ya ha expresado que si por el fuera “lo dejaría mañana mismo”. Su rostro y expresión sólo confirman lo declarado. La pregunta es cuándo y cómo. Y la respuesta será cuando se den las condiciones para que la derrota laborista sea menos vergonzante.

Pich tenía razón: sólo se puede resucitar en política. Quizás la resurrección no suponga volver a disfrutar de lo que antes se tenía. Puede que esa vuelta a la vida sea de una manera no deseada. Hasta puede que sea para mal, pero la resurrección existe.