Candidato Mas, president Mas: la cuenta atrás

TV3 emitió ayer, el día en que el 129º president de la Generalitat tomaba posesión del cargo, un reportaje que muestra las entrañas de los días previos a la victoria electoral del nuevo presidente. El reportaje entra en casa del candidato, muestra su faceta más personal y familiar y, lo más interesante, nos descubre cómo vivió Artur Mas la noche electoral.

El zoom, Iniesta y un cara a cara. Crónica de un debate

Fue en el último minuto, como Iniesta en Stanford Bridge. En los últimos suspiros del debate. Ahí se jugó todo y se decidió el resultado. Un último minuto –por favor, no me lo tomen al pie de la letra- de infarto que empezó con la tensión por ver si Montilla era capaz de despertar de una vez por todas tras un debate gris. El president se puso el sombrero sureño y retó a su contrincante. Ni blancas ni al alba, dejó la elección de los detalles del duelo en manos de Artur Mas.

Siguió ese minuto final de infarto. Ese minuto de más de sesenta segundos. Mas habló a los catalanes y el realizador de TV3 empezó un lento zoom que nos acercaba a su mirada. Parecía hablar directo a todos. No necesitaba el zoom durante su última intervención en el debate electoral para ganar. Pero no le vino mal. ¿Trato de favor? Quizás, pero el dramatismo del momento será recordado durante años. Y justo ahí, Mas eligió armas, lugar y hora. Aceptó el reto y se sacó otro as de la manga. Debatir ahí, en ese momento. El presentador estaba atónito. Como lo estaban los espectadores en sus casas.

Esa es la escena clave del debate. Ganar el post-debate desde él. La pobre presencia de Montilla se ve eclipsada por su reto. La gran actuación de Mas, la antesala de un cara a cara que se producirá mañana. Dicen hoy algunos que los debates ni se ganan ni se pierden. Mas lo ganó ayer no hay duda de ello. Pero Montilla marcó un gol valioso para el partido de vuelta. De esos en campo contrario.

Más adelante volveremos al cara a cara. Sigamos con el debate coral a seis en que todos hicieron muchas cosas que quizás no deberían haber estado en su actuación, pero ahí quedarán. Albert Rivera empezó bien, sabiendo que podía ser el Nick Clegg de la política catalana. Pero no entendió la etiqueta de la fiesta. Agresivo y desmesurado, interrumpió por doquier. En un debate así, perder las formas no es lo más adecuado. Tendrá suerte de una sociedad tan hastiada de políticos que incluso verán con gracia que uno falte al respeto a otro.

Sánchez-Camacho hizo bien en traerse un objeto al debate. Nunca olvidaremos como un carnet del PSC pudo servir para hilvanar una respuesta –torpe, por otro lado- a la cuestión lingüística. Ni el mismo Pedro J. podría haber imaginado una historia mejor que la del militante socialista que se da de baja del partido porque su hija le dice que deben hablar en catalán porque el castellano está prohibido. Un objeto que no ha logrado eclipsar debilidades en su discurso. En el terreno económico le ganó Mas. En el lingüístico, Rivera. Joan Herrera lo resumió gráficamente en su respuesta a Sánchez-Camacho: “¿Por qué me hablas en castellano si siempre lo haces en catalán?”.

Herrera dirigió el mensaje a una bolsa de votos muy determinada. Se notó en las argumentaciones y en los ataques que dirigió. Tuvo sus debates paralelos con Mas y Sánchez-Camacho y fue a alternando el ataque y el apoyo a un Montilla desaparecido. Joan Puigcercós dio la primera estocada a Artur Mas a cuenta del ofrecimiento de un pacto para ir juntos a por el concierto… y el compromiso que si eso fallaba, Mas apoyaría un referéndum de independencia. Mas titubeó. No fue el único pacto ofrecido a Mas.

Mas dio un paso más para poder ser el nuevo Molt Honorable. El partido de ida fue rotundo. Montilla marcó ese tanto importante y mañana en la vuelta veremos si todo forma parte de una estrategia o si el resultado puede ser aún peor para el president. Cuestión de expectativas que alejaran o acercaran a uno u otro a Palau como ese zoom al candidato de CiU, en el último minuto.

¿Adiós, España?

¿Dónde estás España, dónde que no te veo?
¿No oyes mi voz atronadora?
¿No comprendes esta lengua que entre peligros te habla?
¿A tus hijos no sabes ya entender?
¡Adiós, España!

Citando a Joan Maragall empieza el reportaje que ha emitido TV3 on que ofrece las visions de otras naciones sin Estado, como Catalunya, en su camino hacia la independencia.

Os dejo aquí el reportaje:

El papel de la televisión en la política

La niña de Rajoy, Artur Mas haciendo la gallina, González y Aznar. De los reporteros de CQC a Salvados. El Ala Oeste de la Casa Blanca y la televisión en la cultura política americana. Nixon y Kennedy… la figura del debate. Y en todo ello, el papel de la televisión. Interesante programa de TV3 sobre el papel de la televisión en la política. Os lo recomiendo.

Y tras ver el reportaje… ¿cuál es vuestro programa relacionado con la política favorito?

No me llames “mal follada” (errores de comunicación)

Aviso a navegantes políticos que se atreven a entrar en la Red. Porque ya sabemos que esto de abrirse un perfil en Facebook o un blog, tiene su punto, pero hay que entender a qué nos exponemos. Con ánimo de recopilar algunos de esos errores empezamos con uno: no borres lo que has dicho. Porque ahí se queda.

Las palabras se las lleva el viento, aunque en Internet eso es más complicado. El contenido permanece y, si un político suele ser esclavo de sus palabras, en la Red esa dependencia a lo dicho es más patente que nunca. Ello debería llevar a cualquier político a tener más responsabilidad sobre lo que dice y hace, porque se someten más que nunca al escrutinio público. Por ello, borrar comentarios emitidos es un error. No ya porque no se evita el objetivo -hacer desaparecer algo dicho-, sino por la idea de fraude que eso lleva implícito. Si nos hemos equivocado con algo, debemos pedir disculpas. Argumentar el por qué de lo dicho o lo hecho.

Que se lo pregunten al consejero de Salud de la Comunidad de Madrid, Güemes, con la polémica encendida en su blog con su Progresí y la recuperación de lo que se publicó a través del caché; o el último ejemplo de un cargo del PSC en el Ajuntament de Barcelona, Miguel Ángel Martín, que borró los insultos que dirigió a la directora de TV3 Mònica Terribas tras la entrevista al president Montilla, comentarios en los que afirmaba que la periodista estaba “mal follada”. Pidió disculpas y explicó por qué borró los comentarios, pero varias webs se han hecho ya con los pantallazos… y ahí se quedarán.

No, las palabras en Internet no se las lleva el viento.

Entrevista al President de la Generalitat

Tras las nevadas, TV3 entrevistó al president de la Generalitat de Catalunya, José Montilla. La entrevista ha sido muy comentada, especialmente por la imagen de fatigado que mostró el president y por el tono de la directora de TV3, la periodista Mònica Terribas, que hizo gala de un estilo poco habitual en las entrevistas de este tipo: no se cortó en hacer preguntas incómodas.