Los escenarios del poder: el despacho del presidente del Gobierno

El despacho oval de la Moncloa ni es oval ni tiene decenas de réplicas en todo el mundo (desde museos a ricos obsesionados en tener uno igual en casa. Me consta que en España alguien lo ha hecho). El despacho oval de la Moncloa es algo más tímido, mucho más ecléctico y seguramente represente menos el poder y sea más funcional. Nos sumergimos en un escenario del poder casi desconocido.

Los españoles apenas conocen cómo es el despacho en el que trabaja su presidente. Y no es solo por la maldita confusión entre partido y gobierno. Seguramente beba mucho del propio destino, casi en lo universal, del propio palacio de la Moncloa. La casa palaciega del siglo XVII que hoy es sede de los edificios gubernamentales, pasó de finca agrícola a ser adquirida por Carlos IV en 1802. Fue casi destruido por completo durante la Guerra Civil, fue reconstruido y durante el franquismo fue la residencia para las visitas de mandatarios extranjeros.

De esa reconstrucción vienen las 12 columnas del llamado Salón de Columnas, provenientes del claustro del Palacio Arzobispal de Arcos de la Llana, en el valle burgalés del río Cavia. Fue un regalo a Franco.

Adolfo Suárez fue el primer presidente en usar la Moncloa. Desde 1977, se convierte en residencia oficial y sede de la presidencia del Gobierno. Desde entonces, el uso dado a edificios ha ido creciendo hasta dar con el conocido hoy como complejo de la Moncloa, el lugar en el que el ejecutivo gobierna España.

El despacho oval español está situado en la planta baja del palacio. Es la planta pública, ya que se reserva a usos oficiales. El despacho de trabajo del presidente está entrando a mano izquierda. Para llegar a él hay que pasar por una biblioteca y tiene un ventanal sobre el jardín trasero.

El presidente tiene en su despacho de trabajo dos zonas muy diferenciadas. La zona de trabajo y la zona de visitas.

Por un lado, su mesa de trabajo, con sillas para poder despachar sus asuntos desde ahí. Las sillas son de Eames, presentes en muchos despachos de nuestro país. Hay dos mesas de madera oscura, una a modo de despacho y la otra para el ordenador. Completa la zona de trabajo una mesa de reuniones situada a la izquierda desde el sillón del presidente.

Y por otro, una zona para recibir visitas con un sofá y sillones junto a una mesita. En esa zona encontramos una alfombra blanca.

El estilo de decoración lleva el sello de Sonsoles Espinosa, la mujer del presidente Zapatero, que llevó a cabo la reforma más radical del Palacio. Tras esa reforma desaparecieron los muebles de estilo clásico y se optó por muebles y diseños contemporáneos, con un estilo mucho más ecléctico.

El despacho del presidente es un escenario muy neutro, elegante y moderno. Contrasta con otros escenarios más cargados de la vida política e institucional española, donde los tapices y las maderas son las protagonistas. Por el contrario, aquí nos encontramos con techos altos, suelos de madera y paredes en gris. El despacho oval de la Moncloa se parece más al despacho de un consejero delegado del Ibex que al despacho del Rey.

La decoración del despacho está protagonizada por las obras de arte que cuelgan de sus paredes y los estandartes de España y de la Unión Europea. Sin olvidar algunas fotografías enmarcadas y un ordenador personal que en todas las fotos tomadas al presidente Rajoy en su luce aparcado en un rincón de la mesa.

No hay espacio para obras clásicas en el despacho del presidente. Encima del ordenador cuelga “10 nostalgias y un olvido” del pintor sevillano Luis Rodríguez Gordillo. Se puede comprar una reproducción de ese grabado por unos 500€. Tras el presidente cuelga una obra de Joan Miró, “Le grand sorcier”.

El despacho tiene luz natural gracias al ventanal que da al jardín del palacio. Tiene dos puertas de acceso, una desde el vestíbulo y otra que da a una gran sala de reuniones. Por cierto, debe tener problemas de aclimatación porque un radiador eléctrico portátil descansa en el pequeño pasillo que separa la sala de reuniones del despacho presidencial.

