El índice electoral 7-Eleven

La cadena de tiendas de proximidad 7-Eleven tienen una curiosa manera de entrar en la narrativa electoral en Estados Unidos. Desde hace años, cuando se acercan las elecciones presidenciales, sus clientes pueden elegir el vaso de plástico en el que tomar el café: el rojo republicano o el azul demócrata. Cada uno tiene un código de barras distinto, con lo que la cadena puede hacer una encuesta en directo de las preferencias de sus clientes. Están en todo el país.

La encuesta no es muy científica, eso está claro, pero es una manera divertida de participar en una. Además, recuerda a sus clientes la importancia de votar y es una buena oportunidad comercial para la marca. Es normal que repitan y que se haya convertido ya en casi una tradición electoral que empezó en 2000.

vasos2012

Desde entonces, han acertado todos los años. Este 2016 viene con novedades. Los clientes pueden elegir entre tres opciones: azul para Clinton, rojo para Trump y morado para indecisos. Y por primera vez, los clientes de 7-Eleven se están decantando por la tercera opción. El nombre de los candidatos no aparece en los vasos. Sí aparecía otros años.

La cadena ha llegado a un acuerdo con The Onion y puedes ver los resultados día a día y por estados en su web. Que la mayoría prefiera no elegir a nadie, dice mucho del momento que vive Estados Unidos. Y si nos centramos en los dos candidatos, Clinton tiene una ligera ventaja que, por cierto, se ha incrementado en los últimos días.

7-Eleven, de forma poco científica, nos está diciendo mucho este año. En primer lugar, la negación de los candidatos al no aparecer sus nombres en los vasos. La aparición de una tercera opción en un país de bipartidismo perfecto es cuanto menos sorprendente. Y la victoria en los resultados de esa tercera opción da cuenta del hastío que vive el país. Este el índice electoral 7-Eleven y parece que más o menos funciona. Veremos si lo hace también este año.

¿Por qué votamos lo qué votamos?

En más de una ocasión hemos reflexionado sobre el poder del cerebro en las decisiones políticas. El poder de las emociones y de los sentidos. Sin duda, los avances en la ciencia para conocer con mayor profundidad a nuestro cerebro, un gran desconocido aún, han dado paso a la aplicación de esos avances en numerosos campos.

La política es, quizás, uno de los menos desarrollados. Desde Estados Unidos llegan valiosos hallazgos fruto de investigaciones que se cuestionan hasta qué punto tomamos decisiones de un modo racional. Investigaciones que incluso se preguntan si la concepción de la política es algo genético. En Estados Unidos las teorías sobre el lenguaje y sus efectos son las más avanzadas y conocidas. De hecho, autores como Luntz o Lakoff son ya muy conocidos fuera y dentro de los Estados Unidos.

El marketing político debe estar muy atento a todo lo que se avanza en la aplicación al marketing convencional todos los hallazgos en ese campo. Emociones, sentidos, percepciones… los elementos a tener en cuenta y en cómo se puede influenciar sobre ello. Algunas cosas ya las hemos visto, incluso sentido, en nuestras propias carnes. Candidatos que provocan el miedo, partidos que cambian su color, formaciones que buscan su olor.

La 2 dedicó la noche del sábado a conocer tres realidades sobre estos avances. Tres documentales que muestran el poder de las emociones y los sentidos en las cuentas de resultados de las empresas. De cómo el cambio de color de una marca, la aplicación de un aroma o de un sonido puede llevarnos a comprar más. Os recomiendo estos tres reportajes: ¿Por qué compramos?, El poder de los centros comerciales y Neuromarketing.

Y si queréis profundizar más sobre el tema, uno de los libros citados en los reportajes es imprescindible: “Buyology: Verdades y mentiras de por qué compramos”. Los artículos de Antoni Gutiérrez-Rubí sobre la política de las emociones son también básicos y podéis consultar la categoría dedicada a estos temas en este blog. ¿Por qué votamos lo qué votamos?

Lo que Rajoy puede aprender de Lady Gaga

En realidad, el artículo podría hacerse extensivo a los políticos en general. Pero nos vamos a centrar en el líder de la oposición. ¿El detonante? La crisis de los controladores. La misma que le pillo en el aeropuerto de Lanzarote. ¿Por qué no aprovechó el momento para conquistar el corazón de los españoles? Rajoy tiene un problema para acercarse a la gente, para promocionarse. Y Lady Gaga puede ayudarle.

Nos puede gustar más o menos su música, pero no podemos negar que Lady Gaga sabe a la perfección cómo promocionarse. Entiende el modo de llegar a todo tipo de audiencias, como gestionar a su fans como si se tratara de un auténtico CRM y siempre tiene un as guardado en la manga para captar la atención de medios y público. Justo lo que le falta a Rajoy.

¿Cómo ha conseguido Stefani Joanne Angelina Germanotta convertirse en Lady Gaga? ¿Cómo ha pasado de ser una neoyorquina corriente a mover masas –online y offline- y vender millones de discos? ¿Cómo puede Rajoy incrementar sus seguidores?

1. Define tu carácter, visión y modelo

Los fans de Lady Gaga la admiran porque saben que no se trata solo de música. Es un todo. Un continuo coherente que responde a la visión que Stefani Germanotta tenía: quería ser una estrella conocida en todo el mundo. De Rajoy sabemos que quiere ser presidente… ¿pero a costa de qué? ¿Qué visión y modelo tiene para España? Ponerlo en evidencia le ayudaría. Como a cualquier político en campaña: los ciudadanos debemos saber qué visión tienen para el país/comunidad autónoma/ municipio.

