¿De verdad ha ganado Rubalcaba?

 

El pasado sábado Borja Ventura publicaba este artículo en Lainformación.com centrándose en Alfredo Pérez-Rubalcaba, quién seguramente sea el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno. En el artículo, Ventura me entrevistó junto a Xavier Peytibí, Rafa Rubio y Jordi Rodríguez Virgili. Este es el artículo:

 

¿De verdad ha ganado Rubalcaba?

Rubalcaba es Rasputín, la mano que mece la cuna, el hombre que urde todas las estrategias del socialismo español, el estratega, el cerebro. El que más poder concentra en el Gobierno después del propio presidente. Quizá incluso por encima del presidente. Es vicepresidente primero y, como ministro del Interior, la voz al frente de los servicios de inteligencia. Es, despejada la incógnita Chacón, el candidato in pectore del PSOE para batirse con Rajoy. Es el ‘top dog’, el candidato mejor colocado en el idioma de los politólogos ¿Seguro?

La renuncia de Chacón elimina a la que se postulaba como su principal rival en unas eventuales primarias, pero no parece haber calmado las aguas del socialismo. Las redes sociales eran este jueves un hervidero de comentarios criticando la supuesta ‘mano negra’ que habría obligado a la ministra de Defensa a renunciar a una candidatura para evitar la división interna del partido, como antes se especulaba con la ‘mano negra’ de Rubalcaba tras la petición de Patxi López de celebrar un Congreso Extraordinario.

En el PSOE el debate ya no era entre partidarios de Chacón y partidarios de Rubalcaba, sino directamente entre quienes pedían primarias para intentar cerrar la crisis rápidamente y quienes pedían un Congreso Extraordinario, es decir, la cabeza de Zapatero.

El vicepresidente “sale reforzado, más que beneficiado”, cree Albert Medrán, consultor de comunicación política. “Llega al comité sin la adversaria que podía hacerle más sombra y con una necesidad imperiosa de cerrar este capítulo cuanto antes”. Por su parte Xavier Peytibi, consultor político, considera que sale beneficiado sólo en parte porque “termina la guera interna en el PSOE” y “probablemente será el candidato”, pero advierte que el beneficio será “a corto plazo, pero no sé si lo será a medio plazo”.

También Jordi Rodríguez-Virgili, subdirector del máster en Comunicación Política de la Universidad de Navarra, incide en la cuestión de los plazos: “A corto plazo le beneficia”, dice, porque “le despeja el camino como candidato sin el desgaste de una primarias competidas, desgaste de tiempo, de esfuerzos, de divisiones… pero se siembran dudas, sospechas y desconfianzas sobre Rubalcaba, lo que podrá afectarle más a largo plazo”.

Ataque al vicepresidente

El discurso de Chacón fue, en su opinión, “un ataque muy duro” porque, aunque no lo citase, “cuando habló de movimientos internos que han amenazado la estabilidad del Gobierno y la autoridad de su presidente, la mayoría ha pensado en él”. En opinión de Rodríguez-Virgili, el movimiento de la ministra de Defensa “no solo refuerza la imagen de Rubalcaba como un político maquivélico, que maneja los hilos entre bambalinas, sino que proyecta la idea de un candidato capaz de amenazar la estabilidad del Gobierno y el partido en beneficio propio”.

Rafa Rubio, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, es más pesimista con las consecuencias de la retirada de Chacón en la imagen de Rubalcaba: “Le ha posicionado al lado de la estructura, le ha cerrado cualquier posibilidad de presentarse como renovador, como un agente del cambio”.

Y ahí es donde entra Chacón. Pocos hablaban ayer de él, porque la ministra de Defensa centró los flashes. Los barones y cargos del partido hablan de su “generosidad”, de una renuncia que ayuda al PSOE en un momento difícil. Las redes sociales vivieron lo que los analistas llaman ‘efecto underdog’, es decir, un arrebato de simpatía por el candidato perdedor. Rubalcaba es ahora el ‘top dog’, el mejor situado, pero tiene un reto según Medrán: “Debe tener la capacidad de superar las brechas que esta situación haya causado” en el partido. Si no, Chacón aguarda agazapada en el futuro.

Un discurso cargado de intenciones

“Chacón gana enteros como futura líder, vista como una persona de partido después de su movimiento estratégico de un paso atrás y por su edad. Además, no se verá salpicada por lo que suceda el año próximo”, comenta Peytibi. “A partir de marzo de 2012, en caso de que el PSOE pierda las elecciones, estará en primera línea como la potencial salvadora y nueva líder”.