Este no es el único despacho que tiene el presidente en Moncloa. Desde la entrada, a mano derecha, encontramos el despacho oficial del presidente, para actos más protocolarios, en el que encontramos la vieja mesa de despacho del general Narváez, regalada por Juan Carlos I a Adolfo Suárez. Hay pocas fotos disponibles de ese despacho, una de las pocas, con Zapatero como presidente, muestra una gran sala rectangular, en tonos grises, con un gran cuadro de Barceló.

Hay, de hecho, pocas imágenes del presidente en su despacho de trabajo u oficial. Al contrario de lo que ocurre con el despacho más famoso del mundo -que hasta es mencionado así en anuncios de Ikea– las imágenes públicas son pocas. De hecho, la grabación del famoso programa de Bertín Osborne “En tu casa o en la mía” con el presidente Rajoy nos dejó un buen fondo documental de imágenes de la planta pública del Palacio de la Moncloa.

Flickr y las hijas de Zapatero: una lección para Moncloa

La crisis abierta por la difusión y publicación de la fotografía de las hijas del presidente Zapatero pone de manifiesto, entre otras cosas, la colisión de dos modos de entender la comunicación. No tanto por el hecho que Zapatero haya optado por proteger a sus hijas del foco de los medios y no lo hagan otros mandatarios, sino por el medio en que se ha dado este caso.

A diferencia de muchos comentarios que se han sucedido en los últimos días, este post no cubre los denigrantes insultos y vejaciones contra unas menores que se han propagado sin cesar. Tampoco es un comentario hipócrita sobre si una persona es mejor si va vestida de rosa y con lacitos. No va a ser una discusión sobre protocolo ni un alarde de patriotismo sobre la representación del Estado. Ni mucho menos un zafio comentario sobre si quién paga el viaje de la primera familia –bueno, la segunda, que primero viene la Familia Real-. El foco es el modo de entender la comunicación.

A excepción de la cuenta de Twitter @desdelamoncloa y alguna del Plan E, la presencia de Moncloa en la Red presenta grandes deficiencias. En comparación con el 10 de Downing Street, el Kremlin, la Casa Blanca o incluso el Vaticano, la comunicación del ejecutivo suspende en Internet.

Desconozco si tras la fotografía alguien del Gabinete del presidente, de la embajada o del Ministerio de Exteriores se preguntó si esa foto acabaría publicada en algún lugar, pero dentro de las opciones seguro que no estaba que apareciera en un lugar como Flickr. ¿Cómo contemplar un escenario así, si la Moncloa no está presente?

Me parece más interesante esta reflexión que no si el atuendo de dos adolescentes era el adecuado. Dar información, escuchar al ciudadano y participar de la conversación no es un lujo. Tampoco es una frivolidad ni, mucho menos, algo pasajero. Porque si esta es la concepción real de Moncloa, han sido tocados en la línea de flotación desde lo que desdeñan.

Creo que Moncloa debería plantearse muy seriamente hacia dónde quiere enfocar su presencia en la Red. ¿Es de recibo que no dispongan de un canal en YouTube para colgar los vídeos del presidente, las ruedas de prensa del Consejo de Ministros o el discurso de Zapatero en Naciones Unidas? ¿Por qué no están disponibles las fotografías de los actos de la presidencia para cualquier usuario que quiera usarlas en sus blogs?

Las crisis de las fotos ha dejado bien claro que en el contexto actual la decisión ya no es una opción: ya no vale con pensar si estamos o no estamos, es una necesidad. Para conocer las amenazas debe conocerse primero el terreno y el Flickr del Departamento de Estado ha dado una lección a más de uno.

¿La Moncloa en Twitter? 5 consejos

La Secretaría de Estado de Comunicación del Gobierno de España ha dado el salto a la conversación con la apertura de una cuenta en Twitter. @desdelamoncloa inició ayer su actividad en el mundo de microblogging y en menos de 24 horas ya superaba los 1.500 seguidores.

Los retos de esta cuenta de Twitter son, forzosamente, elevados. En primer lugar, por las expectativas generadas: durante el día de ayer, su lanzamiento fue noticia. Y los usuarios correspondieron lanzándose a seguirlo, pese a que la cuenta sólo sigue a 60 ciudadanos y ciudadanas.

