Este partido lo gana la abstención

Y el ganador del debate fue la abstención. Cómo lo será el próximo 7 de junio si las cosas no cambian asombrosamente de un día para otro. Cuando en un debate sobre las elecciones europeas se habla más de España que de otra cosa, es síntoma de que algo pasa.

Lo que pasa tiene una explicación sencilla: la estrategia de los partidos políticos es hacer pasar estas elecciones por una reválida en clave de política interna, cuando en Europa nos jugamos mucho. ¿Qué nos jugamos? Todo lo que no se ha visto en el debate.

¿Tiene sentido en la Europa de las lenguas creer que en España a alguien se le prohíbe hablar en castellano? ¿Tiene sentido hablar de las gestiones populares del 11M o del Yak-42 en un debate sobre Europa? Y Obama, ¿qué pinta en todo esto?

Europa es un cúmulo de conceptos complejos. Este tipo de debates aún lo hacen más incomprensible para la mayoría de ciudadanos. Alguien debería haber dicho que los Fondos de Cohesión no los negocia España de forma unilateral. Alguien debería haber dicho que de Europa puede depender que se apliquen políticas sociales de una u otra forma. Alguien debería haber explicado a los ciudadanos que Europa debe jugar un papel fundamental en la crisis económica, y no el poco margen que tienen los países hoy en día.

Es incomprensible pedir más España en el seno de un organismo supranacional: es un contrasentido. A López Aguilar le ha faltado valentía para poner freno a algunas apreciaciones del candidato popular, más que nada porque él tiene un registro de voto de lo que ha defendido en Europa. Y a Mayor Oreja le han sobrado los ataques personales a las aficiones del candidato socialista. Pero sobretodo, ha sobrado una estructura de debate encorsetada que no permite el debate y que tiene a moderadores que sólo controlan el tiempo. Algún día los partidos serán valientes para permitir un debate real.

Para muchos, este debate pasará a la historia por el diálogo sordo de dos personas que hablaban sobre España cuando debían hablar de Europa. De un diálogo que sonó a provinciano, cuando deberíamos haber discutido qué hacemos con este gran monstruo que debe ser un líder mundial.

Para muchos, este debate fue la confirmación que el 7 de junio es mejor ir a la playa. La confirmación que la política está lejos de la gente, y que ni el mejor entreno con entradillas para cada bloque puede mover un voto.

A mi no me han convencido… ¿y a ti?

Atención al minuto 4:56

¿Interesa a alguién este debate?

El sector de los frutos secos (con las palomitas a la cabeza) y refrescos, cervezas y derivados se está frotando las manos y en su retina aparece el símbolo del euro, cual Tío Gilito. Esta semana se prevé apasionante, de salón, sofá y televisión. Por la Champions, evidentemente, porque por la cita de esta noche en TVE1 no creo que sea…

Si llegados a este punto aún no sabes de qué hablo, tranquilo, es normal. Formas parte de la inmensa mayoría de ciudadanos y ciudadanas de este país que, ya sea por su fatiga europea, por su descontento político o porque no entienden de qué va la cosa, pasan olímpicamente de las elecciones europeas.

Esta noche presenciaremos el primer debate electoral de esta campaña electoral entre los candidatos de los dos partidos mayoritarios, PSOE y PP. Juan Fernando López Aguilar y Jaime Mayor Oreja se verán las caras a partir de las 10 de la noche. En unos días se las volverán a ver con los otros candidatos y, seguramente, lo harán una tercera vez en Antena 3.

¿De qué debatirán? Esperemos que de sus proyectos para Europa. De su visión sobre la Unión, de cómo sus voces y sus votos pueden influir en el proceso de toma de decisión que más nos afecta. Pero a vistas de la estrategia electoral de unos y otros, dudo mucho que veamos eso.

La realidad de los debates, de hecho, aconsejaría hablar de todo menos de Europa. Si pocos son ya los interesados por esta carrera electoral, debatir sobre conceptos demasiado alejados parecería ser la peor manera posible de arañar votos. Aunque ese sea precisamente uno de los males que más acucia la idea de Europa. Pero es más: si poco se convence en un debate, si poco voto se mueve en un debate, ¿para qué aventurarse a perderlo en debates inteligibles?

Al sector de los frutos secos, los refrescos y las cervezas más les vale esperar que el miércoles sean muchos los hogares que pongan la televisión para seguir un evento que dejará las calles desiertas, porque hoy quizás lo que quede desierto sean los comedores de medio país.

Aunque me da a mí que si el debate fuera con personajes como este, otro gallo cantaría, cual audiencia de Rodolfo Chiquilicuatre…

La catarsis del PSOE en Vistalegre

No he podido estar hoy en Vistalegre, aunque debía ir. Pero si hay algo que las nuevas tecnologías ponen a nuestro alcance es la capacidad de seguir actos que hace sólo unos años llegaban por los cortes de 30 segundos en televisión o asistiendo a ellos personalmente.

El 2 de mayo de 1879 se fundaba en la céntrica taberna madrileña Casa Labra el partido político más antiguo de España, el PSOE. El partido que, según ha expresado hoy el presidente Zapatero es “el más antiguo de todos, pero el más joven de todos”. Con la celebración de este aniversario de fondo, el partido ha dado el pistoletazo de salida a la precampaña de las elecciones del próximo 7 de junio.

Vistalegre, el templo que en los últimos años ha servido para “celebrar victorias y preparar victorias” según expresó Zapatero, ha agolpado a más de 20.000 almas entregadas, especialmente con el nuevo héroe del socialismo español, el lehendakari Patxi López.

Cartel de las grandes ocasiones, con el presidente Zapatero, el Lehendakari López, el vicepresidente Chaves y el candidato Juan Fernando López Aguilar, amén de Leire Pajín y Tomás Gómez.

El acto de Vistalegre ha sido la gran catarsis colectiva que el PSOE necesita para encarar una campaña que se plantea difícil. Difícil, por la posibilidad de estar ante un cambio de ciclo electoral si el PSOE pierde estas elecciones. Y difícil porque se prevé una elevada abstención.

Europa ha sido protagonista durante la primera parte del mitin, no así durante la segunda, en que Chaves ha dirigido una dura arenga contra el Partido Popular y los casos de corrupción que están asediando al principal partido de la oposición. El vicepresidente afirmo que “a la política no se viene a lucir trajes de lujo”.

Patxi López, por su parte, realizó un emocionante relato del cambio en Euskadi y homenajeó a los socialistas asesinados por ETA. Zapatero concluyó el acto agradeciendo a Patxi su liderazgo en el País Vasco y recogió el envite del juramento de Gernika al repasar con un “en pie” repetido varias veces la historia y los valores del PSOE, aterrizando su discurso a la situación política actual.

El acto ha dejado, a su vez, algunos detalles interesantes. La imagen del palacio absolutamente lleno es un mensaje en toda regla de la capacidad movilizadora del PSOE. Escenografía cuidada y moderna, como viene siendo habitual en el partido. Hemos visto un excelente discurso ordenado del candidato López Aguilar, que ha sido cerrado abruptamente por la entrada en escena de Chaves. Chaves ha sacado a relucir por analogía las dotes oratorias de López Aguilar.

Magdalena Álvarez, candidata a las elecciones europeas, ha estado estratégicamente situada tras los oradores. Y las casualidades de armario han querido que Patxi López y Alfredo Pérez Rubalcaba lucieran camisas similares. Y todo ello regado por el himno socialista, el aria de la Rosa y confeti rojo y blanco, para una fiesta socialista en un día gris en Madrid.