Los discursos del presidente Bartlet

Una de las claves del éxito de El Ala Oeste de la Casa Blanca es el grado de realidad de sus guiones. El contenido y la forma. ¿Puede una serie televisiva sobre política obviar algo tan central como los discursos? La respuesta, evidentemente, es no.

Así, este interesante reportaje sobre la serie muestra la importancia de los discursos. Pero en especial, del rol de los speechwriters en la trama de la serie y en el valor de los personajes, personificados por Ziegler, Seaborn o Bailey.

Y ahí van algunos discursos de Bartlet que aparecen en el reportaje:

«More than any time in recent history, America’s destiny is not of our own choosing. We did not seek nor did we provoke an assault on our freedom and our way of life. We did not expect nor did we invite a confrontation with evil. Yet the true measure of a people’s strength is how they rise to master that moment when it does arrive. 44 people were killed a couple of hours ago at Kennison State University. Three swimmers from the men’s team were killed and two others are in critical condition. When, after having heard the explosion from their practice facility, they ran into the fire to help get people out. Ran in to the fire. The streets of heaven are too crowded with angels tonight. They’re our students and our teachers and our parents and our friends. The streets of heaven are too crowded with angels, but every time we think we have measured our capacity to meet a challenge, we look up and we’re reminded that that capacity may well be limitless. This is a time for American heroes. We will do what is hard. We will achieve what is great. This is a time for American heroes and we reach for the stars. God bless their memory, God bless you and God bless the United States of America. Thank you. » Del capítulo 20 hours in America.

«…’Joy cometh in the morning,’ scripture tells us. I hope so. I don’t know if life would be worth living if it didn’t. And I don’t yet know who set off the bomb at Kennison State. I don’t know if it’s one person or ten, and I don’t know what they want. All I know for sure, all I know for certain, is that they weren’t born wanting to do this. There’s evil in the world, there’ll always be, and we can’t do anything about that. But there’s violence in our schools, too much mayhem in our culture, and we can do something about that. There’s not enough character, discipline, and depth in our classrooms; there aren’t enough teachers in our classrooms. There isn’t nearly enough, not nearly enough, not nearly enough money in our classrooms, and we can do something about that. We’re not doing nearly enough, not nearly enough to teach our children well, and we can do better, and we must do better, and we will do better, and we will start this moment today! They weren’t born wanting to do this.» Del capítulo College Kids

Las mejores series de televisión

El género político no es, sin lugar a dudas, el más recurrido en el mundo de la ficción televisiva. Abogados, asesinos, forenses, médicos, incluso gente perdida en una isla; son los auténticos líderes en los guiones de las series que, ya sean producidas en la meca norteamericana o en suelo europeo, tienen más que fieles seguidores.

Pero sí, la política también genera buenos guiones. La tramitación de una ley puede dar para una trama que quite el sentido. Y unas elecciones pueden dejar a millones de espectadores con el cuerpo en tensión. De hecho, incluso podemos ver con otros ojos la política si lo hacemos a través de las series. Lo que no queda tan claro es si, en este caso, la televisión es lo bastante potente como para cambiar las pautas de los que ven este tipo de series.

Me explico. Soy fruto de la generación “Periodistas”. De los que al ver la serie de Telecino deseaban ser periodistas y la demanda en las facultades subió de forma inesperada. ¿Pasa lo mismo con los que ven series políticas? ¿Llenan las oficinas de los partidos para afiliarse? Creo que no.

En todo caso, para los que quieran ver algo más que policías y médicos en televisión, ¿qué os parece dar un repaso a las cinco mejores series de televisión políticas de todos los tiempos?

1. El Ala Oeste de la Casa Blanca.

Casi no necesita presentación, es un clásico entre la mayoría de lectores y lectoras de este blog y en más de una ocasión ha sido protagonista de algunos posts. Para los que se acercan de nuevo a esto de las series políticas, El Ala Oeste de la Casa Blanca o The West Wing es la mejor serie política de todos los tiempos. Como su nombre indica, la serie se sitúa en la mansión presidencial y muestra los pormenores de una administración demócrata.

