La pesadilla de Hereu

Las encuestas auguran que el cambio llega a la ciudad de Barcelona. Según los sondeos, Barcelona podría dejar de ser socialista en las elecciones de 2011 ya que la CiU liderada por Xavier Trias podría presentar una alternativa al bipartito –o tripartito de facto- que gobierna la ciudad. Trias podría gobernar con el PP en la Ciudad Condal, quién sabe si será una réplica de los pactos que podrían darse en la Generalitat tras las elecciones del próximo otoño.

En todo caso, las encuestas responden a una percepción generalizada de cansancio en Barcelona y la incapacidad del alcalde Hereu de mostrarse a sí mismo como un líder fuerte. Lastrado también por la gestión de su predecesor y por los grandes retos que tiene la ciudad. Pero sobretodo, porque Trias ha sabido construir una alternativa desde las últimas elecciones. Está realizando una buena campaña permanente y eso, tiene sus resultados.

Precisamente, hoy ha presentado su web de precampaña con el mensaje que pretenden asentar: Despertem Barcelona (Despertemos Barcelona). No deja de ser curioso que mientras Trias inaugura este activo, el famoso blog del alcalde –que tenía un coste de 315.000 euros anuales- ha entrado en un sueño profundo cual “Bella Durmiente”, ya que ha sido cerrado definitivamente. Curiosa paradoja.

La web del candidato de CiU presenta sus 100 propuestas –aunque leerlas todas da un poco de sueño, todo sea dicho- para despertar a la ciudad del sueño que, según ellos, Hereu ha contagiado. Básicamente pueden hacerse dos cosas, consultar sus propuestas –aunque falla la concepción de búsqueda por temas o issues más concretos- y participar con nuevos puntos o votar los existentes. Para proponerlos es necesario darse de alta. Además, la web enlaza a otros canales como su Twitter -aunque no interactúa demasiado- o su cuenta en Facebook.

Sólo el tiempo y la cita con las urnas nos dirá si los barceloneses se sientes dentro de una pesadilla de la que despertar o si, por el contrario, la pesadilla sigue en CiU al ver que se les resiste la alcaldía de la capital. En todo caso, deberemos estar muy atentos. No sólo a la campaña de Trias, sino al resultado de las elecciones catalanas que, al celebrarse antes de las municipales por segunda vez en la historia electoral catalana, marcaran mucho el contexto de los comicios de 2011. ¿Si CiU llega a la Generalitat, Trias lo tendrá más o menos fácil?

Donaire deja el Parlament

No podía ser de otra manera: hemos sabido que José Antonio Donaire deja el Parlament a través de su Twitter. Esta mañana lo anunciaba -aunque el pasado viernes ya comentó que esa sería su última votación- y seguidamente muchos usuarios se hacían eco, mostrando la tristeza porque perdemos a uno de los referentes del uso de Internet en la política catalana.

Seguramente muchos de nosotros echaremos de menos sus comentarios en las sesiones de control al Gobierno en el Parlament de Catalunya, el debate con la oposición desde el respeto (él y Carles Puigdemont han sido de los primeros políticos en demostrar que en la Red los antagonismos ideológicos no son tan estancos como nos hacen creer) y, como no, cuando nos preguntaba nuestra opinión y dirijía preguntas al presidente de la Generalitat que, en alguna ocasión, habían nacido de la Red.

En una época de indefinición, de miedo generalizado y al mismo tiempo incredulidad hacia el medio, Donaire, como pocos políticos, no ha tenido miedo para usar las herramientas de las que disponemos para mejorar la comunicación de la política y la relación con la política.

Desde este blog, el agradecimiento de un ciudadano por su labor y el agradecimiento de un blogger por su compromiso (que esperamos no decaiga) con el medio.

El papel comunicativo de la desalinizadora del Prat

Hace poco más de un año le dábamos vueltas a la comunicación del Gobierno de la Generalitat tras el episodio de sequía vivido durante esos meses. La desalinizadora del Prat estaba en camino y se barajaban opciones que finalmente, gracias a la intermediación de la Moreneta, quedaron en el cajón.

El lunes se inauguró la planta del Prat y Catalunya cuenta con una nueva infraestructura llamada a jugar un papel importante en el abastecimiento de un elemento tan esencial como el agua. Pero además, esta planta estaba llamada a jugar su rol en la escenografía política catalana.

