Montilla no es Obama

Montilla no es Obama, de eso estamos seguros. Y tampoco hace falta que lo sea. Mucho se ha escrito sobre el liderazgo del presidente de la Generalitat, sobre su manera de hacer. Mucho se ha hablado también de sus puntos débiles y de sus puntos fuertes, que encarna a la perfección el lema de su campaña: Hechos, no palabras.

Y estoy de acuerdo con el presidente, en comunicación a veces son más importantes los hechos que las palabras. O lo que es lo mismo, a veces es más importante el hecho en sí mismo que lo que se dice. Por eso me gustaría analizar la mise en scène del acuerdo de la financiación de ayer.

Según la escuela de comunicación de Palo Alto, Claifòrnia, en comunicación el mensaje, lo que se dice, sólo tiene una importancia del 20%. El 80% restante es como lo decimos. Y creo que ayer el Gobierno de la Generalitat perdió una oportunidad para reforzar uno de sus puntos más débiles.

Con un retraso de 11 meses las cosas se podrían haberse hecho mejor. Si la intención del Gobierno era reforzar la imagen de Montilla, la comparecencia debería haber sido inmediatamente posterior a la de Salgado o en horario de máxima audiencia. Dejarlo para un domingo de verano a media tarde no parece la mejor opción.

La primera opción hubiera dado un cierto toque de bilateralidad oficiosa, y la segunda opción, hubiera conseguido la entrada en directo en los informativos. Pero no ha sido así.

Además, la Generalitat tardó en dar material a la Red. Hasta bien entrada la noche no se colgó la declaración institucional del presidente y ni la home de la web ni el perfil de Twitter dieron ninguna información, relevancia o importancia al hecho. Los vídeos de Montilla, imposibles de encontrar.

Y esta es la clave: no haber permitido que en las horas inmediatamente posteriores a su anuncio, se pudiera liderar el tempo. No ya desde los medios tradicionales, sino en la conversación. Esta tarea la hicieron los diputados del PSC a través de sus twitter y Facebook.

Pero vamos al 20% restante, el discurso. No es un mal discurso, pero ayer el Gobierno tenía la oportunidad de centrar el tema en los beneficios del nuevo modelo por los 7 millones de catalanes. El análisis del discurso nos permite observar:

  • ciertos elementos presidencialistas (que buscan reforzar la imagen del presidente como “Hoy he hablado con los líderes de todas las fuerzas políticas” o “Como Presidente, quiero deciros que tengo la esperanza…”)
  • ciertos elementos patrióticos, sin levantar demasiado el vuelo ( “Este será un gran acuerdo … que hará grande a Catalunya”)
  • y la parte de agradecimientos.

¿Qué sería de este mismo discurso si se hubiera personalizado? ¿Qué hubiera pasado si lo hubiera empezado con una historia? ¿Y si hubiera ligado pasado, presente y futuro? ¿Y si hubiera conectado con la gente en horario de máxima audiencia? ¿Y si hubiera sorprendido con su mejor discurso?

Creo, sin embargo, que estas carencias se explican por el protagonismo cedido a Esquerra para que pudiera aceptar el acuerdo. ERC lideró el proceso toda la tarde. Por cierto, en una comparecencia que tampoco tuvo en cuenta algunos detalles elementales.

Por eso citaba a Obama, como podría citar a cualquier otro líder americano. Conocedores de la importancia de un buen discurso o de una buena foto, hubieran tenido en cuenta todos estos detalles. Seguramente, si Montilla hubiera sido Obama, hubiera comparecido con algún Mosso d’Esquadra o alguna doctora apoyando al presidente, para mostrar el hecho que se destinará en un 80% a servicios sociales.

Pero Artur Mas tampoco es Obama. Y la primera negativa al acuerdo de financiación no debía hacerse saliendo de la piscina. En aquel momento debía hablar de la actividad solidaria, pero las declaraciones sobre un tema tan central deberían haberse hecho detrás de un atril y ofreciendo toda la imagen presidencial que se pueda.

Os recomiendo mucho este post del siempre atento Toni Aira.

