No me llames «mal follada» (errores de comunicación)

Aviso a navegantes políticos que se atreven a entrar en la Red. Porque ya sabemos que esto de abrirse un perfil en Facebook o un blog, tiene su punto, pero hay que entender a qué nos exponemos. Con ánimo de recopilar algunos de esos errores empezamos con uno: no borres lo que has dicho. Porque ahí se queda.

Las palabras se las lleva el viento, aunque en Internet eso es más complicado. El contenido permanece y, si un político suele ser esclavo de sus palabras, en la Red esa dependencia a lo dicho es más patente que nunca. Ello debería llevar a cualquier político a tener más responsabilidad sobre lo que dice y hace, porque se someten más que nunca al escrutinio público. Por ello, borrar comentarios emitidos es un error. No ya porque no se evita el objetivo -hacer desaparecer algo dicho-, sino por la idea de fraude que eso lleva implícito. Si nos hemos equivocado con algo, debemos pedir disculpas. Argumentar el por qué de lo dicho o lo hecho.

Que se lo pregunten al consejero de Salud de la Comunidad de Madrid, Güemes, con la polémica encendida en su blog con su Progresí y la recuperación de lo que se publicó a través del caché; o el último ejemplo de un cargo del PSC en el Ajuntament de Barcelona, Miguel Ángel Martín, que borró los insultos que dirigió a la directora de TV3 Mònica Terribas tras la entrevista al president Montilla, comentarios en los que afirmaba que la periodista estaba «mal follada». Pidió disculpas y explicó por qué borró los comentarios, pero varias webs se han hecho ya con los pantallazos… y ahí se quedarán.

No, las palabras en Internet no se las lleva el viento.

Entrevista al President de la Generalitat

Tras las nevadas, TV3 entrevistó al president de la Generalitat de Catalunya, José Montilla. La entrevista ha sido muy comentada, especialmente por la imagen de fatigado que mostró el president y por el tono de la directora de TV3, la periodista Mònica Terribas, que hizo gala de un estilo poco habitual en las entrevistas de este tipo: no se cortó en hacer preguntas incómodas.