Ni rumanos. Ni negros. Ni moros. Ni vergüenza.

Baldessari, el artista conceptual que hasta hace unos días exponía en el Macba, afirmaba que no existe jerarquía entre el lenguaje y la imagen. Parece que el Partido Popular ha tomado buena nota de ello y ha entendido el poder de texto e imagen en un folleto que ha repartido por las calles de Badalona.

Las imágenes y el texto venían a decir eso del “yo no soy racista, pero”: “Yo no soy racista, pero no me gusta que haya rumanos en las calles de Badalona. Yo no soy xenófobo, pero los rumanos son todos unos ladrones. Yo no soy ni racista ni xenófobo, pero las calles de Badalona están sucias por culpa de los inmigrantes.” Esta parece ser la forma más efectiva de conseguir votos para el Partido Popular.

Podríamos creer que se trata de una estocada más del polémico García Albiol. Que es un caso extremo dentro del moderado partido conservador que siempre intenta dárselas de moderno en Catalunya. Que es algo ajeno a su líder, la siempre amable Alícia Sánchez Camacho. Pero cuando la candidata del partido a la presidencia de la Generalitat los reparte junto al radical, algo ocurre.

Sánchez Camacho está presentando una campaña que pretende llamar la atención. Recurriendo al arte, aunque no al conceptual de Baldessari sino a su efigie al estilo Warhol. Una cara amable de un partido que tiene una difícil papeleta: defender ser centralidad en Catalunya mientras recurre el Estatut al Constitucional y se niega a retirarlo.

Pero parece que la cara real no es ni artística ni amable. La cara real es la que criminaliza a rumanos como si de Berlusconi se tratara. La cara real del PP en Catalunya es la que mezcla inmigración con delincuencia. La que hace del racismo su baza para sumarse al carro de Plataforma per Catalunya.

Génova se ha desvinculado de esta acción y, mientras escribo este post, la dirección del partido en Catalunya no lo ha hecho. Supongo que si la candidata reparte ella misma los panfletos será por algo. Eso sí, el Twitter del partido en Catalunya respondió a mi pregunta sobre si apoyan a García Albiol y a las declaraciones que ha dado en varios medios en las últimas horas. La respuesta no puede ser más clara: “las imágenes del panfleto han sido usadas en otros medios”. Salir por la tangente para no condenar públicamente la deriva xenófoba del partido en Catalunya.

La inmigración será un tema central en la campaña catalana. El asunto de Vic lo mostró de forma clara. Tan clara como la forma de hablar de personajes como Anglada. Tan clara como la forma de decir no a rumanos, no a los inmigrantes, no a la delicuencia. Porque son lo mismo, ¿no?

Despreciable.

Actualización:

Según informa El Periódico, y tal y como enlaza el Twitter del PP de Catalunya, la candidata a la presidencia de la Generalitat pide perdón por lo ocurrido a los gitanos rumanos. ¿No era más fácil asegurarse de qué panfletos repartía? ¿Sabía que estaba alentando el racismo pero aún así decidió repartirlos? ¿Basta con una disculpa? ¿Seguirá García Albiol al frente del PP en Badalona? ¿Alguna de estas preguntas tendrá respuesta?