No me gusta que a los toros te pongas el cinturón

La decisión del Parlament de Catalunya de prohibir las corridas de toros en el territorio catalán ha iniciado un debate con múltiples aristas. Algunos razonamientos, fundados en el interés de promover un sosegado debate. Otras –las más- salpicadas por la demagogia más rancia. Y en medio, algunas ingeniosas estampas que no han pasado desapercibidas. Como el último vídeo de Rajoy. ¿Se pueden mezclar toros y la seguridad vial sin salir corneado?

Resulta curioso. Más allá de los gestos del nacionalismo español que encarna el PP, con el anuncio de llevar al Congreso una resolución para proteger la fiesta nacional, el debate a raíz de la decisión del Parlament ha discurrido en el ámbito del binomio libertad-prohibición. La libertad de elegir ir o no ir a los toros contra la prohibición de la muerte y tortura de un animal para regocijo de los asistentes. Rajoy nos recuerda su postura, sin decir nada, en su vídeo prevacacional: los toros de Osborne que decoran centenares de carreteras en España son el símbolo de esa defensa de la fiesta.

Pero también en el mismo vídeo vemos a Rajoy, que fue ministro del Interior, sin el perceptivo cinturón de seguridad. Muchos nos hemos quedado con eso que el líder de la oposición haga caso omiso de las normas y ponga en riesgo su vida y la de sus acompañantes, pero pocos parecen haber recabado en un debate existente en varios países, especialmente en Estados Unidos. ¿Atenta contra la libertad individual el uso obligatorio del cinturón?

Y ahí es donde llega el detalle sublime de ese vídeo que, seguramente, no tenía intención de llegar a las cotas de popularidad y polémica que ha alcanzado, con disculpas públicas del propio Rajoy por infringir de forma manifiesta. La defensa velada de ese derecho a la libertad en el caso de los toros pero el sometimiento en lo que respecta al cinturón. En un caso la libertad está por encima del espectáculo de la muerte pero en el otro no.

El tema del cinturón de seguridad no es un issue en España como sí lo es en Estados Unidos o Argentina. Ahí existen movimientos que afirman que llevar el cinturón de seguridad atenta contra la libertad del individuo, aunque el riesgo más inminente pueda ser la muerte. De hecho, en 2008 se salvaron 13.000 vidas en la UE gracias a este mecanismo. ¿En qué momento, para las personas, prevalece el derecho a la seguridad a la propia libertad para el PP y no para los animales en la fiesta nacional?

Estas pueden ser algunas de las perversiones en el debate cuando dejamos al azar algunos detalles importantes al elaborar una pieza de comunicación, como esa ausencia del cinturón en Rajoy. Pero no nos alarmemos. El aspirante a suceder a Zapatero en la Moncloa no es el único político español que no usa el cinturón. De hecho, estoy convencido que muchos de los que le han saltado a la yugular tampoco lo usan. En estos vídeos podemos ver a Saura en un spot de campaña de 2003 sin él. Y en este otro corte, a Pujol en su coche oficial también haciendo caso omiso de este elemento de seguridad.

Rajoy ni ganará ni perderá las elecciones por esta anécdota. Tampoco las ganará o las perderá Montilla por llevar a sus hijos a un colegio privado y defender políticamente a la escuela pública. Muchas se han rasgado las vestiduras estos días a cuenta de esto sin ver lo que hacen ello o lo que hacen los suyos. Pero quizás en el fondo lo que más se ha echado de menos es una voz como la de Mas que cree que los políticos deben dar ejemplo, tal y como se desprende del libro de Pilar Rahola. Dar ejemplo.

Quizás Rajoy debería empezar usando el cinturón, sin duda. Pero sería más importante que empezará por dar ejemplo de debates sosegados y fundamentados en el sí de su partido. ¿Por qué debe prevalecer la libertad en ir a ver los toros y no en llevar o no el cinturón sin miedo a ser sancionados? Dar ejemplo, sin duda.

#Política2.0

El pasado 8 de abril, el president del Parlament de Catalunya, Ernest Benach, presentó en Madrid su libro #Política2.0. Como sabéis, tuve el honor de intervenir durante el acto que se celebró en el Centre Cultural Blanquerna en pleno centro de la capital.

A continuación, os dejo con un vídeo del Centre con fragmentos de las intervenciones del president y la mía. Bajo el vídeo, la transcripción de la intervención.

