Políticos con iPad

Para bien o para mal, el iPad se ha convertido en un habitual en muchas conversaciones. Ya sea para romper el hielo antes de una reunión o con el café en una comida familiar: defensores y detractores del aparato de Apple salen por doquier. ¿Es para tanto? ¿Vale la pena hacerse con uno? ¿No hace lo mismo que un ordenador?

Seguro que estas preguntas han estado encima de la mesa de muchos políticos. ¿Comprar uno? Y por qué no, habrán pensado. ¿O dará una imagen elitista y pija del político que lo exhiba? Aunque también puede entenderse como un signo de modernidad, a la altura de los tiempos, integrando en el trabajo diario una nueva herramienta de gestión. Políticos como Esperanza Aguirre, David Cameron, Leire Pajín o el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, ya lo han probado. Y les gusta… vaya si les gusta.

David Martos recogió un testimonio único en la última visita de Esperanza Aguirre a los estudios de la Cadena SER. En un vídeo pudimos ver cómo se maneja la presidenta de la Comunidad de Madrid con la tableta de Apple, que ha hecho del iPad una herramienta más de trabajo que incluso ha sacado a relucir en algunas ruedas de prensa.

Pero el uso de los políticos no se queda ahí. Jens Stoltenberg dirigió Noruega desde su tablet durante el cierre del espacio aéreo europeo la primavera pasada por culpa de la erupción del volcán islandés.

Leire Pajín ha visto en el aparato de la factoría Jobs el soporte perfecto para no llevar encima centenares de papeles. Así, leyó su discurso en la toma de posesión como nueva ministra de Sanidad desde su iPad. No sabemos si usó alguna aplicación especial, pero el Twitter del PSOE lo comentó para sus seguidores.

Un gran fan de los productos de Apple es el primer ministro británico, David Cameron. Desde que ha llegado al 10 de Downing Street usa su Macbook Pro, su iMac e incluso ha instalado un reproductor sin cables para su colección de música que almacena en este último ordenador. No debemos olvidar que este fan de los gadgets fue uno de los primeros políticos en abrirse su espacio de videoblog y entender la potencia de las redes para llegar a los votantes.

¿Y Zapatero? ¿Montilla o Mas tienen un iPad en su cartera? Estos dos últimos han entendido el valor de las aplicaciones en dispositivos móviles como los iPad, pero también los iPhone. Así, y como ya vimos en otros posts, tanto el PSC como CiU cuentan con sus aplicaciones de campaña disponibles para cualquier usuario de forma gratuita.

De hecho, algunos estudios ya muestran como el iPad es un formato especialmente bueno para el sector de las aplicaciones. Es más, en el iPad se compran más apps de pago que en el iPhone, lo que está llevando a un desarrollo creciente de nuevas aplicaciones para varias necesidades. También políticas.

Sin ir más lejos, el Partido Demócrata entiende que el sector más joven debe ser clave en las midterm que se celebraran el próximo 2 de noviembre. Bajo la etiqueta de Gen44 –Obama es el 44º presidente de los Estados Unidos- se está intentando movilizar ese voto a través de aplicaciones para iPad y iPhone. ¿Cómo? Promoviendo el registro para el voto a través de estos soportes y aportando información y mensajes.

Y Obama ¿usa el iPad? Parece que el universo geek del presidente termina en la Blackberry por la que tanto luchó al llegar al Despacho Oval. Hace unos meses, en el commencement speech en la universidad de Hampton se mostró algo crítico con estos dispositivos y confesó no saber usarlos:

“You’re coming of age in a 24/7 media environment that bombards us with all kinds of content and exposes us to all kinds of arguments, some of which don’t always rank that high on the truth meter. And with iPods and iPads; and Xboxes and PlayStations – none of which I know how to work – (laughter) – information becomes a distraction, a diversion, a form of entertainment, rather than a tool of empowerment, rather than the means of emancipation. So all of this is not only putting pressure on you; it’s putting new pressure on our country and on our democracy.

