Nombre propio #4: Artur Mas

2003 quedará en la memoria de Artur Mas como el año en que lo tuvo todo y se quedó sin nada. Pero fue precisamente ese momento vital, al que se le debe unir la repetición del tripartito en 2006, el que forja en gran medida el relato ganador que, en cierto modo, le ha permitido tener en este 2010 un gran resultado.

No es para menos: el 23 de diciembre de 2010 Artur Mas era investido por el Parlament como 129º president de la Generalitat de Catalunya. Una mayoría suficiente salida de las urnas en las elecciones del 28 de noviembre y la decisiva abstención del PSC –el partido desalojado del poder- en la segunda votación de investidura, han permitido que hoy mismo Mas tome posesión del cargo en el Palau de la Generalitat.

La victoria de Mas no ha sido flor de un día. Han sido siete años de aprendizaje. De muchos errores… y de otros tantos aciertos. Una carrera con un sprint final en 2010 que le ha llevado a la victoria electoral.

Por delante tiene la oportunidad de hacer grandes cosas. Pero dudo que tenga otro año diez como este 2010. Suerte, president.

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Votos y check-in: el 28N en Foursquare

Pese al fantasma de Facebook Places, Foursquare no se amedrenta y sigue a paso firme. El servicio de geolocalización ha alcanzado ya los 5 millones de usuarios, lo que no deja de ser un número pequeño en comparación al crecimiento registrado en el mismo periodo por otros sitios como Twitter, pero muestra un interés creciente del usuario por decir dónde está. O mejor dicho, para jugar, ganar y compartir con su localización.

Realmente, ese es el punto. El beneficio. Ya sea la diversión por conseguir ser el mayor de un determinado lugar o los premios que un mayor puede obtener. En compañías como Starbucks, donde sus mayor en Estados Unidos tienen café gratis, o más cerca, en Caja Mediterráneo, donde los mayor de los centros de la Obra Social ganarán obsequios por su fidelidad; lo han entendido. Por ello, la propuesta de geolocalizar el voto lanzada en motivo de las elecciones catalanas del pasado 28 de noviembre tenía una parte muy interesante. Y por ahí vino el reto.

¿Cuándo hacemos check-in en Foursquare? Cuando percibimos un beneficio. Ya sea real o simbólico. Ser mayor de un espacio es un beneficio simbólico. Son varias ya las guerras por un mayor abiertas en el mundo… Y serlo y tener regalos o descuentos, un beneficio simbólico. Así, centrándonos en el primero, la propuesta de usar la etiqueta #jovoto al hacer check-in en la jornada electoral perseguía un beneficio simbólico: mostrar el orgullo por votar. Pero tenía otro punto importante; al compartir la geolocalización, podíamos recordar a nuestros contactos la jornada electoral y mostrar como un usuario al hacerlo puede convertirse en modelo para otros usuarios.

Con un poco de retraso, este es el análisis de la iniciativa. Así, la jornada electoral se cerró con 83 check-in y unos 80 espacios dados de alta en Foursquare. Es un número bajo, pero si lo comparamos con el nivel de check-in realizados en el Hotel Majestic durante la noche electoral, o en la sede del PSC en Nicaragua, nos da que si todos los colegios electorales hubieran estado en un único sitio, estos hubieran sido localización trending durante la jornada.

Los check-in se distribuyeron de forma muy asimétrica a lo largo del territorio catalán. Si tomamos como base las siete veguerías catalanas, nos encontramos con que el 70% de los check-in se registraron en las comarcas de Barcelona. La segunda veguería más activa fue la de Girona con el 15% del total. En tercera y cuarta posición, empatan el Camp de Tarragona y la Catalunya Central. El Alt Pirineu registró el 1% de los check-in y no se registró actividad en Lleida y las Terres de l’Ebre.

El poder de Barcelona nos llega también por los datos referentes únicamente a la ciudad condal. El 27% de los check-in se registraron solo en la ciudad. Fue, sin duda, la ciudad más activa. En su demarcación, encontramos otros lugares especialmente activos, como Sabadell, Badalona o Sant Cugat del Vallès. Si nos movemos de la capital catalana, ciudades como Girona o Reus también muestran una elevada actividad en comparación con la tónica general, así como localidades más pequeñas como L’Escala.