Esto de Internet de vender galletas.

¿Por qué digo esto? Porque me parece que el ejemplo de una niña Scout de Carolina del Norte, en Estados Unidos es perfecto para entender de qué va esto de Internet.

Imaginad ver a una niña de 8 años. Con su piel bien blanca, rubia y con unos grandes ojos brillantes mirando a la cámara doméstica.

Con unos ojos como platos, tan brillantes como sus insignias.

Y con su sonrisa carente de dientes,  nos pide ayuda porque quiere vender más galletas que nadie. Quiere vender 12.000 cajas.

El video se sube a Internet y un año después de esta acción de una niña de 8 años, se venden 700 millones de dólares en galletas de las Girl Scout. ¡Por Internet!

Una niña entendió de qué iba esto de Internet: de poner en contacto a la gente.

Internet, no va de saber demasiado. No se trata de ser un gran gurú.

Lo que importa es entender de qué va esto.

Internet tiene mucho de sentido aventurero. De prueba, de riesgo. De sensación de que todo está por hacer, que todo es posible.

Un espíritu de Scout que el presidente Benach comparte con esta niña. No olvidemos que fue creador de una agrupación de escuchas a finales del 70.

Seguramente esto ha marcado el carácter del presidente y, por qué no, también de este libro. Porque #Política2.0 relata las ganas de conseguir que la política entienda de qué carajos va esto de Internet. Y lo ha conseguido.

#Política2.0 es un buen libro para entender muchas cosas que pasan a nuestro alrededor. Para entender, en esencia, de qué va esto de Internet.

Y en concreto, una reflexión sobre lo que pasa cuando Internet y política se encuentran por el camino.

El president no duda en definir este cambio como una auténtica revolución. La estamos viviendo.

Hemos cambiado la manera de hacer muchas cosas de nuestra vida diaria. Y dentro de este proceso, también debe empujar la política a un cambio.

No es para menos. La política vive unos momento delicados. Algo no funciona cuando quien debe decidir el futuro de nuestra sociedad se percibe como un problema. Así lo muestra el CIS en barómetros recientes.

Otros datos tampoco son optimistas:

7 de cada 10 catalanes creen que lo que hacen los políticos, lo hacen en beneficio propio.

Casi 8 de cada 10 catalanes piensan que los políticos no tienen en cuenta lo que piensa la gente.

Pero cuando descubrimos lo que realmente hacen y dicen los políticos, todo esto debería cambiar.

Por ello, la #Política2.0 que Benach relata en las páginas de su libro son necesarias para entender lo que podemos hacer para acabar con esta situación.

El libro es también un toque de alerta: la solución a estos problemas no vendrá desde la manera tradicional de hacer las cosas.

La política está en medio de una revolución que no acaba de entender, pero que comenzará a ver la luz gracias a reflexiones como la del president.

Aceptemos esto: esta revolución no pasa en las calles. No hay barricadas. Pero sus efectos se notan día a día. Y eso es apasionante.

Especialmente por los ciudadanos, que estamos descubriendo cómo podemos hacer llegar nuestra opinión a aquellos que nos representan.

Casi 6 de cada 10 catalanes creen que no pueden influir en lo que hacen los políticos. Con Internet lo podemos cambiar.

Tenemos en las redes, en Twitter, en Facebook, en los bloques, en los foros, y en todo lo que vendrá una oportunidad para dignificar nuestra democracia.

Y esto os lo digo convencido, con los ojos brillantes como la niña Scout. Y, de hecho, así nos lo dice el president a lo largo del libro.

Este es un libro valiente, porque apostar por este cambio no siempre es bien recibido. No siempre se entiende. El miedo es el gran enemigo de esta revolución.

Hay políticos que tienen miedo al poder de las redes.

Quizá es el mismo miedo que tenía mi padre, un botiguer como tantos hay en nuestro país, cuando se negaba a abrir su tienda en Internet. Hoy ya se ha hecho con una blackberry para no perder de vista ningún pedido.

#Política2.0 debe servir para hacer ver a aquellos que todavía tienen miedo y pesar sobre el uso de Internet en la política, que los beneficios para la sociedad.

Especialmente en un momento como el que vivimos.

En #Política2.0 encontramos muchas pistas sobre cuáles son los beneficios de esta nueva manera de entender y vivir la política.

