Los spots electorales de las elecciones catalanas de 2006

Hace cuatro años, Catalunya votaba en las primeras elecciones tras la aprobación del Estatut. El primer gobierno tripartito había terminado con la expulsión de Esquerra del ejecutivo por su voto negativo al texto estatutario llevado a referéndum. La culminación de una serie de tensiones internas.

CiU empezó esa campaña atípica –cayó en un miércoles festivo, que removió en cierto modo la liturgia de campaña- con un sorprendente dvd: Confidencial.cat. El PSC no presentó al presidente en el cargo a la reelección y optó por el ministro José Montilla. Esquerra repitió candidato, Carod-Rovira, al igual que ICV, Joan Saura y el PPC, Josep Piqué. La sorpresa de esos comicios fue Ciutadans, que consiguió entrar en el Parlament con tres escaños.

Con cuatro años a nuestras espaldas y a las puertas de una nueva cita electoral, ¿os apetece recordar los spots electorales de esa campaña?

CiU

PSC

Esquerra

PPC

No disponibles

ICV

Ciutadans-Ciudadanos

El copy paste en marketing político

El Macba, el museo de arte contemporáneo de Barcelona, alberga estos días una interesante exposición con algunas de las obras más significativas del artista canadiense Rodney Graham. Una exposición interesantísima que se disfruta aún más con una visita guiada personal. Tras pasar unas horas contemplando su obra, su capacidad para apropiarse de las obras de otros artistas y hacerlas suyas, pensé en todos los que intentan ser los Graham del mundo de la comunicación y marketing político.

El canadiense es un artista que no se cierra a ningún campo: vídeo, fotografía, diseño, literatura… todo se conjuga en su universo. Simplemente, busca los huecos de las obras de otros para desarrollar las suyas. Ya sea con Freud o con Carroll. Busca esos espacios para crear y dar forma a su particular visión del arte. Todo en él tiene relación y juega con la metáfora del bosque, de la naturaleza y su cambio por la mano del hombre. Sin olvidar una búsqueda continua de significado en todo.

Me fascinó sobremanera su forma de crear. A través de lo que otros habían hecho. Pero no una mera copia, sino la apropiación para darle otro significado. Mientras observaba una de sus obras, una película en la que aparece tirando patatas a un gong, emulando a una anécdota similar del batería de Pink Floyd, pensé en la denostada práctica en el mundo de la comunicación y el marketing político de copiar, sin adaptar. De copiar, sin rehacer. Copiar sin dar un nuevo significado.

Algunos tubérculos daban en el instrumento y su sonido envolvía la sala. Otros no lo hacían. Y en medio de ese espectáculo sorprendente, pensé en la niña de Rajoy y algunas de las piezas comunicativas que el asesor del PP se trajo de su paso por América Latina en las pasadas elecciones. O de las numerosas charlas con asesores de Obama que en los últimos 14 meses han explicado mil y una veces las claves de su éxito para conseguir nuevos clientes… copiando lo realizado en aquella campaña.

Los riesgos del copia y pega son evidentes. No todos los electorados se comportan de la misa forma. No todos los países (incluso comunidades o regiones dentro de un mismo país) tienen el mismo modo de ver las cosas. No todos los mensajes llegan del mismo modo. Ni todos los candidatos son iguales.

El director de campaña no lo tiene fácil. En cierto modo, es un artista multidisciplinar como Graham. Debe usar todos los recursos (la estrategia, el mensaje, la escenografía, la imagen, el vídeo, el diseño, la Red…) que tiene a su alcance, combinarlos del mejor modo y, lo más importante, hacerlos suyos. Darle sentido. Como Graham con sus obras.¿Cómo reinterpretar lo que se ha hecho tantas y tantas veces? ¿Cómo sorprender al electorado sin perder la compostura? Quizás la clave está en entender a artistas como Graham y observar ese cuidado por hacer de todo algo único, que perdura y que cobra sentido cada vez que alguien lo observa y a su vez le otorga un sentido.

Imágenes por el cambio

Si hacemos caso a las encuestas, estamos en las puertas de un escenario de cambio, aunque las elecciones generales se vislumbren a dos años vista. Pese a ello, la oposición ya se friega las manos con una victoria que está a tocar. En Barcelona, una alternativa real –por primera vez en 30 años de democracia- al PSC genera el mismo ímpetu en las filas de CiU. Partido que, a su vez, encara 2010 como el año que puede llevarle de nuevo al Palau de la Generalitat.

