Obama podría poner en marcha hoy su reelección

Podría ser hoy. El presidente Obama podría dar el pistoletazo de salida a su campaña este lunes y todo apunta a que lo hará a través de la Red. Su comunidad online, que no desapareció tras las elecciones del 4 de noviembre de 2008, recibiría un mensaje antes que nadie anunciando que el presidente vuelve a estar en la carretera.

Según informa Politico, la campaña podría cumplimentar las formalidades con la Comisión Electoral Federal e iniciar así su andadura en el segundo trimestre del año, con el objetivo de empezar cuanto antes la recaudación de fondos para la campaña. Internet volverá a jugar un papel clave en ello.

No. Obama no ganó las elecciones gracias a Internet. Pero no las hubiera ganado sin el dinero que consiguió a través de él. Ni las hubiera ganado sin una estrategia que entendía todo lo que se podía conseguir a través de la Red. Por ello, no es extraño que la reelección se inicie también en la Red.

La llamada a la acción a una robusta red de usuarios que no ha perdido contacto con su presidente desde su victoria, tiene sentido y calado. Si Obama vuelve a la carga, su Red debe seguirle. Lógico. Pero no por lógico, habitual. Y si no, atentos al abandono de blogs y redes creados para las elecciones municipales del 22 de mayo en España.

A riesgo de dejar este post en papel –electrónico- mojado, estaremos atentos al lanzamiento de la campaña del presidente. Back to basics.

Política: cuestión de dinero

Leemos hoy en El País que la crisis financiera está empezando a afectar al crédito de los partidos políticos. Al parecer, las operaciones de los partidos con las entidades financieras se han desplomado este año.

La cuestión de la financiación de partidos es un punto clave que explica demasiados vicios de la práctica política en España que, a diferencia de otros países como Estados Unidos, financia públicamente a sus partidos como garantes del funcionamiento del sistema político. Es, de hecho, una consecuencia lógica del papel que les otorga la propia Constitución.

En España hemos visto como se han sucedido etapas en que se buscó la financiación mixta de los partidos (hasta 1985), únicamente pública (desde 1985 con la LOREG), y a partir de los 90 volvió una cierta corriente que reclamaba dar más protagonismo a la posibilidad de financiación privada.

Como sabéis, el resultado electoral es clave para fijar la financiación de los partidos. Se trata, pues de una forma clara de financiación pública directa que es la propia barrera de entrada a nuevos partidos en el sistema. De hecho, el caso de UPyD es una excepcionalidad en la reciente historia democrática. El partido de Rosa Diez ha sido el resultado de dos claves: tener el apoyo de un potente grupo de comunicación que evita el gasto excesivo en publicidad y la creación de novedosas formas de financiación con los préstamos de los militantes y simpatizantes.

Existen otras formas de financiación pública indirecta, cómo la cesión de espacios gratuitos de publicidad… pero también diversas formas de financiación privada. Desde las donaciones (con un máximo por persona física o jurídica). Precisamente, pese a existir la posibilidad de pedir donaciones como se hace normalmente en Estados Unidos, las peculiaridades de nuestro sistema político siembran numerosas dudas sobre la efectividad de campañas de fundraising en nuestro país.

Lo que parece claro es que internet puede jugar un papel clave en el desarrollo de este punto. Siempre y cuando los partidos tengan interés en empezar a recaudar fondos en esta esfera; más si la situación económica y financiera del país es la que es. Y son olvidar que deberemos observar si la desconfianza hacia la política (apuntalada por los grandes escándalos de financiación del PSOE en los 90 y de las nuevas dudas de financiación ilegal en el PP con la implicación de su tesorero en las redes de corrupción en Valencia y Madrid) sigue siendo un obstáculo hacia esas nuevas fórmulas de financiarse.

2008: la campaña de transición

Si alguien tenía alguna duda sobre la importancia de internet a la hora de diseñar una campaña electoral, que mire el resultado de las elecciones norteamericanas. Si alguien creía que esto de internet era una cosa pasajera, poco útil para plantear campañas en que se pide el voto, que mire quién será el presidente de los Estados Unidos a partir del día 20 de enero. Si alguien creía que en internet sólo hay porno, votantes demasiado jóvenes y que es un riesgo para candidatos y partido, que mire lo que ha pasado en Estados Unidos.