La política 2.0 acerca a los ciudadanos y a los políticos. Nos pone en contacto.

Hacemos de la conversación el principal valor. Nos aportamos valor. Por ejemplo, el president Benach no ha dudado en dar voz a muchas de las personas con las que conversa en su libro.

Y lo hace con el lenguaje típico de la red. Con las formas propias de la red: el enlace.

Porque esta es la idea que debemos retener de la política 2.0: el contacto.

Nos ponemos en contacto, nos acercamos. Y gracias a ello, los ciudadanos y los políticos conseguimos más información.

Llegamos a saber qué hacen nuestros representantes y por qué lo hacen. El Parlamento, el Congreso de los Diputados, el Senado o nuestro ayuntamiento no nos quedan tan lejos como antes.

Y nuestros representantes saben de nuestras preocupaciones.
De nuestras opiniones.
Pueden hacer pedagogía de aquellos temas, grandes y pequeños, que a veces se escapan de los medios.

Pero es sobre todo la transparencia que este contacto y esta mayor información consiguen la que tenemos que alimentar.

La transparencia es necesaria en un sistema democrático y las herramientas que Internet nos pone al alcance deben cubrir una de las carencias más claras de nuestro sistema.

Nuestros políticos, en definitiva, rinden cuentas de una manera más directa ante los ciudadanos.

Porque son precisamente estos tres puntos los que nos permitirán conseguir de la nuestra, una sociedad más virtuosa y más pendiente de lo que realmente importa.

Creemos que los catalanes no nos interesa la política, pero en realidad, a la mitad de la población sí que nos interesa. La política 2.0 ha de conseguir que la virtud cívica de los ciudadanos, de todos nosotros, se ponga en valor.

El presidente cita a Bruce Springsteen cuando introduce esta nueva manera de hacer y entender la política. Le viene a la mente la canción Livin’ in the future. Y sí, presidente, estamos viviendo en un futuro que muchos creían que no llegaría pero que ya es una realidad.

Un Rising, para seguir citando al Boss, de la gente que queremos estar más cerca de nuestros representantes y de aquellos representantes que no perdieron de vista su voluntad de servicio.

Este libro marca como pocos un camino que debemos seguir. Y lo hace con un carácter propio porque este libro no viene de la Academia, ni del mundo de la comunicación. Ni del derecho o de la filosofía: es un libro escrito desde la política.

Y escribir estas ideas desde la política tiene riesgos evidentes. Cualquier lector podría preguntar: ¿y qué has hecho tú? ¿Cómo has cambiado eso? La respuesta es evidente, hoy tenemos un Parlamento más abierto que nunca a la ciudadanía.

No soy un scout. Pero puedo imaginar la sensación de que debería tener al presidente a medida que iba haciendo camino en hacer de nuestro, un Parlamento abierto y participativo.

Siempre he tenido curiosidad por saber cómo era aquel primer parlamento, aquellas Corts Catalanes medievales que eran un modelo para las Cortes de Europa. Incluidas las inglesas y las francesas.

Hoy, no necesito viajar con mi imaginación para saber que el Parlament de Catalunya es un modelo.

Hace pocos días en el Parlament se conmemoraba el 30 aniversario de su restauración. Y por primera vez en nuestra historia, los ciudadanos pudimos participar a través de la web del Parlament.

Hoy, gracias a Internet, a las redes, nos podemos sentir la política más nuestra que nunca.

Hoy, el riesgo y la aventura nos han llevado hasta aquí. A presentar un libro que contiene reflexiones necesarias pero, sobre todo una historia de éxito detrás poniendola en práctica.

Gracias, President Benach, por haber liderado este cambio. Un agradecimiento que debe hacerse extensivo a todos los diputados y diputadas que no han tenido miedo y han seguido el mismo carácter emprendedor de su presidente. De hecho, permítanme la licencia deportiva: estos diputados son un poco como Messi, el primer jugador 2.0, que comparte, que aporta. De hecho, muchos contrarios marchan contentos por haber sido marcados por Leo. Como los diputados, que aunque difieran, es de agradecer que puedan debatir y compartir.

Pero no nos detengamos. Garanticemos el acceso de todos a las nuevas tecnologías. Hagamospedagogía ante aquellos que sólo denuncian su mal uso. Luchemos por una red para todos. Luchemos contra el miedo y hagamos vencer la libertad.