El “paso atrás” de Chacón deja solo al frente a Rubalcaba, pero si no tiene oponente no tendrá el refrendo de unas primarias para aglutinar a las federaciones a su alrededor. Hasta este jueves era un candidato sólido que aportaba experiencia y peso político, y ahora es un candidato impuesto, el nombre que el aparato del partido ha escrito en las papeletas de las primarias buscando una aclamación poco creíble.

¿Es posible que alguien dé el paso y quiera competir con el vicepresidente en las primarias? “Siempre hay la opción de que aparezca alguien, pero sería una verdadera sorpresa. Sería ir contra Rubalcaba y arriesgarse a terminar su carrera política como candidato de futuro”, advierte Peytibi. Pero sacrificar a un ‘hombre de paja’ podría devolver el lustre a la hipotética candidatura de Rubalcaba, tocada por el discurso de Chacón, lleno de cosas que “quería” hacer y que dio la imagen de que no le dejaban llevar a cabo.

Algún barón socialista hablaba de posibles “sorpresas” en el Comité Federal. Toda conspiración es poca para quienes ven en Rubalcaba a un Maquiavelo moviendo los hilos.

 

Chacón, la Esperanza del PSOE

Ha dicho muchas cosas. Su rostro, muchas más. La decisión “autónoma, individual y personal” de Carme Chacón dibuja un nuevo escenario en la crisis del PSOE que no tiene atisbos de ser corta: decide no optar a ser la candidata del partido en las difíciles elecciones de 2012. Decide hacerlo por preservar la unidad del partido y la estabilidad del Gobierno. Pero su voz, su postura y, sobretodo, su mirada, dicen lo contrario.

Mujer. Catalana. Española. Fiel a Zapatero y orgullosa socialista. Son las banderas con las que ha roto moldes en la política española de la primera década del siglo XXI. Con el paso que ha tomado hoy, prepara la segunda. El gesto es inequívoco. Se inmola. O así lo ha comunicado. Su discurso es lo que dice: España y el partido están por encima y ella está a su servicio. Su mirada, en cambio, habla de lo que no se ha visto ni se verá. Habla del enfrentamiento entre las familias del PSOE que están en pie de guerra.

Esa guerra es la clave. La contundente derrota electoral del domingo cambia la música pero no los músicos. Las tensiones internas han llevado a Chacón a leer sus posibilidades a medio y largo plazo. En un entorno con tan elevado voltaje, sus opciones se veían reducidas. Si el Comité Federal del sábado llega a un acuerdo y no fuerza un Congreso extraordinario, Chacón se resguarda para luchar su guerra. La de verdad. La sucesión de Zapatero en la secretaría general.

Se abre un periodo incierto. Un camino que, si lleva al 38º Congreso Federal de 2012, dejará a Chacón siendo la Esperanza del PSOE. Lo más parecido a esa figura antagónica que es Esperanza Aguirre en el Partido Popular. Con todo lo que ello conlleva. Con la posibilidad de ser la secretaria general que suceda a Zapatero o quedando como la figura aglutinadora de una corriente distinta que llegue a tener poder en el partido pero no el suficiente para imponerse en él.

La Esperanza del PSOE, con un perfil propio, diferenciado y diferente. Con un relato personal –que ha apuntalado hoy con un defining moment en su carrera-, unos objetivos claros y una mentalidad distinta. La alternativa, desde los que hoy tienen el poder, a los que quieren ser alternativa siendo de la vieja guardia.

No fueron bien las cosas. De hecho, tras perder casi millón y medio de votos en las elecciones del pasado domingo y ver como el mapa del poder autonómico se teñía de azul, la tensión se ha precipitado. La cita de 2012 –si finalmente es entonces- será dura. Complicada. El Congreso se prevé complicado y Chacón es ya la candidata a la secretaría general. Dar un paso atrás para… dar un paso al frente cuando toque.

