Zapatero cambia el ritmo y echa el resto

Pasaban veinte minutos de la una del mediodía cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero se situaba tras el atril instalado en la sala de prensa del palacio de La Moncloa. Traje oscuro, camisa blanca y corbata oscura a rallas. Semblante torcido, aunque hizo el esfuerzo de esbozar sonrisas para rebajar la tensión del momento.

Y no era para menos. Al menos tres fuentes distintas habían filtrado a la prensa lo que él venía a explicar: una remodelación profunda de su Gobierno.  Filtraciones que empañaron el que estaba llamado a ser uno de los momentos cumbres del año (su foto con Barack Obama ilustrando una nueva etapa en las relaciones bilaterales) y que ponía al descubierto su golpe de efecto para noquear al PP en plena semana vacacional. De hecho, el presidente quería hacer uso de la técnica ya utilizada para la legalización del PCE, en una Semana Santa del ya lejano 1977.

Como dijo hoy el presidente, los periodistas hicieron su trabajo y descubrieron lo que se cocía en Moncloa. Lo que no dijo es que se ha perdido más que ganado con esta escenificación de una profunda crisis.

1. El curso de los acontecimientos ha evitado recoger la estela de éxito de la participación de España en las cumbres del G-20, OTAN y Alianza de Civilizaciones. La crisis de gobierno ha comido espacio y tiempos a la principal noticia de los últimos meses.

2. Se ha escenificado una crisis y no una oportunidad de mejora. Mantener incógnitas sobre el futuro del país durante 48 horas ha mostrado la cara más oscura de un gobierno con limitaciones para llevar la delantera en el impulso político.

3. Se ha perdido la oportunidad de sorprender, aminorar los efectos de la crisis y convertir la reforma de un gobierno en algo positivo. Los tintes dramáticos de estas horas hubieran sido perfectamente evitables.

Nos encontramos ante una mala gestión de la comunicación. Es un hecho innegable. Una crisis que ha quitado más que dado al balance de activos del gobierno y que muestra la debilidad para controlar lo que dicen sus propios integrantes. O lo que es lo mismo, que pone al fuego amigo en una posición más mortal que el enemigo.

No es mi intención analizar la valía o no de los nuevos ministros y ministras (para ello os recomiendo algunos de los enlaces de este post) pero quiero dejar para la reflexión algunos puntos importantes de los cambios en el Gobierno.

1. Tengo la sensación que el Gobierno ha perdido una oportunidad de oro para mitigar los efectos de la crisis en sus apoyos. No sé si optar por un ministro o ministra de Economía independiente, nuevo, etc. hubiese sido mejor. Me explico: Salgado ha formado parte de todos los ejecutivos de Zapatero y en absoluto puede decirse que sea impulso o un cambio radical. Me pregunto que hubiera pasado si una nueva figura hubiese emergido, y qué hubiese hecho la oposición con los necesarios 100 días de gracia que coincidirían con una vital campaña electoral. Si alguien se aventura a comentarlo, bienvenido será.

2. Catalunya, pese a haber dado 25 decisivos diputados que hicieron a Zapatero Presidente, tiene un poder diluido en este ejecutivo. Chacón sigue en Defensa y Corbacho será el ministro de los 5 millones de parados, mientras Galicia sigue con sus 3 ministros (con una vicepresidenta) y un peso pesado como Chaves va a encargarse de algo llamado Cooperación Territorial, que no dejará de ser Administraciones Públicas.

3. Además, Catalunya no puede recibir con mucha ilusión el cambio: si con la nueva vicepresidenta no se alcanzaron acuerdos sobre competencias que están recogidas en el Estatut (y con quién se deberá atajar ahora la financiación), no hay hechos demasiado objetivos para creer que sí se alcanzaran con Chaves (con un marcado perfil político en la materia). Todo parece indicar que no habrá financiación este año, con lo que el papel de ERC en el tripartito empieza a chirriar. ¿Estará Zapatero desando la ruptura del tripartito y unas elecciones anticipadas que traigan a CiU a la Generalitat y un aliado para aprobar presupuestos en otoño?

4. ¿Y el PSOE? ¿Está echando el resto en una situación desesperada? Las tres figuras claves del Partido están en el Gobierno, con lo que ello supone. Busca reforzarlo, pero el riesgo de una derrota electoral de aquí a 2012 adelanta una futura crisis en el partido que tendrá a sus pesos pesados en responsabilidades gubernamentales.

