En tu fiesta me colé

Ya lo cantaba Mecano, “No me invitó, pero yo fui”. Y no se referían ni a Facebook ni a partidos políticos. Pero no puedo dejar de tararear la canción cada vez que recibo una notificación de esta red social en mi correo con la invitación a un acto. O una solicitud de amistad. Quieren colarse en mi fiesta.

Facebook es una red privada, donde cada usuario acepta con quién quiere estar conectado y con quién no. La lógica es la conexión personal con aquellos a los que conoces o puedes querer conocer. Que levante la mano quien no haya enviado solicitud de amistad a alguien que conoció en una fiesta. Personas a personas. Pero cuando entramos en el campo de las siglas de los partidos, caminamos sobre un terreno pantanoso. Cuando no se comprende la lógica del espacio. E intentan colarse en tu fiesta.

Mi Facebook es mi fiesta. Si quiero invitarte, te pediré amistad. Y si eres una organización o una empresa, lo haré en tu página. De hecho, me sumaré a tu fiesta. Porque los perfiles personales y las páginas son distintas. Cada uno para su tipo de usuario. Algo que muchos partidos, candidatos o agrupaciones no han entendido. Y deberían hacerlo.

Para muchos partidos, agrupaciones locales o candidatos, Internet es un canal de difusión más de su actividad. Un poco como cuando tenemos un robot de cocina (en este caso, Internet), y lo usamos solo para hacer batidos (sin comprender que puede ser una conversación o la vía para incluir la participación ciudadana en la toma de decisiones). Y es bajo esa lógica que el uso del canal también sigue ese vicio de querer abarcar a todos, a lo grande y a cuantos más mejor. Pero en Facebook se impone lo próximo, la utilidad y el interés.

La configuración de la información de un perfil nos permite saber la localidad en la que reside ese usuario, sus interés, etc. ¿Tiene sentido invitar al acto de presentación de una candidatura a alguien que vive a 600 kilómetros? La segmentación es una utilidad en Facebook –y en otros espacios de Internet- y no aplicarla es un riesgo para la credibilidad. Toma tiempo, sí, pero reporta más beneficios.

No intentes colarte en mi fiesta, porque valoro la utilidad de lo que hago en Facebook. Mis contactos son mis contactos porque me dan información de cosas que a mí me pueden interesar. Porque comparten enlaces, porque puedo saber qué hace aquel amigo del Erasmus… porque me es útil. ¿Qué utilidad ofrecen esos perfiles? Solo los que estén convencidos de poder ofrecer algo al usuario deberían atreverse a colarse en la fiesta. Si no, el usuario se sumará a aquellas páginas de las que perciba un beneficio.

En definitiva: si no nos une una amistad, si no nos conocemos personalmente –de hecho, conocer personalmente a unas siglas es muy complicado- lo mejor es entender la lógica del espacio. Crear una página con contenido pertinente y despertar el interés en quién lo reciba. El flechazo no siempre es instantáneo. El usuario no caerá siempre en tus brazos. Colarse en las fiestas de otros no es la solución.

La ciudad e internet se darán cita en el Marca Ciutat de Roses

Los próximos 19 y 20 de junio, Roses será el escenario de la segunda edición del congreso Marca Ciutat. Si el año pasado en Figueres se reflexionaba por primera vez sobre varios aspectos esenciales para la comunicación de la ciudad, Roses tendrá la oportunidad de reunir a grandes profesionales del sector, como Antoni Gutiérrez-Rubí o Toni Puig y grandes figuras, como el president Maragall.

Este año también participaré en el Marca Ciutat y lo haré Espai Tallers. El posicionamiento de la ciudad en la red será el centro del taller. Estamos en un momento en que hay que aprovechar la oportunidad de hacer que nuestra ciudad lidere este campo, promover todas las acciones posibles encaminadas a un buen posicionamiento y una buena reputación.

¿Nos vemos en el Marca Ciudad? ¿Nos vemos en Roses?

2008: la campaña de transición

Si alguien tenía alguna duda sobre la importancia de internet a la hora de diseñar una campaña electoral, que mire el resultado de las elecciones norteamericanas. Si alguien creía que esto de internet era una cosa pasajera, poco útil para plantear campañas en que se pide el voto, que mire quién será el presidente de los Estados Unidos a partir del día 20 de enero. Si alguien creía que en internet sólo hay porno, votantes demasiado jóvenes y que es un riesgo para candidatos y partido, que mire lo que ha pasado en Estados Unidos.

Empiezan a existir voces que afirman que la importancia del medio es comparable a la que tuvo la televisión en las elecciones de 1960, especialmente en el debate entre Nixon y Kennedy de esa elección. Aquí lo hemos defendido ampliamente en el último año de existencia de este blog. Pero ya no es una locura sostener esto, al contrario, esto no ha hecho más que empezar. Internet ha venido para cambiar las campañas electorales. Lo ha hecho para quedarse una temporada, por mucho que algunos políticos y asesores no se lo crean (y no hay que tener 60 años para no creer en ello).

Los números en Estados Unidos son ya una conclusión en sí misma: Obama ha tenido más de 20.000 grupos de apoyo, 2.300.000 voluntarios on-line, miles de blogs, contenido realizado por los usuarios que han enriquecido su campaña … En palabras de uno de los responsables del Partido Republicano, 2008 es la campaña de transición.

Obama ha sido el auténtico vencedor de esta campaña. Se calcula que sólo el 36% de los usuarios votó por McCain, dejando un margen muy grande entre los dos senadores. Si atendemos a la financiación de la campaña, las magnitudes son impresionantes: Obama ha encontrado en la red la manera de financiar una campaña a la que le ha costado muchos ingresos. ¿El secreto? Centrarse en donaciones pequeñas, 10, 20 o 30 dólares de personas que tradicionalmente no han participado en política y lo ha hecho a través del uso de correos electrónicos.

Los números de esta campaña servirán para esta campaña, sólo el futuro nos dirá si elección tras elección se irán batiendo récords como éste. No obstante, hay una cosa que ha cambiado y que atender a esta cuestión será central para el futuro de las campañas: las campañas ya no las dirige el candidato (o el partido, en nuestro caso), a partir de ahora lo hará la gente. Habrá que ver qué efectos tendrá esto sobre la agenda política, y lo más importante, cuál será la reacción de los medios.

Otra cuestión que no tardaremos en resolver será el papel que jugará el capital que Obama ha conseguido durante el mandato. La red creada, el movimiento que ha hecho de Internet su medio de combate… ¿qué hará durante los próximos cuatro años? De momento, las decisiones tomadas nos hacen creer que jugará un papel importante. La web creada por el período de transición es el buque insignia. Change.gov incluye los temas principales, noticias … y un espacio de participación para que todo el mundo explique cómo ha sentido el cambio. Todo un cambio, es evidente. El segundo, a partir de ahora Obama hará un video semanal que se suman al discurso radio de los sábados.

Habrá que estar atentos, porque la ola de cambio se prevé fuerte. Memorable. No hablo de políticas, sino del uso de un medio que más que nunca, es el mensaje.

Más información:

César Calderón