Cosas a tener en cuenta cuando se copia a Obama

Años y años de publicidad nos han dejado con grandes eslóganes en nuestra memoria. Aunque en este post me quiero quedar especialmente con uno muy propio de nuestra cultura publicitaria: busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo. Me quedo con este porque parece que ha sido lo que ha imperado en la decisión de la consejería de educación del gobierno de Esperanza Aguirre al lanzar su nueva campaña de matriculación en los colegios bilingües.

Así, ni cortos ni perezosos, en la Comunidad de Madrid han apostado por buscar, comparar y comprar aquellos buenos ejemplos de marketing en el sector público. Y en ello, el referente es Obama. El presidente norteamericano hizo de su “Yes we can” su grito de guerra. Su eslogan memorable. Resumió en tres palabras el espíritu de su campaña y consiguió con él movilizar a su electorado.

Quizás esa sea la lectura de la consejería: promover las escuelas bilingües a través del espíritu Obama. Pero han olvidado algo esencial. El copy-paste no funciona siempre en política. Laporta ya lo ha intentado presentando una web que se inspira de forma notable en la del presidente, pero que, como la campaña de la Comunidad, no llegan a la altura de la original.

Pero, ¿qué lecciones podemos establecer de la copia a Obama?

  1. Ser coherente. La campaña no es coherente, especialmente por las críticas que han aparecido por el mal uso del inglés. Pero también por la constatación que recurre a la identificación con un líder que no cae especialmente bien a la derecha madrileña. O con el que poco comparte el PP madrileño y la administración que gobierna.
  2. Ser original. Las copias no gustan, y menos si no están bien hechas. Apuntar a los niños al colegio a ritmo de Obama no parece ser la mejor manera de convencer a los madrileños de las virtudes de la educación bilingüe.
  3. Vigilar el gasto. Gastarse 1,8 millones en una campaña que casi copia el eslogan –cambiar el can por el want-, con errores gramaticales, editar un vídeo que recuerda demasiado al de los artistas que apoyaron… es un exceso.
  4. Dejar de lado la frivolidad. En el fondo, desempolvar a Obama para promocionar las matriculaciones no deja de ser una gran frivolidad. Lo próximo podría ser fijarse en la campaña de los laboristas en Reino Unido…
  5. Perder credibilidad por la anécdota. La educación bilingüe, en pleno siglo XXI, es una apuesta por el aprendizaje en una lengua tan básica como el inglés. Es, seguramente, una de las grandes apuestas del gobierno de Aguirre. Dejar que los elementos positivos de ello se los lleve una campaña mal ejecutada, no parece la mejor relación coste-beneficio.

La respuesta a todo ello nos viene de otro gran eslogan de la publicidad: rechace imitaciones.

Nombre propio #9: Esperanza Aguirre

Esperanza_AguirreLa presidenta de la Comunidad de Madrid, o Lideresa como se la suele llamar, repite en esta clasificación. Sigue demostrando que es una de las pocas personas en España que tiene la capacidad de ejercer un fuerte liderazgo y que domina como nadie sus dotes de comunicación. No gustan a todos, pero a quiénes gusta, encandila.

Aguirre ha demostrado ser una superviviente nata. No sólo por su episodio en Bombay que reseñábamos el año pasado en este espacio, sino porque este año ha tenido que hacer frente a lo indecible y ella sigue allí, con sus apoyos casi intactos. Ni la trama Gürtel, ni la crisis o el espionaje en la Comunidad de Madrid la han achantado. Y eso, en política, vale su peso en oro.

Aguirre es sin duda uno de los personajes del año. Y seguramente lo será del siguiente. Es la apuesta más solvente de la oposición popular, la única que realmente puede plantar cara al presidente Zapatero. Eso lo sabe Rajoy y lo sabe el propio presidente. Quizás por ello, no le dejan volar. O quizás por ello, no se atreve a dar aún el salto. Aunque está preparada. Con o sin zapatos planos.

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El PSOE del puño en alto

Rodiezmo siempre nos deja alguna imagen que comentar. Si el año pasado fue la excesiva gesticulación de Zapatero, que mostraba su enfado y su hastío, como si la situación le sobrepasara, este año ha sido la foto del puño en alto.

No por méritos propios de la plana mayor de los socialistas, sino por el uso del photoshop de El Mundo. Como suele decir Toni Aira, con una portada se puede hacer mucha política y sólo hay que ver la intención del rotativo con esta foto en portada: el PSOE sube los impuestos y se aferra a sus símbolos.

Dejo para otro día el análisis de la subida de impuestos y las mentiras de Zapatero (tanto el misterio de los clicks de la web del PP como las contradicciones del Gobierno), pero no puedo dejar de colgar esta foto. Si la estrategia socialista pasa por seducir a la izquierda, han encontrado en Pedro J. a un aliado. Aunque me pregunto si es lícito manipular una foto para conseguir tal efecto. Aunque claro, también manipulan con el photoshop las portadas de Men’s Health o Interviú, ¿no?

En todo caso, la foto entra en el debate político. Rajoy se ha expresado en estos términos en el encuentro con los lectores del diario que publicó la foto:

“Me parece antiguo y me parece triste que personas que apenas superan los 30 años estén con el puño en alto. ¿Qué pasaría si apareciese alguno con la mano extendida? Le diré que jamás he tenido un pariente franquista, aunque si lo hubiera tenido lo hubiera querido igual. Hay que mirar al futuro y dejarse de levantar el puño”.

Para Aguirre, el saludo de ideologías totalitarias.

¿Qué oponaís? ¿Tienen razón Aguirre y Rajoy? ¿Debería abandonar el PSOE el puño en alto? ¿Por qué los presidentes socialistas ya no lo levantan?