Hace unos meses veíamos como el tripartito catalán celebraba el ecuador de la legislatura con una visita conjunta de los líderes de los tres partidos que lo forman, el president Montilla, el vicepresidente Carod y el conseller de Interior Joan Saura; a la planta. En aquel momento, Pau Canaleta acertó en su análisis de que la imagen de los tres líderes bajo sendos cascos no era el mejor modo de presentar a un gobierno que ha mostrado un bajo perfil comunicativo.

Sin embargo, la foto de la inauguración del lunes es la que se puede ver sobre estas líneas. El president Montilla, la ministra Espinosa y el conseller Baltasar beben agua obtenida por los procesos de la planta. Una foto que me recuerda a esta…

Cuento de Navidad (de financiación, felicitaciones y 65 horas)

El cine y la televisión se han encargado de poner en evidencia que Navidad es una época sumamente propicia para la felicidad, el amor, el perdón y la fraternidad. Una época dada al optimismo y en que todo es posible, donde reina la magia y la ilusión para que todo lo que deseamos se haga realidad.

Una época también para la reflexión sobre la necesidad de ser más bondadosos, más comprensivos y más generosos durante estos días. Curiosa la incidencia de pedirlo durante unas semanas y no durante todo el año, pero vaya, es lo que nos ha tocado vivir.
La negociación de la financiación que, por cierto, fija a unos parámetros de un Estatuto de autonomía que es ley orgánica y que el propio gobierno central se niega a aplicar; me recuerda mucho al sempiterno “Cuento de Navidad” de Dickens, donde el binomio Zapatero -Solbes interpreta a la perfección el papel de Scroogge.
Con otras referencias navideñas, Montilla es más que nunca el protagonista de “¡Qué bello es vivir!” (It’s a wonderful life en inglés para los más puristas), donde él y el PSC se están repensando su relación con el PSOE si no hay un acuerdo sobre financiación antes del 31 de diciembre. De momento, los presupuestos ya pasaron el último trámite parlamentario tras el veto en el Senado protagonizado por la extraña alianza ERC-PP, con el voto afirmativo de los diputados socialistas catalanes.

Claro que no sé yo si en la versión moderna de la película de Capra, Montilla y el PSC entenderán que su posición es tan delicada que pueden estar generando la última de las más grandes desilusiones y esperanzas de todo un país: no tenemos demasiado margen de maniobra más.

Tengo la sensación de que en CiU están esperando que el tió y los reyes magos les traigan una rotura del Gobierno. En la Plaça Sant Jaume (bien, más bien en la sede nacional de ERC) saben que si el 31 de diciembre no hay acuerdo y este tema se prolonga demasiado, será difícil sostener su Gobierno.  Además, el pacto de gobierno empezará a no tener sentido y podría generar un desencanto aún mayor entre el ya crítico electorado de los republicanos.
Serán unas semanas duras que habrá que tomar con toda la calma y la prudencia posible. Y yo añadiría, con el espíritu navideño que las postales de Navidad que estos días se están enviando. Sí, es cierto, este año las administraciones públicas repartirán menos ilusiómn que otros años: la crisis ha obligado a reducir el número total de felicitaciones enviadas y a promover el envío  de versiones digitales.

Las casas reales también han recortado su gasto, como la británica. En España, los nietos de los reyes felicitan las fiestas a todas las personas que recibirán una postal real. Aunque para postal original, mejor la de los diputados socialistas que han hecho de las caricaturas al presidente del Congreso, José Bono, el leitmotiv de este año.
Las fiestas seguirán con Scroogge o sin. Con personajes de Capra o sin. Con la lotería por la televisión o con huelga de RTVE. Con cena de empresa (o de la Asociación de Periodistas Parlamentarios) o sin. Pero esto seguirá adelante. Incluso, con belenes en los juzgados o belenes sin niño Jesús en el centro de la ciudad. Con abetos a pedales o con lámparas de bajo consumo.
Eso sí: el primer regalo nos ha llegado con la votación del miércoles al Parlamento Europeo que cortar las alas a la propuesta de aumentar a 65 las horas laborales semanales en Europa. Un triunfo por derechos sociales.