Zapatero echa el resto para escenificar un cambio de ritmo. Parece ser que este último año ha tenido un gobierno con el paso cambiado y quiere coger carrerilla en vistas a la presidencia europea de 2010. Y para hacer frente a la famosa crisis, claro está. Deberemos esperar, al menos, a esos 100 días para el beneficio de la duda y a unas decisivas elecciones europeas el 7 de junio.

Más información

César Calderón

Enrique Dans

Ignacio Escolar

Pablo Urbiola

Pau Canaleta

El País

La Vanguardia

El Mundo

ABC

La Moncloa

Tengo una respuesta para usted

 

¿Zapatero sale reforzado de su aparición en televisión? ¿Debilitado? ¿Revertirá el ritmo a la baja de las encuestas? Es difícil aclarar esto, por mucho que el 74% de los espectadores encuestados por la agencia EFE aprueben la comparecencia del presidente.

Lo que está claro es que entre el Zapatero que hace más de un año hablaba de cafés a 80 céntimos y el que ayer habló de la crisis hay cambios. Cambios que se perciben a simple vista: un rostro más áspero y cansado, unos gestos más virulentos y un tono más tosco. Precisamente es esta violencia con las preguntas la que sorprende, abandonando el famoso “talante” del que hacía gala en la anterior edición.

Pero frente a estos aspectos, prevalece uno importante: es difícil enfrentarse a las preguntas directas de los ciudadanos en un contexto como el actual. Es difícil. El mismo Zapatero lo reconoció, venía a dar la cara. Porque es muy delicado responder a los ciudadanos que cuentan dramas personales, situaciones concretas que dañan los proyectos de vida de más de 3 millones de personas. Este es uno de los cambios que hemos visto en los últimos años: un aumento de los ejercicios de accountability y transparencia.

No obstante, constatamos un alejamiento bien palpable entre el discurso de los políticos y la concepción que tiene el ciudadano medio. Para muestra, un botón: todas las preguntas de los ciudadanos en relación a la crisis, apoyadas en dramas personales de los asistentes, tenían como respuesta un mensaje políticamente correcto del presidente con datos, contexto internacional y el famoso terremoto financiero como punto álgido.

Los asistentes y los telespectadores encontraron un Zapatero también muy diferente al que cuando, hace un año, se iniciaba la campaña electoral, tenía por objetivo el pleno empleo. Muy difícil buscar el beneficio propio en un contexto como el que se vivía en los estudios de TVE. Hábil, por parte del presidente, evitar capitalizar nada. Fue lo suficientemente hábil en evitar el ataque directo (más allá de un par de comentarios) al principal partido de la oposición, por mucho que abusan del chivo expiatorio de esta crisis: el contexto financiero internacional.

Sin embargo, las respuestas vagas, largas, adornadas con retórica y la poca convicción que desprendía su mensaje fueron elementos que jugaron en contra del presidente Zapatero. Un Zapatero más cómodo con preguntas sobre la guerra de Iraq, la integración o la violencia machista que con la economía.

En el fondo, todos los “Tengo una pregunta para usted” dejan el mismo sabor: la falta de respuestas concretas pero la satisfacción por poner en contacto a ciudadanos con políticos, milagros de la Demoscopia.

Lecciones del A8

La declaración institucional que el Presidente Benach dirigió ayer a los catalanes puso punto y final (al menos esa era la intención) en la polémica que empezó a dejarnos minutos de radio y ríos de tinta durante este fin de semana.

Se ha escrito ya mucho sobre el tema, pero para los que no estén al corriente haremos un pequeño resumen: ABC publicó la semana pasada una noticia donde se hacía constar que la renovación de la flota de coches oficiales del Parlamento de Cataluña incluía algunas mejoras en el coche del presidente de la cámara, básicamente la instalación de una mesa, un soporte para descansar los pies y una televisión. En total, un gasto adicional de casi 9.000 euros. Que si dividimos entre los contribuyentes catalanes no llegan a representar un céntimo por persona.

Pero en tiempos de crisis, la opinión publicada, y a su vez la pública, se han apresurado a indicar que este es un gasto superfluo y una falta de respeto a los ciudadanos y ciudadanas que están notando el peso de la crisis.