Empiezan a existir voces que afirman que la importancia del medio es comparable a la que tuvo la televisión en las elecciones de 1960, especialmente en el debate entre Nixon y Kennedy de esa elección. Aquí lo hemos defendido ampliamente en el último año de existencia de este blog. Pero ya no es una locura sostener esto, al contrario, esto no ha hecho más que empezar. Internet ha venido para cambiar las campañas electorales. Lo ha hecho para quedarse una temporada, por mucho que algunos políticos y asesores no se lo crean (y no hay que tener 60 años para no creer en ello).

Los números en Estados Unidos son ya una conclusión en sí misma: Obama ha tenido más de 20.000 grupos de apoyo, 2.300.000 voluntarios on-line, miles de blogs, contenido realizado por los usuarios que han enriquecido su campaña … En palabras de uno de los responsables del Partido Republicano, 2008 es la campaña de transición.

Obama ha sido el auténtico vencedor de esta campaña. Se calcula que sólo el 36% de los usuarios votó por McCain, dejando un margen muy grande entre los dos senadores. Si atendemos a la financiación de la campaña, las magnitudes son impresionantes: Obama ha encontrado en la red la manera de financiar una campaña a la que le ha costado muchos ingresos. ¿El secreto? Centrarse en donaciones pequeñas, 10, 20 o 30 dólares de personas que tradicionalmente no han participado en política y lo ha hecho a través del uso de correos electrónicos.

Los números de esta campaña servirán para esta campaña, sólo el futuro nos dirá si elección tras elección se irán batiendo récords como éste. No obstante, hay una cosa que ha cambiado y que atender a esta cuestión será central para el futuro de las campañas: las campañas ya no las dirige el candidato (o el partido, en nuestro caso), a partir de ahora lo hará la gente. Habrá que ver qué efectos tendrá esto sobre la agenda política, y lo más importante, cuál será la reacción de los medios.

Otra cuestión que no tardaremos en resolver será el papel que jugará el capital que Obama ha conseguido durante el mandato. La red creada, el movimiento que ha hecho de Internet su medio de combate… ¿qué hará durante los próximos cuatro años? De momento, las decisiones tomadas nos hacen creer que jugará un papel importante. La web creada por el período de transición es el buque insignia. Change.gov incluye los temas principales, noticias … y un espacio de participación para que todo el mundo explique cómo ha sentido el cambio. Todo un cambio, es evidente. El segundo, a partir de ahora Obama hará un video semanal que se suman al discurso radio de los sábados.

Habrá que estar atentos, porque la ola de cambio se prevé fuerte. Memorable. No hablo de políticas, sino del uso de un medio que más que nunca, es el mensaje.

Más información:

César Calderón

Revista de prensa (5/10)

Tras el debate entre los candidatos a vicepresidente, Sarah Palin vuelve a la carga acusando a Barack Obama de mantener contactos con terroristas que atacarían a su propio país. La Vanguardia y El País se hacen eco de este artículo del New York Times.

Sin abandonar aún la campaña americana, es interesante este artículo de ABC sobre la figura de Joe Biden. La última recomendación es este gráfico de USA Today para ver cuanto dinero han recaudado los candidatos y de dónde provienen estos fondos.

En casam encontramos este artículo del Avui que informa que 650.000 catalanes han fijado su residencia en segundas residencias. También encontramos una entrevista a Raimon Obiols dónde reflexiona sobre la capacidad negociadora del PSC.  La Vanguardia recoje también una nota sobre el cambio de tendencia en los ciudadanos, de llevar la fiambrera con comida de casa y no ir al restaurante, síntoma de la crisis económica.

Pujando por Obama

Hoy publico en «In votes we trust» de La Vanguardia este artículo sobre la cena de gala de los Democrats Abroad en Barcelona. Podéis consultar en artículo en su entrada original aquí.

