¿Qué hacen los candidatos en una feria de granjeros?

Si lo tuyo es la ciudad, te gusta el cine en versión original y quieres que te cobren una millonada por un corte de pelo, no se te ha perdido nada en Iowa. Si encima eres multimillonario, tienes jet privado o te has pasado tu vida en los despachos del poder de Washington, en Iowa estás más perdido que Wally. Pero si tu intención es ser presidente de Estados Unidos en 2016 o, como mínimo, conseguir la nominación de tu partido, eres un temerario si no estás en Iowa y sí en Martha’s Vineyard.

Iowa es un estado del Medio Oeste, del bastión de voto conservador, de misa dominical, tractor y cerveza, nada de gintonic. Es un estado agrícola -para que te hagas una idea, es el mayor productor de soja y etanol de los Estados Unidos- y es muy pequeño. Apenas llega a los tres millones de habitantes. Elige a 7 votos del colegio electoral que nombra al presidente. California da 55. Como comprenderás, su peso para elegir al próximo presidente es mínimo. Pero pese a ello, todo gira alrededor de Iowa.

¿Por qué? Muy sencillo: Iowa es el primer estado en celebrar primarias. Y aunque su peso en delegados para los candidatos es mínimo, ganar en Iowa te puede dar el empujón necesario para ganar la nominación. Por ello, la mayoría de las candidaturas llevan meses trabajando en este estado y los meses de verano nos permiten verlo en su máximo apogeo.

Y ahí es donde entra en juego la feria del estado. Estos días se está celebrando este evento en la capital del estado, Des Moines. Se espera la presencia de más de un millón de visitantes -y te recuerdo que la población del estado no llega a tres- y de entre todos ellos, la presencia de todos los candidatos a la presidencia por ambos partidos.

Las campañas usan este momento para hablar con todo el mundo y conseguir apoyos de cara a las primarias de enero. Hace unos meses te hablaba de cómo funcionan esas primarias y por ello es tan importante tener gente en el terreno, que los ciudadanos de Iowa puedan ver, sentir, tocar y hasta oler a los candidatos. Porque en las primarias, un solo voto puede fastidiarlo todo.

Por ello, estos días podemos ver a los hijos de la aristocracia política, los candidatos más ricos o a los más socialistas arengando a los ciudadanos del estado en busca de su apoyo. Y de su dinero. Porque es un momento propicio para conseguir más donaciones para sostener sus campañas. Y eso convierte a una feria de granjeros en un acto político de primer nivel en Estados Unidos.

Pero más allá de la importancia estratégica para las campañas, la feria también tiene su importancia por todo lo que la política supone en la época del infotainment. Todos los medios están buscando un error, un enfrentamiento o una oportunidad única para llenar horas de emisión. Y en la feria, a veces, ocurre.

Para la periodista de ese estado, O. Kay Henderson, todos los candidatos deben llevar dinero en el bolsillo, porque no van a entrar gratis. Y una vez dentro verán como su mundo y el de los granjeros son como agua y aceite. No es un público fácil y muchas veces se han visto enfrentamientos entre la gente y los candidatos. Mitt Romney lo sufrió dos veces.

Las primarias no se ganan en enero. La gran presencia de candidatos es muestro de ello. Las máquinas electorales van a todo ritmo y esto ya no lo hay quien lo pare.

Un año para Iowa

No es por agobiar a nadie, pero la carrera presidencial de 2016 se pone seria. Y es que, si no se adelanta ningún estado -que todo puede pasar- y no hay cambios en las previsiones, en un año estaremos presenciando ya el pistoletazo de salida de las primarias en Estados Unidos. Primera parada, Iowa.

Según las previsiones, el lunes 18 de enero de 2016 el estado de Iowa será el primero. Aunque cabe recordar que en las primarias de 2008 y 2012 el caucus en este estado se adelantó varios días, justo al inicio del año. Ese día conoceremos qué candidato o candidata de los dos grandes partidos se lleva los delegados de ese estado.

El hecho de que hable de este estado en este artículo no es casualidad. Iowa es el primer estado en decidir sus delegados. De hecho, de 1972 se ha convertido en un acto político de primer orden en Estados Unidos. El mundo entero mira a Iowa en año electoral. Y eso que los ciudadanos de este frío estado solo deciden un 1% de todos los delegados en las convenciones de los partidos.