La dopamina de la financiación

La financiación ha llegado. Con casi un año de retraso, pero ha llegado. Con el incumplimiento de los plazos que establece el Estatut, pero ha llegado. Después de un fin de semana en que todo el mundo daba por hecho el que hoy ha escenificado la vicepresidenta Salgado y, sorprendentemente, Joan Puigcercós; la financiación ha llegado.

Empieza ahora el juego de las diferentes lecturas. El vaso medio lleno o medio vacío. El mantenimiento del expolio fiscal o la falta de solidaridad entre las comunidades autónomas. En todo caso, tendremos claros quiénes son los padres: Solbes, Salgado y Castells, porque a diferencia de otros acuerdos, este no es uno que levante especial alegría entre algunos partidos del gobierno catalán, como Esquerra.

Y es evidente que tampoco la oposición, CiU y PP, quisiera reclamar ningún tipo de protagonismo de este nuevo modelo: los primeros porque consideran que incumple el Estatuto (aunque algunos afirmen que el nuevo acuerdo es 19 veces mejor que el que alcanzó en su día con el PP al gobierno) y lo ven insuficiente. Los segundos, alegando a la falta de solidaridad entre regiones y, a medida que avancen los días, tal vez empecemos a sentir la cancioncilla de la rotura de la patria.

En todo caso, a falta de ver imágenes donde corra el cava, lo que si se ha desatado este fin de semana es la dopamina, un neurotransmisor que nos hace disfrutar de la sensación de bienestar, de placer, y que da un buen empujón a nuestra motivación. La dopamina se activa especialmente cuando conseguimos una meta, algo que esperábamos con mucho interés. Cuando esto sucede, el cerebro la libera en grandes cantidades.

Hoy, parte de la clase política y los ciudadanos de Catalunya -y de otras partes del Estado también- seguro que han sentido esa dosis extra de dopamina por el acuerdo conseguido. Porque aunque siempre podría ser mejor, es la cifra más alta jamás conseguida.

Seguramente, el cóctel químico habrá sido acompañado de oxitocina, que nos induce al bienestar, a la calma, a la felicidad. Pero cuidado, los líderes que lo hayan sentido deberán ponerse en alerta en nada: aunque Jimenez Losantos haya dejado la COPE, digerir este acuerdo no será fácil para gran parte de la opinión pública. Tampoco lo será en Esquerra, que aunque haya dado el sí al nuevo modelo, es consciente de la oposición interna a esta meta.

Parece que el gobierno tripartito resiste una vez más los rumores de su desmembramiento. Aunque nos deja hechos clave que darán sentido a los próximos meses de la vida política catalana: la comedia de Ridao llega al final de su primer capítulo, aunque aventuro unos cuantos más. Y seguramente, estos no llevaran ni la oxitocina ni la dopamina de la financiación.

La resurrección de Rajoy. El óbito de Brown.

“La política es el único lugar donde los muertos resucitan”. Esta frase nos acompañó durante toda la carrera. Su autor, el profesor Pich, de historia. Y parece que la historia vuelve a cumplirse: cuando se celebra un año del congreso que el PP celebró en Valencia, Rajoy está más vivo que nunca.

Creo que se equivocan en Ferraz cuando afirman sin pudor que la victoria del PP en las europeas y la recuperación de la figura de Rajoy les beneficia en vistas a las próximas elecciones generales. La política es de todo menos estable, y suponer ciertas cosas a futuros creyendo que cuando las aguas vuelvan a su cauce todo será como antes es, cuanto menos, osado.

Rajoy ha resucitado. No tiene, al menos formalmente, contestación en sus filas. La alargada sombra de Esperanza Aguirre está ahí, pero Gürtel también. Sí, las urnas la han absuelto, pero el hecho que en los momentos más duros del temporal Aguirre y Rajoy estuvieran unidos nos da algunas pistas de lo que se avecina: una lucha en serio por la presidencia en 2012 (si no es antes).

Rajoy no sólo parece haber puesto paz en su partido, sino que tiene un as guardado en la manga: quizás los españoles absolvamos en las urnas lo que los tribunales puedan llegar a juzgar. Pero no creo que absuelvan al Gobierno si la situación económica no mejora. Esa es la carta a la que jugará Rajoy, y a día de hoy tiene todas las de ganar. Siempre y cuando consiga revertir ciertas percepciones que aún favorecen a Zapatero, tal y como señalaba el informe de Solá que El País publicó en campaña.

