¿Qué hacen los candidatos en una feria de granjeros?

Si lo tuyo es la ciudad, te gusta el cine en versión original y quieres que te cobren una millonada por un corte de pelo, no se te ha perdido nada en Iowa. Si encima eres multimillonario, tienes jet privado o te has pasado tu vida en los despachos del poder de Washington, en Iowa estás más perdido que Wally. Pero si tu intención es ser presidente de Estados Unidos en 2016 o, como mínimo, conseguir la nominación de tu partido, eres un temerario si no estás en Iowa y sí en Martha’s Vineyard.

Iowa es un estado del Medio Oeste, del bastión de voto conservador, de misa dominical, tractor y cerveza, nada de gintonic. Es un estado agrícola -para que te hagas una idea, es el mayor productor de soja y etanol de los Estados Unidos- y es muy pequeño. Apenas llega a los tres millones de habitantes. Elige a 7 votos del colegio electoral que nombra al presidente. California da 55. Como comprenderás, su peso para elegir al próximo presidente es mínimo. Pero pese a ello, todo gira alrededor de Iowa.

¿Por qué? Muy sencillo: Iowa es el primer estado en celebrar primarias. Y aunque su peso en delegados para los candidatos es mínimo, ganar en Iowa te puede dar el empujón necesario para ganar la nominación. Por ello, la mayoría de las candidaturas llevan meses trabajando en este estado y los meses de verano nos permiten verlo en su máximo apogeo.

Y ahí es donde entra en juego la feria del estado. Estos días se está celebrando este evento en la capital del estado, Des Moines. Se espera la presencia de más de un millón de visitantes -y te recuerdo que la población del estado no llega a tres- y de entre todos ellos, la presencia de todos los candidatos a la presidencia por ambos partidos.

Las campañas usan este momento para hablar con todo el mundo y conseguir apoyos de cara a las primarias de enero. Hace unos meses te hablaba de cómo funcionan esas primarias y por ello es tan importante tener gente en el terreno, que los ciudadanos de Iowa puedan ver, sentir, tocar y hasta oler a los candidatos. Porque en las primarias, un solo voto puede fastidiarlo todo.

Por ello, estos días podemos ver a los hijos de la aristocracia política, los candidatos más ricos o a los más socialistas arengando a los ciudadanos del estado en busca de su apoyo. Y de su dinero. Porque es un momento propicio para conseguir más donaciones para sostener sus campañas. Y eso convierte a una feria de granjeros en un acto político de primer nivel en Estados Unidos.

Pero más allá de la importancia estratégica para las campañas, la feria también tiene su importancia por todo lo que la política supone en la época del infotainment. Todos los medios están buscando un error, un enfrentamiento o una oportunidad única para llenar horas de emisión. Y en la feria, a veces, ocurre.

Para la periodista de ese estado, O. Kay Henderson, todos los candidatos deben llevar dinero en el bolsillo, porque no van a entrar gratis. Y una vez dentro verán como su mundo y el de los granjeros son como agua y aceite. No es un público fácil y muchas veces se han visto enfrentamientos entre la gente y los candidatos. Mitt Romney lo sufrió dos veces.

Las primarias no se ganan en enero. La gran presencia de candidatos es muestro de ello. Las máquinas electorales van a todo ritmo y esto ya no lo hay quien lo pare.

Un año para Iowa

No es por agobiar a nadie, pero la carrera presidencial de 2016 se pone seria. Y es que, si no se adelanta ningún estado -que todo puede pasar- y no hay cambios en las previsiones, en un año estaremos presenciando ya el pistoletazo de salida de las primarias en Estados Unidos. Primera parada, Iowa.

Según las previsiones, el lunes 18 de enero de 2016 el estado de Iowa será el primero. Aunque cabe recordar que en las primarias de 2008 y 2012 el caucus en este estado se adelantó varios días, justo al inicio del año. Ese día conoceremos qué candidato o candidata de los dos grandes partidos se lleva los delegados de ese estado.

El hecho de que hable de este estado en este artículo no es casualidad. Iowa es el primer estado en decidir sus delegados. De hecho, de 1972 se ha convertido en un acto político de primer orden en Estados Unidos. El mundo entero mira a Iowa en año electoral. Y eso que los ciudadanos de este frío estado solo deciden un 1% de todos los delegados en las convenciones de los partidos.