A lo largo de la jornada electoral, el hashtag #jovoto fue trending topic en España, junto a otros relacionados con las elecciones como #28N. En total, se registraron 611 tweets de 440 usuarios. El volumen de las menciones generó alguna situación curiosa, como comentó @ganyet en su sección en “El Món a Rac1”, el programa de radio matinal líder en Catalunya. Ganyet comentó que Jovoto es una comunidad online para creativos con sede en Berlín y en Nueva York, que cede su espacio para poder crear. Un espacio para los nuevos talentos creativos que a veces no encuentran su hueco en la industria. Los de Jovoto se sorprendieron al ver un repunte tan grande de sus menciones en Twitter… en catalán.

Janquim también le dedicó un espacio a la iniciativa de geolocalizar el voto en el 3cat24, donde también habló de otras anécdotas vividas en la red durante la jornada electoral.

Deberemos recuperar el hashtag en las próximas elecciones municipales y mostrar que somos más los que nos acercamos a las urnas que los que deciden no dar su voto. Gracias a tod@s por vuestra participación y por compartir vuestro orgullo por ejercer el derecho a voto.

La campaña catalana en 72 fotos

Han luchado por ellas durante 15 días. Imágenes que transmitieran el mensaje. Fotos que supieran comunicar la capacidad de uno u otro candidato para liderar el país. Estampas que debían mostrar el apoyo, la capacidad, el poder… La ilusión, la unión. La fuerza de sus ofertas políticas.

Estas son 72 imágenes de la campaña electoral de las elecciones al Parlament de Catalunya. Aunque si me tuviera que quedar con una, sería la que se muestra sobre estas líneas. Mas y su mujer son la imagen de esta campaña. La foto de estas elecciones. Te invito a conocer las fotos restantes.

Artur Mas no es presidente electo

¿Podemos llamar a Artur Mas presidente electo de Catalunya? Esta reflexión surgía ya la propia noche electoral en espacios como Twitter. Pero por mucho que las fórmulas norteamericanas nos parezcan más o menos atractivas, lo cierto es que, por el momento, Artur Mas será uno de los 135 miembros de la cámara catalana cuando tome posesión de su escaño.

“Mas president, Mas president”. Los asistentes agolpados en el Hotel Majestic repetían a una sola voz este cántico. No ya proyectando, como habían hecho a lo largo de la campaña, sino afirmando lo que será una realidad a finales de mes. Artur Mas será, seguramente, el 129º presidente de la Generalitat de Catalunya. Así, en condicional. Para ello, aún se precisa de un trámite. Y por ello, solo podemos aventurarnos a llamarlo futuro presidente de la Generalitat.

Futuro presidente, presidente electo… pequeñas diferencias, casi imperceptibles en su significado para el ciudadano de a pie pero que, como toda palabra, no puede despegarse de sus importantes matices. Artur Mas, pero también José Luis Rodríguez Zapatero o cualquiera de los presidentes de comunidades autónomas solo son elegidos presidentes por sus respectivas cámaras. La sesión de investidura les convierte el presidentes y lo son oficialmente desde el momento en que el BOE y los diarios oficiales de cada comunidad publican su nombramiento.

Eso es así porque, a diferencia de regimenes presidenciales como el de Estados Unidos, la ciudadanía no elige directamente a su presidente. Aunque en ese mismo país los ciudadanos eligen a un colegio electoral que nombrará al presidente, es una elección de un candidato u otro. Así, Barack Obama fue designado presidente electo desde la noche del 4 de noviembre hasta que juró el cargo en la escalinata del Capitolio en Washington D.C.

El término president-elect se usa de este modo, aunque no siempre ha sido así. Se solía designar al presidente de ese modo cuando el colegio electoral lo había elegido formalmente y hasta su toma de posesión, pero la práctica se impuso. En sistemas parlamentarios como el británico, por ejemplo, tampoco existe la denominación de primer ministro electo. Resulta forzado, ya que es el jefe del Estado quien lo designa. Así, Prime Minister-designate, Prime Minister-in-waiting o incoming Prime Minister son términos usados similares al lacónico “futuro presidente”.

Hasta su investidura, seguiremos escuchando ese efectivo apelativo. Ni en 2003 ni en 2006 la etiqueta tomó tanto sentido. Pero es, precisamente, la naturaleza de nuestro sistema político la que nos lleva a tener cuidado con las etiquetas. Los trámites parlamentarios están para las duras y para las maduras. Mas tiene la lección aprendida.