Continuemos el camino. Este libro es un faro de este camino. Tengamos el espíritu emprendedor, aventurero y ambicioso para recorrerlo.

Mi primera vez

Fue un once de septiembre. Aún no habían caído las Torres Gemelas y ese día pasé también por las puertas de la que sería en unos años mi universidad. Mi primera vez fue a una edad temprana, porque en el colegio no me quisieron ayudar. Así que el día en que abrieron las puertas, arrastré a mi familia al Parlament de Catalunya, la casa de todos.

Era mi primera visita a un edificio oficial. De esos que se ven en la televisión. Pujol aún era president y tenía ganas de ver su escaño. Recuerdo la emoción al pisar la moqueta roja y lo pequeño que me sentí a los pies de la tribuna de oradores. También me quedé con el gusto amargo de no poder asomarme a ella… algo que no he conseguido en otras visitas al hemiciclo.

Después, vinieron otras visitas. La segunda fue con la universidad y otras a seguir algunos debates invitado por algunos diputados. No hace ni un año que volví a pisar el palacio de la Ciutadella… y siempre he sentido la misma emoción al cruzar el arco detector de metales. Pero desde hace algunos años, siento esa casa más mía.

Supongo que algo tiene que ver la apertura de puertas que se ha hecho en los últimos años. Y es especialmente relevante hacer esta parada en el camino y reflexionarlo hoy. Sí, especialmente hoy. El Parlament celebra una sesión conmemorativa del restablecimiento de esta institución hace ya 30 años. Tres décadas con seis presidentes, ocho legislaturas, tres presidentes de la Generalitat investidos, tres mociones de censura celebradas y 576 leyes aprobadas para mejorar la vida y el bienestar de los ciudadanos.

Pero de un tiempo a esta parte, en el haber de la cámara están también todas las ocasiones que la tarea en la Red de sus diputados y diputadas ha permitido que nos pongamos en contacto con nuestros representantes y podamos conocer qué hacen en esa sede. Sentirnos partícipes, en su justa medida, del proceso. Opinar, proponer… crear. Sentir que la política está viva. Pero sobretodo, que nuestra casa está viva.

Hoy, nuestro Parlament está más abierto que nunca a la ciudadanía, pese a las barreras propias del sistema. Los ciudadanos nos las hemos querido saltar, y en hemiciclo hemos encontrado aliados, con su presidente a la cabeza.

Quizás porque hoy esa idea de Parlament 2.0 es una realidad, no dejo de emocionarme cada vez que piso su moqueta. Como si fuera la primera vez. Pero quizás ahora siento que esa casa es aún más mía. Per molts anys Parlament!

Libros para ganar elecciones en la Red

En unos meses, Catalunya celebrará sus elecciones. Antes, veremos comicios para la presidencia del Barça y, aunque parezca que están a años luz, en poco más de un año volveremos a elegir alcaldes y la mayoría de presidentes de comunidad autónoma. Y con la que está cayendo en la Red –y no, no me refiero a lo de la LES y la institucionalización de la censura en la Red por parte del Gobierno-, es lógico pensar que Internet jugará un papel central. O debería. El calado del papel, dependerá de cómo se aplique.

En Catalunya ya se están dando pasos muy decisivos, especialmente en CiU que como ya reseñamos en otros artículos, cuenta con su propia red social. Para el resto de partidos, tanto catalanes como los candidatos de cualquier pueblo o ciudad de la geografía española, quizás sea buena idea echar un vistazo a algunos de estos libros.

El president del Parlament de Catalunya, Ernest Benach, que ha sido el claro ejemplo de liderazgo para introducir nuevas rutinas en sede parlamentaria, ha escrito “#Política 2.0” contando la experiencia y dando interesantes claves sobre lo qué debe ser la política 2.0 y por qué Internet puede salvar la distancia cada vez mayor entre políticos y ciudadanos. Es un excelente manuscrito que va camino de convertirse en libro de cabecera para los que quieran cambiar. De momento está en catalán y puede comprarse en formato electrónico, además del papel.