¿Por qué es importante Iowa, pues? Precisamente por el poder mediático y de tracción que tiene para las campañas. La apuesta estratégica de Obama, por aquel entonces un candidato prometedor pero poco probable, era ganar en Iowa para conseguir el empujón mediático que necesitaba. Pero ni todos los candidatos que ganan en Iowa consiguen la nominación ni todos los que consiguen ganar en Iowa consiguen la presidencia.

Por ejemplo, desde 1972 Carter, Mondale, Kerry, Obama, Dole y George W. Bush consiguieron ganar en Iowa y la nominación de sus partidos. Solo Carter, George W. Bush y Obama también llegaron a la presidencia. Iowa nos deja cosas curiosas, como el 2,8% de los votos conseguido por Clinton en 1992.

Iowa no es solo el primer estado en abrir el melón de la carrera por la nominación presidencial, es uno de los pocos estados en elegir a sus delegados mediante caucus (asamblea). Los caucus no es un modo de elección tradicional con papeletas y urnas. Lo que ocurre en ellos es que los partidos reúnen a la gente que apoya a los diferentes candidatos. Y, siguiendo una fórmula matemática, se asignan los delegados por la cantidad de apoyos recibidos.

¿Cómo es el caucus republicano? Los votantes de las primarias republicanas votan en una papeleta en blanco, donde ponen el nombre del candidato al que apoyan después de haber escuchado sus ideas.

¿Y los demócratas? Es algo más complicado. Los ciudadanos se sitúan en la parte de la sala donde está su candidato (o sus representantes, que los candidatos no están en todas las salas, aún no tienen el don de la ubicuidad). Tras ello, se abre un turno de 30 minutos en los que los activistas de cada campaña intentan convencer a sus vecinos para que apoyen a su candidato, esfuerzos dirigidos especialmente a los indecisos que ocupan un espacio en la sala. Tras esos 30 minutos, se cuentan los apoyos a cada candidato. Tras ello, se abre otra ventana de 30 minutos para que las personas que apoyan a los candidatos con menos apoyos puedan, si quieren, apoyar a candidatos más viables. Esa es la gran diferencia con una elección primaria tradicional.

Los equipos de los futuros candidatos ya están pensando en Iowa. Ya están vislumbrando el calendario y ya saben lo que tienen que hacer. Aunque muchos de ellos aún no hayan anunciando que se presentan a las primarias. Queda un año para Iowa. Un año para que empiece el espectáculo.

El último discurso de Bobby Kennedy

 

El 4 de junio de 1968, Robert Kennedy ganaba las primarias demócratas de California y Dakota del Sur. Ya en la madrugada del 5 de junio, el hermano del presidente asesinado se dirige a sus seguidores en un discurso de victoria. Es un momento importante en su carrera hacia la presidencia.

Al finalizar el discurso, el senador es atacado. Sirhan Bishara Sirhan le dispara a quemarropa. Hiere a varias personas. Un día más tarde, Kennedy moría de madrugada. Estos dos vídeos muestran ese último discurso de Bobby Kennedy y los minutos de caos que se vivieron en la sala del hotel Ambassador de Los Angeles.

¿De verdad ha ganado Rubalcaba?

 

El pasado sábado Borja Ventura publicaba este artículo en Lainformación.com centrándose en Alfredo Pérez-Rubalcaba, quién seguramente sea el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno. En el artículo, Ventura me entrevistó junto a Xavier Peytibí, Rafa Rubio y Jordi Rodríguez Virgili. Este es el artículo:

 

¿De verdad ha ganado Rubalcaba?

Rubalcaba es Rasputín, la mano que mece la cuna, el hombre que urde todas las estrategias del socialismo español, el estratega, el cerebro. El que más poder concentra en el Gobierno después del propio presidente. Quizá incluso por encima del presidente. Es vicepresidente primero y, como ministro del Interior, la voz al frente de los servicios de inteligencia. Es, despejada la incógnita Chacón, el candidato in pectore del PSOE para batirse con Rajoy. Es el ‘top dog’, el candidato mejor colocado en el idioma de los politólogos ¿Seguro?

