Al mal torero, hasta los cuernos le molestan

En comunicación, a veces la palabra es lo de menos. Un gesto de tu pareja puede ser más efectivo que un “hoy no, cariño”. Una mirada de tu jefe puede ser más reveladora que el mayor de los elogios. Y una foto puede decir más que mil declaraciones públicas. Incluso cuando hablamos de temas con tantas aristas como el Tribunal Constitucional y el recurso del Estatut.

Mucho se ha hablado de la sentencia y sus deliberaciones a lo largo de estos tres años largos que van camino de cuatro. Se ha hablado en la prensa, gracias a las interesadas filtraciones, pero poco en boca de sus protagonistas. Incluso en los momentos de mayor tensión –el editorial conjunto de la prensa catalana o la reacción a la no sentencia hace sólo unos días-, los miembros del Tribunal no han interferido con declaraciones que pudieran avivar el fuego.

Hasta esta semana. La presidenta del TC denunció las presiones intolerables a la institución y pidió respeto… aunque el mensaje de un cambio de actitud en el alto tribunal no viene de esas palabras. Viene de una foto.

Mientras en Catalunya se busca el modo de articular una posición unitaria y se hace lo posible e imposible para terminar con la anómala situación de tener a varios de sus miembros ocupando una silla que ya ha caducado, en Madrid el Tribunal endurece sus posiciones. Y para ello, las filtraciones y los avisos; las palabras de los rumores no son tan fuertes como la foto de los tres magistrados clave para esta sentencia y para la más que probable reinterpretación del sistema autonómico.

Una foto dice más que todo lo que se ha dicho hasta el momento. El nuevo ponente de la sentencia, el magistrado conservador Guillermo Jiménez, el progresista que votó en contra de la ponencia de Pérez Vera, Manuel Aragón y el magistrado Ramón Rodríguez Arribas; juntos en los toros. Puro en mano, viendo la corrida desde el callejón de la Real Maestranza de Sevilla. Juntos y revueltos en la Fiesta Nacional. Un mensaje más efectivo que las alertas de la presidenta.

Desde Sevilla –Juliana decía que será desde Andalucía desde dónde se frene otra vez el desarrollo del autogobierno-, presenciando lo que el Parlamento catalán quiere prohibir. Una foto que comunica más que mil discursos.

Cuando hay toros no hay toreros, y cuando hay toreros casi nunca hay toro. Y parece que el Tribunal quiere coger, al fin, el toro por los cuernos. Y parece que habrá estocada. Y de las buenas. Otra cosa será que el Estatut se comporte como un Miura e intente no dejarse doblegar fácilmente… aunque a los catalanes, ya nos han toreado bastante.

El Gordo de la financiación

Sólo el azar podía dejar que un 22 de diciembre fuese la fecha en que coincidiera en el tiempo informativo el gordo de Navidad y la negociación de la financiación. Y digo que sólo el azar lo podía hacer porque la negociación sobre un tema tan crucial como éste está tomando demasiadas similitudes con un sorteo de lotería.

Estas últimas jornadas nos están dejando grandes conceptos escondidos detrás de las declaraciones cruzadas. Lo que más me gusta, el de la política en tiempo de descuento, sin duda. Por política en tiempo de descuento podríamos entender toda una concepción, no sé si decir estratégica, de la negociación política y sobre todo de la comunicación política. Esta teoría entronca directamente con el cortoplacismo de que hacemos gala demasiado a menudo y el sí porque sí. Y es que tal y como le preguntaban hoy a José Blanco en la rueda de prensa, ¿si Zapatero se reunirá con todos los presidentes autonómicos, llegaremos a tiempo el 31 de diciembre?

La semana pasada me refería a este tema en términos navideños. Supongo que tiene mucho de ilusorio creer que se puede llegar a un acuerdo en 9 días, un acuerdo satisfactorio para todas las partes, se entiende. Pero hoy quizás habría que cambiar el tono por el azar, la suerte y la lotería.

Hoy es el día de la salud. Y el trabajo. En el mundo de la lotería sirve, en el de la política no nos servirá con la salud o el trabajo, de hecho, aquí es donde reside la dificultad del momento político que se está dibujando. Esto no será fácil. Todo el mundo ha puesto las cartas sobre la mesa y dudo que nos podamos confiar  al espíritu navideño …

Hoy también “compito” yo contra el tiempo informativo de la lotería, en sentido figurado, claro. En este link puedes leer y ver la entrevista que me hicieron en La Vanguardia sobre el efecto Obama.