Del otro lado del charco nos llega un interesante relato en primera persona de la campaña electoral más exitosa hasta el momento en Internet. Sí, hablamos de Obama. Y sí, hablamos de la traducción al castellano del “Yes, we did” de la canadiense Rahaf Harfoush. Rahaf, que estuvo el año pasado en España para deleitarnos con su experiencia, la presenta por escrito en un libro en que encontraremos varias claves que debemos atender. Eso sí, con la distancia necesaria: nuestro sistema no tiene nada que ver con el americano. El libro lo edita Gestión 2000, del Grupo Planeta.

Los partidos, parte del problema. No de la solución

Seguiremos, al menos cuatro años más, hablando de desafección y del descrédito de la política. Seguramente las cifras de participación en las próximas elecciones catalanas seguirán mostrando un pasotismo generalizado en la ciudadanía. De poco nos servirá que apelen a la ilusión por empezar, a los tiempos difíciles que necesiten gente seria o la sempiterna promesa de la fragmentación parlamentaria con personajes como Laporta, Nebrera o los que vengan. Hemos perdido una oportunidad crucial para cambiar todo esto.

La mil veces prometida Ley Electoral de Catalunya debía ser parte fundamental para un resurgimiento de la política. Estaba llamada a serlo. La sociedad no hace nada más que presionar para que las cosas cambien. Sí, el aumento de la desafección es una muestra clara de que algo no anda bien y es necesario hacer ajustes. Y los partidos, otra vez, no han estado a la altura.

Especialmente en Internet, se vive esta presión por los cambios. Por una relación más directa con nuestros representantes. Con una capacidad más viva de elección. Pero los partidos se resisten a quedarse sin pastel. A quedarse sin su lugar preeminente. Hablar de listas abiertas ya no es descabellado. Hablar de cambios profundos no es una excentricidad. Pero si una utopía, vista la negativa de los partidos a desmontar su propia gallina de los huevos de oro.

Muchos soñamos con que un cambio en la Ley Electoral llevará a un necesario cambio en los partidos. Muchos creemos que un cambio es necesario para llevar el valor del mérito a los partidos. Pero tendremos que esperar, al menos, cuatro años más.

Según Punset, la política “es un mercado en donde las barreras de entrada son prácticamente infranqueables –todavía más en Europa que en Estados Unidos– y donde la competencia y, por lo tanto, la innovación no son posibles. Los economistas hemos aprendido desde que nos enseñaron el abecedario de la economía que sin libertad de entrada en cualquier mercado no hay competencia; sin competencia no existen incentivos para innovar, y sin innovación no hay progreso.” Parece que los partidos se resisten a dejar que nuevos actores formen parte de ese entramado. Tienen miedo a levantar la barrera de entrada. Ponen freno a la innovación.

Mientras, seguiremos buscando culpables. Encargaremos más informes y estudiaremos más concienzudamente el por qué del pasotismo de los ciudadanos. Quizás deberían empezar por estudiar por su propio pasotismo ante algo tan esencial. Quizás.

La doctrina “Belén Esteban” no vale para todo

Últimamente estoy escuchando mucho el argumento “Belén Esteban”. Si ocurre el episodio de la fotografía de las hijas de Zapatero, es por su culpa. Si a un diputado le fotografían un mensaje privado, es por su culpa. Es por su culpa y el problema es que se exponen. Como son personajes públicos, todo vale… Pero nada más lejos de la realidad, el argumento “Belén Esteban” no debería ser válido en estos ejemplos.

Esta semana medios como Público o Avui han mostrado en sus portadas, ya sea en papel o en la versión online, las fotografías de dos correos electrónicos enviados por Blackberry entre diputados del Parlament de Catalunya. El primero en salir a la palestra fue el mensaje del conseller de Interior de la Generalitat, Joan Saura. El ecosocialista se cruzó un mensaje con el portavoz de su grupo dónde decía que el discurso de Montilla en el debate de política general era un “tostón”. Que un miembro del gabinete diga eso tenía su morbo, pese a que se violará completamente la privacidad de comunicaciones de una persona.

Ya en los últimos coletazos del debate, el turno fue para el denostado popular Daniel Sirera. El ex líder de los populares catalanes comentaba con la diputada Mejías que su partido era “una mierda” y otras lindezas. Tras ello, las peticiones de dimisión o expulsión no han cesado. La fotografía de su correo electrónico no dejó a nadie indiferente.