La renuncia de Chacón elimina a la que se postulaba como su principal rival en unas eventuales primarias, pero no parece haber calmado las aguas del socialismo. Las redes sociales eran este jueves un hervidero de comentarios criticando la supuesta ‘mano negra’ que habría obligado a la ministra de Defensa a renunciar a una candidatura para evitar la división interna del partido, como antes se especulaba con la ‘mano negra’ de Rubalcaba tras la petición de Patxi López de celebrar un Congreso Extraordinario.

En el PSOE el debate ya no era entre partidarios de Chacón y partidarios de Rubalcaba, sino directamente entre quienes pedían primarias para intentar cerrar la crisis rápidamente y quienes pedían un Congreso Extraordinario, es decir, la cabeza de Zapatero.

El vicepresidente “sale reforzado, más que beneficiado”, cree Albert Medrán, consultor de comunicación política. “Llega al comité sin la adversaria que podía hacerle más sombra y con una necesidad imperiosa de cerrar este capítulo cuanto antes”. Por su parte Xavier Peytibi, consultor político, considera que sale beneficiado sólo en parte porque “termina la guera interna en el PSOE” y “probablemente será el candidato”, pero advierte que el beneficio será “a corto plazo, pero no sé si lo será a medio plazo”.

También Jordi Rodríguez-Virgili, subdirector del máster en Comunicación Política de la Universidad de Navarra, incide en la cuestión de los plazos: “A corto plazo le beneficia”, dice, porque “le despeja el camino como candidato sin el desgaste de una primarias competidas, desgaste de tiempo, de esfuerzos, de divisiones… pero se siembran dudas, sospechas y desconfianzas sobre Rubalcaba, lo que podrá afectarle más a largo plazo”.

Ataque al vicepresidente

El discurso de Chacón fue, en su opinión, “un ataque muy duro” porque, aunque no lo citase, “cuando habló de movimientos internos que han amenazado la estabilidad del Gobierno y la autoridad de su presidente, la mayoría ha pensado en él”. En opinión de Rodríguez-Virgili, el movimiento de la ministra de Defensa “no solo refuerza la imagen de Rubalcaba como un político maquivélico, que maneja los hilos entre bambalinas, sino que proyecta la idea de un candidato capaz de amenazar la estabilidad del Gobierno y el partido en beneficio propio”.

Rafa Rubio, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, es más pesimista con las consecuencias de la retirada de Chacón en la imagen de Rubalcaba: “Le ha posicionado al lado de la estructura, le ha cerrado cualquier posibilidad de presentarse como renovador, como un agente del cambio”.

Y ahí es donde entra Chacón. Pocos hablaban ayer de él, porque la ministra de Defensa centró los flashes. Los barones y cargos del partido hablan de su “generosidad”, de una renuncia que ayuda al PSOE en un momento difícil. Las redes sociales vivieron lo que los analistas llaman ‘efecto underdog’, es decir, un arrebato de simpatía por el candidato perdedor. Rubalcaba es ahora el ‘top dog’, el mejor situado, pero tiene un reto según Medrán: “Debe tener la capacidad de superar las brechas que esta situación haya causado” en el partido. Si no, Chacón aguarda agazapada en el futuro.

Un discurso cargado de intenciones

“Chacón gana enteros como futura líder, vista como una persona de partido después de su movimiento estratégico de un paso atrás y por su edad. Además, no se verá salpicada por lo que suceda el año próximo”, comenta Peytibi. “A partir de marzo de 2012, en caso de que el PSOE pierda las elecciones, estará en primera línea como la potencial salvadora y nueva líder”.

El “paso atrás” de Chacón deja solo al frente a Rubalcaba, pero si no tiene oponente no tendrá el refrendo de unas primarias para aglutinar a las federaciones a su alrededor. Hasta este jueves era un candidato sólido que aportaba experiencia y peso político, y ahora es un candidato impuesto, el nombre que el aparato del partido ha escrito en las papeletas de las primarias buscando una aclamación poco creíble.

¿Es posible que alguien dé el paso y quiera competir con el vicepresidente en las primarias? “Siempre hay la opción de que aparezca alguien, pero sería una verdadera sorpresa. Sería ir contra Rubalcaba y arriesgarse a terminar su carrera política como candidato de futuro”, advierte Peytibi. Pero sacrificar a un ‘hombre de paja’ podría devolver el lustre a la hipotética candidatura de Rubalcaba, tocada por el discurso de Chacón, lleno de cosas que “quería” hacer y que dio la imagen de que no le dejaban llevar a cabo.