Gracias, Molt Honorables

Foto: Parlament de Catalunya (Xavier Prat)

En pocas horas hemos sabido que las dos autoridades principales de Catalunya no seguirán en la primera línea de la política. Ni Montilla ni Benach tomarán posesión de su escaño. Dejarán paso a una nueva generación de líderes en sus partidos. Y tengo la sensación que los catalanes no hemos sabido entender lo que han aportado al país.

Es una visión personal, soy plenamente consciente de ello. De hecho, me alejo hoy del análisis habitual en este post. Pero creo que la importancia del momento lo merece. Las apuestas políticas que representaban Montilla y Benach han sido severamente castigadas en estas elecciones y su decisión es coherente con lo que han dicho las urnas. Como ellos mismos han expresado, su momento ha pasado. Optan por retirarse a tiempo. Dicen haber entendido el mensaje.

Catalunya deja atrás una etapa y empieza una nueva. Los protagonistas de esa etapa, cada uno en su ámbito, se van y dejan una gran herencia. Más allá de las conjeturas del momento nos han hecho algo mejores. Sé que esto es discutible, que los indicadores económicos pueden no parecer coherentes con ello. Pero creo, sinceramente, que Montilla y Benach han hecho un servicio a nuestra sociedad y es necesario agradecerlo.

Me gustaría empezar por Ernest Benach. Con él he compartido momentos muy interesantes. Momentos inolvidables para un joven que apenas empieza su carrera. Ha sido un orgullo compartir ideas y reflexiones sobre el poder de Internet en la política con la segunda autoridad del país. Ha hecho mucho por abrir una institución como el Parlament a la ciudadanía y aunque eso no llegue a la mayoría de la población, en unos años veremos lo acertado de su apuesta estratégica.

De Benach muchos recordarán una polémica absurda sobre su coche oficial. Algo que no hubiesen criticado de otros políticos o de otras autoridades. Siempre ha existido una doble moral. Para muchos, Benach será el presidente del Audi. Para tantos otros, el artífice de algo estratégico: acercar la política a los ciudadanos gracias a Internet. No es necesario ser un gurú para hacerlo. Solo se necesitan ganas, voluntad y decisión. Él las ha tenido.

De hecho, esta es la propia metáfora del abismo entre el modo tradicional de ver la política y la política 2.0. Mientras en la Red somos muchos los que agradecemos su liderazgo, en la calle son otros tantos los que se quedan con la anécdota. No saben nada más de él. No han querido acercarse a alguien que sí ha hecho el esfuerzo.

Por todo ello, gracias Ernest. Gracias por tener esa sensibilidad hacia los ciudadanos a los que has representado. Podemos sentirnos honrados de haber tenido tu juicio en la presidencia de la casa de todos.

Nunca seremos justos con Montilla. No quiero tomar el todo por la parte, como alguien me recriminó en la Red este domingo, pero los comentarios sobre el president que he oído tantas veces muestran un racismo latente por el hecho de que la principal autoridad del país ni naciera en Catalunya ni hablara perfectamente el catalán. No quiero ser polémico, pero es así.

Sin embargo, para mi es un motivo de orgullo poder decir que ese país al que tanta gente critica, es capaz de tener a un inmigrante andaluz como presidente. Montilla representa como nadie a una sociedad abierta, integradora y plural como es la catalana. Por mucho que tantos se nieguen en verlo.

No seremos justos con su hazaña. No seremos justos con su contribución. Y no sabremos valorar el techo de cristal que rompió Montilla al convertirse en el 128º president de la Generalitat.

A Montilla le ha faltado carisma. El que de golpe le surge en el cuerpo a cuerpo. Le faltó abrirse a la sociedad… aunque le tocó vivir un mal momento. Una desafección tan grande, que los catalanes no querían líderes sino soluciones. Puede parecer contradictorio, pero creo que los siete años de tripartito, y especialmente el mandato de Montilla, ha sido vivido por muchos como la emancipación del hijo: quiere vivir sin padres, aunque más temprano que tarde, entiende el valor de tenerlos.

Montilla ha dado estabilidad al gobierno de la Generalitat. Ha servido dignamente al país. Y ha sabido dejarlo con la misma dignidad. Algún día seremos justos con él y olvidaremos las absurdas polémicas sobre su capacidad como orador, su dominio de la lengua o su origen. Ha servido dignamente al país. No es algo menor.

