Arañar votos con un spot electoral

Con el inicio de la campaña electoral en Catalunya, llegan a las televisiones públicas los anuncios electorales de las distintas formaciones políticas. Atrás quedaron los largos anuncios y los bloques con cortinilla que anunciaban el sopor. Era, hace ya unos años, un momento óptimo para acercarse al baño. Ahora, camuflados entre el resto de anuncios de marcas y productos, los partidos tienen el reto de sorprender, convencer y generar confianza. ¿Cómo lo están haciendo los partidos catalanes?

CiU

En un minuto, Artur Mas busca la complicidad que nunca ha tenido de los catalanes. Ha ganado dos veces las elecciones, como él mismo comenta, es respetado, pero no amado. A ello, mucho han contribuido sus caricaturas, su imagen de pijo y de superioridad. Por eso, este anuncio es íntimo y personal. Acerca al candidato a la gente.

Mas seduce. Nos cuenta porque los años en la oposición merecían la pena. Basa su relato personal en la épica del sacrificio. Y llega al punto clave del mensaje: debe ganar porque se lo merece. Ha esperado mucho.

Tras la intimidad, Mas se rodea de gente. Mucha gente. La mayoría que él quiere para su partido. Empiezan los cánticos de “Mas president”. Eleva el tono. Le pone fuerza a su discurso y promete “Una Catalunya millor”.

Senyeres, un piano que sube la intensidad y movimientos cortos y ágiles de la cámara acompañan al candidato.

El segundo vídeo de campaña, más corto (32 segundos) recicla el vídeo de presentación de Cativistes y cambia el discurso. Pide la unidad de los nacionalistas y una gran mayoría. Busca la centralidad de CiU como fuerza vertebradora de ese espacio.

Voz en off, centenares de banderas y ausencia del candidato.

PSC

Lo presentaron hace unas semanas bajo el título de “La vida de Monti”. Ahora, substituyen la carátula y lo centran en el PSC. Adaptación de la mítica escena de la película “La vida de Bryan” donde se reivindica la acción de gobierno del PSC.

El anuncio es corto (32 segundos), divertido, ameno e informativo. Una manera de llegar a muchos ciudadanos a los que no interesa la política. Es, quizás, la apuesta más arriesgada de los grandes partidos: esa mezcla de política, humor y un cine que no es precisamente mainstream puede ser una debilidad en su eficacia. En todo caso, es diferente, innovador y arriesgado, algo que no se lleva demasiado en comunicación política.

La ausencia del candidato es notoria. Ni aparece ni pide el voto. El PSC sigue la estrategia de sorprender y centrar el discurso en logros, antes que personalizar la campaña.

ERC

Esquerra sigue probando con el poder del relato, la emoción y dar el protagonismo de su campaña a la gente. Bajo el mensaje de “Gent Valenta”, los independentistas encarnar su propuesta en la historia de Núria, una catalana a punto de votar. Antes de emitir su voto, la voz en off –femenina- nos cuenta su historia. Una historia normal, como la de tanta gente valiente que cada día trabaja, se esfuerza y asume retos.

Se repasan momentos de cualquier persona: el crecimiento personal y profesional. Se reivindica también, de forma sutil, las grandes obras colectivas de país –Juegos Olímpicos de Barcelona- y la propia democracia, al centrar el spot en una mesa electoral el día de las elecciones.

Imágenes seleccionadas que dan ritmo al anuncio. Un ritmo cambiante, no es empalagoso. Solo al final aparece Joan Puigcercós haciendo una defensa del voto por su partido.

PPC

El spot del PP de Catalunya es el ejemplo paradigmático de política de las emociones. En este caso, del miedo. Tonos oscuros, música lenta, grave. Genera tensión, nervios. La empatía con el protagonista es total: se comparte su rabia.

Los conservadores rescatan otra técnica habitual en los spots electorales: dibujar situaciones hipotéticas. El anuncio muestra el 28 de noviembre de 2011, con Mas como president apoyado en Esquerra. Anuncian la celebración de un referéndum de independencia. Las reflexiones del protagonista sueltan algunos de los argumentos típicos que pueden sentirse en tertulias y espacios de la TDT –la trinchera- como la contraposición de nación a los problemas económicos, etc.