Aunque esta naturaleza política de no morir nunca también podría aplicársele a Zapatero, dar por hecho que con Rajoy al frente del PP esto ya está ganado es una temeridad.

El primer ministro británico, sin embargo, parece seguir con un pie en el otro barrio. Situación que también vivía el año pasado a estas alturas. Eso sí, el ya protagonizó su propio domingo de resurrección al liderar la respuesta a la crisis financiera cuando un pato cojo presidía aún Estados Unidos.

El pato cojo, ahora, parece ser él. Su gobierno se disuelve como un azucarcillo en un café. Un amargo café plagado de escándalos de corrupción y alarmantes gastos a cargo del erario público. Brown lo tiene muy difícil para resucitar otra vez, básicamente porque le falta la determinación que Rajoy sí mostró al presentarse al congreso de Valencia.

El laborista ya ha expresado que si por el fuera “lo dejaría mañana mismo”. Su rostro y expresión sólo confirman lo declarado. La pregunta es cuándo y cómo. Y la respuesta será cuando se den las condiciones para que la derrota laborista sea menos vergonzante.

Pich tenía razón: sólo se puede resucitar en política. Quizás la resurrección no suponga volver a disfrutar de lo que antes se tenía. Puede que esa vuelta a la vida sea de una manera no deseada. Hasta puede que sea para mal, pero la resurrección existe.

Los escenarios políticos tras el 7J

Partimos de la base del análisis de ayer, en clave estrictamente europea; que es de lo que se trataban estas elecciones. Pero de la misma manera que los comicios se leyeron en clave interna por la mayoría de los partidos, los resultados van a afectar –y mucho- al escenario político.

Os propongo un modo distinto de analizar estas consecuencias. Evidentemente, no con gran concreción y sobre algunos de los siguientes escenarios podríamos discutir mucho, pero analicemos los efectos de las europeas en la política local de un modo un poco distinto…

¿Recordáis los típicos libros de pistas? ¿O el modo de lectura de Rayuela de Cortázar? Pues este análisis es más o menos lo mismo, seguid las indicaciones y llegaréis al análisis.

Tras las elecciones europeas del domingo, podemos afirmar que…

1. El PP ha ganado las elecciones y se abre un nuevo ciclo electoral… pasa a a
2. El PP ha ganado las elecciones pero no se abre un nuevo ciclo electoral… pasa a b
3. El PP ha ganado las elecciones, pero no importa… pasa a c
4. El PP ha ganado las elecciones y las consecuencias serán grandes… pasa a d
5. El PSOE ha perdido las elecciones… pasa a e
6. El PSOE ha perdido por poco las elecciones… pasa a f
7. El PP ha arrasado en Madrid y Valencia… pasa a g
8. La derrota electoral pone a Zapatero en un difícil escenario… pasa a a
9. Los resultados de Iniciativa Internacionalista en Euskadi muestran una parte de la realidad política… pasa a h
10. En Catalunya algunos atisban un cambio por el aumento en votos de CiU… pasa a i

a. …del que Rajoy sale reforzado… si viene de 1, pasa a iv. Si viene de 8, pasa a v
b. …porque el PSOE he perdido por menos de lo que se esperaba y… pasa a i
c. …porque la baja participación y la naturaleza de estas elecciones no marcan un estadio que se pueda proyectar a futuros.
d. …porque el Gobierno está sin apoyos, con una derrota a sus espaldas y una terrible crisis económica… pasa a ii
e. … lo que pone en duda el liderazgo de Leire Pajín y acrecentará los problemas internos en el PSOE… pasa a iii
f. …porque el Gobierno no lo está haciendo tan mal y… pasa a i
g. …porque es inmune a la corrupción.
h. …que se obvió en las últimas autonómicas en la comunidad… pasa a vi
i. …pese a que las fuerzas del tripartito tienen el 51% de los votos… pasa a vii viii ix

i. …si los brotes verdes se convierten en plantas, Zapatero volverá a tener la confianza de la gente.
ii. …que terminará con una moción de censura, o de confianza. O con un avance electoral.
iii. …que se agravan con la debilidad de los socialistas en Valencia y Madrid… pasa a I
iv. …pero Zapatero tampoco se ve gravemente amenazado… pasa a II
v. …y que si el Gobierno no reacciona le podría costar la reelección.
vi. …con una victoria del PNV y sin consolidar al PSE, que pierde votos respecto a las europeas de 2004.
vii. …aunque muestra un desgaste electoral de estas mismas con un mensaje para Zapatero… pasa a I
viii. …que aguantan el tipo. Aguantan pese al financiamiento, los problemas con los Mossos, el Estatut, etc.
ix. …y el PSC sigue siendo el partido más votado.