Encaramos una nueva etapa política: nuevos líderes, nuevas metas. Agradeciendo el servicio de estos dos grandes patriotas, cada uno a su manera, solo espero de los nuevos líderes del país que asuman y ejerzan sus cargos con la misma dignidad. Gràcies, Molt Honorables.

“El. El es el president”

Le recibieron entre aplausos y vítores. El heredero político de Jordi Pujol llegaba a su despacho como Conseller en cap rodeado de una marea de funcionarios y curiosos: había ganado por primera vez unas elecciones. Un mes y tres días más tarde, abandonaría el Palau. Pasqual Maragall tomaba posesión del cargo y daba carpetazo a 23 años de gobierno de Convergència i Unió. El domingo, cuando Mas era aplaudido en el Majestic, pensé en ese momento. En esos aplausos en la Plaça de Sant Jaume.

Le ha costado. Mucho. Siete años separan esos vítores a las puertas de Palau y el brindis en vasos de plástico en la sede de Convergència con un Pujol que le señalaba “El. El es el president”. Esos siete años de travesía en el desierto son, seguramente, los que le han hecho llegar. Ja tocava.

¿Y qué ha pasado por el camino? Una etapa única en la política catalana. Un nuevo Estatut aprobado, dos gobiernos en coalición, dos presidentes del PSC, innumerables crisis entre sus miembros e innumerables aciertos también. Siete años de ajustes y desajustes. De prosperidad y de crisis. Dos legislaturas de suflés, Dragon Khan, coronas de espinas… y de la calma aparente del gobierno de Montilla. Dos legislaturas de políticas de izquierda que fueron un sople de aire fresco. Como lo va a ser el gobierno de Artur Mas.

Mas llegará a ser el 129º president de la Generalitat por su perseverancia, más que por su campaña -que ha sido buena-. Por su sufrimiento, más que por sus mítines. Por su propio cambio vital, más que por uno u otro jingle de campaña. Mas ha cambiado… y lo ha hecho al mismo ritmo que Catalunya.

La crisis, la fórmula del tripartito, la figura del president Montilla, la sentencia del Tribunal Constitucional… todo ello son cosas muy importantes para explicar la debacle de PSC y ERC, la irrupción de SI y el mejor resultado nunca obtenido por el PP en Catalunya en unas elecciones autonómicas. En el fondo, sin embargo, será la figura de Mas el que lo explique. Como en su día lo fue la de Maragall.

Mas se vistió de president en la noche electoral. Más que nunca. El contundente resultado le respalda. Tiene una mayoría social que le apoya. Su épica ha triunfado. Va a necesitar darle contenido al traje y dejar de aparentar ser president para ejercer del mismo. Tiene retos difíciles y resultados inciertos. Va a necesitar explicarse bien. Suerte, president.

Foto de Alberto Estévez (EFE)

Las frases de una campaña

Las palabras se las lleva el viento… hasta que quedan escritas. Os propongo recordar algunas de las frases más memorables de la campaña electoral de las elecciones catalanas que ya llegó a su fin:

  • “Montilla, te vamos a hacer papilla” Carmen de Mairena
  • “Menos paro y más Artur” Josep-Antoni Duran i Lleida
  • “¿La receta de las patatas bravas es tuya?” José Montilla
  • “Defendemos el tripartito porque, si no, está Artur Mas” Joan Herrera
  • “En CiU son por fuera estatutarios, por dentro soberanistas y con corazón independentista” José Montilla
  • “Las promesas de Zapatero se cuentan por engaños” Joan Puigcercós
  • “Montilla y Mas deberían tomar sopas, que agudizan la creatividad” Carme Ruscalleda
  • “José Luis, Artur Mas no es de fiar” José Montilla
  • “Montilla no ha sabido nunca qué es Cataluña porque nunca ha salido de Cornellà” Joan Laporta
  • “Para algunos, la inmersión es un grano que quieren reventar, pero es nuestro ADN y no dejaremos que lo toquen” Artur Mas
  • “¡Gilipollas! ¿De qué reís con la que está cayendo?” Antoni Llena
  • “CiU llena el Sant Jordi, pero sus amigos vaciaron el otro Palau” Carme Chacón
  • “A Andalusia no paga ni Déu” Joan Puigcercós
  • “El PSOE es el primo de Zumosol del PSC, ‘tot i que’ el zumo está caducado” Artur Mas

¿Qué otras frases recordaréis de la campaña?