Tras el negro panorama, llega el color y la música optimista y el alegato final de Sánchez-Camacho, de blanco y rodeada de otros candidatos de su partido.

La versión corta del anuncio prescinde de la música y acorta el relato, con menor efecto emocional.

ICV

Iniciativa juega con las imágenes, que ejemplifican de lo que habla la voz en off, y la música. Una elección musical distinta y hasta cierto punto sorprendente ya que juega con el cerebro del votante. Por un lado, recibe una carga de mensajes negativos… por el otro, una música esperanzadora, alegre.

Al final del spot aparece el candidato Joan Herrera que recuerda que “El futur no està escrit”, cerrando el anuncio y ligando toda la idea del mismo: las utopías pueden ser realidades que cambien la situación negativa del día a día.

Ciutadans-Ciudadanos

Lo presentaron hace semanas. Música pegadiza y bailable. Dibuja varias de las situaciones que el partido critica y lo contrapone con las propuestas/ideas del partido contra ello. A medida que se van presentando, los protagonistas se desnudan.

La idea central es la llamada a “rebelarse” a medida que el anuncio sube de intensidad y cada vez más personas acompañan a Rivera, desnudas, tras el candidato.

Ni rumanos. Ni negros. Ni moros. Ni vergüenza.

Baldessari, el artista conceptual que hasta hace unos días exponía en el Macba, afirmaba que no existe jerarquía entre el lenguaje y la imagen. Parece que el Partido Popular ha tomado buena nota de ello y ha entendido el poder de texto e imagen en un folleto que ha repartido por las calles de Badalona.

Las imágenes y el texto venían a decir eso del “yo no soy racista, pero”: “Yo no soy racista, pero no me gusta que haya rumanos en las calles de Badalona. Yo no soy xenófobo, pero los rumanos son todos unos ladrones. Yo no soy ni racista ni xenófobo, pero las calles de Badalona están sucias por culpa de los inmigrantes.” Esta parece ser la forma más efectiva de conseguir votos para el Partido Popular.

Podríamos creer que se trata de una estocada más del polémico García Albiol. Que es un caso extremo dentro del moderado partido conservador que siempre intenta dárselas de moderno en Catalunya. Que es algo ajeno a su líder, la siempre amable Alícia Sánchez Camacho. Pero cuando la candidata del partido a la presidencia de la Generalitat los reparte junto al radical, algo ocurre.

Sánchez Camacho está presentando una campaña que pretende llamar la atención. Recurriendo al arte, aunque no al conceptual de Baldessari sino a su efigie al estilo Warhol. Una cara amable de un partido que tiene una difícil papeleta: defender ser centralidad en Catalunya mientras recurre el Estatut al Constitucional y se niega a retirarlo.

Pero parece que la cara real no es ni artística ni amable. La cara real es la que criminaliza a rumanos como si de Berlusconi se tratara. La cara real del PP en Catalunya es la que mezcla inmigración con delincuencia. La que hace del racismo su baza para sumarse al carro de Plataforma per Catalunya.

Génova se ha desvinculado de esta acción y, mientras escribo este post, la dirección del partido en Catalunya no lo ha hecho. Supongo que si la candidata reparte ella misma los panfletos será por algo. Eso sí, el Twitter del partido en Catalunya respondió a mi pregunta sobre si apoyan a García Albiol y a las declaraciones que ha dado en varios medios en las últimas horas. La respuesta no puede ser más clara: “las imágenes del panfleto han sido usadas en otros medios”. Salir por la tangente para no condenar públicamente la deriva xenófoba del partido en Catalunya.

La inmigración será un tema central en la campaña catalana. El asunto de Vic lo mostró de forma clara. Tan clara como la forma de hablar de personajes como Anglada. Tan clara como la forma de decir no a rumanos, no a los inmigrantes, no a la delicuencia. Porque son lo mismo, ¿no?

Despreciable.

Actualización:

Según informa El Periódico, y tal y como enlaza el Twitter del PP de Catalunya, la candidata a la presidencia de la Generalitat pide perdón por lo ocurrido a los gitanos rumanos. ¿No era más fácil asegurarse de qué panfletos repartía? ¿Sabía que estaba alentando el racismo pero aún así decidió repartirlos? ¿Basta con una disculpa? ¿Seguirá García Albiol al frente del PP en Badalona? ¿Alguna de estas preguntas tendrá respuesta?