Si quieres mi voto, enseña los gráficos

Volveremos a ver momentos como este en el debate de esta noche. Volverán los datos, los recortes de periódico y los gráficos volverán a ser los floretes en este particular duelo. Los gráficos en un debate son de un gran valor: los datos, las ideas y las abstracciones, de golpe, se pueden tocar. Pero… ¿de dónde vienen esos datos?

El uso de gráficos en un debate tiene un porqué. También lo tiene el modo de presentarlos. Es fácil que un debate como el que viviremos esta noche se pierda en la inmensidad de cifras que no alcanzamos a comprender o imaginar. Por ello, la necesidad de representarlas y tocarlas exige su uso. Pero no solo eso: su uso debe ser compatible con la velocidad de la televisión y con los planos de televisión. Alguien desde casa debe identificar de un vistazo que lo que el candidato defiende, se comprueba en los gráficos.

Las opciones de fraude o de no representar fielmente la realidad están al alcance de los equipos de campaña. Un gráfico extremadamente generoso en la escala, la generalización de los datos o el amparo del poco tiempo en que un documento está en pantalla puede inducirnos a creer a pies juntillas lo que un candidato muestra. Especialmente porque creemos que esos gráficos son una prueba veraz. Pero… ¿y si no lo es? Por ello, el reto que creó Jesús Encinar en Actuable cobra una importancia especial.

Encinar pidió a los candidatos que se comprometieran a publicar en internet los gráficos que usaran en el debate. Puedes leer más sobre ello en este post de Actuable. Y ambos candidatos respondieron afirmativamente -y con mucha rapidez- a la propuesta del fundador de idealista.com. En sus canales de Twitter afirmaron que publicarían los gráficos que hoy usarán en el debate (Rajoy y Rubalcaba).

Es algo necesario. Sano. Vital. Los ciudadanos y ciudadanas debemos poder comprobar los datos. Conocer la fuente. Buscar los datos originales. Comparar. Nuestra democracia, que no está en sus mejores momentos, precisa de acciones como esta. Y ahí, el poder de la red es clave. Nos permite llegar a más información y contrastar -por mucho que algunos políticos sigan pensando que eso no pasa- y nos permite hacer llegar nuestras inquietudes a nuestros representantes. El caso de este victorioso reto, es una prueba.

¿Cómo ganar el cara a cara?

Si la Junta Electoral Central no dice lo contrario, esta noche Catalunya presenciará el primer cara a cara entre los líderes de los dos partidos mayoritarios. Nunca se ha celebrado un debate similar desde que en 1980 se celebraran las primeras elecciones autonómicas. Si el debate tiene lugar, estaremos ante un hecho histórico.

¿Por qué hemos llegado a este punto? Como en 1993, cuando se dio el primer cara a cara entre Felipe González y José María Aznar, se dan las circunstancias para que los dos líderes se enfrenten en un debate a dos:

  • Llegamos al cara a cara porque Montilla lo quiere. No es habitual que quien ostenta el cargo ceda a debatir con quién lo quiere, pero la situación del PSC en las encuestas hace que Montilla solo pueda ganar en este debate.
  • Artur Mas es un buen orador. Aunque tiene más a perder que Montilla, tiene la seguridad que puede salir airosa de un cuerpo a cuerpo.
  • La más elemental: los dos quieren. Las negociaciones se rompieron ante la formula que proponía el PSC, pero Montilla puso a Mas en la tesitura de aceptar el cara a cara… pero si debaten es porque quieren hacerlo.

Ante el debate, son múltiples los aspectos que deben cuidar. Sin duda, el hecho de repetir ante las cámaras en 48 horas permitirá que ambos líderes tengan aún en la memoria los consejos de sus asesores para hacer un buen cara a cara. Pero por si les falla en el último momento, proponemos tres consejos para cada uno de los candidatos.

Tres consejos para Artur Mas:

  1. Cuidar el lenguaje no verbal: en el debate a seis fue más fácil ceder protagonismo a otros, pero en un cara a cara las cámaras captarán todos los detalles. Mas debe procurar no aparecer altivo, ni sobrado ni confiado.
  2. Ser más directo en las respuestas: Mas es un buen orador pero cuando le hacen una pregunta complicada da vueltas para argumentarlo. Lo vimos en la comida con bloggers. Pero en televisión las frases cortas y memorables valen su precio en oro. Debería ir por ese camino.
  3. Mostrar interés en todo momento: Mas no debe dejar que un detalle sea usado para mostrar una imagen de él como una persona despreocupada o irrespetuosa con el president. Debe luchar por ser cazado distraído.

El president Montilla, en cambio, debería atender a estos tres consejos:

  1. Más sonrisas: Montilla debería hacer un esfuerzo por comunicar con su cuerpo. Debe poner todo su ahínco en acompañar su mensaje con un lenguaje no verbal adecuado.
  2. Sorprender: las expectativas sobre su capacidad para ganar el cara a cara son bajas. Por ello, tiene campo para poder crecer y sorprender al votante. Mucho tiene que ver la gestión de las expectativas en estas horas previas.
  3. Dejar de lado las notas y ser más natural: Montilla gana mucho al natural. Cuando no tiene una cámara enfrente, se suelta y dice las cosas como las piensa. Si esta noche dejará las notas a un lado y se comunicara directamente con el espectador, tendría mucho ganado. Tras semanas de campaña, los mensajes están más que interiorizados. No le sería demasiado difícil.

Estos son los consejos para los candidatos. Aunque, si me lo permiten, añadiría uno para los dos: ir al debate con corbatas mejores a las que llevaron en el anterior debate. Puede parecer una frivolidad, pero el modo de vestir comunica mucho de nosotros. Ni la corbata de un rojo extraño del president ni el mantel de picnic de Mas estuvieron a la altura de lo que querían expresar. Y si este consejo no lo toman los candidatos, que algún miembro del equipo se plantee hacer lo que hizo la Abigail Bartlet…

Foto de Andreu Dalmau (EFE)