En ambos casos, los medios han decidido publicar el contenido de comunicaciones privadas, en portada y a todo color, supongo que bajo el precepto del interés general. ¿Pero realmente es de interés general unas conversaciones privadas que sólo se pueden interceptar bajo autorización judicial? ¿Hasta dónde llega la ética de los medios al entender que la privacidad debe prevalecer?

Una cosa es ser un personaje público y estar expuesto a un micrófono abierto cuando lanzas una lindeza como el “Manda huevos” de Trillo o el “coñazo del desfile” de Rajoy. Otra muy diferente es interceptar un mensaje privado, pensado, escrito y enviado para permanecer en la privacidad. Y ahí, no hay tutía.

El presidente del Parlament lanzó un aviso para navegantes en la entrega de los premios Blocs Catalunya el pasado viernes en Vic. Benach avisó que si en casi 30 años de normal funcionamiento del Parlament, los medios y los diputados se han respetado, quizás no sea el momento de dejar de hacerlo.

En todo caso, la ética periodística debería prevalecer sobre todo y todos. Una cosa es ser conscientes de no decir algo a micrófono abierto y la otra es que una persona no pueda ni ejercer sus derechos más fundamentales. No todo vale. No todo debería valer. Ni Zapatero, ni Saura ni Sirera han expuesto nada a los medios como la sempiterna historia de la Esteban, no nos dejemos imbuir por esa escalada que no nos llevará a ningún lado.

Donaire deja el Parlament

No podía ser de otra manera: hemos sabido que José Antonio Donaire deja el Parlament a través de su Twitter. Esta mañana lo anunciaba -aunque el pasado viernes ya comentó que esa sería su última votación- y seguidamente muchos usuarios se hacían eco, mostrando la tristeza porque perdemos a uno de los referentes del uso de Internet en la política catalana.

Seguramente muchos de nosotros echaremos de menos sus comentarios en las sesiones de control al Gobierno en el Parlament de Catalunya, el debate con la oposición desde el respeto (él y Carles Puigdemont han sido de los primeros políticos en demostrar que en la Red los antagonismos ideológicos no son tan estancos como nos hacen creer) y, como no, cuando nos preguntaba nuestra opinión y dirijía preguntas al presidente de la Generalitat que, en alguna ocasión, habían nacido de la Red.

En una época de indefinición, de miedo generalizado y al mismo tiempo incredulidad hacia el medio, Donaire, como pocos políticos, no ha tenido miedo para usar las herramientas de las que disponemos para mejorar la comunicación de la política y la relación con la política.

Desde este blog, el agradecimiento de un ciudadano por su labor y el agradecimiento de un blogger por su compromiso (que esperamos no decaiga) con el medio.

¿Dilapidará Arantza Quiroga la herencia?

Izaskun Bilbao pasará a la historia como la primera mujer que, bajo la escultura que guarda trozos originales del árbol de Gernika, presidió la cámara legislativa vasca. También pasará a la historia como la presidenta que fue elegida en décima votación tras la retirada de la candidatura de Juan Maria Atutxa. Pero Izaskun Bilbao también pasará a la historia como la presidenta que supo entender que un Parlamento no sirve para nada si da la espalda al futuro.

La gestión de Bilbao ha puesto al Parlamento Vasco un paso por delante de muchas cámaras en el empeño de acercar su actividad a los ciudadanos a través de Internet. Un proyecto muy distinto al Parlament 2.0 presentado en Catalunya, pero otro modelo que apuesta por dar el protagonismo al ciudadano en aquello que le atañe.

Bilbao nos lo explicó de primera mano en un hotel de la capital vizcaína cuando faltaban apenas dos horas para el cierre de los colegios electorales. Desgranó los pormenores de un interesante proyecto que ha dado sus frutos. La pregunta que me asaltaba el pasado viernes, cuando Arantza Quiroga tomó posesión de su cargo, era saber si la nueva presidenta del Parlamento seguiría la estela de su predecesora.

Me preocupa que con la excusa de hacer borrón y cuenta nueva se pierda la posibilidad de apuntalar grandes proyectos. Porque, a día de hoy, no he visto atisbo de actividad de la nueva presidenta en los recovecos de la red… En todo caso, espero sinceramente que el pueblo vasco sepa reconocer la labor de Bilbao y que la nueva presidenta tenga a bien seguir abriendo las puertas de la cámara a la red.