5 reflexiones sobre las primarias

“Os propongo que sea el Comité Federal, en la próxima reunión que tengamos, después de las elecciones autonómicas y municipales, el que fije el momento de activar el proceso de primarias previsto en los Estatutos del partido para elegir nuestra candidatura a las próximas elecciones generales.” De esta manera, Zapatero ha puesto las primarias en el punto de mira tras anunciar que no será candidato a la reelección. Tras este anuncio, observamos algunas reflexiones sobre el proceso:

1. El PSOE es el partido de las primarias

Si finalmente se dan las condiciones para celebrar un proceso de primarias que culmine con la elección del candidato o candidata a la presidencia del Gobierno, el PSOE habrá demostrado que es el partido de las primarias. Aunque no es el único partido que las celebre, es el único de los dos grandes partidos que lo hace. A diferencia de Rajoy, que en su día fue designado sucesor a dedo, el candidato socialista habrá sido elegido por los votos directos de los militantes. No será la única experiencia. En el recuerdo quedan las primarias para elegir el candidato a las elecciones del año 2000 –aunque el final no fue el esperado- y en la memoria reciente, las primarias en la Comunidad de Madrid o en Barcelona; entre otras.

2. Un verano con monopolio informativo

Todo apunta a que el 28 de mayo se fijará el calendario de las primarias y que podrían celebrarse antes de que termine julio. Cuando se celebren 11 años de la elección de Zapatero como secretario general del PSOE (22 de julio) el partido puede tener ya un candidato. Aunque no un nuevo secretario general. En todo caso, el PSOE marcará la agenda mediática de este verano. Tanto por el proceso como por el despegue del nuevo candidato que culminaría en septiembre con la vuelta al curso político, la atención que recibiría el PSOE podría ser muy bien aprovechada. Y esta vez de verdad: hablamos de primera división y no de los efectos que se esperaban en otras primarias como en la Comunidad de Madrid.

3. Ruido. ¿Resultados?

El PSOE puede sacar tajada del aumento de atención y comentarios. Si elije a un buen candidato y diseña bien los pasos hasta la convocatoria de elecciones, estar en el centro de la agenda le puede beneficiar. Pero para ello, debe huir del triunfalismo. Es cierto, esta vez va en serio. Va a tener a toda la opinión pública pendiente, pero ser más notorio no significa que los problemas que han llevado al PSOE al lugar que ocupan en las encuestas desaparezcan de un plumazo.

4. ¿Quién controla el partido?

En la Comunidad de Madrid y en Barcelona, los candidatos que controlaban los aparatos del partido ganaron. ¿Quién controla el PSOE? Los candidatos que se postulen, ¿qué apoyos tendrán? Seguramente esa sea la clave de las primarias. Y ahí radicará el gran punto de diferencia respecto a esas experiencias previas: ¿votarán los socialistas en clave de querer una victoria electoral o buscarán alguien de transición próximo al aparato?

5. Un líder que no sabe a quién atacar. Pero un líder al fin y al cabo

Algunos apuntan a que el gran perdedor de este contexto es el Partido Popular. De hecho, personas próximas al PSOE se manifiestan de este modo. La verdad es que en estos momentos, el único de los dos grandes partidos que tiene claro su liderazgo es el PP. Puede que no tener a alguien a quién atacar sea una debilidad para los populares, pero ellos tienen a un líder dispuesto a atacar. La euforia no puede nublar los datos que se tienen en estos momentos sobre la mesa: una abismal diferencia en intención de voto a favor de los populares y un líder dispuesto a ser presidente.

Zapatero anuncia que no será candidato en 2012

Se esperaba el qué, pero se desconocía el cómo. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer que no será candidato a la reelección en 2012. Y no señaló a nadie para sucederle. Este fue el discurso que entra ya en los discursos históricos de la democracia española. Os dejamos con la mención expresa a la sucesión, aunque podéis encontrar el discurso íntegro aquí.

“No voy a ser candidato en las próximas elecciones generales”

“Queridos compañeros y queridas compañeras. Porque sé que seguiré contando con esta autonomía y con vuestra confianza para ejercerla, creo que hoy puedo abordar con tranquilidad y con normalidad la expectativa abierta sobre mi posición en relación con la candidatura a las elecciones generales.

Y lo voy a hacer donde siempre pensé que debía. Aquí. Ante vosotros. Ante el órgano de nuestro partido soberano entre congresos.

Cuando fui elegido presidente del gobierno en 2004 pensaba que dos legislaturas era el periodo razonable al que podía aspirar para estar al frente de los destinos del país. Dos legislaturas. Ocho años. No más. Pensaba que era los más conveniente, no ya para nuestra formación política, a la que me unen unos vínculos emocionales que no hace falta que os recuerde hoy aquí, sino también para el país, para el país que, desde mi propia visión de liderazgo democrático, le convienen dos periodos al frente de los destinos de España. Permitidme que añada que también pensaba que sería lo más conveniente para mi familia.