¿Por qué es importante Iowa, pues? Precisamente por el poder mediático y de tracción que tiene para las campañas. La apuesta estratégica de Obama, por aquel entonces un candidato prometedor pero poco probable, era ganar en Iowa para conseguir el empujón mediático que necesitaba. Pero ni todos los candidatos que ganan en Iowa consiguen la nominación ni todos los que consiguen ganar en Iowa consiguen la presidencia.

Por ejemplo, desde 1972 Carter, Mondale, Kerry, Obama, Dole y George W. Bush consiguieron ganar en Iowa y la nominación de sus partidos. Solo Carter, George W. Bush y Obama también llegaron a la presidencia. Iowa nos deja cosas curiosas, como el 2,8% de los votos conseguido por Clinton en 1992.

Iowa no es solo el primer estado en abrir el melón de la carrera por la nominación presidencial, es uno de los pocos estados en elegir a sus delegados mediante caucus (asamblea). Los caucus no es un modo de elección tradicional con papeletas y urnas. Lo que ocurre en ellos es que los partidos reúnen a la gente que apoya a los diferentes candidatos. Y, siguiendo una fórmula matemática, se asignan los delegados por la cantidad de apoyos recibidos.

¿Cómo es el caucus republicano? Los votantes de las primarias republicanas votan en una papeleta en blanco, donde ponen el nombre del candidato al que apoyan después de haber escuchado sus ideas.

¿Y los demócratas? Es algo más complicado. Los ciudadanos se sitúan en la parte de la sala donde está su candidato (o sus representantes, que los candidatos no están en todas las salas, aún no tienen el don de la ubicuidad). Tras ello, se abre un turno de 30 minutos en los que los activistas de cada campaña intentan convencer a sus vecinos para que apoyen a su candidato, esfuerzos dirigidos especialmente a los indecisos que ocupan un espacio en la sala. Tras esos 30 minutos, se cuentan los apoyos a cada candidato. Tras ello, se abre otra ventana de 30 minutos para que las personas que apoyan a los candidatos con menos apoyos puedan, si quieren, apoyar a candidatos más viables. Esa es la gran diferencia con una elección primaria tradicional.

Los equipos de los futuros candidatos ya están pensando en Iowa. Ya están vislumbrando el calendario y ya saben lo que tienen que hacer. Aunque muchos de ellos aún no hayan anunciando que se presentan a las primarias. Queda un año para Iowa. Un año para que empiece el espectáculo.

Guía (muy) breve para seguir el caucus de Iowa

El mañana empieza hoy. Por lo menos para los candidatos republicanos a la presidencia de Estados Unidos. Con la celebración del caucus de Iowa, empieza la larga campaña de primarias que dará con el nombre del candidato o candidata que se enfrentará a Barack Obama en las elecciones del próximo noviembre. Pero antes de sentarse a esperar su resultado, ¿qué es eso del caucus? ¿De qué va la elección que tiene lugar hoy en ese estado? Esta guía (muy) breve responde a algunas de las preguntas que te pueden asaltar.

¿Qué es un caucus?

El caucus es una reunión, una asamblea, en la que se eligen los delegados para las convenciones que, a su vez, eligen al candidato o candidata a la presidencia de los Estados Unidos de ambos partidos.

El partido Republicano reunirá mañana a los votantes registrados, que para noviembre tengan 18 años o más, en edificios públicos y hogares. Escucharán discursos y discutirán y votarán a su candidato mediante voto secreto. Por ello, como indica El Mundo, la fidelidad del voto es especialmente importante. Después, se envían los datos de apoyo a los candidatos al partido para convertirlos en delegados. Estos delegados, a su vez, elegirán meses después al candidato o candidata.

¿Por qué es importante el caucus de Iowa?

Al ser el primer caucus y la primera cita del calendario de primarias, toda la atención mediática se vuelca en esta cita. Pero no es únicamente el interés informativo lo que hace del caucus algo especial: supone la primera oportunidad de las diferentes candidaturas para liderar el proceso de primarias. Con la primera victoria y la victoria o un buen resultado en las primarias de New Hampshire que se celebrarán el próximo martes 10 de enero, una campaña puede coger fuerza decisiva para asaltar un buen golpe por la nominación en el llamado “Super Tuesday”.

¿La nominación se decide en el caucus de Iowa?

El peso de lo que deciden los ciudadanos de Iowa es realmente bajo. De hecho, los delegados de este estado no son una importante mayoría en la Convención: solo representan el 1% de los delegados nacionales. Ganar en Iowa no asegura la nominación: George W.H. Bush ganó pero Reagan se llevó la nominación. Y otros, como George W. Bush o Obama, ganaron, ganaron la nominación y ganaron las elecciones.

¿Cuáles son los candidatos del Partido Republicano?