A hilo de esta reflexión, no deja de ser curioso el liderazgo que ciertos presidentes de cámaras autonómicas –con la acción constante de algunos diputados y diputadas, claro está- están ejerciendo en el traslado de su actividad a la red. Benach y Bilbao son dos ejemplos de compromiso por sumar opiniones y voluntades. Desde la red, debemos ser más militantes y reclamar lo mismo en todos los niveles de representación. Desde las Cortes Generales a nuestros ayuntamientos.

La política y la empresa no pierden el tiempo

En el Parc de la Ciutadella hay un edificio que ha abierto sus puertas como nunca lo había hecho. Creo que no exagero si afirmo que nunca en la historia reciente de nuestro país, una institución había sido tan cercana y accesible como lo está hoy el Parlament de Catalunya. Y creo que nunca en la historia reciente la labor de sus parlamentarios había sido tan visible como lo es ahora.

Esta semana el Presidente del Parlament, Ernest Benach, compareció en rueda de prensa para explicar en qué consiste el proyecto de Parlament 2.0 que ya está en marcha. No me gustaría extenderme en este punto: el amigo Xavier Peytibí ha hecho una excelente descripción del proyecto en su blog y muchos medios de comunicación se han hecho eco.

Quiero, sin embargo, centrarme en el análisis de esta iniciativa. Si hace unos días me refería a la necesidad imperante de usar las redes sociales y tener en cuenta más que nunca la reputación en la red, este es un ejemplo de responsabilidad con los tiempos y de la necesidad de liderar esta transformación en la red desde de las instituciones.

Me satisface ver que es precisamente el Parlament, la sede de la soberanía popular, la que toma el liderazgo. Me satisface ver cómo la labor de los diputados se hace más visible y se contribuye a desmitificar la imagen que, si no estás en el pleno, no trabajas. Me satisface creer que estas iniciativas contribuirán a generar más respeto y empatía hacia la labor de los diputados y diputadas y, sobre todo, a promover un sano debate democrático entre la ciudadanía y nuestros representantes.

El Parlament ha hecho la reflexión oportuna en estos tiempos y ha tomado una decisión. Como el Parlament, son muchas las empresas en España que están haciendo la misma reflexión y están empezando a poner manos a la obra para participar en la conversación. Hace unos meses, LLORENTE & CUENCA, consultoría de comunicación líder en España y América Latina, presentaba en Madrid el Barómetro de Reputación Online de las 35 empresas del IBEX, un completo análisis de su situación en la red mediante una comparación entre ellas y con los referentes internacionales de cada sector. La semana pasada se presentó el Barómetro de Reputación para las empresas del INMEX, del mercado mexicano, y ayer se hizo lo mismo en Perú.

Los barómetros de LLORENTE & CUENCA muestran la necesidad del mundo empresarial de llevar el liderazgo en la comunicación en la red. Las empresas están entendiendo que ya no vale sólo con estar presentes, sino que hay que actuar de acuerdo a las dinámicas que hoy demandan los usuarios. Enrique Dans, como pudisteis ver en mi último post, citaba a Forbes para ejemplificar esta tendencia que hemos podido ver en España, México y Perú.

Le emplaza a visitar el blog del director sénior de Comunicación Online de LLORENTE & CUENCA, Adolfo Corujo, donde encontraréis información más detallada de las conclusiones y metodología de los barómetros.

La presentación del Parlamento 2.0 y los movimientos del mundo empresarial son los exponentes que ya no estamos en un momento mesiánico, que no se tratan grandes objetivos: los objetivos son tangibles y la necesidad es acuciante.

Más información:

Soitu

José Rodríguez

Periodistas 21

Lecciones del A8

La declaración institucional que el Presidente Benach dirigió ayer a los catalanes puso punto y final (al menos esa era la intención) en la polémica que empezó a dejarnos minutos de radio y ríos de tinta durante este fin de semana.

Se ha escrito ya mucho sobre el tema, pero para los que no estén al corriente haremos un pequeño resumen: ABC publicó la semana pasada una noticia donde se hacía constar que la renovación de la flota de coches oficiales del Parlamento de Cataluña incluía algunas mejoras en el coche del presidente de la cámara, básicamente la instalación de una mesa, un soporte para descansar los pies y una televisión. En total, un gasto adicional de casi 9.000 euros. Que si dividimos entre los contribuyentes catalanes no llegan a representar un céntimo por persona.