Sabíamos que la comunicación no verbal era importante, pero no imaginábamos que el curso político lo movería un sólo gesto…

Fijar el mensaje

A río Revuelto, ganancia de pescadores. O lo que es mismo como conseguir desviar la atención de la opinión pública sobre los temas que debilitan a tu adversario protagonizando absurdas polémicas. Así se podría definir la última semana del PP si atendemos a los dos hitos comunicativas que han protagonizado en sólo 7 días: la fotografía y entrevista de la portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría en El Mundo  y el escándalo de la red de espionaje ilegal que, presuntamente, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha.

El gobierno está contra las cuerdas (o poco le queda para resistir con el chaparrón que cae): cada día aparecen nuevos datos que señalan lo que todos sabemos respecto a la delicada -por usar un lenguaje soft- situación de la economía. Es una lluvia constante de malas noticias, con previsiones de crecimiento contestadas por la propia Comisión Europea, con una amenaza de sanción a España por su endeudamiento excesivo y con la intención de S & P de rebajar la valoración del país en su escala. Los inputs negativos al debate son de suficiente entidad como para entender que, por sí sola, la crisis podría hacer caer el gobierno.

Esta premisa aún toma más fuerza si atendemos al mal funcionamiento de la comunicación del gobierno: cada portavoz dice una cosa diferente. El optimismo del presidente Zapatero choca con Solbes, que afirma no tener más instrumentos para acabar con la crisis. Mientras, Leire Pajín le da otro ángulo al asunto, Miguel Sebastián se atreve a parafrasear a Kennedy y pedir a los españoles consumir productos del país. Rocambolesco todo ello: cuando más unión necesita en el mensaje, más se disgrega.

Pero no. El gobierno no cae ni siente, de momento, el aliento del segundo clasificado en su nuca más allá de las periódicas encuestas que anuncian una posible victoria del PP pero que también señalan la debilidad de la ex vicepresidente de Aznar. Para evitar que el aliento les ponga nerviosos, el propio PP sabe jugar sus cartas … erróneamente.

Empezamos con la famosa foto de Soraya Sáenz de Santamaría (SSS). Algunos afirman que es el retorno de SSS a la primera línea de la política, tras ver como no podía hacerse un hueco informativo. Pero esta premisa se olvida de un aspecto: aunque la resurrección en política es una máxima, no se puede hacer de cualquier manera. Sobre todo si esta acción se interpreta como desesperada e inadecuada. Desesperada porque manifiesta muy poco análisis del contexto y de las consecuencias e inadecuada porque atenta de lleno contra el mensaje del PP. Para entendernos, la foto hace el mismo favor a la estrategia y al mensaje de los populares que si apareciera el tendero de confianza de Rajoy manifestando que cada día de la semana el cabeza de cartel popular se come dos latas de caviar iraní para cenar. Qué contradicción se generaría con el mensaje de austeridad, ¿no creen?

¿Por qué la foto de SSS es una contradicción? Porque la imagen sofisticada y pseudo erótica que transmite se aleja de la que ella misma ha querido generar siempre: la de la mujer JASP (Joven, aunque sobradamente preparada) que trabaja sin descanso por los españoles. ¿Significa que ya no lo es? No, pero resulta frívola. Más cuando desde las bancadas populares se hace todo lo posible para afirmar que se trabaja sin descanso mientras el gobierno no lo hace. ¿Significa que SSS no tiene un lado erótico, que no tiene intimidad para hacerse fotos así? En absoluto, puede hacer y posar cuando quiera. Pero debe entender que cuando aparecen en la portada del segundo diario más leído de España, tienen un efecto directo en muchos ciudadanos que se preguntan muchas cosas.

Hay, también, una cuestión de discriminación de género en todo este asunto y que sólo el tiempo sabrá valorar. Por una mujer política se espera, tradicionalmente, que responda a un patrón masculino de autoridad. Antoni Gutiérrez-Rubí nos mostraba en “Políticas” que no ha sido así en muchas de ellas, líderes que han sabido imprimir su propia estela de liderazgo. Quizás SSS cree que esta es la vía, pero sin duda no tiene nada que ver con otras mujeres que han sido el centro de la crítica de los sectores más conservadores como Carme Chacón.

En definitiva, estas interferencias en el mensaje se pueden ahorrar. Sobre todo si se ponen en el mismo campo que tanto criticó el PP en pleno. ¿Recuerdan unas fotos de las ministras socialistas del primer gobierno de Zapatero para la revista Vogue?

El espionaje en la Comunidad de Madrid es otro tema. Nos muestra como una filtración sobre un tema tan delicado como éste se pone en primera página sí o sí. Es un caso de corrupción política grave y aunque el liderazgo de Aguirre no está en peligro, supondrá algún que otro problema a la Presidenta. Más que nada porque las personas que han sido objeto de las investigaciones de ex-policías y ex-guardias civiles son cargos de otras facciones populares contrarias a la de Esperanza Aguirre.

Este issue tendrá dos efectos: uno interno, en las relaciones de poder entre las facciones y otro externo, cuando se depuren responsabilidades a medida que las investigaciones vayan adelante. Siempre y cuando los jueces y las huelgas lo permitan.

En todo caso SSS y la red de espionaje de Esperanza hacen un favor de los grandes al gobierno de Zapatero. Las maniobras de distracción las lleva el PP de casa, como si invitas a alguien a cenar y no sólo trae el vino, sino toda la comida. Si el gobierno usara esta ventaja competitiva ya sería de escándalo, pero son conscientes de que para enriquecer el debate hay que poner una nota disonante de vez en cuando.

Quizás la marca Loctite debería pensar en una nueva campaña de marketing para este 2009. Loctite: lo fijamos todo. Incluso el mensaje del gobierno. Y el mensaje del PP.