2. Creatividad al poder

Gaga no es otra estrella musical, es ella. Rajoy ahora mismo es otro político más. Por ello, la creatividad en todo lo que se hace es muy importante. Lady Gaga desborda creatividad y eso es un activo. Rajoy, como cualquier otro candidato, debe perder el miedo por introducir tintes creativos en su modo de comunicar su propuesta a la ciudadanía.

Lady Gaga es famosa por sus excentricidades. Rajoy no debe vestirse con carne cruda, pero quizás sí pensar en cómo sorprender. ¿No sería una excentricidad que el líder de la oposición apoyara al presidente?

3. Fija el camino. Y hazlo tú

La norteamericana tiene una capacidad muy clara para fijar la agenda musical. Sus cambios de estilo, sus excentricidades, sus acciones… son recogidas por los medios, admiradas por sus seguidores y copiadas por otros artistas, programas de televisión, etc.

A Rajoy le marcan el paso muy a menudo. Incluso cuando quiere llevar la iniciativa, pierde luego en el cuerpo a cuerpo. Un candidato debe intentar fijar siempre el camino, llevar la iniciativa y hacerlo con seguridad. Hasta las últimas consecuencias. Para ello, va a necesitar la visión y la creatividad de la que hemos hablado, pero sobretodo ganas e ilusión por hacerlo. Sin ello, poco puede hacer un candidato.

4. Reinvéntate

Gaga pasó de ser una post-adolescente con apenas 12 personas en el auditorio a llenar estadios. Barcelona y Madrid esta semana, sin ir más lejos. ¿Cómo? Reinventándose. Rajoy ha perdido dos elecciones y quiere asaltar la Moncloa a la tercera. Si lo hace, lo hará por el desgaste de un gobierno que no ha sabido gestionar la crisis y con un liderazgo en horas muy bajas. Pero no por haberse reinventado.

Rajoy debería seguir el ejemplo de Artur Mas, quien a la tercera ha conseguido ganar las elecciones con posibilidad de gobernar gracias a una concienzuda tarea en cambiar su mensaje, su liderazgo y su manera de llegar a la ciudadanía.

Ahí entra también el estilo, la imagen y la marca propia. Algo en lo que Rajoy parece no tener muy claro. Le hemos visto con un iPad para reforzar su parte más moderna, pero su oratoria en el Congreso es decimonónica. Reinventarse también pasa por parecer diferente a los ojos de los que no le han otorgado su confianza en dos ocasiones.

5. Habla a tus seguidores. Ámalos.

Gaga lo tiene muy claro. Sus little monsters y el código que comparte con ellos son la clave de la confianza que le han brindado. Para ello, no solo se ha dotado de ese lenguaje común, ha hecho de la Red el modo de acercarse a ellos. Por ello, su página de Facebook tiene ya más de 24 millones y medio de seguidores. Rajoy, en un mensaje impersonal, pedía perdón a los que aún aguardamos que nos acepte en Facebook. En su perfil.

Entender que debes hablar a tus seguidores siempre es la clave. Gaga no deja de hacerlo. Rajoy solo lo hace en campaña. En el caso de Rajoy (y cualquier político), lo que a Gaga serían seguidores, para él serían ciudadanos. Son el centro de todo. Y nada tiene sentido sin ellos.

Las redes brindan una oportunidad única para acercarse a los ciudadanos. Pero también poner sus preocupaciones en el centro de la agenda. Tener valentía para desechar lo que no gusta (como la corrupción) y dar voz a los ciudadanos anónimos que sostienen el país. O lo que es lo mismo, ser capaz de ilusionar por sentirse parte de un todo. Como los fans de Gaga.

Lady Gaga ha demostrado que pensar bien lo que quieres comunicar y poner esfuerzo para cambiar el modo de hacerlo es valioso. Sin dejar a un lado lo aprendido en el pasado, los referentes que te han nutrido y sabiendo adaptarlo a los nuevos tiempos. Los políticos anclados en el pasado no tienen futuro… a no ser que aprendan el valor del cambio. 

Foto de NokiaConnectZA

La política influencia el marketing

Mañana es 4 de julio, día de la independencia de los Estados Unidos. Por todo el país se celebra tal efeméride con fiestas y fuegos artificiales, en este festivo federal que tantas veces se ha evocado en el mundo del cine y la televisión.

Mañana es 4 de julio y ha aparecido este vídeo:

Si cambiamos el logo de la conocida marca de tejanos por un eslogan político, no podríamos discutir que en el fondo, en la forma y en el mensaje estaríamos ante un spot político. ¿El marketing político está influenciando al marketing convencional?

La publicidad convencional precedió a la política, al menos, en el uso del spot. Durante muchos años en Estados Unidos, la meca del anuncio político televisado, la dialéctica entre las piezas influenciadas por el marketing de producto y los típicos anuncios negativos políticos dio lugar a un cierto desencanto sobre este soporte. Llegó internet y le dio otra vuelta de tuerca, con spots más vivos, más agresivos.

Y durante todo el periodo, los más listos se atrevieron a utilizar las emociones para convencer. Las emociones como el miedo como ariete de la necesidad de sumar más voluntades a nuestro bando. Johnson usó a la niña que deshojaba la margarita, Daisy. Bush, la historia del criminal afroamericano Willie Horton.

Llegó el “Yes, we can!” y cambió para siempre el uso de la música, el ritmo, la imagen y el lenguaje. Tanto, que influenció a la publicidad convencional. Movistar realiza su campaña de verano bajo el paraguas de la marca Obama, adaptando el famoso vídeo del presidente americano.

Pero la política no se quedó ahí. El nuevo anuncio de Levi’s que hemos podido ver, hace de su marca un auténtico mensaje político de lo americano, nacido en la diversidad y en la grandeza de un país enorme.

Increíble pero cierto: lo político vende.