Los derechos del mayor discurso sobre derechos

Es curioso: el discurso que puso más presión sobre Kennedy para que terminara con la discriminación en Estados Unidos, el discurso que es un auténtico canto a la libertad, el símbolo más claro de lo que es la lucha por la igualdad; no se puede compartir libremente. Martin Luther King tuvo un sueño el 28 de agosto de 1963. Y hoy miles de personas tienen otro: que ese discurso pertenezca al dominio público.

Uno de los discursos más famosos de la retórica norteamericana y uno de los iconos más claros en la lucha por el fin de las desigualdades tiene copyright. Así lo muestra Juanlu Sánchez en un excelente post sobre el tema: Sony y EMI tienen los derechos y cobra cada vez que alguien quiere reproducir este símbolo.

Ante ello, Yasmin Gabriel, una activista afroamericana por los derechos civiles ha iniciado una campaña -y miles de personas ya la han apoyado- en Actuable y en Change.org para pedir a estas dos discográficas que liberen los derechos del “I have a dream” y pase al dominio público de forma inmediata, sin tener que esperar al año 2038. De ese modo, se podrá escuchar sin barreras uno de los discursos más importantes en defensa de la igualdad y la difusión de unas palabras que tuvieron, tienen y tendrán tanto sentido no serán cortadas de este modo:

Si quieres mi voto, enseña los gráficos

Volveremos a ver momentos como este en el debate de esta noche. Volverán los datos, los recortes de periódico y los gráficos volverán a ser los floretes en este particular duelo. Los gráficos en un debate son de un gran valor: los datos, las ideas y las abstracciones, de golpe, se pueden tocar. Pero… ¿de dónde vienen esos datos?

El uso de gráficos en un debate tiene un porqué. También lo tiene el modo de presentarlos. Es fácil que un debate como el que viviremos esta noche se pierda en la inmensidad de cifras que no alcanzamos a comprender o imaginar. Por ello, la necesidad de representarlas y tocarlas exige su uso. Pero no solo eso: su uso debe ser compatible con la velocidad de la televisión y con los planos de televisión. Alguien desde casa debe identificar de un vistazo que lo que el candidato defiende, se comprueba en los gráficos.

Las opciones de fraude o de no representar fielmente la realidad están al alcance de los equipos de campaña. Un gráfico extremadamente generoso en la escala, la generalización de los datos o el amparo del poco tiempo en que un documento está en pantalla puede inducirnos a creer a pies juntillas lo que un candidato muestra. Especialmente porque creemos que esos gráficos son una prueba veraz. Pero… ¿y si no lo es? Por ello, el reto que creó Jesús Encinar en Actuable cobra una importancia especial.

Encinar pidió a los candidatos que se comprometieran a publicar en internet los gráficos que usaran en el debate. Puedes leer más sobre ello en este post de Actuable. Y ambos candidatos respondieron afirmativamente -y con mucha rapidez- a la propuesta del fundador de idealista.com. En sus canales de Twitter afirmaron que publicarían los gráficos que hoy usarán en el debate (Rajoy y Rubalcaba).

Es algo necesario. Sano. Vital. Los ciudadanos y ciudadanas debemos poder comprobar los datos. Conocer la fuente. Buscar los datos originales. Comparar. Nuestra democracia, que no está en sus mejores momentos, precisa de acciones como esta. Y ahí, el poder de la red es clave. Nos permite llegar a más información y contrastar -por mucho que algunos políticos sigan pensando que eso no pasa- y nos permite hacer llegar nuestras inquietudes a nuestros representantes. El caso de este victorioso reto, es una prueba.

Cambiando el mundo con Change.org

No es solo una crisis económica. Estamos viviendo una crisis mucho más profunda. Lo demuestra el hecho de que la confianza en las instituciones políticas, los medios de comunicación o el sistema financiero, cotice a la baja. Es una crisis muy profunda. Buscamos una salida. Especialmente con lo nuevo.

Los valientes, emprenden. Algunos alcanzan el éxito pese a la maldita crisis. Y no hablo solo de negocios. Hablo de aquellos que no se quedan de brazos cruzados y buscan una vía alternativa para solucionar aquello que les rodea y que no les gusta. Hablo de las personas –muchas- que quieren cambiar el mundo. Hablo de Actuable, de Change.org. Hablo de la gente que no se queda quieta y que pide cambio.

Actuable tiene historias en su haber de cambios conseguidos por la unión de miles de personas. No sé si el lazo será débil o fuerte, por citar a Gladwell, pero la realidad es que cuando miles de personas se unen para defender una causa justa, el cambio llega a barrios, ciudades y países. Que se lo digan a Antonio. Que se lo digan a Alicia.

Hace pocas semanas, durante el primer aniversario de Actuable, Francisco Polo anunció la unión con Change.org. La suma de dos plataformas de activismo online punteras para crear la mayor plataforma del mundo. Change.org tendrá un papel fundamental en España para conseguir cambios y luchar contra las injusticias.

Tengo el honor de ser el director de comunicación para España de Change.org. Trabajar para hacer de la comunicación una palanca para el cambio social. Me entusiasma poder unir mis dos grandes pasiones, la política y la comunicación, en esta nueva etapa profesional. Trabajar para provocar cambios en cualquier lugar, en cualquier momento.