Algún barón socialista hablaba de posibles “sorpresas” en el Comité Federal. Toda conspiración es poca para quienes ven en Rubalcaba a un Maquiavelo moviendo los hilos.

 

Un debate con Rajoy

“Señor Rajoy, le emplazo a debatir en un cara a cara sus propuestas para España”. El candidato o candidata que elijan los militantes del PSOE debería pronunciar una frase similar a esta, si no en la noche electoral, en la primera semana de campaña. Rubalcaba o Chacón podrían sacar ventaja en un eventual cara a cara con el líder de la oposición. Y para ello, deberían conseguir un compromiso antes de que las encuestas puedan desaconsejarlo, especialmente en Génova 13.

Rajoy aceptó debatir con el presidente del Gobierno en dos ocasiones durante los días previos a las elecciones de 2008. No se producía un debate de estas características desde 1993. En un país en el que los debates electorales son la excepción y no la norma, el componente estratégico del cara a cara tiene mucha relevancia. Y ahí, a priori, el PSOE saldría con ventaja.

La estrategia de debates del PP en 2008 no tuvo el efecto deseado. Ni el debate de Pizarro con Solbes ni los dos de Rajoy con Zapatero ayudaron a convencer al acotado sector del electorado que decide el voto gracias a este tipo de cara a cara. De ellos, Rajoy repetirá como candidato.

Si el candidato o candidata socialista pide debatir y el PP se niega, tendrán en ello un argumento de campaña para atacar al candidato que va en cabeza. Si Rajoy acepta debatir y sigue la estela de 2008, podrán atestarle un golpe importante. El PSOE lo necesita.

Dos debates interesantes

Si tomamos a los dos candidatos que se cree pueden ganar las primarias, Rubalcaba y Chacón, los debates con el líder de la oposición mostrarían matices muy interesantes. Un debate con Rubalcaba daría pie a un enfrentamiento intenso. El socialista es uno de los mejores oradores de la política española y lo demuestra en sus intervenciones en las Cortes.
Chacón, sin embargo, daría paso a una imagen muy parecida a la del debate de Ségolène Royal con Sarkozy en 2007. La diferencia principal es que Sarkozy fue mucho mejor en ese debate que Rajoy en los cara a cara con Zapatero en 2008. En todo caso, ambos debates mostrarían dos tipos de candidatos muy diferentes y, a priori, superiores al candidato del Partido Popular.

La decisión de Rajoy

Si el candidato o candidata socialista le pide un debate, ¿qué debe hacer Rajoy? Declinar la invitación puede ser arriesgado, pero más puede serlo exponerse a los pobres resultados de 2008. Si no tiene la seguridad de poder mejorar, anunciar su decisión sin tapujos y volver a centrar la campaña en sus temas es lo más aconsejable.

Sin embargo, Rajoy puede hacer de la necesidad, virtud. Cualquier análisis de debilidades constata sus dificultades en un cara a cara. Por ello, una buena preparación y una buena estrategia de debate podría tener buenos resultados. En su partido tiene precedentes: el primer cara a cara de Aznar con González mostró como un buen juego de expectativas y una preparación intensa decantaron la balanza hacia el conservador. ¿Estará preparado para ello?

Los debates como tema de campaña

La campaña de las elecciones catalanas de 2010 es un claro ejemplo de cómo los debates pueden convertirse en un tema de campaña. PSC y CiU no llegaron a un acuerdo para la celebración de debates cara a cara entre José Montilla y Artur Mas. La oferta del PSC incluía un debate en castellano y en una televisión privada. El acuerdo no fue posible. Durante el debate a seis celebrado en TV3, Montilla reprochó a Mas que no se hubiera celebrado el cara a cara y, en su cierre del debate, emplazó a Mas a celebrarlo. El moderador del debate, Josep Cuní, se ofreció a celebrarlo en ese mismo momento y la discusión entre los candidatos tras el debate dejó una imagen para el recuerdo.

Los días posteriores al debate a seis, el cara a cara estaba en el aire. Los análisis sobre ese tema desviaron la atención de lo que realmente había ocurrido en el debate celebrado –nada favorecedor para Montilla- y dejó que ese tema dominara la agenda de dos días enteros de campaña.

