50 enlaces para 1 semana de campaña

Lo más relevante de la primera semana de campaña en 50 enlaces:

Situaciones atípicas

  • Un Montilla en tejanos toma una caña tras un mitin relámpago en Cerdanyola (ABC)
  • ‘Espe’ tiene miedo, pero habla catalán (El País)

Merchandising y elementos de campaña

Los candidatos por dentro

Lo más freak

  • Carmen de Mairena: “Montilla, te vamos a hacer papilla” (La Vanguardia)

Mitines

Promesas, actos… campaña al fin y al cabo

  • El PP promet desgravar 600 euros anuals als que portin els fills a l’escola concertada (El Periódico de Catalunya)
  • Mas quiere seducir al votante del PSC con el concierto económico (El País)
  • El PP monta una Galeusca en la cuna del tripartito (El Periódico de Catalunya)
  • Los programas electorales del 28-N (Sandra Bravo)
  • ERC apoyará a Mas si no recula en políticas sociales y en la normalización del catalán (La Vanguardia)

Vídeos en campaña

  • Votar és un plaer (Youtube)
  • El vídeo porno de Montse Nebrera (Youtube)
  • Un dia amb Artur Mas (CiU)
  • Montilla y el mensajero (YouTube)
  • Spot electoral de la CORI (Youtube)

Hablemos de pactos

  • Jordi Pujol: “La señora Camacho se autoexcluye con algunas de las cosas que dice” (La Vanguardia)
  • El PP advierte a Mas de que su apoyo no será “gratis total” (El País)
  • Mas pide un apoyo ‘masivo’ para no tener que gobernar con ‘muletas’ (El Mundo)

Encuestas y predicciones

  • CiU mantiene su amplia ventaja aunque algo más lejos de la mayoría absoluta (La Vanguardia)
  • El CIS prevé la victoria clara de Mas, pero lejos de la mayoría absoluta (La Voz de Galicia)
  • CiU guanya per la caiguda d’ERC (El Periódico de Catalunya)
  • Convergència i Unió manté les distàncies a menys de dues per les eleccions segons l’últim Racòmetre (RAC 1)

Las polémicas

  • El PP sigue ‘cazando’ a independentistas (El País)
  • Puigcercós: ‘Madrid es una fiesta fiscal y en Andalucía no paga ni Dios’ (El Mundo)
  • Todos contra la “deriva xenófoba” del PP (Público)
  • El vídeo del orgasmo no gusta ni en el PSOE (El Mundo)

Seguimiento de la campaña

Apoyos

  • Sala i Martín cambia de opinión (E-Noticies)
  • Rajoy vuelve mañana a Cataluña para volcarse en la segunda parte de campaña (ABC)
  • Mas: “El PSOE es el primo de Zumosol del PSC, ‘tot i que’ el zumo está caducado”(La Vanguardia)

Laporta, gol en propia puerta

Si, tal como afirmaba McLuhan, el medio es el mensaje, el de Laporta no deja de ser un mensaje tan indefinido como su nuevo medio. De hecho, un mensaje tan indefinido como su propia postura. Porque tras meses de marear (y seguir mareando) la perdiz, el medio ha vuelto a ser el mensaje, aunque seguramente no el deseado.

La web personal de Joan Laporta inició su andadura con una caída del servidor. Sin duda, fruto del interés despertado por una inteligente campaña de expectativas que lleva meses gestionando con su extraña ambigüedad: claro para decir ciertas cosas, pero no lo suficiente para ir con toda la verdad de frente. El servidor sufrió de ese hambre que parecen tener miles de personas fuera y dentro de Catalunya por conocer los planes exactos de Laporta. O sea, escuchar de una vez por todas que sí, se presenta a las elecciones y de mano de quién.

El servidor de la nueva web de Laporta –un error técnico lo puede sufrir cualquiera, pero no puedes hacer que todos tus discípulos tiren al monte y luego no obres el milagro de los panes y los peces- se ha convertido en la imagen más clara de su propio mensaje: falla. No está a la altura cuando se le necesita. El mensaje enviado hoy por Laporta no deja de ser la misma retórica de siempre con el mismo fin de siempre. El presidente del Barça pide aunar esfuerzos para la independencia de Catalunya, pero sin explicar ni el cómo ni con quién. Un mensaje que produce el mismo efecto que esa caída del servidor: tras la espera, el jarro de agua fría. El coitus interruptus.

En muchos círculos de la política catalana el fantasma de la irrupción de Laporta en el Parlament este otoño se atisba en un sentido y en otro. Para muchos, la carrera de Laporta en política se parecerá a la del PI, el partido que en los 90 acabó políticamente con Rahola y Colom (aunque este último, tras pasar por ERC y el PI ha encontrado cobijo en CiU). Para otros, será un huracán político que los situará como tercera fuerza en el Parlament. Pero si Laporta acaba haciendo todo igual, quizás su participación electoral nos acabe dejando templados.