La importancia de este momento político que hemos vivido estos días la encontramos en las lecciones que podemos extraer aunque, permitidme que sea directo: es una polémica interesada. Y podemos establecer lecciones, pero el origen propio de la crisis está viciado.

Lección 1: no dejar nada por sabido o contado.
No todo el mundo sigue la actualidad política 24/7. No todo el mundo sabe que el Presidente del Parlamento viene cada día desde las tierras de Tarragona a Barcelona para trabajar. No todos sabemos que la renovación del parque móvil no se va aprobar en tiempos de crisis. Por tanto, hay que anticiparse a las preocupaciones básicas del ciudadano medio.

Las personas que seguimos con más interés la actualidad política sabemos cómo se trabaja en el Parlamento. Sabemos cómo trabaja un representante público. Y si encima somos politólogos, podemos llegar a entender el poder de la legitimidad democrática y el papel institucional de las personalidades políticas.

Pero el ciudadano no. Y hay que explicarlo.

Lección 2: no obviar las fuentes.
Si con un contexto mediático adverso una parte de los medios no son responsables en su ejercicio de la actividad periodística, habrá que salir antes al atril. Como ayer explicaba el Presidente, con las medidas presupuestarias emprendidas este año se han ahorrado 5 millones de euros. La pregunta es, ante 5 millones de euros ahorrados -que son los que realmente sirven para hacer escuelas, 9.000 euros no son irrisorios?

Lección 3: creer que quién ha pecado no tirará la piedra.
El coche del Presidente de la Generalitat tiene televisión. Según algunos medios, Pujol ya tenía. CiU se hizo construir un ático en la sede de un Departamento, el gobierno balear en tiempos de Jaume Matas pagó a prostitutas en un viaje oficial … que se le instale una herramienta de trabajo en un coche oficial-que no es de uso personal-quizás tendrá más beneficios para la población que pagar por sexo y alcohol en Rusia.

Y los ataques de los diferentes partidos,  ha sido bastante rotundo. Aunque Montserrat Nebrera ha dicho su acusando a miembros de su partido ser fariseus al denunciar la censura a Benach cuando, según la diputada, hay miembros del PPC que usan dinero del partido.

Lección 4: no poner más leña en el fuego de la desafección.
Por lo que hemos visto, el ciudadano normal y corriente no puede sentir nada más que desafección. Mientras él o ella tiene dificultades para llegar a final de mes, sufre unos transportes públicos deficientes o colas en la sanidad pública, aparecen noticias como esta que, con un enfoque bastante sensacionalista, no hacen más que llenar las filas de los desafectos.

Aunque la respuesta del Presidente fue más que digna y correcta, muchos ciudadanos no lo habrán visto así. De hecho, muchos ni se habrán enterado.

Habrá que ir con mucho cuidado la hora de hacer cualquier gasto público: el acceso a más información y de forma más rápida está acentuando la accountability de los servidores públicos. Esto es, ciertamente, una muy buena noticia para la salud de nuestra democracia. Pero para que así lo sea será necesario que nuestros políticos mejoren todo lo que puedan en su comunicación. Pero también que aquellos que han de señalar los excesos lo hagan con responsabilidad. Porque supongo que si 9.000 euros pueden generar esta tensión, el aumento del presupuesto de la Casa Real también debería generar el mismo estado, ¿no?

En todo caso, les recomiendo que lean las fuentes originales de cada historia. Benach ya explicaba algunas cosas que ayer hizo de forma oficial a su bloque la semana pasada. Porque si podemos extraer una lección sobre todas es el ejemplo de transparencia del Presidente en esta crisis. Supongo que muchos de vosotros no estaréis de acuerdo con el gasto del coche oficial, pero no se puede negar que el Presidente ha dado la cara. Cosa que muchos representantes públicos no suelen hacer, y cuando pasa, tal vez sería hora de  hacer un reconocimiento de ello. Que de vez en cuando, va bien. Y más cuando es objeto de una violencia verbal sin precedentes, falseando su biografía y sin tener en cuenta su contribución al país en tanto que Presidente del Parlamento.

Revista de prensa (12/20)

A parte de las crónicas y crónicas sobre el desfile militar del día nacional español, las declaraciones de Rajoy a micrófono avierto y la cabra de la legión, la prensa hoy nos da otras informaciones:

La reunión de esta tarde para calibrar la respuesta europea a la crisis ocupa grandes espacios, como éste en  La Vanguardia.

