Debate Macron – Le Pen: todo lo que debes saber

El próximo domingo Francia elige a su presidente. A un lado, un candidato sin partido. Al otro, la candidata de la extrema derecha. Otra batalla por la salvación de la Unión Europea. El mundo contiene la respiración. Esta noche se celebra el único cara a cara entre los dos candidatos y aquí tienes los datos para seguirlo.

Debates en Francia

Francia tiene una gran tradición en debates electorales presidenciales. Se han venido celebrando de forma casi ininterrumpida desde 1974. Recordemos que en Estados Unidos, el otro país en el que estos debates gozan de tradición y buena salud, se vivió un parón desde los primeros en 1960 hasta las elecciones de 1976. En Francia, los dos candidatos se han enfrentado desde 1974 a excepción de 2002.

Hora

El debate se celebrará esta noche a las 21h (una hora menos en Canarias). Los candidatos debatirán durante dos horas y veinte minutos. Lo podrás ver con seguridad en France 24 si tienes Movistar TV y en TV5 Monde en Vodafone TV. Es probable que algunos medios digitales españoles den la señal.

¿Dónde?

El debate se emitirá en directo desde Studios 107 en Plaine Saint-Denis, París.

¿Cómo es el plató?

Los candidatos estarán sentados, cara a cara, como ya es tradición en Francia. Estarán separados por dos metros y medio, que es el ancho de la mesa. Los moderadores estarán en medio.

La mesa está rodeada por unas pantallas circulares en las que se puede ver la fachada del palacio del Elíseo, la sede de la presidencia.

¿Quién modera?

Este debate contará con dos moderadores. Nathalie Saint-Cricq, jefa de política de France 2 y Cristophe Jakubyszyn, jefe de política de TF1. Ellos son los encargados de preguntar. Se han elegido una docena de grandes temas. Los candidatos no conocen las preguntas.

Tiempos y turnos

Los candidatos se repartirán el tiempo y en pantalla podremos ver el contador de ambos candidatos. Le Pen será la encargada de abrir el debate y Macron el último en concluir.

La normalización de la extrema derecha

Le Pen ya ha ganado algo en este debate. En 2002 no hubo debate presidencial. El presidente Chirac se negó a medirse con Jean-Marie Le Pen, el padre de la candidata. En 2002 la extrema derecha consiguió por primera vez pasar a segunda vuelta y se activó el frente republicano contra ese partido. No llegó ni al 20% de los votos en segunda vuelta. Hoy la historia es muy distinta. Marine Le Pen puede superar el 40% de los votos y esta noche estará sentada en el plató. Macron no se ha negado a debatir. Algo que, seguramente, le hubiese hecho más daño. Los tiempos han cambiado y la normalización de la extrema derecha se percibe también en el hecho de que esta noche haya debate.

Los grandes momentos de los debates presidenciales

La gran tradición francesa en cuanto a debates presidenciales nos ha dejado grandes momentos que han pasado a la historia de los debates electorales a nivel mundial. El primero, pasó en 1988. En esas elecciones se enfrentaban François Mitterrand, el primer presidente socialista de Francia con su primer ministro, el representante de la derecha Jacques Chirac, en aquel momento primer ministro.

Llegaron al debate tras dos años de cohabitación. Se lo jugaban todo. El momento más famoso marcó escuela. Chirac quería igualarse a Mitterrand y dar la idea de que esa noche solo eran dos hombres iguales compitiendo en igualdad. Pero Mitterrand era ya presidente. Y como afirmó algún sabio, los presidentes de Francia no caminan, levitan.

Chirac le espetó: “Deje que diga que esta noche yo no soy el primer ministro y usted no es el presidente de la República: somos dos candidatos, iguales, que se someten al juicio de los franceses. Es lo único que cuenta. Por ello, deje que me dirija a usted como señor Mitterrand”.

Y el presidente respondió. Y de qué manera: “Tiene usted toda la razón, señor primer ministro”.

Chirac perdió esas elecciones.

En 2007, por primera vez en la historia, una mujer llegó a la segunda ronda. Era la candidata del Partido Socialista francés, Ségolène Royal. Ante ella, Nicolas Sarkozy, el heredero de la derecha francesa a Chirac.