I. …y con una amenaza clara a perder el granero de votos de Catalunya.
II. …ya que ha dejado a otros en primera línea de fuego.

El Falcon del Presidente

Si preguntamos así, a bote pronto, en una conversación de bar, cómo se llama el avión del presidente de los Estados Unidos, más de uno levantará la voz y exclamará “¡el Air Force One!”. No será porque tengamos una especial predilección a la figura del presidente americano, sino por la influencia del cine y las series norteamericanas. Conocemos mejor el Ala Oeste de la Casa Blanca que La Moncloa.

Quizás por eso somos más vulnerables a una polémica que ha tomado fuerza en esta campaña electoral. Vamos a los antecedentes: el Presidente Zapatero viajó en un avión “Falcon” de las Fuerzas Armadas para asistir a un mitin en Sevilla. Según el PP, esto supone un despilfarro de dinero público y afirma que el Presidente no debe usar un avión de las Fuerzas Armadas para su uso privado.

¿Qué es privado y qué deja de serlo en el ejercicio de un cargo? No es objeto de este post responderlo. Lo que sí vamos a comentar es la esfera simbólica que tiene un Air Force One y la que no tiene un Falcon.
Aunque el Air Force One (que no es un avión, sino cualquier avión que transporte al Presidente, aunque tenga los famosos Boieng 747) y el Falcon tengan sendas unidades militares que se encarguen de su mantenimiento, sirvan para transportar al Presidente, respondan a una serie de medidas de seguridad (¿sabiáis que el Air Force One siempre entra en un aeropuerto con público por el ala izquierda para no dejar al descubierto la zona presidencial?), no tienen el mismo valor para americanos que para españoles.

Para los americanos el Air Force One representa un tentáculo más de lo presidencial. Nadie se atreve a cuestionar su uso y entiende que, esencialmente por motivos de seguridad, el Presidente no puede volar en una línea regular, aunque vaya a un acto privado. Incluso en campaña electoral.

El simbolismo, no sólo del Falcon, sino de todo lo que rodea al Presidente del Gobierno español no es tan potente. No tiene la misma carga para los ciudadanos; es un político. Si bien es cierto que no es Jefe de Estado como sí lo es el de Estados Unidos, su papel es fundamental en la vida institucional del país. Por tanto, su seguridad es tan importante como la de su homólogo americano.

Estas cuestiones encuentran en esta ausencia de valor del trabajo que desempeña un presidente y en la crisis económica el caldo de cultivo perfecto para las críticas que pueden rallar la demagogia. Pasó con Benach, persona que pasa diariamente horas en su coche y que utiliza para trabajar. Y ahora pasa con Zapatero.
Seguramente si el simbolismo de los cargos estuviera más afianzado, a nadie se le ocurriría decir que la presidencia del país malgasta fondos públicos por usar un avión que mantiene seguro al presidente. Como tampoco cuestionaríamos que una persona como Mayor Oreja use su coche oficial y escolta para ir a misa los domingos (todos sabemos de su condición de amenazado por ETA) o que Aznar y Rajoy usaran los mismos Falcon para actos privados.

No sé cómo afectará esto realmente a una campaña que está siendo demasiado extraña. Una campaña sobre Europa que tiene en un avión gestionado por el Grupo 45 del Ejército del Aire, el aborto y las violaciones, los señores de traje a medida y la crisis económica sus pilares. No sé cómo afectará a la campaña, pero sí que va a dañar la imagen del Gobierno en algo que no debería estar en debate.

Quizás debamos ir pensando en pedirle a González-Sinde que vaya redactando un guión para una película que se titule “Falcon One: el avión del presidente”.