Por ello, les propongo 5 aspectos a tener en cuenta para no caer en los 5 errores del político en Twitter:

  • Seguir a todos cuantos te siguen: este es un ámbito donde las cuentas de los gobiernos suelen fallar. La cuenta del gobierno británico sigue justo a la mitad de los que le siguen (1.000.000 de seguidores y siguen a 500.000), y la de la Casa Blanca presenta una anomalía brutal: siguen a 68, les siguen 700.000.
  • Buscar el tono adecuado: los usuarios de @desdelamoncloa no serán sólo periodistas, así que deberán buscar el modo de informar sobre cosas que nos puedan interesar a todos.
  • To serve and protect: este canal es un elemento más de la estrategia de comunicación del gobierno. Debe ser un espacio para ofrecer datos, contrarrestar ataques e identificar oportunidades. No hay intermediarios, tienen la oportunidad de comunicar lo que quieran comunicar. Sin olvidar que debe servir al ciudadano…
  • Enlace, por favor: con esta herramienta, no podremos oír más aquello de “es que nadie llega a la información”. Ahora tienen la oportunidad de seleccionar, filtrar y enlazar a aquellas informaciones y recursos que pueden ser interesantes para la ciudadanía. Aprovéchenlo.

Estaremos muy atentos a las evoluciones de esta nueva ventana…

Más:

El Espacio del Dircom

Carles Puigdemont

Ana Aldea

Rosa JC

El País

E-Xaps

Zapatero cambia el ritmo y echa el resto

Pasaban veinte minutos de la una del mediodía cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero se situaba tras el atril instalado en la sala de prensa del palacio de La Moncloa. Traje oscuro, camisa blanca y corbata oscura a rallas. Semblante torcido, aunque hizo el esfuerzo de esbozar sonrisas para rebajar la tensión del momento.

Y no era para menos. Al menos tres fuentes distintas habían filtrado a la prensa lo que él venía a explicar: una remodelación profunda de su Gobierno.  Filtraciones que empañaron el que estaba llamado a ser uno de los momentos cumbres del año (su foto con Barack Obama ilustrando una nueva etapa en las relaciones bilaterales) y que ponía al descubierto su golpe de efecto para noquear al PP en plena semana vacacional. De hecho, el presidente quería hacer uso de la técnica ya utilizada para la legalización del PCE, en una Semana Santa del ya lejano 1977.

Como dijo hoy el presidente, los periodistas hicieron su trabajo y descubrieron lo que se cocía en Moncloa. Lo que no dijo es que se ha perdido más que ganado con esta escenificación de una profunda crisis.

1. El curso de los acontecimientos ha evitado recoger la estela de éxito de la participación de España en las cumbres del G-20, OTAN y Alianza de Civilizaciones. La crisis de gobierno ha comido espacio y tiempos a la principal noticia de los últimos meses.

2. Se ha escenificado una crisis y no una oportunidad de mejora. Mantener incógnitas sobre el futuro del país durante 48 horas ha mostrado la cara más oscura de un gobierno con limitaciones para llevar la delantera en el impulso político.

3. Se ha perdido la oportunidad de sorprender, aminorar los efectos de la crisis y convertir la reforma de un gobierno en algo positivo. Los tintes dramáticos de estas horas hubieran sido perfectamente evitables.

Nos encontramos ante una mala gestión de la comunicación. Es un hecho innegable. Una crisis que ha quitado más que dado al balance de activos del gobierno y que muestra la debilidad para controlar lo que dicen sus propios integrantes. O lo que es lo mismo, que pone al fuego amigo en una posición más mortal que el enemigo.

No es mi intención analizar la valía o no de los nuevos ministros y ministras (para ello os recomiendo algunos de los enlaces de este post) pero quiero dejar para la reflexión algunos puntos importantes de los cambios en el Gobierno.