Royal sufrió en sus carnes un ejemplo clarísimo de machismo. En uno de los momentos más álgidos del debate, la candidata defendió con fuerza sus ideas cuando hablaban de cuestiones sociales. Dijo estar cabreada. Sarkozy no se enfrentó y directamente le pidió que se calmara. Como si estuviera perdiendo los estribos. Claramente machista. Royal afirmó que no se calmaría. Y él le espetó que un presidente debía mantener la calma. Fue devastador para Royal. Sarkozy llega a decir que “ha perdido los nervios”.

Veremos que nos depara esta noche. Un nuevo capítulo en la historia de los debates presidenciales franceses se escribe.

Los debates los gana ella. Clinton 3 – Trump 0.

Hay algo perturbador en la estrategia de debates de Donald Trump. Perdió el primero y tuvo oportunidad de enmendar en el segundo. Quemó la bala. Se defendió y no murió, pero no renació como necesitaba. Tenía una tercera oportunidad. Y la volvió a perder. Más tierra quemada. Más huida hacia adelante. Sólo los que compran oportunidades pueden malgastarlas tan fácilmente. Ni queriendo se pierden tres debates. De esta manera.

Chris Wallace ha conseguido que los dos candidatos debatan. Que ya es mucho en esta campaña que bate récords de infamia en el campo republicano. Cada día llega una sorpresa más. Y el tercer debate no ha sido la excepción. Trump se ha negado a afirmar que respetará el resultado electoral. 240 años de democracia americana le contemplan. Y el peso de la historia no es nada para él. Algo insólito y preocupante.

Clinton gana su tercer debate. La primera mujer en llegar a una campaña presidencial por alguno de los grandes partidos. La primera mujer en llegar a unos debates presidenciales. La primera mujer en ganar los tres debates. Clinton hace historia. Sigue haciendo historia.

Este debate solo viene a consolidar la tendencia que arrastra la campaña desde el primer debate. ¿Pueden ser los debates de esta campaña, especialmente el primer debate, los que más han influido desde 1960? El ocho de noviembre lo veremos. Porque esto es una alerta a navegantes: ¿puede haber aún sorpresa con unos debates y encuestas tan contundentes? ¿Por qué Trump decide tirarlo todo por la borda al negarse a aceptar las normas del juego, lo que han aceptado todos los candidatos presidenciales?

¿Cómo será el debate final entre Hillary y Trump?

Aquí tienes todo lo que necesitas saber para seguir el último debate presidencial de esta campaña. Te cuento cómo va a ser el debate final entre Hillary Clinton y Donald Trump.

¿A qué hora empieza?

El debate empezará a las 21h (ET). O sea, la hora de la costa este en Estados Unidos. En España serán las 3 de la madrugada. Terminará a las 4:30 hora peninsular española. No tendrá pausas publicitarias.

¿Dónde se puede ver?

La mayoría de las cadenas de televisión de Estados Unidos conectarán en directo con el debate. Si tienes televisión por satélite o plataformas como Movistar TV o Vodafone TV podrás verlo en canales como CNN, Fox News o CNBC.

Además, habrá streaming en directo en Youtube.

¿Dónde se celebra?

El último debate se celebra en la universidad de Nevada, en Las Vegas.

¿Cómo será el debate?

El último debate tiene el mismo formato que el primero y tendrá seis partes, de 15 minutos cada una. Los temas han sido elegidos por el moderador y se han anunciado ya.

No tienen por qué ser en este orden, pero serán estos temas:

  • Immigración
  • Derechos y deuda
  • El Tribunal Supremo
  • Economía
  • Política exterior
  • Capacidades para ocupar el cargo de presidente

 

El moderador abre cada parte con una pregunta, tras la que cada candidato tendrá dos minutos para responder. Los candidatos luego debatirán entre ellos.

¿Quién modera el debate?

El moderador del último debate es Chris Wallace, de Fox News. Es conocido por su estilo bastante agresivo al entrevistar a políticos de ambos partidos.

¿Cómo será el escenario?

Los candidatos estarán situados en dos atriles. De pie.

Clinton gana. Trump sigue vivo.

Los líderes republicanos que han intentando distanciarse de Trump en las últimas horas, han apuntalado la campaña de Trump. En un debate presidencial las expectativas lo son son todo. Esa imagen de campaña a la deriva, de soledad de Trump y de vacío a su alrededor era una oportunidad que Trump ha aprovechado. Si se esperaba ver a un hombre muerto, en el debate hemos visto a un hombre herido, pero vivo.