Mañana, siete candidatos competirán por el caucus. Para todos los gustos: desde la candidata del Tea Party, Michele Bachmann al favorito para ganar, Mitt Romney. Aunque ser el candidato “oficial” no es bueno en esta cita.

Estos son los siete candidatos:

¿Quién ganará el caucus de Iowa?

Son tres los candidatos que lideran las encuestas: Ron Paul, Mitt Romney y Rick Santorum. Paul es congresista por Texas, doctor y sirvió en Vietnam. Libertario, ha inspirado al Tea Party. Romney, mormón, fue gobernador de Massachussets y tiene una amplia experiencia como empresario y gestor. Su cambio de opinión en temas espinosos es una de las grandes amenazas a su campaña. Santorum, por su parte, fue senador y es conocido por su polémica opinión sobre los derechos de los homosexuales. Romney lideraría esta terna.

El ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gringrich, el gobernador de Texas Rick Perry y la congresista Michele Bachmann, líder del Tea Party, completan la lista de contendientes, con menos opciones según las encuestas en esta cita.

El discurso de Obama en el Jefferson-Jackson Dinner en Iowa

Obama vuelve a estar en campaña. Las elecciones presidenciales de noviembre de 2012 se acercan y con ellas, volverán los rituales de campaña. Los mítines, las chapas, los carteles, las canciones… y sobretodo, la búsqueda de fondos. De hecho, la campaña de Obama se relanza con ese objetivo: recaudar los fondos para la campaña de reelección.

La recaudación de fondos tiene innumerables facetas. No es el objetivo de este post observarlas, pero sí recuperar un discurso de Barack Obama en un acto de estas características al que David Plouffe, su director de campaña, le da mucha importancia en su libro “The audacity to win”: la cena Jefferson-Jackson.

En noviembre de 2007 el objetivo de la campaña de Obama era muy claro: ganar Iowa, las primeras primarias, para conseguir tener eco para aumentar la recaudación de fondos y poder seguir trabajando en la campaña. El trabajo en ese estado fue largo y concienzudo. Y esa cena era crucial.

La cena Jefferson-Jackson es un acto de fundraising del partido Demócrata. Se celebra cada año y es la gran fiesta demócrata. Los republicanos también tienen su propio día para ello. En 2007, esa cena cobraba una especial relevancia. Los candidatos a la nominación demócrata se dieron cita en Des Moins. En el mismo recinto, los candidatos hablaron durante 20 minutos al público, formado a su vez por partidarios de cada uno de los candidatos. Un momento clave para poder convencer a los otros.

Obama lo preparó a conciencia. Y con otra particularidad: no podía usar teleprompter. David Axelrod y Plouff prepararon la puesta en escena. Pidieron al speaker de los Chicago Bulls, Ray Clay, que grabara la introducción al senador Obama. Copiando la canción y la presentación que le hacían a Michael Jordan, la voz de Clay complementó los aplausos: “From our neighboring state of Illinois, a six-foot-two-inch force for change, Senator Barack Obama!”. Y Obama empezó su discurso pasadas las once de la noche.

Y dio el discurso de su vida, según Plouffe. Hoy lo recordamos.

 

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Un discurso para convencer

Los discursos existen para provocar cambios. Quizás estamos demasiado acostumbrados a creer que son un mero trámite. Que poco se puede esperar de ellos. Sin embargo, a veces se producen ejemplos que nos llevan a su objetivo primordial: hacer que algo cambie en la mente y en la opinión del receptor. El discurso de Zach Wahls es uno de esos discursos.

Zach Wahls es un estudiante modélico. Tiene 19 años y un expediente plagado de A+, puntuaciones altas y reconocimientos. Tiene una empresa. Estudia ingeniería en la Universidad de Iowa y es hijo de una pareja de mujeres homosexuales. O lo que es lo mismo, es un buen ciudadanos a pesar de ser hijo de gays. Eso es lo que pensarían muchos de los que se oponen al matrimonio homosexual en Iowa y a la posibilidad de tener una familia. Pero lo que nos cuenta Wahls es que es un ciudadano modélico porque le apoya una familia. Sin etiquetas. Una familia normal.

De hecho, Wahls interpela al propio presidente de la comisión que estudia el tema en la asamblea legislativa de Iowa: “If I was your son, Mr. Chairman, I believe I’d make you very proud.”