Juan José Millás escribe este relato sobre el secuestro de Ingrid Betancourt por lss Farc en El País.

El País también relata el estado de la izquerda en mi segundo país, Italia. Cosa que me recuerda uno de los últimos posts del amigo Vicent Martínez en su espai socarrat.

En Estados Unidos la carrera presidencial sigue. Según El Mundo, Obama consigue la mayor distancia de McCain en todo el período. El New York Times nos habla de las preocupaciones crecientes en el Partido Republicano.

Y La Vanguardia publica también hoy una entrevista al líder de UDC, Duran Lleida.

La palabra en el ADN de la política

La contraposición de la palabra a la guerra es una de las máximas en nuestra cultura. Si la guerra, según Clausewitz, es la continuación de la política por otros medios; la palabra sustituye las bombas.

Por tanto, la palabra reside en el ADN de la política, pero en realidad, forma parte de casi todo. Encuentro muy curiosa esta noticia que me hace llegar Carlos: mediante el análisis de las palabras de las portadas de los principales medios de comunicación, podemos ver con nubes de tags cómo se ha cubierto la crisis financiera en el mundo.

No obstante, lo más curioso es ver como los propios medios han intentado autocensurar el lenguaje usado para describir la crisis financiera, el objetivo era evitar que con una cobertura informativa demasiado negativa se arrastran los mercados a pérdidas aún peores de las registradas.

Y es que el poder de la palabra es muy grande. Si no, lea las reflexiones de Paul Auster cuando ayer presentaba su último libro en Barcelona: los norteamericanos viven una nueva guerra civil basada en las ideas y las palabras.

Siguiendo con análisis lingüísticos, he encontrado muy interesante este artículo que La Vanguardia publica hoy. Si tiene la versión impresa, haga un vistazo porque se acompaña de una de las fotos más ilustrativas del carácter del President Montilla (imagen que ya analizó en su día Xavier). El artículo analiza las intervenciones del debate de política general y extrae que Montilla ha marcado dos palabras en su relato: trabajo y valores.

No deja de ser curioso que a día de hoy el gobierno de la Generalitat esté más basado en palabras que hechos, aunque su marca era “Fets i no paraules” (Hechos y no palabras). Y para muestra, el anuncio que las ayudas a la dependencia están paradas porque no hay fondos, o sea, tenemos la palabra política y la de la ley pero no el hecho. O la imagen histórica de los expresidentes con el President Montilla. Una foto con un valor único, pero que no deja de ser más palabra que hecho.

Pero como ya hemos comentado más de una vez, si la política se basa sólo en la palabra no comunicaremos nuestro objetivo, ya que la comunicación tiene en la palabra su base, pero no el punto más importante. Comunicar también involucra la imagen, los gestos, el lenguaje no verbal, el tono… y los sentimientos, las emociones.

La política no puede basarse sólo en palabras y por eso la fotografía de los expresidentes con Montilla comunica más por el gesto, que por la palabra. Y por eso los mercados colapsan, a pesar de la palabra censurada.

Camaleonizar

Muchos políticos tiendes a enviar mensajes directos a las clases medias, mostrando su preocupación por la mayoría de problemas de las sociedad. Eso se hace con un doble objetivo:

1. Mostrar proximidad

2. Aportar soluciones a los problemas de la mayoría

Si tenemos en cuenta que nuestra sociedad está formada mayoritariamente por personas de clase media, conquistar ese espacio resulta vital para ganar elecciones.

Pero, que pasa cuando el mensaje parece que lo ponemos con calzador? Que nuestra credibilidad se puede ver afectada. Mirad este vídeo:

¿Cómo puede ser que una persona que cobra 8.000 euros al me esté preocupado por la factura del colegio de sus hijos?

En este sentido, resulta más creíble que el presidente del gobierno no conozca el precio de un café a una que cobra más que cualquier persona de las clases medias no pueda pagar la factura del colegio de sus hijos.

Claro que esta no ha sido el único desliz de los conservadores, ¿recuerdan cuando Aguirre no llegaba a fin de mes? Claro que juzgando los resultados del PP en Madrid, parece que mucho no pesa…

Eso de camaleonizar, decir a la gente lo que espera sentir, puede tener su sentido, pero debemos tenir en cuenta los argumetnos. Porque si con 8.000 euros al meso no puede pagar el colegio de sus hijos ¿cómo lo estarán pasando las famílias normales?