El debate ha sido un auténtico horror. Sin paliativos. Ha empezado sin saludo de los dos candidatos. Algo extremadamente inusual en la política americana. Y Trump ha marcado el paso de este debate con ataques muy duros contra Clinton. Trump ha llegado a amenazar a Clinton con llevarla a la cárcel. Algo inaudito en una campaña presidencial.

Trump ha usado el debate como una plataforma tremenda para defenderse del vídeo que dio en exclusiva el Washington Post que ha dejado la campaña patas arriba. Su línea de defensa es que su lenguaje es “charla de vestuario”. Y el concepto va a calar. Además, Trump ha dado una rueda de prensa justo antes del debate con mujeres que denuncian haber sido abusadas por Bill Clinton. Su defensa, un ataque masivo.

Clinton, por su parte, ha preferido dejar que Trump hable y se retrate. Seguramente le vaya bien para convencer a parte de los indecisos. Especialmente cuando el propio Trump ha incurrido en graves incoherencias y ha llegado a aceptar que no ha pagado impuestos federales tal y como publicó el New York Times. Pero a Clinton se le ha escapado vivo. Hay campaña. Hay partido. Pero Clinton ha conseguido no entrar al barro con la cuestión sobre su marido. Batalla que es impredecible. Lo sabe y se entiende su contención.

El debate ha sido muy duro y Trump se ha encargado de llenarlo de argumentos populistas. Ni a la pregunta de una mujer musulmana ha sido capaz de dar argumentos o defender con sentido su posición. Trump se ha saltado de forma sistemática las normas del debate. Desde interrumpir constantemente a Clinton a acusar a los moderadores de estar perjudicándole. Se hablará de esto en las próximas horas.

Clinton ha ganado en las policies. Ha ganado en las respuestas sobre lo que va a hacer y sobre conocimiento de cuestiones como la política exterior. Las respuestas de Trump han sido dantescas. Pero Trump ha sido más fuerte en el temperamento. Sus modos vulgares le han dado fortaleza. Y eso habla mucho del momento político global que vivimos. El populismo ha ganado el debate.

El formato ha ayudado a una victoria del populismo. Un formato que le ha permitido a Trump lanzar ataques y mantener mentiras probadas por decenas de fact-checks. Un formato que no permite la re-pregunta de la persona del público o el debate cara a cara de los candidatos. Era el mejor formato para Trump y lo ha aprovechado. De forma incomprensible, Trump ha perseguido a Clinton por el escenario. Clinton se ha mostrado mucho más empática y eso, sin duda, hace que se vaya de este debate seguramente sin rasguños.

Seguramente este debate no llegó de la manera que Trump esperaba. Seguramente Trump quería ganar el primero. Y quería llegar a este liderando. La realidad ha sido otra. Creo que Trump no ha ganado este debate. Pero deja el contador de los debates con una sensación de empate por no haberse hundido aún más. Clinton se va habiendo dejado que Trump se retrate y el impulso de este debate dudo que sea tan grande como el conseguido por Clinton. Queda una carta y, volviendo a las expectativas, a día de hoy esta victoria de Trump puede beneficiar más a Clinton que al magnate. Pero, como digo… hay partido.

Nota editorial: hablar de una victoria de Trump, como se está viendo en algunos lugares, en este debate es un fracaso del modelo político. Un fracaso del modelo que envuelve la política. Un fracaso de la comunicación política. Prima el espectáculo y líneas de Trump como las de “porque estarías en la cárcel”. Y eso es grave. Un candidato a la presidencia ha hecho lo que hacen los dictadores. Y eso es grave. Si hablamos de argumentos puros y duros, Clinton ha ganado por goleada. Pero las decisiones de los debates no se hacen en base a ello. En situaciones normales, esta nota a pie de página sería innecesaria. Es más, sería molesta. Pero cuando el candidato de un partido al cargo más importante del planeta hace lo que ha hecho hoy, los que sentimos pasión por esta profesión tenemos que hacer algo más que describir lo que ocurre.

¿Cómo será el segundo debate entre Hillary Clinton y Donald Trump?

Aprende una nueva palabra del léxico electoral americano: el debate town-hall. Y como no tenemos traducción para este concepto, lo más aproximado es el formato que tanto triunfó en España en los años de Zapatero. El debate es lo más parecido al “Tengo una pregunta para usted”. Y con esto, entramos en materia. Te cuento cómo será el debate presidencial.

