Política y Twitter. Twitter y política

Si tirar de hemeroteca en la crónica y el análisis político es una actividad que suele reportar sorpresas, hacer lo mismo en la red aún lo es más. Hace poco más de un año y medio -una eternidad en el propio tiempo de la red- el blog Política en Red se preguntaba por el futuro de Twitter y la política. Enmarcado en el contexto argentino, pero una reflexión muy válida para cualquier democracia.

Twitter ha llegado para quedarse. No sé por cuánto tiempo, pero jugará un papel muy importante en la comunicación política en la red. Pero comencemos por el principio: ¿qué es Twitter? Twitter es un servicio de microblogging gratuito donde se llevan a cabo conversaciones de un máximo de 140 caracteres. Por eso se afirma que es microblogging, ya que con 140 caracteres se resume una idea, un enlace … Es menos intrusivo que un chat, más ágil que un blog al uso y cada usuario puede aceptar quien lee sus actualizaciones. Esta red social es, en definitiva, una poderosa herramienta de comunicación.

La pregunta de Política en Red queda hoy respuesta: sí, nuestros políticos usan Twitter. Y los que la utilizan consiguen dirigirse de una manera más directa, clara, concisa y transparente a los ciudadanos. Por lo tanto, parecería bastante claro que si existe una herramienta fácil, directa, rápida y que consigue acercar a ciudadanos y políticos y todos los políticos deben estar llenando la red de twitter. ¿No?

Nada más lejos de la realidad. En nuestro país algunos políticos se atreven con esta herramienta, y los que lo hacen, estoy convencido de que gozan de más credibilidad que los que no lo hacen. Ojalá el CIS, el CEO u otros institutos demoscópicos pudieran corroborar la idea de que tiro: a mayor uso de Twitter, más credibilidad. Les emplazo a debatir este punto.

Pero como decía, no todos lo utilizan. Es especialmente notorio el caso de las elecciones en Galicia y País Vasco, donde sólo Patxi López dispone de Twitter y actualiza con mucha frecuencia. López, de hecho, lleva un fin de semana de trabajo más que considerable, ya que está respondiendo a las preguntas que, en un acto nuevo en campaña electoral, le hicieron los usuarios de Twitter.

La situación que encontramos con López nos deja entrever una cosa: hay una masa crítica de ciudadanos que cada día usan Twitter para debatir, conversar, compartir conocimiento … y agradecen infinitamente poder obtener respuestas de primera mano sobre temas que les afectan. Cada vez que hay sesión en el Parlament de Catalunya alguien pregunta a Montserrat Capdevila, Carles Puigdemont o José Antonio Donaire. El president Benach también responde a diario, sobre temas muy diversos. Los usuarios-ciudadanos-votantes quieren respuestas y piden que alguien esté presente.

Las elecciones vascas o gallegas no se decidirán sólo por el hecho de estar presente en Twitter, pero estoy convencido de que si pudiéramos hacer encuestas a pie de urna sobre esta cuestión, nos sorprendríamos mucho.

Vía César Calderón descubro que el uso político de Twitter no acaba aquí. No sé si están al corriente de unos supuestos casos de espionaje en la comunidad donde resido, la Comunidad Autónoma de Madrid, pero si han seguido las noticias, sabrán que hay una comisión de investigación en el Parlamento autonómico y que el PP ha vetado la entrada de medios de comunicación a esta. En el mundo offline aquí acabaría nuestra posibilidad de estar informados. Pero en el mundo online la cosa es bien distinta: la diputada de IU Reyes Montiel ha abierto una cuenta en Twitter para informar a los ciudadanos de lo que pasa en esta comisión. En un día, ha conseguido 109 seguidores.

Y podríamos seguir. Podríamos hablar del contenido de la ponencia de Marc Cortés en la Maratón de Comunicación Lecciones Obama, donde mostró el uso de esta red para Obama. O de cómo el Primer Ministro holandés ha reprendido a su ministro de asuntos exteriores por haber hecho una foto al Consejo de Ministros y colgarlo en Twitter; ministro muy activo en la red … sí, podríamos seguir.

Si la política es la discusión, el diálogo, el debate y la conversación, no hay nada más cercano que Twitter.