1. Tengo la sensación que el Gobierno ha perdido una oportunidad de oro para mitigar los efectos de la crisis en sus apoyos. No sé si optar por un ministro o ministra de Economía independiente, nuevo, etc. hubiese sido mejor. Me explico: Salgado ha formado parte de todos los ejecutivos de Zapatero y en absoluto puede decirse que sea impulso o un cambio radical. Me pregunto que hubiera pasado si una nueva figura hubiese emergido, y qué hubiese hecho la oposición con los necesarios 100 días de gracia que coincidirían con una vital campaña electoral. Si alguien se aventura a comentarlo, bienvenido será.

2. Catalunya, pese a haber dado 25 decisivos diputados que hicieron a Zapatero Presidente, tiene un poder diluido en este ejecutivo. Chacón sigue en Defensa y Corbacho será el ministro de los 5 millones de parados, mientras Galicia sigue con sus 3 ministros (con una vicepresidenta) y un peso pesado como Chaves va a encargarse de algo llamado Cooperación Territorial, que no dejará de ser Administraciones Públicas.

3. Además, Catalunya no puede recibir con mucha ilusión el cambio: si con la nueva vicepresidenta no se alcanzaron acuerdos sobre competencias que están recogidas en el Estatut (y con quién se deberá atajar ahora la financiación), no hay hechos demasiado objetivos para creer que sí se alcanzaran con Chaves (con un marcado perfil político en la materia). Todo parece indicar que no habrá financiación este año, con lo que el papel de ERC en el tripartito empieza a chirriar. ¿Estará Zapatero desando la ruptura del tripartito y unas elecciones anticipadas que traigan a CiU a la Generalitat y un aliado para aprobar presupuestos en otoño?

4. ¿Y el PSOE? ¿Está echando el resto en una situación desesperada? Las tres figuras claves del Partido están en el Gobierno, con lo que ello supone. Busca reforzarlo, pero el riesgo de una derrota electoral de aquí a 2012 adelanta una futura crisis en el partido que tendrá a sus pesos pesados en responsabilidades gubernamentales.

Zapatero echa el resto para escenificar un cambio de ritmo. Parece ser que este último año ha tenido un gobierno con el paso cambiado y quiere coger carrerilla en vistas a la presidencia europea de 2010. Y para hacer frente a la famosa crisis, claro está. Deberemos esperar, al menos, a esos 100 días para el beneficio de la duda y a unas decisivas elecciones europeas el 7 de junio.

Más información

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Enrique Dans

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Pau Canaleta

El País

La Vanguardia

El Mundo

ABC

La Moncloa

¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Madrid

En ocasiones, las personas que programan los anuncios en medios consiguen su objetivo: captar la atención y poner en marcha lo que estoy haciendo ahora mismo; hablar de ello. A quién decidió el lunes programar el anuncio de una de las compañías de telefonía de este país en la primera pausa de “Tengo una pregunta para usted” se le debe reconocer el mérito.

Ese anuncio ponía de manifiesto como algo tan offline como el teléfono podía poner en marcha a un auténtico movimiento. Más o menos como lo que consiguen los grassroots en campaña electoral. Y es que más allá de la búsqueda de nuevas aplicaciones a diversos ámbitos de la vida cotidiana y política, aún son muchos los elementos offline que gozan de buena salud.

Y la invención de Graham Bell es una de ellas. Quizás por este motivo Barack Obama enviará a técnicos especializados para reactivar la línea de seguridad que existía entre la Casa Blanca y la Moncloa durante las presidencias de Bush y Aznar. Esta línea, que encripta los mensajes, permite una comunicación más fluida entre los dos líderes.

El teléfono muestra, pues, que las relaciones entre España y Estados Unidos van más en serio de lo que imaginábamos, pese a rencillas como la de Kosovo. Lejos quedan los tiempos del teléfono rojo o los de las escuchas ilegales del CESID (siguen espiando en Madrid, o eso dicen, pero ahora son otros). Ahora el cuarto teléfono del despacho de Zapatero tendrá la utilidad por la que Aznar lo instaló. Por más que a ZP, cómo a Obama, les vaya mucho más lo del teléfono móvil. Uno es aficionado a los sms, el otro a la BlackBerry que ha plantado cara al registro de las comunicaciones presidenciales.

Washington y Madrid en línea directa, sin tener que escuchar un “Moncloa, ¿dígame?”