¿Conocimiento o confianza?

¿Qué es más importante para gobernar, tener una carrera o saber gestionar equipos? ¿Ser licenciado o generar confianza? ¿La empatía se forja con un máster? En muchas ocasiones, aflora la formación académica de nuestros políticos en artículos o tertulias. A veces, puede ser un tema de la campaña. En otras ocasiones aparecerá durante la legislatura.

Lo importante es conocer de qué modo podemos dar respuesta al planteamiento del debate. Es una labor que debe hacerse al plantear la campaña electoral y debe tener encaje en nuestra estrategia de comunicación: si generamos una mala percepción, la imagen del candidato puede verse afectada.

Esto es especialmente importante si el candidato no juega en igualdad de condiciones con su oponente. Por ejemplo, el president de la Generalitat, José Montilla, tiene estudios en Economía y Derecho por la UB, pero no finalizó ninguna de ellas. Montilla es el único presidente, de la restaurada Generalitat que no está licenciado. Pujol, es licenciado en Medicina y doctor, y Maragall, licenciado en Economía Internacional y Urbana y doctor por la UAB.

¿Cuál fue la respuesta socialista? Presentar a Montilla como un gran gestor avalado por sus años de servicio; el famoso “Fets, no paraules” (Hechos, no palabras). Presentar su gestión pese a no estar licenciado, como si lo estaban sus adversarios políticos.

El planteamiento del PSC responde a lo que algunos estudios muestran: la confianza puede ser más decisiva que el conocimiento. La confianza en la persona puede ser más decisiva que su trayectoria académica. El estudio de Don Moore de la Carnegie Mellon University en Pittsburg (USA), pese a no centrarlo en la arena política, nos da una pista sobre la conducta humana de fiarse más por la confianza que nos pueda dar una persona a sus conocimientos teóricos.

Quizás por ello, Bush llegó a presidente de los Estados Unidos. Bush supo tejer un auténtico personaje a su alrededor. El tejano no era tan tonto como su campaña hizo creer al mundo: estudió en Yale y en Harvard. Pero Karl Rove entendió que la baza del joven Bush era la proximidad, la simpatía y el igualarse al ciudadano medio norteamericano que no puede estudiar en universidades tan prestigiosas.

No es de extrañar, pues, que su imagen pivotara sobre intangibles como la confianza y la cercanía. Que hiciera más gala del humor y de la desinhibición que de la persona instruida que un estudiante en estas universidades debería ser. En esa línea encontramos este fragmento de un discurso que Bush hizo en el acto de graduación de Yale en mayo de 2001:

Most important, congratulations to the class of 2001. To those of you who received honors, awards, and distinctions, I say, well done. And to the C students I say, you, too, can be President of the United States. [Laughter] A Yale degree is worth a lot, as I often remind Dick Cheney—[laughter] —who studied here but left a little early. So now we know: If you graduate from Yale, you become President; if you drop out, you get to be Vice President. [Laughter]

Este fragmento, que reseña Drew Westen en “The Political Brain”, nunca hubiera sido leído por el ficticio presidente Bartlet, premio Nobel de economía y dado a las disertaciones más profundas.

Para algunos políticos, su carisma puede ser el principal activo y puede ser suficiente, pero la realidad es que la mayoría de líderes tienen una formación académica más o menos completa. Todos los presidentes de la España posterior al franquismo son licenciados. Leopoldo Calvo Sotelo fue el presidente más formado, con un doctorado por la Universidad Politécnica de Madrid. También fue el presidente más políglota, con el dominio de 6 idiomas. El resto de presidentes son licenciados en Derecho por varias Universidades del país.

No es necesario un título para ser presidente: es contrario al espíritu de la democracia y así se contiene en nuestro ordenamiento jurídico. Por ello, lo más importante es tener al frente personas capaces de establecer prioridades y solucionar los problemas. La formación académica a veces no prepara al líder para los retos que le esperan al desarrollar su actividad, por ello no podemos olvidar la necesidad de generar confianza.

VII Seminario MAS Consulting

El próximo jueves 20 de noviembre la empresa MAS Consulting organiza su VII Seminario, que estará centrado este año en el análisis a la reciente campaña electoral norteamericana. Los cursos que organiza esta firma con presencia en España, México y Estados Unidos, son muy conocidos  por su calidad y la asistencia siempre de primeras espadas del mundo de la comunicación política.

Este año no podía ser menos. A día de hoy podemos leer en el blog de la compañía algunas de las personas que ya han confirmado su asistencia: Javier Izurieta Profesor de la George Washington University y analista de CNN, Greg Pinelo, asesor de campaña de Barack Obama y socio de GMMB , Mike Hudome, responsable de publicidad de la campaña McCain-Palin 08, Ravi Sighn, Presidente de ElectionMall, César Martínez, miembro del equipo de voto hispano de John McCain o Daniel Ureña, Socio-Director de MAS Consulting España

Ayer en el mismo blog se colgaban el nombre de las cinco personas que han recibido una beca para la asistencia al curso. MAS Consulting beca desde hace años a jóvenes para que puedan asistir a los cursos, una iniciativa loable que permite a muchos jóvenes compartir esta experiencia académica que es de las mejores que se pueden tener en nuestro país. Este año MAS Consulting ha otorgado una al autor de este blog, y desde aquí quiero agradecer sinceramente esta oportunidad. Así que la próxima semana ¡nos veremos en Madrid!