¿Crees a Rajoy cuándo dice esto? ¿Se aproxima a tus preocupaciones?

Revista de prensa (5/10)

Tras el debate entre los candidatos a vicepresidente, Sarah Palin vuelve a la carga acusando a Barack Obama de mantener contactos con terroristas que atacarían a su propio país. La Vanguardia y El País se hacen eco de este artículo del New York Times.

Sin abandonar aún la campaña americana, es interesante este artículo de ABC sobre la figura de Joe Biden. La última recomendación es este gráfico de USA Today para ver cuanto dinero han recaudado los candidatos y de dónde provienen estos fondos.

En casam encontramos este artículo del Avui que informa que 650.000 catalanes han fijado su residencia en segundas residencias. También encontramos una entrevista a Raimon Obiols dónde reflexiona sobre la capacidad negociadora del PSC.  La Vanguardia recoje también una nota sobre el cambio de tendencia en los ciudadanos, de llevar la fiambrera con comida de casa y no ir al restaurante, síntoma de la crisis económica.

La búsqueda del relato perdido

Los sindicatos auguraron un otoño caliente, refiriéndose a movilizaciones por el aumento del paro y el clima de recesión económica, que se ve agravado por los anuncios de cierres de empresas. Los indicadores macroeconómicos dejan entrever que nada será fácil y la crisis financiera de Estados Unidos amenaza con salpicar más allá de la campaña presidencial.

Ni la bajada (en décimas) de la inflación ni el discurso optimista de Zapatero ante la Asamblea General de Naciones Unidas han podido hacer bajar la temperatura de este otoño que apenas estrenamos pero que ya nos muestra que la cosa está difícil.

Difícil y caliente también lo está, a nivel político, este otoño. Hoy Público, el diario más joven de la prensa española, pública una encuesta que ya muestra lo que veníamos anunciando: el PP ya supera al PSOE en intención de voto directo.

No hace falta ser vidente, ni tarotista … ni maoísta para imaginar que la oposición conservadora, centrada en la economía, nos acabaría llevando a este desenlace.

Pero, ¿como se ha llegado a esta situación? ¿Cómo se han dilapidado los 3% de ventaja socialista en poco más de 6 meses?

En primer lugar, las crisis económicas siempre pasan factura a quien gobierna. Es una realidad, el ciudadano tiende a responsabilizar al gobierno de la situación económica. Si partimos de esta base, las soluciones desde el punto de vista comunicativo se pueden organizar. Aceptar una situación nos permite trabajar para mejorarla y si miramos atrás, podremos captar cuáles han sido los mensajes enviados a la sociedad:

  • La crisis no existe
  • La crisis está pero no es crisis
  • Sí que es crisis, pero durará poco
  • Es la peor crisis de la historia
  • El sistema financiero español es envidiable
  • Nos tenemos que apretar el cinturón pero seguiremos haciendo políticas sociales

Ante este caos, el ciudadano que ve como la vida se le complica no recibe respuestas. Se ha perdido el liderazgo comunicativo.

En segundo lugar, el gobierno no ha transmitido la sensación de estar dirigiendo la situación. Con un presidente que ha desautorizado a ministros, ministros que han desautorizado a otros ministros … un presidente que ha amonestado a los constructores, que ha hecho frente a una huelga de transportistas que ha paralizado el país, que no ha sido invitado a reuniones internacionales importantes. En definitiva, un gobierno que no ha sabido actuar con diligencia. Y si lo ha hecho, que lo desconozco, no nos lo ha explicado.

Y como no nos lo ha explicado, ha permitido que un partido político (el PP) capitalice el rechazo a este supuesto desgobierno.

En definitiva, la crisis está generando una auténtica devaluación del capital político de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero no tanto por la crisis en sí, sino por la gestión tan desafortunada que está haciendo.

El presidente no ha encontrado el relato para explicar la crisis. Y el ciudadano que ha visto reducido su consumo y su hipoteca crecer y crecer, no tiene suficiente con la respuesta de “esto es culpa de una crisis internacional”. No tiene relato para explicarlo, porque de hecho, este gobierno no tiene relato.