Class of 2010, this is a period of breathtaking change, like few others in our history. We can’t stop these changes, but we can channel them, we can shape them, we can adapt to them.”

Aunque por no saber usarlos, demostró cierta pericia cuando un asistente al mitin de Seattle le pidió que le firmara el iPad. Lo hizo con la aplicación Ideas de Adobe y le marcó al presidente dónde debía estampar su foto con el dedo.

Ya sea por imagen, por su usabilidad o sencillamente por el placer de deslizar la yema de los dedos por esos aparatos, lo cierto es que cada vez son más los políticos que se suben al carro del iPad… quizás lo hagan pensado que aquí iPad, y después gloria.

CiU: por iPad, Mas e iPhone

Llegar los primeros es importante. Llegar enteros, más. Y la verdad, parece que en CiU van a llegar los primeros y bien enteros a las elecciones del próximo otoño. Al menos, a nivel online. El camino hacia el Palau de la Generalitat puede ser aún algo –algo, sólo algo- tortuoso aunque si atendemos a las encuestas, el camino puede ser en este caso, bastante llano. Pero eso no es motivo para bajar la guardia. Y menos en el mundo de las Redes.

Aunque sigan sin gustarme sus anuncios en la radio –y en Spotify- y no me gustara el aire naif del pistoletazo de salida de su campaña, a nivel online están haciendo los deberes y cumplen con nota. Cativistes es ya una herramienta engrasada y los activistas de CiU se conocen y se organizan bajo el paraguas del partido. Ya han demostrado su eficacia en momentos puntuales y a medida que avance la campaña, seguramente se verá aún más.

Pero sus esfuerzos no se quedan ahí, que no es poco, sino que avanzan hacia nuevas herramientas y espacios. CiU ha sido el primer partido político español en contar con una aplicación en iPhone e iPad que permite al usuario seguir la actualidad de la formación, leer las noticias, tener acceso a fotos y vídeos y, si eres de Cativistes, poder actuar desde tu móvil. Un avance significativo que acerca la campaña y da instrumentos para el seguimiento. En las primeras semanas, más de 200 personas se la descargaron.

Apostar por estos soportes es estratégico. Cada vez navegamos más por dispositivos móviles y tener acceso al elector desde ahí es un elemento a tener en cuenta, más cuando sabemos que quién lo descarga es un votante convencido y motivado que puede arrastrar más votos. Es esa capacidad de acción la que resulta especialmente atractiva.

Otro de los elementos que permiten interacción y sentirse parte del proceso es la iniciativa presentada por la formación para preguntar a Artur Mas. “Artur Mas respon” se basa en Google Moderator y busca que los usuarios hagan llegar su duda al candidato de CiU. La iniciativa tuvo más de 6.000 “me gusta” en Facebook y se materializó con la respuesta de Mas a las tres preguntas más votadas en la última DOC Sessions –un formato muy novedoso del que hablaremos en otro post-.

Poder formular las dudas desde tu ordenador o tu teléfono a quién pretende gobernar Catalunya es otra manera de buscar esa participación con el ciudadano. Es evidente que se acercaran a ello los votantes ya convenidos, y que el propio sistema de votos evitará una pregunta incómoda, pero no deja de tener valor la capacidad de traspasar el umbral tradicional con sólo un clic.

Al final, la duda será saber hasta qué punto todos estos esfuerzos serán más o menos decisivos para el resultado de CiU. Pero lo que nadie podrá negar es el esfuerzo por plantear novedades con esfuerzo y tomándolo en serio. Estaremos muy atentos a su desarrollo.

iPad revolucionará la política

Uno de cada tres jóvenes accede a Internet desde su teléfono móvil. Aunque sea casi imposible conseguir el dato, cada vez es más frecuente encontrarse a personas con un iPhone en sus manos en cualquier lugar. O de cualquier otro dispositivo móvil con acceso a Internet. Terminales multidispositivo que han están cambiando radicalmente el comportamiento del usuario.