Por lo pronto, Laporta nos deja una declaración de intenciones. Quiere la independencia y quiere actuar, aunque no especifica cómo. Quiere hablar con la gente, pero en su web nos pide el correo (que será un puntal, seguramente, de su no campaña). Quiere empezar una nueva vía, pero lo hace con casi tanto oscurantismo como los políticos tradicionales. Dice querer el bien del país, pero muchos se huelen oportunismo y egoísmo. Esto no ha hecho más que empezar, pero el medio es el mensaje y el mensaje enviado hoy es más un acto de fe que una propuesta seria.

Palabras que funcionan: la caverna de Laporta

Hace unos días comentábamos el efecto que podrían tener en su futuro político las extravagancias del presidente del Barça, Joan Laporta. En aquella ocasión, observábamos como para una parte muy significativa de la prensa española, Laporta se había convertido en la nueva diana del independentismo catalán a quién dirigir todos los ataques. Ante ello, Laporta tiene su palabra que funciona, su expresión que le sirve para contestar a las acusaciones y ganarse apoyos entre sus seguidores: la caverna.

Para Laporta, pero también para una parte significativa del independentismo y catalanismo, por caverna entienden a los medios y opinadores españoles que dirigen ataques demagógicos, exacerbados y faltos de fundamento contra todo lo que se aleje de su visión de España. La caverna es, precisamente, uno de los causantes del aumento del independentismo en Catalunya. Aquellos a quien se les presupone la profesionalidad en su trabajo pero que, por contra, ofrecen a su público una pobre visión de la realidad. Una visión mezclada con un propio fanatismo muy próximo al que critican.

Esa caverna a la que elude Laporta es su carta de justificación. ¿Que alguien osa criticarle por mezclar política y deportes? La culpa es de la caverna. ¿Que alguien se pregunta por qué monopoliza la victoria contra el Madrid con su esperpéntica celebración malgastando en pocos minutos un centenar largo de euros en champagne? La culpa es de la caverna.

A Laporta le funciona. Pero tampoco le va mal a esa caverna formada por Losantos, Vidal, Curry Valenzuela o Isabel San Sebastián. No les va nada mal cuando pueden llamar nazis a los catalanes y mil barbaridades más sin que pierdan ni un espectador. Ya se sabe, en este país nos va la marcha…

La Gaceta mete un gol a Laporta

Hace unos días tenía una interesante conversación sobre Joan Laporta con un amigo. Sin duda, se ha convertido en un tema recurrente, una gran incógnita de la política catalana. No ya por su gestión al frente del Club, sino por lo que representa y lo que podría representar el presidente del Barça en el presente, pero sobretodo en el futuro, de la política catalana.

Laporta nunca ha escondido sus aspiraciones políticas, puesto que ha hecho de su propia gestión al frente del Club una herramienta de reivindicación política. Legítima, justa o no, es algo que compete única y exclusivamente a los socios del FCB. A ellos debe rendir cuentas y parece que si ha conseguido el respaldo mayoritario en varias ocasiones, será por algo.

El presidente del Barça encarna hoy el demonio que hace unos años era Josep Lluís Carod Rovira. Sólo así puede entenderse que personas como el propio presidente de una comunidad autónoma revele a la prensa el contenido de conversaciones privadas en un palco. O que hoy la Gaceta –el diario del grupo Intereconomía- publique un profuso reportaje fotográfico de Laporta celebrando la victoria del Barça en el derbi del domingo en una conocida discoteca de Barcelona.

Lo más sorprendente es la propia reacción de Laporta: no se achanta. Al contrario, alimenta aún más el mito y lo seguirá haciendo, pues sabe que sólo con ello puede alimentar una corriente de fondo –peligrosa- que vive la política catalana; el populismo.

De Laporta sólo conocemos que es marcadamente independentista. Que quiere un estado propio para Catalunya. Se le sitúa próximo a CiU, con tendencias liberales (recordemos que tiene a Sala i Martín en su junta), aunque en los últimos meses juega al gato y al ratón con otra incógnita de la política catalana, Reagrupament. Ante esa indefinición y que sólo un issue sea su bandera política, es comprensible su estrategia de posicionamiento.

Pero el problema lo tendrá el día que dé definitivamente el salto. Dejará tras de sí un reguero de situaciones que, si bien sirven para convencer, animar y motivar a los suyos; dudo que tengan un efecto beneficioso en la mayoría de un electorado que debería apoyarlo. Desde los pantalones bajados en un control aeroportuario a las fotos que hoy vemos en ese periódico. Si bien es una intromisión en la intimidad de una persona y carece de interés informativo; si Laporta piensa seriamente en dedicarse a la política no debería regalar este tipo de imágenes y anécdotas a los que algún día serán sus enemigos políticos.

