Gestos cumbre (y II)

Si ayer atendíamos al lenguaje no verbal y al tacto, hoy veremos los gestos de las cumbres.

Cumbres llenas de gestos. Los gestos son una importante fuente de información del estado de ánimo y se forma de modo espontáneo respondiendo a un estímulo. La expresión facial, con tres zonas esenciales para la formación del gesto (frente y cejas, ojos y el resto del rostro) responde de forma fidedigna a lo que estamos sintiendo en un momento determinado y suele ser una respuesta de nuestro cerebro emocional. Quizás por ello, la respuesta de la Reina Isabel II al comportamiento de Berlusconi durante la foto de familia en palacio sea el que es. Reacción que, por cierto, se ha valido una respuesta oficial de Palacio.

Pero los gestos también nos han comunicado la buena sintonía existente, como muestra la foto de Berlusconi, Obama y Medvedev que abrió algunas ediciones de prensa el viernes. La cara de felicidad del presidente Zapatero también es más que expresiva.

Aunque en las cumbres también hubieron otro tipo de gestos que comunicaban una cosa diametralmente opuesta…

Y otros gestos que no son sensoriales sino políticos, como el plantón de Berlusconi durante la cumbre de la OTAN. O gestos curiosos, como el regalo de Obama a la Reina Isabel, un iPod personalizado con fotos de su última visita a Estados Unidos.

Smile! Sin olvidar las sonrisas. Suelen ser un complemento inseparable del político y de su imagen. Pero como siempre, hay sonrisas que muestran sinceridad y otras que son forzadas. Para forzada, la de Gordon Brown en la foto de familia con Su Graciosa Majestad, o con el mandatario chino. Pero en general, hemos visto francas sonrisas.

Y si atendemos al hecho que la sonrisa estimula la producción de beta-endorfinas que actúan como neurotransmisores cerebrales que tienen un efecto analgésico al dolor, ayudan a regular el sistema inmunológico y encima, crean un cierto bienestar físico durante unas 24 horas, podemos mostrarnos confiados que es mejor que la crisis mundial se enfrente con una buena predisposición que con un ambiente negativo.

No hay mejor comunicación que la que se produce en persona, el uno frente al otro. Quizás por esperada, tras años de estancamiento con el presidente Bush, estas han sido las cumbres de la reconciliación. Quedan heridas abiertas y enfrentamientos importantes, pero atendiendo a los elementos de comunicación no verbal, algo ha cambiado.

Gestos cumbre (I)

Las recientes cumbres del G20 en Londres y de la OTAN en Estrasburgo han sido una fuente inconmensurable de elementos de comunicación no verbal. Podríamos afirmar que han sido una experiencia para los sentidos, y evidentemente no me refiero a las dotes culinarias de este tipo de eventos. Veremos en este y otro post los gestos de las cumbres.

La primera visita de Barack Obama a Europa como presidente ha derivado en algunas curiosas situaciones que muestran como el cambio en política no se circunscribe únicamente a la dirección de las decisiones, sino en la afectividad mostrada en esta luna de miel con rango de jefes de estado. Algo ha cambiado en las relaciones entre Europa y Estados Unidos, y no sólo lo muestran las conclusiones de ambas cumbres.

El lenguaje no verbal lo ha corroborado. La postura corporal nos aporta mucha información y en esta ocasión hemos visto como las posturas abiertas han predominado. Estas muestran una mayor voluntad de cooperación y son las que muestran que no hay separación entre interlocutores por brazos o piernas. Pasó con Brown y pasó con Sarkozy.

Claro que esto no sólo vale entre líderes: Sarkozy se mostró más que cariñoso con su esposa durante la recepción a Obama en Estrasburgo acariciando sus nalgas.

Esto no se toca. La piel es la superficie receptora más grande del cuerpo humano y los receptores sensoriales nos aportan mucha información, y la región somatoestática de la corteza cerebral puede asociarse a cada parte del cuerpo, teniendo más peso aquellas que son más sensibles. Reparto que, por cierto, depende de cada persona y de su desarrollo sensorial; como muestra de la plasticidad de nuestro cerebro.

Bien, en estas cumbres, el tacto ha tenido un papel importante. Michelle Obama dio todo su calor a la Reina de Inglaterra con un abrazo que, según dicen los expertos, contradijo el rígido protocolo de Buckingham Palace. Aunque Isabel II correspondió a ese gesto pasándole la mano sobre el hombro. Obama, a su vez, ha evitado dar besos: en el saludo a Carla Bruni no le dio los dos besos de rigor en la mejilla… aunque fue exhortado por Sarkozy a corresponder a una fan en Estrasburgo.

Mañana, los gestos de las cumbres.

Amigos

Zapatero ya tiene su foto y cosecha los resultados de los movimientos realizados para con el presidente de los Estados Unidos. Estamos, seguramente, ante uno de los movimientos más estratégicos e importantes de la presidencia de José Luís Rodríguez Zapatero. Precisamente importante tras el sinfín de movimientos tácticos que está llevando al borde del desastre a la política comunicativa del gobierno.

Estos movimientos empezaron hace casi un año, cuando Obama acaba de ganar las primarias y sería nombrado candidato del Partido Demócrata en agosto de 2008. Tal y como se percibía en Estados Unidos, nunca antes el gobierno español se había mostrado tan interesado en mantener una fluida relación con un candidato a la candidatura de un partido político estadounidense. Un candidato a candidato que terminó siendo presidente. Hoy, los dos presidentes son amigos.

Tras ello, vino la presión de toda la diplomacia española para que una de las sillas del ciclo de cumbres del G20 para atajar la crisis internacional fuera de España. Y pese a tragar carros y carretas, tanto dentro como fuera del país, los resultados se visualizan en una foto.

Sin duda, las relaciones entre España y Estados Unidos están en otro estadio. En otra fase. Mejor que la existente en estos últimos cinco años. Esperemos que, tras sufrir el mismo síndrome de la Moncloa que padecieron todos los anteriores presidentes, Zapatero no caiga en el síndrome de las Azores (dícese así del síndrome de enfermar por una foto con un presidente norteamericano y empezar una política de algo parecido a la pleitesía).

Más allá de las implicaciones presentes o futuras, del hecho que esta foto daña la carrerilla tomada por el PP, de cómo el espiral de éxito en las cumbres puede precipitar un cambio en el gobierno… veamos la secuencia de los hechos (en El País podéis ver la secuencia entera y sin comentario, sino, en RTVE):

1. Es Obama quien domina la situación en todo momento. Marca la posición ante las cámaras, pone la mano sobre el hombro de Zapatero y habla en primer lugar.

2. La sonrisa de Zapatero es impagable.

3. La escenografía, pese a no ser tan agradable como al aire libre, está cuidada. Azul televisivo, banderas, y corbatas distintas.

4. Zapatero asiente en todo el statement de Obama. Obama parece interesado, pero se nota más que no está escuchando. Atención al detalle de la traductora.

5. Obama amaga con marcharse. Zapatero se queda: quiere declaraciones.

Mañana repasaremos otros gestos, fotos y momentos de estas cumbres históricas.

Más información:

El País

La Vanguardia

El Mundo

Félix Lavilla

Madrid Progresista

Politica BCN