ETA ez

Desde el Teatro de Roses, donde está a punto de empezar el congreso Marca Ciutat. Con un mazazo que nos devuelve a la realidad más cruda: ETA ha vuelto a matar.

Un post, no sólo para expresar la repulsa a un acto tan vil y cobarde, también para pedir a los asesinos que lo dejen. Que cesen su empeño de hablar con las bombas. ETA ez. ETA kampora.

El sudoku vasco

Euskadi es más que nunca un sudoku político con una difícil solución: por primera vez en la historia del autogobierno vasco, en Euskadi no hay una mayoría parlamentaria nacionalista. O lo que es lo mismo, el escenario político vasco, independientemente de quién y cómo sea lendakari, ha cambiado. Pero son muchos los interrogantes que ahora sobrevuelan uno de los rincones más verdes e históricos de la península.

Este sudoku político tiene 4 ejes que complican su solución. 4 dimensiones que alargan su fuerza de atracción y dificultan su interpretación:

La fuerza del PNV
Ibarretxe ha ganado las elecciones y ha conseguido con sus 30 diputados ser, una vez más, la fuerza más numerosa en el parlamento de Vitoria. Ya sea por el excelente acto de campaña como Mr. Spock o por mensaje basado en la gestión de su gobierno que ha reunido el voto de sus antiguos socios de gobierno, el PNV mantiene su fuerza. En el fondo, el resultado es previsible ya que las encuestas mostraban esta situación y no debemos olvidar que la realidad de Euskadi es bien distinta a la descrita por los medios de tirada estatal. Quizá por eso la presidenta del Parlamento vasco, Izaskun Bilbao, nos recibía cuando faltaban minutos para el cierre de las urnas con una tranquilidad desmesurada. Quizás Bilbao como muchos otros vascos creía que nadie podía discutir el poder del PNV. Y electoralmente es así. De hecho, el domingo la Lehendakaritza (sede del gobierno vasco) estallaba de alegría al saber que Ibarretxe ganaba las elecciones y el PSE-PSOE necesitaba pactar con PP y UPyD.

Otra cosa es parlamentariamente. La llamada al voto del miedo contra un cambio de raíz españolista o constitucionalista ha concentrado en el centenario partido el voto de sus aliados. Juntos, no suman para apoyar en coalición a Ibarretxe como lehendakari. Aunque la alegría o la decepción bien disimulada de los consejeros vascos presentes en la Lehendakaritza intentaran camuflar esta realidad. Y lo que muestran los números es que el PNV sólo puede aspirar a mantenerse en el gobierno si llega a un acuerdo con los socialistas, aunque a día de hoy parezca improbable.

La fuerza del PSE-PSOE
Patxi López ha conseguido unos extraordinarios resultados electorales. El PSE-PSOE es indiscutiblemente la segunda fuerza política de Euskadi, gana en dos de las tres capitales, aumenta voto urbano y consigue más diputados de los que tenía. Pero no ha ganado las elecciones. Depende, a día de hoy, de un pacto o acuerdo a tres para ser investido lehendakari. Y esta es la semilla de los males … Parece más que probable que no haya demasiados escollos para obtener el apoyo del PP (de hecho, tal y como nos comentó algún dirigente socialista, el apoyo del PP viene de gratis): el votante popular no entendería que cuando hay oportunidad de desalojar al PNV del poder no se hiciera.

Más complicado es el acuerdo con UPyD. Hay que recordar el enfrentamiento abierto entre la dirigente de este partido y los socialistas, un marco incómodo por el acuerdo. Pero también sería incomprensible que no se llegara a este acuerdo. La decepción de los socialistas por la pérdida del último escaño de Araba no se disimulaba nada la noche electoral: el PSE-PSOE no quiere verse subyugado a UPyD.

En todo caso, Erkoreka cada día ve más cercano el día que los cerdos empiecen a volar.

La fuerza de la izquierda abertzale excluida
La ilegalización de las listas de D3M y su llamada al voto nulo ha puesto de manifiesto que, si hubieran participado en las elecciones, el resultado hubiera sido muy diferente. Los dos partidos mayoritarios han aprovechado la ausencia de los abertzales, tal y como demuestran los resultados. Desconozco si entre los cálculos de Ibarretxe estaba aglutinar el voto de este sector, pero ahora observa como la ausencia de los abertzales no le hace un favor: en otras legislaturas estos se habían abstenido en la votación de investidura y habían permitido su elección como lehendakari.

En todo caso, los 100.000 votos nulos muestran el gran apoyo de esta fuerza en Euskadi. O lo que es lo mismo, que en una escala global, no todos los vascos apoyan el cambio que López propone.
La pregunta a estas alturas es saber cómo se articulará esta voz, con qué vías. Y cómo sobrevivirá desde el ostracismo político y con unos partidos minoritarios abertzales con poca fuerza en el parlamento vasco. La difícil situación de EA no los posiciona para erigirse en portavoces de este sector, y Aralar tampoco muestra muchos síntomas. Pero no se quedarán quietos.

En este sentido, habrá que ver cómo ETA podría influir en la política vasca a partir de ahora, fuera del parlamento pero aún con presencia y acción terrorista, desafortunadamente.