Geolocalicemos el voto: #jovoto

Os voy a proponer una cosa. Quizás no sirva de mucho, pero quién sabe, podemos empezar a hacerlo y a lo mejor arrastramos a alguno de nuestros contactos a la urnas. O les recordamos que mañana vamos a elegir a nuestros representantes en el Parlament de Catalunya. ¿Lo hacemos?

La cuestión es usar Foursquare cuando vayamos a votar. En Estados Unidos el propio servicio puso en marcha la iniciativa #ivoted para dar a conocer cuanta gente votaba y hacía check-in al llegar al lugar de votación. Te propongo que hagamos lo mismo. De hecho, que hagamos dos cosas con ello:

1. Dar de alta el colegio electoral.

Puedes configurar hoy mismo o antes de ir a votar el venue en Foursquare del colegio electoral. Entra con tu cuenta, búscalo y si no existe, a dalo de alta. Es muy sencillo:

  • Incluye todos los datos: dirección, etc.
  • Pon “Col·legi electoral” antes del nombre oficial del colegio. Yo lo he hecho así: “Col·legi Electoral CEIP Font Rosella”
  • Selecciona “Voting Booth” en el apartado de categoría del espacio. Antes deberás seleccionar la categoróa “other”

2. Haz check-in

Cuando llegues mañana al colegio electoral, puedes hacer check-in y al hacerlo, incluir el hashtag #jovoto en el apartado de comentarios. Compártelo con tus contactos en redes sociales. Que tus contactos sepan que has votado y has ejercido tu derecho al voto. Puedes aprovechar para movilizarlos.

¿Me ayudas? ¡Vamos a geolocalizar nuestro voto!

Foto de jimmothy05 en Flickr

6 ideas para la jornada de reflexión

La jornada de reflexión de las elecciones catalanas de 2006 fue atípica. El hecho que cayera en día laboral –martes, 31 de octubre-, le dio un carácter muy distinto. Hasta la tradicional foto de los canidatos en La Vanguardia fue diferente,  pudimos ver a los candidatos de los cinco partidos con representación parlamentaria –Artur Mas, José Montilla, Josep-Lluis Carod-Rovira, Josep Piqué y Joan Saura- posando juntos en las obras del tren de alta velocidad.

Los cinco, subidos a una viga, posaban sonrientes y confiados. Incluso relajados. Emulando a la famosa foto de los obreros comiendo en la construcción del Empire State Building en Nueva York, los hombres –ninguna mujer entonces- llamados a definir el futuro de Catalunya miraban a los objetivos con las piernas colgando.

Esa jornada de reflexión fue atípica y dio un contenido informativo común. Pero… ¿qué hacen nuestros políticos cuando el espectáculo de la campaña termina? La respuesta más común: descansar. Relajarse con sus familias y disfrutar de un día sin prisas, flashes y declaraciones. ¿Hacen bien? ¿Deberían hacer algo más?

Existen múltiples formas de comunicar atributos del candidato sin hacer un acto de campaña. Sin violar la ley, la jornada de reflexión puede ser un momento comunicativo relevante. Otra cosa es que la pesada losa de la tradición nos impida arrastrar al candidato del comedor de casa y las zapatillas a una acción que comunique qué tipo de presidente quiere ser.

Sarkozy no dudó en hacerlo el mismo día de las elecciones. ¿Qué mejor presidente podía tener Francia que un hombre a caballo? Eso debieron pensar sus asesores, que no dudaron en aprovechar el descanso del futuro presidente en la campiña francesa para conseguir una photo-op del candidato montado a caballo. De golpe, el candidato a presidente se atribuía toda la imagen de poder, de dirección y liderazgo que se le puede pedir a un presidente de la República. Reclamando la tradición centenaria de monarcas, dictadores y generales en posición de gesta, Sarkozy quiso despertar en los franceses la imagen de Napoleón.

En un contexto muy diferente, Barack Obama pasó las horas previas a su toma de posesión ayudando a una organización benéfica. Se acercó a unas viviendas en construcción y no dudó en coger el rodillo para pintar las paredes. Esa sola acción envolvía su propio mensaje de ayuda, cooperación y desarrollo. La idea de inclusión de otros temas en su agenda política.