Esa era mi convicción hace siete años y los años han pasado y en los más recientes nos ha tocado luchar desde el gobierno y a mí, como es mi obligación, en primera línea frente a una crisis económica tan intensa y tan compleja como la que aún estamos combatiendo. De modo que, después de este tiempo, mi forma de pensar no ha hecho sino afianzarse en mi ánimo.

Lo que es una convicción se convirtió en una determinación personal, en una decisión firme y esta es la decisión que hoy os traslado y hago pública: no voy a ser candidato en las próximas elecciones generales.

Gracias por vuestro respeto y por vuestro afecto. Ahora quiero explicaros por qué he decidido hacer público en este momento mi voluntad. Para determinar el momento del anuncio no hay, como bien sabemos en nuestra historia
democrática, precedentes indiscutibles o simplemente consolidados. Solo cuento para esta tarea con la guía de la responsabilidad personal con el país. Con mi país y con el partido, con mi partido.

Una responsabilidad rigurosamente intransferible de cuyo ejercicio me considero obligado a dar cuenta, a motivar ante vosotros y ante todos los ciudadanos. El razonamiento que me ha llevado a hacer el anuncio hoy es el siguiente:

Queda un año para las elecciones generales. Un plazo que me ha parecido razonable para hacer pública mi decisión, para clarificarla formalmente ante el partido y la propia sociedad española. Es un plazo que nos permite, que nos debería permitir asumir con naturalidad y con responsabilidad, ahora ya colectiva como organización, la puesta en marcha más conveniente en cuanto al tiempo de los procedimientos que fijan los estatutos de nuestro partido para elegir a la persona que encabece nuestras listas en marzo de 2012. Y para que ella pueda, a su vez, después de ser elegida, disponer de tiempo suficiente para forjar un proyecto político para el nuevo periodo y también para explicárselo a los ciudadanos.

El mecanismo del dedazo simplifica mucho las cosas, pero no es el nuestro ni el de la mayoría de la sociedad española, que no entiende, con razón, que los liderazgos democráticos puedan gestarse a través de otros procedimientos. Y nadie podía esperar de mí una actitud distinta. Por otra parte, nunca estuvo en mi ánimo apurar hasta el final, ni prolongar innecesariamente la especulación sobre mi candidatura. Lo he vuelto a meditar durante las últimas semanas. He escuchado unos u otros argumentos sobre la oportunidad de hacerlo antes o
después. Seguro que no es fácil acertar, que es una cuestión opinable y habrá opiniones para todos los gustos.

Finalmente he creído que lo mejor era hacerlo ahora, también para poner fin a lo que se percibía como una incertidumbre que nos podía acabar distrayendo de nuestra tarea principal que es desarrollar las reformas, consolidar la recuperación económica y abrir el tiempo de la creación de empleo y, por supuesto, el reto electoral que tenemos ante el 22 de mayo.

Ahora vamos a seguir respetando los tiempos y los procedimientos y os pido a todos que lo hagamos. Nuestra fortaleza como partido reside precisamente en esos procedimientos, los establecidos en nuestros estatutos y en que los activemos cuando corresponda. Estoy seguro de que si lo hacemos así estaremos en condiciones de ofrecer la mejor candidatura posible a la sociedad para el nuevo período político en representación del Partido Socialista.

Queda un año de legislatura. Por delante unas elecciones autonómicas y locales y una intensa actividad de gobierno en un periodo trascendente para nuestro país.

Os propongo que sea el Comité Federal, en la próxima reunión que tengamos, después de las elecciones autonómicas y municipales, el que fije el momento de activar el proceso de primarias previsto en los Estatutos del partido para elegir nuestra candidatura a las próximas elecciones generales.

Podemos sentirnos, pues, satisfechos y hasta orgullosos de que nuestros procedimientos sean los que son, democráticos. Orgullosos, pero, a la vez, plenamente consecuentes con lo que implican. Y lo que implican es: pleno
respeto y actitud leal con los tiempos; pleno respeto y actitud leal con el hecho mismo de la concurrencia de una diversidad de candidaturas, si se produce, y pleno respeto y actitud leal, por supuesto, con los resultados. Y pleno respeto y actitud leal por parte del ganador, lo cual tiene una traducción muy clara, a mi juicio, y en su momento traté de ser consecuente con ella: voluntad integradora.

Voluntad integradora para sumar, para valerse de todos como mejor forma de servir a nuestros partido y a los ideales que defendemos.

