Por qué Pilar Bardem vota a Zapatero

¿Existe alguna explicación biológica para que el PSOE el IU tengan más apoyos entre el colectivo de artistas que el PP, CiU o el PNV? ¿Ocurre algo en los cerebros de Pilar Bardem, Joaquín Sabina, Miguel Bosé o Ana Belén que explique su apoyo a los progresistas? Al parecer, según un estudio de la New York University, pueden establecerse algunas correlaciones lo bastante fuertes como para entender por qué las personas creativas tienden a sentirse identificadas con los partidos de izquierdas.

En 2008, el profesor de la NYU John Jost presentó su estudio “Big Five Models of Personality”. Un trabajo que pretendía establecer algunas diferencias en la personalidad de las personas conservadoras y progresistas a través de varios aspectos, tales como la creatividad o el orden. Así, la mayoría de las personas que se consideran creativas y que están abiertas a nuevas experiencias se definían también como progresistas. En el lado contrario, la mayoría de personas que se evaluaban con puntuaciones altas como personas ordenadas, también lo hacían como conservadores.

Aunque los resultados no permiten establecer una relación causal irrefutable –que se lo digan a artistas que han apoyado abiertamente al PP, como Julio Iglesias o Norma Duval y no por ello son menos creativos o abiertos a nuevas experiencias-, vienen a aportar más luz a algunas investigaciones que marcan esa relación del voto con la propia biología del individuo. Estudios que han mostrado como las personas con más aversión al miedo suelen definirse como conservadoras políticamente. Así, el nerviosismo, el miedo, la tensión, etc. podrían tener cierta influencia en la dirección del voto.

Lo interesante del estudio de Jost no es la conclusión sobre si lo que dijo, por ejemplo, Willy Toledo lo hizo por su condición de artista, de creativo, de mente abierta; o no. Lo relevante es que da con nuevos estudios que alimentan esa idea que nuestro cerebro, nuestra naturaleza, condiciona en cierto modo el voto. La decisión de qué papeleta ponemos en la urna no es un acto puramente racional. Por ello, los resultados de Jost dan pistas sobre la importancia de tener en cuenta las emociones que despliega la política.