¿Y hoy? ¿Qué cosas podrían hacer hoy los candidatos de los partidos con representación parlamentaria? A esta pregunta di respuesta en la II Maratón de Comunicación y os recuerdo a continuación mis seis ideas para los candidatos.

La bicicletada de Artur Mas

Artur Mas podría haber aprovechado esta jornada electoral para hacer deporte. Él y José Montilla son los candidatos con mayor edad, y aunque la experiencia es un grado incalculable, nos gusta ver en nuestros líderes vitalidad. Mas podría coger la bici en algún pueblo del corazón de Catalunya, en Osona, el Bages o el Ripollès. Rodeado de verde y acompañado. Reforzar dos de sus flancos: la percepción que él y CiU no se preocupan por el medio ambiente y esa idea de líder solitario, sin equipo. Algo falso que podría visualizarse practicando un deporte que tanto necesita de un equipo como el ciclismo.

La visita social de José Montilla

Mucho se ha hablado del colegio de los hijos de Montilla, un centro privado y alemán. ¿Y si José Montilla dejara el despacho por un día y diera una valiosa lección a sus hijos? El president podría visitar a título personal y sin cámaras una organización con vocación y acción social y enseñar a sus hijos la importancia de la cooperación, el desarrollo y la ayuda a quienes peor lo pasan. Conocer de esa faceta del president reforzaría su flanco izquierdo y humanizaría la imagen fría del candidato.

Las galletas de Joan Puigcercós

El candidato de ERC tiene una imagen muy tosca. Dura. Violenta. Ya sea por su expresión facial, la dureza de su barba o la imagen que ha construido (o destruido) Polònia, no es percibido por sus bondades. Las declaraciones sobre los impuestos en Andalucía no le han ayudado mucho. Sin embargo, Puigcercós es un gran padre de familia. ¿Por qué no aprovechar esa realidad? Quizás Puigcercós podría pasar el día en su tierra natal, Ripoll, y acercarse a un pueblo cercano como Camprodon. Este maravilloso pueblo catalán tiene, además de un fantástico centro histórico, a una empresa extraordinaria. Las galletas Birba, artesanas y deliciosas, se fabrican en el pueblo. ¿Y si Puigcercós visitara un centro económico para el pueblo como ese, a título personal, y dejara a sus hijos jugar a hacer galletas? Una foto de ese momento comunicaría mucho de Joan Puigcercós.

El Facebook de Alicia Sánchez-Camacho

La candidata del PPC actualiza personalmente su Facebook. Cuenta cosas personales, se relaciona con su electorado. Para vencer la imagen negativa que su lucha contra a inmigración ha generado, podría hacer de la red el espacio para parecer más humana. Sánchez-Camacho podría pasar este sábado en el Raval. Comprar en la Boqueria algo para cenar, entrar por la calle Església y tomar algo en alguna terraza. Compartir charla con los dueños de los negocios y terminar yendo hacia el mar por la Rambla del Raval.

El paseo hasta el Fòrum de Joan Herrera

Joan Herrera, el candidato de ICV-EUiA, podría pasar parte de este sábado paseando en bicicleta por el litoral de Barcelona, siempre y cuando el tiempo lo permita. Podría hacerlo con Lluc, si hijo. De este modo podría simbolizar en el más pequeño de los Herrera el futuro y los motivos por los que el candidato ecosocialista se presenta a las elecciones. La foto perfecta la tendría descansando un poco bajo las placas solares del Fòrum y mientras le enseña a Lluc para qué sirve esa gran estructura.

Albert Rivera se va al cine

Tras hablar sobre lengua, lengua y más lengua a lo largo de la campaña, Albert Rivera podría ir al cine este sábado con su pareja. Un buen momento para descansar. Lo importante en este caso es la elección de la cinta… y el idioma. Rivera podría hacer de eso un mensaje. La elección no es fácil ya que aunque él reniegue de la ley del cine aprobada por el Parlament de Catalunya, lo tendría bastante difícil para ver cine en catalán. Como la mayoría de películas comerciales no está doblada a esta lengua, Rivera debería ir a ver una que lleva ya varias semanas en cartelera: Herois. Una bonita historia cuyo título ya es de por sí un mensaje. En catalán, claro.