Los debates, como los clásicos de futbol entre Barça y Madrid se empiezan a jugar mucho antes del pitido del árbitro. Rajoy lo sabe. Y el futuro candidato o candidata del PSOE también. Un debate con Rajoy puede ser el tema.

5 reflexiones sobre las primarias

“Os propongo que sea el Comité Federal, en la próxima reunión que tengamos, después de las elecciones autonómicas y municipales, el que fije el momento de activar el proceso de primarias previsto en los Estatutos del partido para elegir nuestra candidatura a las próximas elecciones generales.” De esta manera, Zapatero ha puesto las primarias en el punto de mira tras anunciar que no será candidato a la reelección. Tras este anuncio, observamos algunas reflexiones sobre el proceso:

1. El PSOE es el partido de las primarias

Si finalmente se dan las condiciones para celebrar un proceso de primarias que culmine con la elección del candidato o candidata a la presidencia del Gobierno, el PSOE habrá demostrado que es el partido de las primarias. Aunque no es el único partido que las celebre, es el único de los dos grandes partidos que lo hace. A diferencia de Rajoy, que en su día fue designado sucesor a dedo, el candidato socialista habrá sido elegido por los votos directos de los militantes. No será la única experiencia. En el recuerdo quedan las primarias para elegir el candidato a las elecciones del año 2000 –aunque el final no fue el esperado- y en la memoria reciente, las primarias en la Comunidad de Madrid o en Barcelona; entre otras.

2. Un verano con monopolio informativo

Todo apunta a que el 28 de mayo se fijará el calendario de las primarias y que podrían celebrarse antes de que termine julio. Cuando se celebren 11 años de la elección de Zapatero como secretario general del PSOE (22 de julio) el partido puede tener ya un candidato. Aunque no un nuevo secretario general. En todo caso, el PSOE marcará la agenda mediática de este verano. Tanto por el proceso como por el despegue del nuevo candidato que culminaría en septiembre con la vuelta al curso político, la atención que recibiría el PSOE podría ser muy bien aprovechada. Y esta vez de verdad: hablamos de primera división y no de los efectos que se esperaban en otras primarias como en la Comunidad de Madrid.

3. Ruido. ¿Resultados?

El PSOE puede sacar tajada del aumento de atención y comentarios. Si elije a un buen candidato y diseña bien los pasos hasta la convocatoria de elecciones, estar en el centro de la agenda le puede beneficiar. Pero para ello, debe huir del triunfalismo. Es cierto, esta vez va en serio. Va a tener a toda la opinión pública pendiente, pero ser más notorio no significa que los problemas que han llevado al PSOE al lugar que ocupan en las encuestas desaparezcan de un plumazo.

4. ¿Quién controla el partido?

En la Comunidad de Madrid y en Barcelona, los candidatos que controlaban los aparatos del partido ganaron. ¿Quién controla el PSOE? Los candidatos que se postulen, ¿qué apoyos tendrán? Seguramente esa sea la clave de las primarias. Y ahí radicará el gran punto de diferencia respecto a esas experiencias previas: ¿votarán los socialistas en clave de querer una victoria electoral o buscarán alguien de transición próximo al aparato?

5. Un líder que no sabe a quién atacar. Pero un líder al fin y al cabo

Algunos apuntan a que el gran perdedor de este contexto es el Partido Popular. De hecho, personas próximas al PSOE se manifiestan de este modo. La verdad es que en estos momentos, el único de los dos grandes partidos que tiene claro su liderazgo es el PP. Puede que no tener a alguien a quién atacar sea una debilidad para los populares, pero ellos tienen a un líder dispuesto a atacar. La euforia no puede nublar los datos que se tienen en estos momentos sobre la mesa: una abismal diferencia en intención de voto a favor de los populares y un líder dispuesto a ser presidente.

Nombre propio #6: Tomás Gómez

El año no empezó demasiado bien para el secretario general del PSM. Y las urnas dirán, el próximo mayo, si lo termina mejor que lo empezó. Si bien pasó gran parte del año siendo un desconocido para gran parte del electorado madrileño, la celebración de las primarias en el partido para decidir el candidato para los comicios autonómicos del año que viene aumentaron su conocimiento. Aunque no queda claro qué efecto tendrá en la intención de voto.