El discurso de Wahls es un ejemplo de cómo preparar, redactar y exponer un discurso que pretende producir cambios en la audiencia. Estas son las 5 claves de su intervención:

  1. Entiende perfectamente el contexto. Tanto el lugar desde el que habla como para quién habla. Por ello, hace referencias constantes al hecho de ser un ciudadano de Iowa, al hecho que muchos legisladores presentes en la sala tendrán o han tenido hijos en edad universitaria que han luchado por la máxima puntuación. Puede ponerse en su piel y permitir que ellos se pongan en la suya. Y además, muestra un respeto enorme por el lugar en el que se encuentra: viste de traje, habla con educación y con determinación.
  2. Ejemplos clave. Wahls no escatima en usar ejemplos que todos puedan entender. Ahí está la base de su discurso: el es un chico normal. Su familia es una familia normal que se enfrenta a problemas normales: «our family really isn’t so different from any other Iowa family. You know, when I’m home we go to church together, we eat dinner, we go on Vacations. Ah, but, you know, we have our hard times too, we get in Fights … you know «
  3. Entonación, posición y lenguaje no verbal: Wahls convence por su manera de interpretar su discurso. Centrado, modulando la voz, poniendo pasión cuando se necesita, aumentando el ritmo del discurso. Ha ensayado y lo ha hecho a conciencia. El discurso fluye, su lenguaje no verbal es coherente con lo que narra.
  4. Un buen texto. El discurso de Wahls está bien escrito y estructurado. Las palabras dan forma a su discurso y elije bien qué decir y cuando decirlo.
  5. La importancia del preroratio. El alegato final, el resumen de la tesis, es la que mueve consciencias y es la que genera en el receptor esa necesidad de plantearse las cosas. ¿Me ha convencido? “But in my 19 years, not once have I ever been confronted by an individual who realized independently that I was raised by a gay couple. And you know why? Because the sexual orientation of my parents has had zero effect on the content of my character.”

Os dejo la transcripción íntegra del discurso de Zach Wahls.

«Good evening Mr. Chairman. My name is Zach Wahls. I’m a sixth-generation Iowan and an engineering student at the University of Iowa and I was raised by two women.

My biological mom, Terry, told her grandparents that she was pregnant, that the artificial insemination had worked, and they wouldn’t even acknowledge it.

It wasn’t until I was born and they succumbed to my infantile cuteness that they broke down and told her that they were thrilled to have another grandson.

Unfortunately, neither of them lived to see her marry her partner Jackie of 15 years when they wed in 2009.

My younger sister and only sibling was born in 1994. We actually have the same anonymous donor so we’re full siblings, which is really cool for me.

Um, I guess the point is our family really isn’t so different from any other Iowa family. You know, when I’m home we go to church together, we eat dinner, we go on vacations. Ah, but, you know, we have our hard times too, we get in fights…you know.

Actually my mom, Terry(Terry Wahls) was diagnoses with multiple sclerosis in 2000. It is a devastating disease that put her in a wheelchair. So we’ve had our struggles.

But, you know, we’re Iowans. We don’t expect anyone to solve our problems for us. We’ll fight our own battles. We just hope for equal and fair treatment from our government.

Being a student at the University of Iowa, the topic of same sex marriage comes up quite frequently in classroom discussions…you know Source: LYBIO.net The question always comes down to, well, “Can gays even raise kids?”

In question, you know, the conversation gets quiet for a moment because most people don’t really have any answer. And then I raise my hand and say, “Actually, I was raised by a gay couple, and I’m doing pretty well.”

I scored in the 99th percentile on the A.C.T. I’m actually an Eagle Scout. I own and operate my own small business. If I was your son, Mr. Chairman, I believe I’d make you very proud.

I’m not really so different from any of your children. My family really isn’t so different from yours. After all, your family doesn’t derive its sense of worth from being told by the state: “You’re married. Congratulations.” No.

The sense of family comes from the commitment we make to each other. To work through the hard times so we can enjoy the good ones. It comes from the love that binds us. That’s what makes a family.

So what you’re voting here isn’t to change us. It’s not to change our families, it’s to change how the law views us; how the law treats us. You are voting for the first time in the history of our state to codify discrimination into our constitution, a constitution that but for the proposed amendment, is the least amended constitution in the United States of America.

You are telling Iowans that some among you are second class citizens who do not have the right to marry the person you love.

So will this vote affect my family? Will it affect yours?

In the next two hours I’m sure we’re going to hear plenty of testimony about how damaging having gay parents is on kids.

But in my 19 years, not once have I ever been confronted by an individual who realized independently that I was raised by a gay couple.

And you know why? Because the sexual orientation of my parents has had zero effect on the content of my character.

Thank you very much.»