Sí, el titular de este post es un teaser. Pero no deja de ser una realidad: Internet trae (o debería traer, aunque a veces existan dudas) cambios en el modo de comprender, hacer, actuar y vivir la política. Así que si en otros lugares del planeta este tipo de cacharros cambiaron el modo de actuar en política, ¿por qué no debería hacerlo el nuevo juguete de la factoría de Steve Jobs, el iPad?

Mucho se ha escrito ya –pese a la premura- sobre el tablet de Apple, pero mientras veía el excelente vídeo de presentación, no podía dejar de pensar en la de aplicaciones que nuestros políticos no están aprovechando. Un vídeo que, abro paréntesis, estaba lleno de pasión. La que desprendían sus interlocutores. Las pasiones se manifiestan así y se transmiten así. Cierro el paréntesis. Puede sonar a tópico, pero la campaña de Barack Obama no dudó en aplicar su red social al boom del momento, el iPhone. Y tampoco ha dudado su Casa Blanca en disponer de una excelente aplicación con fotos, vídeos, información y discursos en el teléfono de los de Cupertino.

Consumimos la información de forma distinta. Y es el usuario el que nos busca. ¿Por qué no estar presentes? Aplicaciones, pero también podcasts. Por ejemplo la Casa Blanca, tanto bajo la Administración Bush como la actual. Disponen de varios canales, desde el presidencial al que recoge las ruedas de prensa diarias del secretario de prensa. Son especialmente útiles los discursos de Obama, con una calidad de imagen muy buena y sin interrupciones o cortes de la prensa.

Obama ya hizo del podcast uno de sus caballos de batalla en las elecciones: todos sus discursos estaban en iTunes para el que quisiera escuchar lo que él tenía que decir. Y aquí llegamos a la pregunta clave: ¿por qué no podemos encontrar el más reciente discurso de Zapatero, la réplica de Rajoy o las novedades de Mas y Montilla en la campaña catalana?

El punto interesante de los podcasts es la libertad que ofrecen al usuario: sólo debe descargarse aquello que le interesa y sincronizarlo en su reproductor. También con el iPad. A partir de ahí, la escucha o visionado se produce cuando lo considere oportuno, sin interrupciones o mediaciones. Sólo así –o en YouTube, claro está-, puede seguirse con más o menos asiduidad todos los movimientos de Obama y escuchar discursos sus discursos enteros pese a que los informativos ya nos dan pequeñas cápsulas.

Poner en marcha servicios como el de la Casa Blanca, de forma gratuita y actualizados con una elevada regularidad, son básicos para mejorar la percepción de transparencia de nuestros líderes y acentuar su deseo de informar al ciudadano de los temas que trata, sin fisuras. Es evidente que no a todos nos interesa lo mismo, que los medios no siempre tratan lo que como ciudadanos o como administración querríamos… pero cada vez tenemos más medios a nuestro alcance para evitar el lacónico “mi mensaje no llega”.

Según Jobs, “Algunos piensan que los netbook son la fórmula. Son sólo portátiles baratos. Creo que tenemos algo mejor“. Si ese producto mejor se convierte en una nueva manera de consumir la información y el origen de actuación, ¿por qué deberíamos quedarnos de espaldas a lo que ahí se cuece?

No es que el iPad, por sí solo revolucione la política. Pero si lo que se hace a través de los dispositivos móviles pueden revolucionarlos. Ya sea un teléfono o la nueva manera de leer un libro o una revista sin dejar de estar conectado con el mundo. Unos teléfonos móviles concentraron a miles de personas exigiendo la verdad ante las sedes del PP un 13 de marzo de 2004. Ciudadanos de todos los rincones de Estados Unidos donaron dinero, organizaron actos o replicaron correos por Obama desde su iPhone. ¿Por qué no deberían ser una herramienta política más?