Empezó el año siendo un desconocido y sin apoyos evidentes en las encuestas. Pese a Gürtel, Esperanza Aguirre seguía -y sigue- liderando la intención de voto. Eso encendió las alarmas en Ferraz. Zapatero movió ficha y apostó por la entonces ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, como candidata del PSM. Gómez se opuso y se puso en marcha el proceso de primarias.

Esas primarias, que tuvieron una lectura en clave nacional sobre el liderazgo de Zapatero, supuso la consolidación del liderazgo de Gómez en el PSM y la derrota de la ministra. Semanas más tarde sería recompensada con la cartera de Exteriores.

Desde entonces, Gómez ha seguido con su campaña de proximidad, pero alejado del foco que supuso las primarias. Para muchos, el hecho de ser ya conocido podría traducirse automáticamente en mayor fuerza del PSM en un contexto difícil como la política en la Comunidad de Madrid. Pero lo tendrá difícil. Su discurso sigue alejado del marco del imaginario político madrileño. Y unas elecciones que tendrán una lectura más nacional que nunca, por la crisis y el liderazgo de Zapatero; serán piedras en el camino de Gómez hacia la Puerta del Sol.

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Trini no pudo con el que dijo no a Zapatero

Mucho se ha escrito, se está escribiendo y se escribirá sobre las primarias del PSM. El resultado, resumido en el titular de este post, es la victoria del secretario general del partido ante la candidata que pretendía imponer Zapatero. Una maniobra política de envergadura que llevó al proceso de primarias que ayer terminó con Tomás Gómez como candidato electo a la presidencia de la Comunidad de Madrid.

Las primarias han dado para mucho. Y el resultado da para más. Y lo más importante, meses por delante para ver si la movilización del PSM estos últimos meses puede mantenerse hasta el próximo mes de mayo y puede construir a su alrededor una alternativa al Partido Popular.

En todo caso, ante tanta letra y tanto análisis, os propongo usar la técnica de los 140 caracteres de Twitter para observar las 15 principales conclusiones de estas primarias. ¿Me ayudáis a completarlas con vuestras aportaciones?

  1. Tomás Gómez es el candidato del PSM para batir a Aguirre. Lo era hace meses, pero ahora con más fuerza.
  2. Trini no pudo. Zapatero tampoco. Tomás Gómez es quien dijo no a Zapatero y venció a su candidata. Le refuerza y le debilita a partes iguales.
  3. Trini ha sido y es una buena candidata. Pero no ha vencido la etiqueta de paracaidista ni ha podido con las redes tejidas por Gómez.
  4. Impresionante movilización. El PSM está más en el partido que nunca. Otra cosa bien distinta es si puede ganar finalmente el partido.
  5. Callao ha ganado a Ferraz. La autoridad de Gómez es más fuerte que nunca, aunque la victoria no le asegura una reconstrucción de puentes.
  6. Tomás Gómez tiene más visibilidad que nunca. Pero eso no asegura una victoria electoral. Debe convertir eso en oportunidades para convencer.
  7. Zapatero estuvo ausente en los discursos… pero no en las primarias. Sufre un serio revés que le debilita a nivel interno y externo.
  8. La torpeza de la maniobra fallida de Zapatero está en el origen de la derrota de Trini. Y por ende, del relato del flamante vencedor.
  9. Tomás Gómez tiene por fin un relato. No está cimentado en su enemigo natural, sino en su enemigo interno. Tiene relato, y eso es bueno para él.
  10. ¿Llegará Gómez a candidato? Saco mi lado más conspiratorio por eso de ser “el que dijo no a Zapatero”
  11. Tomás debe luchar contra la etiqueta de “el candidato que dijo no a Zapatero”: con ella, Aguirre centra la campaña en un prisma nacional.
  12. No se ha puesto en duda el discurso y el proyecto del PSM en todo el proceso. ¿Y si su revisión fuera la clave?
  13. Pese a todo, el PP y Esperanza Aguirre siguen con ventaja en la carrera. ¿Realmente hay pulsión por el cambio en Madrid?
  14. Unas primarias con eco nacional. Se demuestra el poder de las primarias… ¿caminamos hacia su generalización?
  15. ¿Tienen sentido unas primarias en las que no se enfrentan ideas o proyectos y sólo personas o a quién representan?