La noche del martes fue el día elegido para que los demócratas barceloneses organizaran un evento de campaña que prometía ya desde el mismo momento de la inscripción: una cena de gala con subasta de recaudación de fondos a favor de Barack Obama, su candidato a la presidencia. Un restaurante del Eixample, con su toque chic y un menú de inspiración mediterránea, fue el escenario para el evento de catarsis colectiva de los americanos residentes en Barcelona que creen en un cambio posible en la dirección de su país. Y por ende, del mundo.

Barack Obama no apareció, por más que medio centenar de personas disfrutaran de una agradable cena con chapas del candidato demócrata en las solapas de sus camisas y americanas. Hubiera sido el broche perfecto para la cena de gala de la sección en el extranjero del Partido Demócrata, ese brazo asociativo llamado Democrats Abroad que tiene voz y voto en la Convención, como se pudo comprobar el pasado mes de agosto en Denver.

Pero, ¿en qué consiste una cena-subasta de campaña? ¿Por qué unas personas a miles de kilómetros de los Estados Unidos siguen tan de cerca y tan intensamente esta recta final de la campaña? La respuesta la encontramos en el discurso de bienvenida: están embarcados en la última de las etapas de un largo viaje de recuperación de la Casa Blanca.

Pero vayamos por partes. La cena se inscribe dentro de los actos de campaña que tienen por objetivo recaudar fondos, ya que el sistema americano basa la financiación de las campañas en lo que los partidos puedan recaudar. No existe ayuda pública (a no ser que el candidato decida optar por ella y no acuda al sector privado) y el elevado coste logístico y publicitario apremia a los candidatos a buscar financiación. De hecho, los que estamos inscritos a las listas de distribución de los candidatos observamos como a medida que la campaña avanza, cada vez nos sugieren contribuir con más asiduidad.

Las formas de fundraising, como se suele llamar en el sector, son innumerables: desde las donaciones directas (con un tope legal por persona), a la venta de infinitos elementos de merchandising electoral (chapas, tazas, camiseta, pegatinas, carteles para el jardín, pósters…), pasando por las cenas con el candidato o actores que se prestan a buscar fondos para él. O las actividades como la organizada en Barcelona, donde por cuestiones legales solo los ciudadanos norteamericanos pudieron pujar por los objetos donados: desde un libro de Al Gore autografiado a un fin de semana en una masia ampurdanesa, pasando por una baldosa modernista restaurada y un iPod tan sencillo de usar que hasta John McCain lo pondría en marcha (con la ayuda de su esposa y su staff, según los demócratas).

El formato de la cena también nos dejó entrever las grandes diferencias entre nuestro modo de ser y el de los americanos. No solo en cuanto a cultura política, sino de su modo de crear relaciones y comunidad. Antes de atacar la ensalada de pollo con pesto y tomate, cinco voces femeninas fueron el aliento del candidato ausente. Las voces por Obama demostraron la enorme capacidad comunicativa de los americanos, con cinco historias personales que pusieron emoción a la velada. Desde la seguidora de Hillary que siente la necesidad de instalar a Obama en la Avenida Pensilvania, a la republicana conversa que llegó a votar por Bush, pasando por una representante catalana y una joven de Illinois que conoció a Obama en varias ocasiones. Porque más allá del uso indiscriminado de mensajes enlatados de campaña, supieron llegar con su mensaje a los asistentes, aunque en la mayoría ya fueran convencidos.

Las referencias despectivas a McCain y (sobre todo) a Palin, el uso de buenos discursos, humor y un ambiente agradable fueron el broche de la fiesta. Aunque no apareciera Obama. A Biden nadie lo esperaba, sabemos que está preparando el debate con la hockey mum de Alaska. Pero repito, no apareció Obama. Y es que esa es otra de las grandes diferencias con nuestras elecciones, si no tenemos un candidato a quien tocar es como si no lo creyéramos. En cambio en Barcelona, pese a no contar con el senador, su presencia y su mensaje estaban con nosotros más de lo que imaginábamos.