Cuando los spots electorales dejaron de ser aburridos

Eliminar los bloques de publicidad electoral fue una gran decisión. El resultado lo estamos viendo ya en estas elecciones europeas, tras la fase beta que fue la campaña de las generales del pasado año. En este post -en catalán- del año pasado ya contemplaba el cambio que esto supondría para la comunicación política en nuestro país.

Sin embargo, el cambio viene en un momento extremadamente interesante: cuando la publicidad electoral alcanza en España un nivel creativo homologable a otros países de nuestro entorno más experimentados, el Gobierno anuncia que eliminará la publicidad en la televisión pública. ¿Qué pasará con la publicidad electoral en las próximas elecciones si la LOREG expresa que deberán existir espacios para este tipo de mensajes?

La cuestión de fondo, que en unos años abordaremos, será la propia naturaleza de los spots electorales. La televisión aguanta el envite de los medios digitales (no como la crisis abierta en los medios impresos), y es evidente que los spots electorales deberán estar cada vez más orientados al lenguaje propio de internet.

Política: cuestión de dinero

Leemos hoy en El País que la crisis financiera está empezando a afectar al crédito de los partidos políticos. Al parecer, las operaciones de los partidos con las entidades financieras se han desplomado este año.

La cuestión de la financiación de partidos es un punto clave que explica demasiados vicios de la práctica política en España que, a diferencia de otros países como Estados Unidos, financia públicamente a sus partidos como garantes del funcionamiento del sistema político. Es, de hecho, una consecuencia lógica del papel que les otorga la propia Constitución.

En España hemos visto como se han sucedido etapas en que se buscó la financiación mixta de los partidos (hasta 1985), únicamente pública (desde 1985 con la LOREG), y a partir de los 90 volvió una cierta corriente que reclamaba dar más protagonismo a la posibilidad de financiación privada.

Como sabéis, el resultado electoral es clave para fijar la financiación de los partidos. Se trata, pues de una forma clara de financiación pública directa que es la propia barrera de entrada a nuevos partidos en el sistema. De hecho, el caso de UPyD es una excepcionalidad en la reciente historia democrática. El partido de Rosa Diez ha sido el resultado de dos claves: tener el apoyo de un potente grupo de comunicación que evita el gasto excesivo en publicidad y la creación de novedosas formas de financiación con los préstamos de los militantes y simpatizantes.

Existen otras formas de financiación pública indirecta, cómo la cesión de espacios gratuitos de publicidad… pero también diversas formas de financiación privada. Desde las donaciones (con un máximo por persona física o jurídica). Precisamente, pese a existir la posibilidad de pedir donaciones como se hace normalmente en Estados Unidos, las peculiaridades de nuestro sistema político siembran numerosas dudas sobre la efectividad de campañas de fundraising en nuestro país.

Lo que parece claro es que internet puede jugar un papel clave en el desarrollo de este punto. Siempre y cuando los partidos tengan interés en empezar a recaudar fondos en esta esfera; más si la situación económica y financiera del país es la que es. Y son olvidar que deberemos observar si la desconfianza hacia la política (apuntalada por los grandes escándalos de financiación del PSOE en los 90 y de las nuevas dudas de financiación ilegal en el PP con la implicación de su tesorero en las redes de corrupción en Valencia y Madrid) sigue siendo un obstáculo hacia esas nuevas fórmulas de financiarse.

Zapatero cambia el ritmo y echa el resto

Pasaban veinte minutos de la una del mediodía cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero se situaba tras el atril instalado en la sala de prensa del palacio de La Moncloa. Traje oscuro, camisa blanca y corbata oscura a rallas. Semblante torcido, aunque hizo el esfuerzo de esbozar sonrisas para rebajar la tensión del momento.

Y no era para menos. Al menos tres fuentes distintas habían filtrado a la prensa lo que él venía a explicar: una remodelación profunda de su Gobierno.  Filtraciones que empañaron el que estaba llamado a ser uno de los momentos cumbres del año (su foto con Barack Obama ilustrando una nueva etapa en las relaciones bilaterales) y que ponía al descubierto su golpe de efecto para noquear al PP en plena semana vacacional. De hecho, el presidente quería hacer uso de la técnica ya utilizada para la legalización del PCE, en una Semana Santa del ya lejano 1977.