Parece que la brunete mediática tiene un nuevo objetivo. Como ocurría con Carod, ya que no es reprobable que alguien defienda la independencia, el ataque debe ser personal. Si con Carod se urdió una mentira sobre su origen, incluso sus apellidos; con Laporta se busca asociar su imagen a la del independentismo catalán en su conjunto. Como si la dignidad de Catalunya se perdiera porque Laporta baile en una discoteca celebrando una victoria. O como si lo quisieran intuir.

Yes, we can… copiar

¿Que pueden tener en común Mas, Laporta, los groenlandeses y el Nobel Al Gore? Hoy publico este artículo en La Vanguardia.

Yes, we can… copiar

Si alguien hubiera afirmado en enero de 2007, cuando Barack Obama anunció su candidatura a la Casa Blanca desde el capitolio de su estado, Illinois -el mismo estado cuyo gobernador está siendo investigado por corrupción al intentar vender al mejor postor el escaño del presidente-electo-, que su nombre estaría ligado de un modo u otro a los autonomistas groenlandeses, a los convergentes catalanes, al Barça de Joan Laporta o a acciones de marketing de guerrilla, lo hubiéramos tomado por loco.

Dice el refrán que quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija, así que la lógica nos llevaría a pensar que si a Barack Obama toda la esfera de acciones y mensajes le fue bien, ¿Por qué no hará lo mismo en las campañas particulares que cada político debe afrontar? Si lo de Obama no es flor de mayo y resulta un cambio de paradigma en la comunicación política y electoral, no es de extrañar que los partidos se atrevan con sus técnicas.

La inspiración de la magnífica campaña de Obama ya ha calado en una clase política ávida del mismo reconocimiento y de la misma capacidad de inspiración en la sociedad. En cada lugar de un modo distinto, pero las ruedas hacia un cambio ya están en marcha. La pregunta, no obstante, es saber hacia dónde nos llevará ese cambio. De este modo, a día de hoy, vemos dos campos de influencia de la campaña de Obama (y de la carrera presidencial en general) en los políticos de varias zonas del mundo.

El primero se refiere al uso de Internet. Ha dejado de ser percibido como algo superfluo a algo necesario, pero sin la necesaria transición en los esquemas mentales de muchos dirigentes. No entienden el medio ni el mensaje que hay en él implícito (ya saben, el medio es el mensaje), sólo entienden que deben estar. Que la prensa, los analistas y casi la opinión pública mundial al completo haya indicado que Internet ha sido clave en la victoria del presidente-electo, ha encendido las luces de alarma en los partidos y gobiernos de medio globo.

Pero esas alarmas en muchos casos pondrán de manifiesto la necesidad acuciante de “estar” a cualquier precio. O lo que es lo mismo, estar por estar y sin escuchar. Aunque no todo va a ser culpa de políticos cortoplacistas que vean en la red algo más táctico que estratégico, ni mucho menos. También tendrá mucho que ver la naturaleza de los sistemas sociales y políticos de cada nación. De este modo, que Obama haga de Internet la columna de su campaña se entiende por dos factores clave: en Estados Unidos para una campaña electoral debes movilizar gente y recaudar fondos. En España, por ejemplo, los fondos son públicos y los movilizados suelen tener el carné de un partido o simpatías por él.

El segundo campo tiene mucho que ver con las anécdotas, los eslóganes, el espíritu… Lo podríamos llamar “yeswecanitis”, o lo que es lo mismo, la intención de conseguir los mismos resultados que Obama blandiendo sus banderas al viento. A estas alturas ya lo han hecho en Groenlandia, donde los partidarios de mayor autonomía de Dinamarca hicieron campaña con el “Yes, we can!”. Laporta terminó así recientemente un discurso en Naciones Unidas en Nueva York. Y Artur Mas hizo lo propio con el eslogan de su formación tras la conferencia del ecuador de esta legislatura, “Si sumem, podem“. Acción que, por cierto, provocó un toque de alerta de su socio Duran i Lleida, que le pidió no copiar a Obama con un “somos diferentes y la ciudadanía también es diferente”. Aunque también el exvicepresidente más Nobel, Al Gore, es acuñador de la frase, como se ha visto este fin de semana en Poznan (Polonia) en la conferencia del COP14 de Naciones Unidas sobre el medio ambiente.

¿Asistiremos durante mucho tiempo más a una mimetización tan clara de la campaña del senador del estado de Lincoln? ¿Acentúa Obama la americanización de la política que ya vivimos en nuestro país? ¿Es un globo que se deshinchará o será un revulsivo para cambiar de una vez por todas, el modo en que los políticos se comunican y se relacionan con sus votantes y ciudadanos?

El tiempo lo dirá. Por lo pronto, los asesores que hicieron posible esa campaña están haciendo un auténtico tour por Europa para explicar su acción y buscar nuevos clientes. En nuestro país hemos podido ver a un buen nutrido grupo de representantes de ambos partidos que nos han explicado cómo ganó Obama. Esperemos que ellos sepan ayudar a nuestros políticos a darnos el mismo nivel de inspiración que Obama ha conseguido para con su electorado.