Si actuamos así, y yo me siento responsable como vuestro Secretario General que así sea, sacaremos fuerzas de la democracia para ser más fuertes que nadie en democracia.

También estoy seguro de que nuestras posibilidades de revalidar la confianza mayoritaria de los ciudadanos para este nuevo periodo dependerán, en buena medida, de que ahora sigamos centrándonos en el trabajo que estamos haciendo por nuestro país. Desde el Gobierno de España, en primer lugar, pero también desde las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos que gobernamos y desde los que podamos hacer después de las próximas elecciones.

Quiero expresarme sobre este punto con la misma claridad que he tratado de hacerlo hasta ahora. Voy a ejercer mi responsabilidad como Presidente del Gobierno hasta el final de la legislatura, hasta el último día y lo voy a hacer como hasta ahora: cumpliendo con los compromisos que asumí en el Parlamento ante los representantes de todos los ciudadanos. Desde el discurso de investidura hasta las sucesivas comparecencias que hemos tenido en el Congreso en la lucha contra la crisis.”

¿Y si hubiesen atentado contra el Capitolio?

Podría haber pasado. Un fallo de coordinación entre los controladores del Reagan y de Dulles. Un malentendido entre el Pentágono y la Situation Room de la Casa Blanca. O sencillamente, lo inesperado. De golpe, cuando algunos congresistas demócratas tomaban asiento tras levantarse para mostrar su apoyo al presidente, el techo podría haberse desplomado. O un gas podría haber fulminado a Obama. Y con él a Biden y a Pelosi. La línea de sucesión a la presidencia se habría terminado en cuestión de segundos.

Aunque sea ficción, este tipo de situaciones no se prestan al azar. Como en casi todos los regimenes políticos, la sucesión de un cargo está perfectamente definida en la Constitución americana. No sólo por la vía que antes ya hemos intuído (Presidente, Vicepresidente y speaker de la Cámara de Representantes), sino por la designación de un superviviente. El llamado designated survivor o designated successor.

Este miércoles, uno de los miembros del gabinete presidencial (nuestro consejo de ministros) se mantuvo a una distancia física, segura y prudencial del Congreso. Un miembro del ejecutivo que cumpla las mismas condiciones que debe cumplir un candidato a la presidencia es designado como la persona que, en caso de desastre fatal y de destrucción de la línea natural de sucesión, aseguraría la continuidad del gobierno.

Shaun Donovan, Secretario de Urbanismo, fue el designated survivor mientras Obama se dirigía al Senado y a la Cámara de Representantes. Durante el discurso del estado de la Unión, Donovan fue protegido con el mismo nivel de seguridad que el presidente y tuvo el famoso ayudante con el maletín con las claves nucleares.

Por suerte, no pasó nada y Donovan no tuvo que dirigir los designios del planeta. Aunque seguramente Donovan tampoco estuvo al cargo de la gestión del correo electrónico. Lo digo porque los discursos como el de este miércoles no se ganan sólo en la arena parlamentaria. Tampoco el debate sobre el estado de la Nación en España o los debates de política general en los parlamentos autonómicos. El debate se gana de verdad cuando se discute quién es el ganador ante la opinión pública.

Para ello, los poderosos gabinetes de comunicación siempre han tenido mucho cuidado en darse como vencedores ante los medios minutos después de finalizar los discursos o debates. Así ha funcionado y así seguirá funcionando. Pero… ¿qué ocurre con los que, por ejemplo, no han visto el debate en televisión ni lo van a hacer?

El correo electrónico parece haber sido la estrategia de esta Casa Blanca. Pero también de los Republicanos. Si David Axelrod, cuando faltaban apenas tres horas para el discurso, envió un correo a la base de datos del Ala Oeste, dando un adelanto de las líneas del discurso, fue el propio Obama –bueno, ya se entiende que no fue él- quien al finalizarlo envió un correo con un claro objeto: We don’t quit –no nos rendimos-.

Con este tipo de acciones demuestran un control de pequeñeces que no son tan pequeñas: ofrecer la visión propia de un tema importante con tus mensajes clave y la percepción que deseas generar. Lo mismo que McCain hizo con un mensaje grabado en vídeo que envió por correo con los problemas a los que se enfrenta América. La batalla de los correos.

Decididamente, Donovan no tuvo nada que ver. Seguro que Obama no le comentó nada sobre ellos. De hecho, quizás no tuvieron la tierna escena que la primera temporada de The West Wing crea con un designated survivor. Os la recomiendo (tranquilos, no se desvela ninguna línea argumental).