Como dijo hoy el presidente, los periodistas hicieron su trabajo y descubrieron lo que se cocía en Moncloa. Lo que no dijo es que se ha perdido más que ganado con esta escenificación de una profunda crisis.

1. El curso de los acontecimientos ha evitado recoger la estela de éxito de la participación de España en las cumbres del G-20, OTAN y Alianza de Civilizaciones. La crisis de gobierno ha comido espacio y tiempos a la principal noticia de los últimos meses.

2. Se ha escenificado una crisis y no una oportunidad de mejora. Mantener incógnitas sobre el futuro del país durante 48 horas ha mostrado la cara más oscura de un gobierno con limitaciones para llevar la delantera en el impulso político.

3. Se ha perdido la oportunidad de sorprender, aminorar los efectos de la crisis y convertir la reforma de un gobierno en algo positivo. Los tintes dramáticos de estas horas hubieran sido perfectamente evitables.

Nos encontramos ante una mala gestión de la comunicación. Es un hecho innegable. Una crisis que ha quitado más que dado al balance de activos del gobierno y que muestra la debilidad para controlar lo que dicen sus propios integrantes. O lo que es lo mismo, que pone al fuego amigo en una posición más mortal que el enemigo.

No es mi intención analizar la valía o no de los nuevos ministros y ministras (para ello os recomiendo algunos de los enlaces de este post) pero quiero dejar para la reflexión algunos puntos importantes de los cambios en el Gobierno.

1. Tengo la sensación que el Gobierno ha perdido una oportunidad de oro para mitigar los efectos de la crisis en sus apoyos. No sé si optar por un ministro o ministra de Economía independiente, nuevo, etc. hubiese sido mejor. Me explico: Salgado ha formado parte de todos los ejecutivos de Zapatero y en absoluto puede decirse que sea impulso o un cambio radical. Me pregunto que hubiera pasado si una nueva figura hubiese emergido, y qué hubiese hecho la oposición con los necesarios 100 días de gracia que coincidirían con una vital campaña electoral. Si alguien se aventura a comentarlo, bienvenido será.

2. Catalunya, pese a haber dado 25 decisivos diputados que hicieron a Zapatero Presidente, tiene un poder diluido en este ejecutivo. Chacón sigue en Defensa y Corbacho será el ministro de los 5 millones de parados, mientras Galicia sigue con sus 3 ministros (con una vicepresidenta) y un peso pesado como Chaves va a encargarse de algo llamado Cooperación Territorial, que no dejará de ser Administraciones Públicas.

3. Además, Catalunya no puede recibir con mucha ilusión el cambio: si con la nueva vicepresidenta no se alcanzaron acuerdos sobre competencias que están recogidas en el Estatut (y con quién se deberá atajar ahora la financiación), no hay hechos demasiado objetivos para creer que sí se alcanzaran con Chaves (con un marcado perfil político en la materia). Todo parece indicar que no habrá financiación este año, con lo que el papel de ERC en el tripartito empieza a chirriar. ¿Estará Zapatero desando la ruptura del tripartito y unas elecciones anticipadas que traigan a CiU a la Generalitat y un aliado para aprobar presupuestos en otoño?

4. ¿Y el PSOE? ¿Está echando el resto en una situación desesperada? Las tres figuras claves del Partido están en el Gobierno, con lo que ello supone. Busca reforzarlo, pero el riesgo de una derrota electoral de aquí a 2012 adelanta una futura crisis en el partido que tendrá a sus pesos pesados en responsabilidades gubernamentales.

Zapatero echa el resto para escenificar un cambio de ritmo. Parece ser que este último año ha tenido un gobierno con el paso cambiado y quiere coger carrerilla en vistas a la presidencia europea de 2010. Y para hacer frente a la famosa crisis, claro está. Deberemos esperar, al menos, a esos 100 días para el beneficio de la duda y a unas decisivas elecciones europeas el 7 de junio.

Más información

César Calderón

Enrique Dans

Ignacio Escolar

Pablo Urbiola

Pau Canaleta

El País

La Vanguardia

El Mundo

ABC

La Moncloa

Amigos

Zapatero ya tiene su foto y cosecha los resultados de los movimientos realizados para con el presidente de los Estados Unidos. Estamos, seguramente, ante uno de los movimientos más estratégicos e importantes de la presidencia de José Luís Rodríguez Zapatero. Precisamente importante tras el sinfín de movimientos tácticos que está llevando al borde del desastre a la política comunicativa del gobierno.