La cuenta atrás de Montilla

El Gobierno de la Generalitat hace frente a un problema comunicativo desde el otoño de 2003: explicar la acción de gobierno de una coalición. Después de 23 años de gobierno de Jordi Pujol, y algunos más de gobiernos de un solo partido en La Moncloa, nos enfrentábamos con un escenario nuevo para la mayoría de ciudadanos, un gobierno en coalición que nacía de una mayoría parlamentaria que no hacía presidente del país al partido con más escaños. Cataluña perdía la virginidad en el mundo de las coaliciones.
Un aspecto esencial en todo gobierno de coalición es saber quién será la cara y la voz de éste. La política de comunicación es un caballo de batalla entre los partidos y Cataluña no fue una excepción de esta norma: está en juego saber quién capitalitzará la acción de gobierno. Y más allá de la historia de la primera y la segunda etapa de los gobiernos tripartitos, con todos sus altibajos y episodios más o menos conocidos; la tensión por saber quién debía capitalizar los activos del mismo es la propia historia del tripartito.
Sólo así puede entenderse la ausencia de un portavoz del Gobierno con más protagonismo del que Aurora Massip tiene. Sólo así se pueden llegar a comprender las diferencias de velocidad entre los tres partidos y su desigual acción ante los medios. Sólo así se puede entender que escuchemos un mensaje en Barcelona y uno muy diferente en Madrid.
De hecho, la ausencia de una mejor política de comunicación tiene su parte de responsabilidad en los resultados de la encuesta que La Vanguardia publicaba este domingo. Es cierto: una política de comunicación no sustituye la política en sí misma. Pero una buena política de comunicación sí que sirve para neutralizar los elementos que amenazan el gobierno, maximizar los puntos fuertes y aprovechar todas las oportunidades que se presenten. Y esto no es responsabilidad de Massip o de Ribas, sinó del difícil equilibrio de una situación política.
Leo en el blog de Saüll Gordillo que nos recomienda el artículo de Miquel Martín en El Singular Digital. Martín fue director de comunicación del grupo parlamentario de ERC en Madrid y apunta a la ausencia de una política de comunicación más fuerte y proactiva como origen de muchos males del gobierno tripartito.
Pero volvamos a la encuesta. Es destacable que con un año de diferencia veamos un cambio de tendencia tan importante: el tripartito no sumaría. Montilla tiene más confianza de los ciudadanos que el jefe de la oposición, pero los propios ciudadanos prefieren a Mas como presidente de la Generalitat. Lo que hay que hacer notar es que entre los electores de Esquerra, la mayoría preferirían a Montilla sobre Mas, por si alguien empieza a pensar en escenarios post-electorales o si después del vídeo de los dos años de gobierno que presentó CiU, aún tiene ganas de hacer otros Confidencial.cat …
Pero no todo son malas noticias para el presidente Montilla: recibe más aprobación que desaprobación; son algunos más los que piensan que la tarea del presidente es buena o muy buena. Pero si observamos la foto de conjunto, el presidente ha perdido 6 puntos de aprobación durante el último año. Si preguntamos por la acción del Gobierno, los resultados son aún peores: hay más rechazo que apoyos.
Esta encuesta marca, no un cambio de tendencia, sino la profundización de esta: el Gobierno tiene un problema grave para ser aprobado por los ciudadanos y ciudadanas. Tiene un problema grave para justificar una reelección y el contexto económico no ayuda. Con ausencia de crisis económica el debate puede ser claramente de valores (un gobierno de izquierda contra un gobierno de derechas, un gobierno catalanista o la Cas Gran del catalanisme, por ejemplo), pero con los graves problemas que afronta el país no sería extraño que las opciones que reclaman un gobierno más fuerte sean cada vez más plausibles.
Para Montilla empieza una cuenta atrás; le quedan dos años para demostrar que se ha ganado la confianza del país. Tiene dificultades más que observables y la falta de elementos como el carisma, un discurso emocional y una política de comunicación adecuada. Pero claro, en un gobierno de coalición el margen de maniobra ya se ha visto que es más limitado.
La experiencia la sabremos valorar con el tiempo, estoy seguro. Las coaliciones fortalecen nuestra salud democrática, por mucho que nos haya parecido que la creciente desafección haya dañado nuestro sistema. No es fácil gobernar en coalición. Nada. Pero a diferencia de otros países o territorios, conocer la experiencia ha abierto las mentes de muchos ciudadanos y nos ha empujado a un ejercicio importante para el sistema: tener conciencia de que el nuestro es un sistema parlamentario, y que por mucho que al final hablamos de dos candidatos, la pluralidad se expresa a los escaños de nuestro Parlamento.