El presidente Bartlett (Martin Sheen) dirige el país con su particular modo de ver y hacer. En la serie se observan los entresijos del mayor centro de poder con unos detalles nunca vistos y con una trama más que interesante. Su creador, Aaron Sorkin, recrea como pocos la realidad política americana y llega a hacer de la serie una delicia y una pieza didactica para entender la política del país. No se pierdan a CJ Cregg, la secretaria de prensa del presidente ni a los papeles de Josh Lyman y Leo McGarry.

La serie, que es la mayor ganadora de Emmys de la historia –empatada con Hill Street Blues- tiene siete temporada y puede comprarse entera en un cofre.

2. Sí, señor ministro.

Esta serie es la gran predecesora de El Ala Oeste, aunque no tiene nada que ver. Tal y como comenta Toni Aira en el prólogo del libro homónimo que acaba de traducir al catalán, los ochenta fueron los años de las series británicas y ésta es la muestra que política, ironía y humor son perfectamente compatibles.

Sí, señor ministro nos muestra el día a día del ministro de asuntos administrativos del gobierno de Su Majestad, James Hacker. Una rutina ciertamente especial: debe luchar cada día con Sir Humphrey Appleby, el secretario permanente del Ministerio que hará todo lo posible para que nada cambie. La serie muestra como pocas la tensión entre el poder político y la administración pública. La lucha entre gobernantes y funcionarios. Por algo esta serie protagonizó algunas clases de la carrera…

La serie cuenta con 38 episodios y una secuela televisiva, “Sí, primer ministro”. Puede comprarse en sitios como Fnac y está traducida al castellano, al catalán y al euskara. La serie de la BBC era la favorita de la primera ministra Thatcher. Para completar el pack, el libro homónimo de los creadores de la serie, Jonathan Lynn y Antony Jay es una excelente elección. Ha sido traducido al catalán por Aira y contiene los mejores argumentos de la serie, disponible para quien quiera tener las lecciones de Appleby bien palpables.
3. 24h.

A diferencia de las anteriores la trama no es estrictamente política, pero las aventuras de Jack Bauer, un agente federal de la unidad contraterrorista, tienen mucho que ver con la política americana. De hecho, existe en la serie el rol del presidente del país que, mucho antes del efecto Obama, estaba protagonizado por un actor afroamericano. La propia trama de Bauer en la lucha contra los terroristas se mezcla en demasiadas ocasiones con el juego de poder y con la propia Casa Blanca.

También está disponible en packs.

4. Commander in Chief.

Esta es la historia de una mujer presidente de Estados Unidos y fue el gran fiasco de la cadena ABC para intentar quitarle algo de protagonismo a la presidencia televisiva de Bartlet. Lo más atractivo de la serie es la situación: un presidente republicano que eligió a una mujer independiente como compañera de ticket muere. De repente, una administración republicana se encuentra con una mujer al frente que no comparte al 100% sus visiones.

Aunque la serie peca de lugares comunes y el primer capítulo está bastante mal realizado, muestra situaciones realmente morbosas, como encontrarse con un Primer Caballero que no quiere ser Primera Dama, un Congreso que no tiene un aliado en la Casa Blanca o una presidenta que no tiene partido para presentarse a la reelección. Tema interesante pero mal ejecutado y la calidad interpretativa de algunos actores es bastante dudosa. Como la de los decorados. Por cierto, para los mitómanos de los 90, el actor que daba vida a Zack Morris en “Salvados por la campana” es un apuesto consultor político en la serie.

No puede comprarse en tiendas Ciro comenta que sí puede comprarse en tiendas y también por Internet.

5. Moncloa, ¿Dígame?

La España de la mayoría absoluta de Aznar empezó con una apuesta televisiva que duró dos telediarios. Aunque ahora parezca mentira, Telecinco era en ese momento uno de los azotes al gobierno popular desde programas de éxito como Caiga Quien Caiga o esta serie.

El show, que tuvo sólo 13 capítulos, fue obra de El Terrat y la versión oficial es que cayó de la parrilla por la poca audiencia, aunque era más plausible que lo hiciera por presiones gubernamentales.

Esta fue la primera y única serie política en España y mostraba el día a día del departamento de prensa de Moncloa. Anna Maria Barbany, Manuel Manquiña y Javier Veiga estaban espléndidos interpretando a los protagonistas y dando vida a un guión divertido y esperpéntico.

La serie no puede encontrarse.

¿Pondrías alguna otra serie en el Top5?