Pero en tiempos de crisis, la opinión publicada, y a su vez la pública, se han apresurado a indicar que este es un gasto superfluo y una falta de respeto a los ciudadanos y ciudadanas que están notando el peso de la crisis.

La importancia de este momento político que hemos vivido estos días la encontramos en las lecciones que podemos extraer aunque, permitidme que sea directo: es una polémica interesada. Y podemos establecer lecciones, pero el origen propio de la crisis está viciado.

Lección 1: no dejar nada por sabido o contado.
No todo el mundo sigue la actualidad política 24/7. No todo el mundo sabe que el Presidente del Parlamento viene cada día desde las tierras de Tarragona a Barcelona para trabajar. No todos sabemos que la renovación del parque móvil no se va aprobar en tiempos de crisis. Por tanto, hay que anticiparse a las preocupaciones básicas del ciudadano medio.

Las personas que seguimos con más interés la actualidad política sabemos cómo se trabaja en el Parlamento. Sabemos cómo trabaja un representante público. Y si encima somos politólogos, podemos llegar a entender el poder de la legitimidad democrática y el papel institucional de las personalidades políticas.

Pero el ciudadano no. Y hay que explicarlo.

Lección 2: no obviar las fuentes.
Si con un contexto mediático adverso una parte de los medios no son responsables en su ejercicio de la actividad periodística, habrá que salir antes al atril. Como ayer explicaba el Presidente, con las medidas presupuestarias emprendidas este año se han ahorrado 5 millones de euros. La pregunta es, ante 5 millones de euros ahorrados -que son los que realmente sirven para hacer escuelas, 9.000 euros no son irrisorios?

Lección 3: creer que quién ha pecado no tirará la piedra.
El coche del Presidente de la Generalitat tiene televisión. Según algunos medios, Pujol ya tenía. CiU se hizo construir un ático en la sede de un Departamento, el gobierno balear en tiempos de Jaume Matas pagó a prostitutas en un viaje oficial … que se le instale una herramienta de trabajo en un coche oficial-que no es de uso personal-quizás tendrá más beneficios para la población que pagar por sexo y alcohol en Rusia.

Y los ataques de los diferentes partidos,  ha sido bastante rotundo. Aunque Montserrat Nebrera ha dicho su acusando a miembros de su partido ser fariseus al denunciar la censura a Benach cuando, según la diputada, hay miembros del PPC que usan dinero del partido.

Lección 4: no poner más leña en el fuego de la desafección.
Por lo que hemos visto, el ciudadano normal y corriente no puede sentir nada más que desafección. Mientras él o ella tiene dificultades para llegar a final de mes, sufre unos transportes públicos deficientes o colas en la sanidad pública, aparecen noticias como esta que, con un enfoque bastante sensacionalista, no hacen más que llenar las filas de los desafectos.

Aunque la respuesta del Presidente fue más que digna y correcta, muchos ciudadanos no lo habrán visto así. De hecho, muchos ni se habrán enterado.

Habrá que ir con mucho cuidado la hora de hacer cualquier gasto público: el acceso a más información y de forma más rápida está acentuando la accountability de los servidores públicos. Esto es, ciertamente, una muy buena noticia para la salud de nuestra democracia. Pero para que así lo sea será necesario que nuestros políticos mejoren todo lo que puedan en su comunicación. Pero también que aquellos que han de señalar los excesos lo hagan con responsabilidad. Porque supongo que si 9.000 euros pueden generar esta tensión, el aumento del presupuesto de la Casa Real también debería generar el mismo estado, ¿no?

En todo caso, les recomiendo que lean las fuentes originales de cada historia. Benach ya explicaba algunas cosas que ayer hizo de forma oficial a su bloque la semana pasada. Porque si podemos extraer una lección sobre todas es el ejemplo de transparencia del Presidente en esta crisis. Supongo que muchos de vosotros no estaréis de acuerdo con el gasto del coche oficial, pero no se puede negar que el Presidente ha dado la cara. Cosa que muchos representantes públicos no suelen hacer, y cuando pasa, tal vez sería hora de  hacer un reconocimiento de ello. Que de vez en cuando, va bien. Y más cuando es objeto de una violencia verbal sin precedentes, falseando su biografía y sin tener en cuenta su contribución al país en tanto que Presidente del Parlamento.