Sin embargo, aunque se pueda percibir ese contexto, el modo de configurar la estrategia de comunicación es la clave para alimentar esas ansias de cambio o matarlas de golpe. Y una de esas decisiones, tras adoptar el mensaje y la propia estrategia, nos lleva de forma inexorable a pensar en cómo deben ser los spots electorales.

La decisión no es baladí. La nueva fórmula de spots electorales adoptada tras las generales de 2008, con un formato más publicitario, y el uso cada vez más extendido de la Red, harán de estos vídeos caballos de batalla en los que apostar.

La historia electoral nos ha dejado varios ejemplos que muestran estas maneras distintas de encarnar esa idea de cambio. Eso sí, todos con elementos comunes:

  • Uso de música alegre y optimista
  • Colores cálidos
  • Mensajes positivos
  • Imágenes como metáforas de cambio

El poder de la imagen

El PSOE presentó en 1982 un spot electoral en que una serie de ventanas de varios lugares de España se abrían al cambio. Una metáfora visual acompañada del himno del partido. Sin palabras, el propio spot encarnaba la idea de abrir la ventana para dejar entrar aire fresco que limpiara el cargado ambiente de la España posterior al franquismo y al 23-F.

En la misma línea de usar imágenes como mensajes, el PP presentó un anuncio en 1996 plagado de referencias al empleo y a un país que funciona, justo la antítesis política real del momento. El anuncio, con una narración que lo acompaña y con alocución del candidato Aznar, no apunta a la esperanza sino que reclama un país que funcione.

El medio es el mensaje

Aunque no lo diseñara el equipo de Obama, cuando se puso música al famoso discurso de la primaria de New Hampshire, el éxito fue rotundo. Música pegadiza, el apoyo de artistas y famosos… una contemporánea forma de mostrar que el cambio empieza en el propio anuncio, pero sobretodo en el modo de predicarlo a todos, incluidos los jóvenes: a través de la música.

La figura del líder

El anuncio de los laboristas para las elecciones del cambio de 1997 buscaba, sobretodo, centrar la atención en los atributos positivos del líder. Más joven, jovial y próximo que John Mayor, Blair simbolizaba la aspiración de su nuevo laborismo y la Tercera Vía. Es una opción cuando el líder es alguien fuerte, el propio activo del partido.

Apuntar a las contradicciones

El cambio debe hacerse de dos formas: generando elementos positivos hacia nuestra candidatura, pero alimentando los negativos hacia la otra. Este es un ejemplo claro de la campaña de Clinton en 1992: apuntar a las contradicciones del presidente Bush.

La política influencia el marketing

Mañana es 4 de julio, día de la independencia de los Estados Unidos. Por todo el país se celebra tal efeméride con fiestas y fuegos artificiales, en este festivo federal que tantas veces se ha evocado en el mundo del cine y la televisión.

Mañana es 4 de julio y ha aparecido este vídeo:

Si cambiamos el logo de la conocida marca de tejanos por un eslogan político, no podríamos discutir que en el fondo, en la forma y en el mensaje estaríamos ante un spot político. ¿El marketing político está influenciando al marketing convencional?

La publicidad convencional precedió a la política, al menos, en el uso del spot. Durante muchos años en Estados Unidos, la meca del anuncio político televisado, la dialéctica entre las piezas influenciadas por el marketing de producto y los típicos anuncios negativos políticos dio lugar a un cierto desencanto sobre este soporte. Llegó internet y le dio otra vuelta de tuerca, con spots más vivos, más agresivos.

Y durante todo el periodo, los más listos se atrevieron a utilizar las emociones para convencer. Las emociones como el miedo como ariete de la necesidad de sumar más voluntades a nuestro bando. Johnson usó a la niña que deshojaba la margarita, Daisy. Bush, la historia del criminal afroamericano Willie Horton.

Llegó el “Yes, we can!” y cambió para siempre el uso de la música, el ritmo, la imagen y el lenguaje. Tanto, que influenció a la publicidad convencional. Movistar realiza su campaña de verano bajo el paraguas de la marca Obama, adaptando el famoso vídeo del presidente americano.

Pero la política no se quedó ahí. El nuevo anuncio de Levi’s que hemos podido ver, hace de su marca un auténtico mensaje político de lo americano, nacido en la diversidad y en la grandeza de un país enorme.

Increíble pero cierto: lo político vende.