Estos movimientos empezaron hace casi un año, cuando Obama acaba de ganar las primarias y sería nombrado candidato del Partido Demócrata en agosto de 2008. Tal y como se percibía en Estados Unidos, nunca antes el gobierno español se había mostrado tan interesado en mantener una fluida relación con un candidato a la candidatura de un partido político estadounidense. Un candidato a candidato que terminó siendo presidente. Hoy, los dos presidentes son amigos.

Tras ello, vino la presión de toda la diplomacia española para que una de las sillas del ciclo de cumbres del G20 para atajar la crisis internacional fuera de España. Y pese a tragar carros y carretas, tanto dentro como fuera del país, los resultados se visualizan en una foto.

Sin duda, las relaciones entre España y Estados Unidos están en otro estadio. En otra fase. Mejor que la existente en estos últimos cinco años. Esperemos que, tras sufrir el mismo síndrome de la Moncloa que padecieron todos los anteriores presidentes, Zapatero no caiga en el síndrome de las Azores (dícese así del síndrome de enfermar por una foto con un presidente norteamericano y empezar una política de algo parecido a la pleitesía).

Más allá de las implicaciones presentes o futuras, del hecho que esta foto daña la carrerilla tomada por el PP, de cómo el espiral de éxito en las cumbres puede precipitar un cambio en el gobierno… veamos la secuencia de los hechos (en El País podéis ver la secuencia entera y sin comentario, sino, en RTVE):

1. Es Obama quien domina la situación en todo momento. Marca la posición ante las cámaras, pone la mano sobre el hombro de Zapatero y habla en primer lugar.

2. La sonrisa de Zapatero es impagable.

3. La escenografía, pese a no ser tan agradable como al aire libre, está cuidada. Azul televisivo, banderas, y corbatas distintas.

4. Zapatero asiente en todo el statement de Obama. Obama parece interesado, pero se nota más que no está escuchando. Atención al detalle de la traductora.

5. Obama amaga con marcharse. Zapatero se queda: quiere declaraciones.

Mañana repasaremos otros gestos, fotos y momentos de estas cumbres históricas.

Más información:

El País

La Vanguardia

El Mundo

Félix Lavilla

Madrid Progresista

Politica BCN

¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Madrid

En ocasiones, las personas que programan los anuncios en medios consiguen su objetivo: captar la atención y poner en marcha lo que estoy haciendo ahora mismo; hablar de ello. A quién decidió el lunes programar el anuncio de una de las compañías de telefonía de este país en la primera pausa de “Tengo una pregunta para usted” se le debe reconocer el mérito.

Ese anuncio ponía de manifiesto como algo tan offline como el teléfono podía poner en marcha a un auténtico movimiento. Más o menos como lo que consiguen los grassroots en campaña electoral. Y es que más allá de la búsqueda de nuevas aplicaciones a diversos ámbitos de la vida cotidiana y política, aún son muchos los elementos offline que gozan de buena salud.

Y la invención de Graham Bell es una de ellas. Quizás por este motivo Barack Obama enviará a técnicos especializados para reactivar la línea de seguridad que existía entre la Casa Blanca y la Moncloa durante las presidencias de Bush y Aznar. Esta línea, que encripta los mensajes, permite una comunicación más fluida entre los dos líderes.

El teléfono muestra, pues, que las relaciones entre España y Estados Unidos van más en serio de lo que imaginábamos, pese a rencillas como la de Kosovo. Lejos quedan los tiempos del teléfono rojo o los de las escuchas ilegales del CESID (siguen espiando en Madrid, o eso dicen, pero ahora son otros). Ahora el cuarto teléfono del despacho de Zapatero tendrá la utilidad por la que Aznar lo instaló. Por más que a ZP, cómo a Obama, les vaya mucho más lo del teléfono móvil. Uno es aficionado a los sms, el otro a la BlackBerry que ha plantado cara al registro de las comunicaciones presidenciales.

Washington y Madrid en línea directa, sin tener que escuchar un “Moncloa, ¿dígame?”