La supervivencia de Zapatero pasará por buscar, (y seguramente lo encontrará) la humildad de la que hacía gala antes de llegar al poder en 2004. En tiempos de crisis, más que nunca, el liderazgo tiene que buscar la emoción, debe ponerse a la altura del ciudadano que pasa problemas. Y debe tener una respuesta clara: que mañana todo será mejor.

Y si el PP ofrece un futuro mejor antes que lo haga el PSOE, la tendencia será irreversible.

¿Por qué, creéis que a este ritmo el PSOE acabará la legislatura?

otras reacciones a la noticia: César Calderón

El debate con empate

Las expectativas de este debate han sido su principal enemigo. La situación no era para menos: el contexto de crisis financiera es realmente importante, y el movimiento de McCain había aportado al primer acto de esta obra un tono demasiado trascendente.

De esta manera, las 9 personas que esperábamos con impaciencia el cara a cara en un piso del Eixample barcelonés vimos como las primeras respuestas fueron una jarra de agua fría directa a la tensión que las últimas horas habían acumulado.

El debate de política exterior empezó rodando en términos económicos y financieros: los dos candidatos intentaron exponer sus teorías sobre lo que necesita el país para superar la peor crisis desde la Gran Depresión, tal y como Obama mencionó. Pero desgraciadamente ninguno de los dos candidatos supo aprovechar el momento para enviar un mensaje claro, conciso, directo y creíble a los ciudadanos. Al contrario, mostraron su visión tan dispar del problema.

Obama intentó hacer el enlace a la relación existente entre el presidente Bush y el senador de Arizona, mientras que McCain intentó buscar el elemento patriótico que pide el momento para superar la crisis. En fin, la crisis financiera seguramente necesita menos patria y más hechos.

La segunda parte del debate se centró al fin en política exterior, pero el marco de interpretación ya estaba fijado. De hecho, el primer bloque es el más importante del debate, los 20 primeros minutos son los importante. Retengamos esto porque así podremos entender quién ha ganado o quién no ha perdido. Y la primera parte fue en general una rebaja de expectativas con ninguna visión concreta de solución de la crisis. Por lo tanto, ante un empate, suma cero, saca ventaja quien la traía de casa. O sea, Obama.

El bloque de política exterior, en cambio, supuso la aparición de un McCain muy superior, esencialmente porque tiene una experiencia que Obama no puede reclamar (aunque cite a Joe Biden), pudimos ver dos visiones en política exterior, algunos reproches cruzados sin demasiado fundamento y algún error, como cuando McCain se equivocó en el nombre del nuevo presidente de Pakistán llamándolo Qadari.

Obama resistió, pero no ganó esta parte. Fue hábil al poner los mensajes claves al final del debate, cosa que también hizo McCain. Los líderes hostiles con quienes se quiere reunir Obama aparecieron en el debate, y remató el bloque cuestionando al republicano porque no se reuniría con Zapatero. Podemos imaginar el gozo del presidente al saber de su aparición al debate.

La palabra del bloque fue Petraeus. McCain lo citó hasta la exhasperación para ponerle cara y ojos a su política en Irak. Muy hábil, bajarla a una imagen familiar y heroica para millones de americanos. Y esto fue un gran acierto, porque supo personificar su visión, ante una mesiánica propuesta de Obama. Aún así, el resultado hubiera podido ser peor para el senador de Illinois, que supo aguantar el tipo y articuló un discurso creíble entre el electorado, su electorado. Y los independientes/indecisos.

O sea, que no hubo novedad, continuación de la campaña que hace meses que está en marcha.

Si me preguntan por un resultado les diré: un empate, con ligera ventaja de McCain. Primera parte un Obama con ventaja y segunda parte McCain vencedor. Que es lo que imaginábamos y sabíamos, demócratas más fuertes en economía y republicanos más fuertes en política exterior.

Esperaremos al siguiente, con un break entre ellos con el debate entre Palin y Biden. Respecto a este debate, existe la percepción que Palin acabará con Biden y si este es ágil, sabrá rebajar el efecto de la governadora de Alaska. Pero esto, será la semana que viene.

Pero, para vosotros, ¿quien ganó el debate de ayer?

Crónicas del debate:

La Vanguardia

El País

New York Times

Washington Post

ABC

El Mundo

El Periódico de Catalunya

Le Monde

La Razón

Libertad Digital

Pau Canaleta

Lluís Bassets