¿A qué hora empieza?

El debate empezará a las 21h (ET). O sea, la hora de la costa este en Estados Unidos. En España serán las 3 de la madrugada. Terminará a las 4:30 hora peninsular española. 90 minutos sin anuncios.

¿Dónde se puede ver?

La mayoría de las cadenas de televisión de Estados Unidos conectarán en directo con el debate. Si tienes televisión por satélite o plataformas como Movistar TV o Vodafone TV podrás verlo en canales como CNN, Fox News o CNBC.

Además, habrá streaming en directo en Youtube.

¿Dónde se celebra?

El debate se celebra en la universidad de St. Luis, en el estado de Misuri. Es la universidad que más debates ha celebrado en la historia de los Estados Unidos.

¿Cómo será el debate?

Como decía al inicio, el formato de este debate es el llamado town-hall. En él, los que hacen las preguntas son los espectadores en la sala. No hay atril, los candidatos estarán sentados en sillas y se levantarán cada vez que alguien pregunte algo y responderán a la pregunta por turnos.

Es un formato incómodo para los candidatos porque son muy vulnerables a todo lo que se suele comentar de un debate. No tienen el anclaje de una mesa, no pueden tener apenas notas o papeles y se muestran totalmente ante el espectador. Solo van armados de un micrófono.

De hecho, este formato ha puesto a más de un candidato en apuros. Como cuando el presidente Bush se fijó en su reloj tres veces durante un town-hall presidencial para consultar la hora mientras los ciudadanos hacían preguntas sobre la situación económica y sus vidas.

Esta noche en la sala encontraremos a 40 ciudadanos que aún no han decidido su voto. Han sido seleccionados por Gallup y cada uno de ellos puede hacer una pregunta. Sin embargo, son los moderadores los que eligen las preguntas de los ciudadanos y también hacen sus propias preguntas. Con lo que se calcula que solo ocho de los cuarenta ciudadanos presentes podrá hacer una pregunta.

El formato será el siguiente: un ciudadano o ciudadana o los moderadores hará una pregunta y los candidatos tendrán dos minutos para responder, tras lo que habrá un minuto adicional para debatir.

¿Quién modera el debate?

Este debate tiene dos moderadores, Martha Raddatz, de la ABC y Anderson Cooper, de la CNN. No solo eligen las preguntas de los espectadores, también podrán hacer sus preguntas a los candidatos.

¿Cómo será el escenario?

Los candidatos estarán sentados en sillas altas o taburetes. Y a su alrededor estarán los 40 ciudadanos seleccionados. En frente, los moderadores.

¿Cómo va a ser el primer debate entre Hillary y Trump?

Aquí tienes todo lo que necesitas saber para seguir el primer debate presidencial de esta campaña. Te cuento cómo va a ser el primer debate entre Hillary Clinton y Donald Trump.

¿A qué hora empieza?

El debate empezará a las 21h (ET). O sea, la hora de la costa este en Estados Unidos. En España serán las 3 de la madrugada. Terminará a las 4:30 hora peninsular española.

¿Dónde se puede ver?

La mayoría de las cadenas de televisión de Estados Unidos conectarán en directo con el debate. Si tienes televisión por satélite o plataformas como Movistar TV o Vodafone TV podrás verlo en canales como CNN, Fox News o CNBC.

Además, habrá streaming en directo en Youtube.

¿Dónde se celebra?

El primer debate se celebra en la universidad de Hofstra, en el estado de Nueva York.

¿Cómo será el debate?

El primer debate tendrá seis partes, de 15 minutos cada una. Los temas han sido elegidos por el moderador y se han anunciado ya.

No tienen por qué ser en este orden, pero serán estos temas:

  • ¿Hacia dónde van los Estados Unidos?
  • El camino hacia la prosperidad
  • La seguridad de los Estados Unidos

 

Cada bloque consumirá dos partes de 15 minutos.

El moderador abre cada parte con una pregunta, tras la que cada candidato tendrá dos minutos para responder. Los candidatos luego debatirán entre ellos.

¿Quién modera el debate?

El moderador del primer debate es Lester Holt, de la NBC.

¿Cómo será el escenario?

Los candidatos estarán situados en dos atriles. De pie.