Secretos de familia

La política y el amor tienen tantos puntos en común que sólo así podemos entender porque la pasión política deja una huella tan profunda en nuestras vidas. La política, como el amor, está llena de promesas que se hacen con el corazón y no con la cabeza, llena de pasión que a veces es más irracional que no otra cosa. Como en el amor, la seducción juega un papel central para sumar voluntades. Y como en el amor, también nos enfrentamos a toda clase de engaños, de ataques de cuernos, infidelidades

Estas pasiones muchas veces se intuyen, y en otras no son observables a los ojos del ciudadano medio. De hecho, la política está tan intrínsecamente ligada al comportamiento de las personas, que muchas veces podemos detectar los instintos más primigenios de nuestros líderes políticos. Pero, como digo, no son muchas las veces que podemos diseccionar estos comportamientos. El viernes vimos uno: Montilla, De Madre e Iceta hicieron una visita a Duran i Lleida que no será olvidada rápidamente.

La reunión entre las direcciones del PSC y Unió el pasado viernes en la sede de estos últimos es uno de esos momentos que marcan un antes y un después. Hemos asistido como auténticos espectadores de lujo a un movimiento desestabilizador de la propia Unió a su coalición con Convergència, y es difícil permanecer impasible ante un ejercicio de cálculo político tan dudoso. Sí, es un momento Ducruet: todos hemos sido testigos de un indicio de infidelidad manifiesto. Aunque se quiera decir lo contrario.

Los convergentes, ¿han picado el anzuelo socialista? ¿Unió ha marcado perfil? ¿El PSC conseguirá réditos? Preguntas que el tiempo responderá. Pero una cosa está clara: éste es lo que los americanos dirían “a defining moment”. No hará tambalear ni el gobierno ni la oposición, pero es una herida más que debilita una relación difícil. Y lo más importante, cambia las percepciones entre las bases de los dos partidos y dificulta la situación de la oposición.

De la reunión se dibujan muchos escenarios, que sería especular sobre ellos ampliarlos. Pero no los perdamos de vista. Esta reunión, aunque normal entre partidos, aparece en un momento muy concreto y, sobre todo, de una forma muy concreta. Así se entiende la reacción de Convergència y el “resultado” del no-encuentro de ayer entre los dos líderes de la coalición.

Los socialistas han puesto en práctica aquello del “divide et impera”. Y les ha salido bien: la crisis está en casa del otro partido. No sabemos cómo se traducirá en votos, que es lo que importa, pero es claro que no ayuda a que CiU despega, no ayuda a devolver la idea de que, como diría McCain, están preparados para liderar.

Es importante, a la hora de presentar una opción de gobierno, presentó un programa, un equipo y unidad. Faltan cosas. Y sin una tan básica como la unidad ganar elecciones es difícil. Y hacer coaliciones, más.

Revista de prensa (5/10)

Tras el debate entre los candidatos a vicepresidente, Sarah Palin vuelve a la carga acusando a Barack Obama de mantener contactos con terroristas que atacarían a su propio país. La Vanguardia y El País se hacen eco de este artículo del New York Times.

Sin abandonar aún la campaña americana, es interesante este artículo de ABC sobre la figura de Joe Biden. La última recomendación es este gráfico de USA Today para ver cuanto dinero han recaudado los candidatos y de dónde provienen estos fondos.

En casam encontramos este artículo del Avui que informa que 650.000 catalanes han fijado su residencia en segundas residencias. También encontramos una entrevista a Raimon Obiols dónde reflexiona sobre la capacidad negociadora del PSC.  La Vanguardia recoje también una nota sobre el cambio de tendencia en los ciudadanos, de llevar la fiambrera con comida de casa y no ir al restaurante, síntoma de la crisis económica.