La debilidad del PSOE
Tras las elecciones, la crisis económica vuelve a ser el issue. Los 3,5 millones de parados llaman ya a la puerta del Gobierno y el déficit que acumula cada día pesa más. El PSOE ha perdido Galicia y la inestabilidad en Euskadi puede pasarle factura a largo plazo. Además, ante este rompecabezas, el PNV ha afirmado que retira el apoyo al PSOE y al Gobierno en las cámaras españolas. ¿Cómo gobernará el PSOE con tal soledad y con tanta minoría? ¿Cómo hará frente a las grandes reformas y políticas que se necesitan para salir de la crisis? ¿Cómo se articulará la oposición de un PP que vende la resurrección de Rajoy pero que es necesaria para gobernar Euskadi?

Sólo el tiempo dará respuesta y solución a este difícil escenario, pero lo que está claro es que la montaña rusa está preparada y que se prevé una legislatura muy movida.

Un 2009 electoral

En este primer post del 2009 abordaremos un tema completamente anual: la definición del calendario electoral del año que acabamos de estrenar. Y es que el viernes pasado, cuando aún teníamos el sabor a uvas en la boca y el recuerdo presente del último atentado de ETA contra las instalaciones de EITB en Bilbao, el lehendakari Ibarretxe anunció la convocatoria de elecciones para el próximo 1 de marzo.

Coincidirán en el tiempo con las elecciones gallegas que el Presidente Touriño había anunciado hace ya algunas semanas, y dibujan marzo como el mes electoral per excelencia en España. Hoy se procede a disolver la cámara vasca y se oficializa más que nunca la precampaña electoral. Ésta ha tenido en Internet un soporte ineludible, como demuestra la frenética actividad del candidato del PSE, Patxi López, y el interés de su homónimo en el PP, Antonio Basagoiti, de darse a conocer en la red. Esta última campaña ha sido ampliamente criticada por la copia de vídeos, diseños y soportes de otros candidatos y elecciones, desde la web de campaña de Mariano Rajoy a vídeos de Bill Richardson, el gobernador de New Mexico que había sido nombrado Secretario de comercio por Barack Obama pero que finalmente ha decidido retirarse del cargo por problemas con su nominación.

Pero volvamos al calendario electoral. Estas dos elecciones tienen una especial importancia para uno de los grandes partidos españoles: el PSOE. Si tradicionalmente las elecciones de segundo orden tienen un gran poder interpretativo de la situación política global, en un contexto de crisis económica como la actual, esta condición será más perceptible. A pesar de la concurrencia de otros elementos definidores del voto y la participación que son circunstanciales al territorio donde se celebran estas elecciones y al respectivos sistemas políticos.
Sin embargo, parece evidente que el ejército de opinadores, estrategas y expertos estarán muy atentos a lo que pase en ambas comunidades. Los contextos no pueden ser más alentadores: en Galicia nos encontramos con la reválida o no del primer gobierno donde el PP de Fraga no tiene responsabilidad y que está formado por la coalición del PSdG y el partido nacionalista BNG. Un bipartito que, a pesar de las tareas pendientes, es innegable que ha impreso una estela de cambio en un territorio conservador, con una población envejecida y con graves problemas estructurales. Saber si los gallegos dan un mayor margen de confianza a la coalición (recordemos que el gobierno se formó por el hecho de que el PP no alcanzaba la mayoría absoluta, a pesar de ganar los comicios en votos y escaños) será una de las claves interpretativas de una de las zonas más fieles a la actual dirección del PP nacional.
Euskadi es otra cosa. Euskadi es Euskadi y punto. Por eso las elecciones del 1 de marzo levantan tanto interés. Con el terrorismo como el invitado que se ha colado en la fiesta-como, por desgracia, ha pasado durante todo el período democrático-el PSE encabezado por Patxi López está situado de manera excepcional para disputarle la presidencia al PNV. Las encuestas marcan esta tendencia y la expectació es creciente: son muchos los elementos que lo hacen, desde el hecho de que el lendakari se presenta después de haber sido derrotado políticamente con dos procesos soberanistas, concurrir separados de Eusko Alkartasuna y con un empate técnico con López en las encuestas.
Lo más interesante de Euskadi son los escenarios que se dibujan con los virtuales resultados. Os recomiendo la lectura de este artículo aparecido ayer en El País. Y es que estas elecciones, más que nunca, serán claves una vez hayan acabado con las negociaciones que se llevarán a cabo. Recordemos que en 1986 el PSE de Patxi Benegas ya dio la lehendakaritza al PNV pese a haber ganado las elecciones. López ha pedido manos libres a Zapatero, para evitar llevar a cabo acciones como la de finales de los 80.
Tendremos un invierno electoralmente interesante, pero la primavera no lo será menos: las elecciones europeas se celebrarán el 7 de junio con muchos interrogantes abiertos. Algunos se disipan, como el anuncio formal que Jaime Mayor Oreja será el cabeza de cartel del PP en estos comicios. Pero quedan abiertas aún muchas candidaturas, como la del PSOE, pero también la de CiU, donde Guardans está pendiente de la decisión del partido de optar de nuevo por él o por López Tena. Si los nacionalistas optan por López Tena, se abraza el espectro más soberanista. Esto es de especial importancia si atendemos a las pocas posibilidades de ERC de situar a su representante en el Parlamento Europeo.
El otro gran interrogante será la participación en unas elecciones ya de por sí poco activas. La crisis económica y la desafección nos podrían conducir a una participación récord en términos mínimos. Elecciones que, más que nunca, tendrán una lectura transportable a la política española. Si el PP las gana, el camino hacia la Moncloa los vecinos de Génova 13 estaría un poco más libre de obstáculos.
De aquí a un año, con estas elecciones ya celebradas y una precampaña en marcha para las elecciones catalanas de 2010, podremos hacer balance de un año que será política y electoralmente activo. ¡Abróchense cinturones!