Lo llaman política 2.0 y no lo es

¿De dónde salieron? Las miles de personas que llenaron las plazas, ¿quiénes son? ¿Por qué están y estaban ahí? ¿En qué momento decidieron salir a la calle y consiguieron captar toda la atención? Los partidos y los líderes políticos buscan respuestas y no logran encontrarlas. O quizás no quieran hacerlo. Pero en realidad, las tienen delante de sus narices.

A medida que el movimiento 15M avanza, podemos tomar distancia para destilar el fondo y la forma. Los objetivos, los éxitos y los fracasos. En ello, la respuesta del origen es casi tan importante como lo que pueda conseguir. Y el origen no está solo en una situación concreta, llamémosle crisis, ley electoral o el sistema financiero. El origen quizás debamos buscarlo en la relación de los ciudadanos con sus representantes, siempre en tensión. Y en la aparición de un medio de comunicación que ha cambiado ya demasiadas cosas. Y no va a dejar de hacerlo.

Las listas cerradas y bloqueadas, el papel de los partidos políticos y las barreras de entrada al espacio político, la imposibilidad durante años de contactar con los representados, la personalización de la política… son elementos importantes para entender como la llegada de un medio de comunicación como internet, puede tener efectos de calado en una relación que había caído en la rutina.

Reconozcámoslo: la política no gusta. Se puede entender su valor, pero no es algo que guste o despierte pasiones. Para la mayoría de la población, la participación cada cuatro años es más que suficiente y tampoco tienen pasión por introducir cambios. Pero el entorno de aquellos ciudadanos que sienten la política, la viven y, lo más importante, ven en ella la vía para cambiar las cosas; tienen en la red un aliado.

Organizaciones, asociaciones, grupos de interés y ciudadanos de a pie han entendido mejor que los políticos lo que se puede conseguir con internet. Son conscientes de la capacidad de propagación y organización. De cómo una buena idea, puede sumar seguidores. Conscientes de la posibilidad de terminar con las rémoras más pesadas de organizaciones y rutinas.

Acciones como estas desconciertan al poder tradicional. Actores más pequeños, más volátiles y menos reconocibles tienen capacidad para modificar la agenda.

Mientras muchos políticos se quedaron en la dimensión más básica de la política 2.0 –abrir un Twitter o un Facebook, participar lo justo o dejarlo en manos del becario-, muchos ciudadanos han entendido que se puede hacer política. Y vaya si lo han hecho.

La sorpresa llega a los centros de poder. Más cuando consiguen algo tan notorio como conseguir llenar las plazas de varias ciudades españolas antes de las elecciones. Acciones como estas desconciertan al poder tradicional. Actores más pequeños, más volátiles y menos reconocibles tienen capacidad para modificar la agenda.

Ahí viene el reto de los políticos y la política. ¿Cómo hacer frente a ello? Escuchar debe ser el primer paso. Escuchar las demandas y observar tanto el fondo como la forma. Escuchar para conocer si, aunque no se venga de la forma tradicional de participar en política, la política puede dar respuestas a tantas preguntas.

El movimiento 15M debió atragantar el desayuno de más de un líder político. ¿De dónde vienen? ¿Por qué protestan? ¿Qué quieren? Seguramente, se sintieron como cuando el profesor pone en un examen el tema que no te preparaste. No les falta razón cuando hablan de las formas tradicionales de hacer política y citan las reglas del juego existentes. Pero se quedan en la superficie.

La política 2.0 no puede quedarse en la mera apertura de canales. ¿De qué sirve que Mariano Rajoy tenga una página en Facebook si no escucha lo que proponen los ciudadanos?

Quizás esa superficie sea la que evita que las cosas cambien. La que hace que nuestros políticos ni escuchen ni vean los movimientos que nacen de la red como algo relevante. Sin ir más lejos, a las puertas de las elecciones municipales y autonómicas, Actuable y Avaaz recogieron más de 100.000 firmas para exigir a los partidos listas limpias de imputados por corrupción. Ningún dirigente de PP o PSOE se dignó a recogerlas y escuchar los motivos de los promotores.

No todos son así. En el Reino Unido, el viceprimer ministro Nick Clegg recibió y escuchó los argumentos de la gente que había apoyado la petición de 38 Degrees en defensa de la sanidad pública. Y se llevó, con sus propias manos, las cajas con las peticiones firmadas. Maneras distintas de entender que las cosas están cambiando.

Las cosas están cambiando. La política 2.0 no puede quedarse en la mera apertura de canales. ¿De qué sirve que Mariano Rajoy tenga una página en Facebook si no escucha lo que proponen los ciudadanos? La ciudadanía ha entendido el valor de las herramientas. Ha movilizado a miles de personas. Quizás de forma anárquica. Quizás con números pequeños.

Algunos políticos siguen diciendo que lo ocurrido con el 15M debe interpretarse. Debe estudiarse. En futuro. Sin ganas de atajarlo. Como si fueran animalitos que emiten sonidos extraños. Pero el tiempo apremia y no pueden demorarse más. Cuando las plazas se llenan, cuando más de 200.000 personas se unen en la red con una de las mayores peticiones online de la historia española; es que algo está cambiando.

Mientras los ciudadanos se movilizan, muchos políticos se escandalizan. La oportunidad de mejorar nuestra democracia está sobre el tapete. Está en la agenda de la calle. Tienen un Twitter, un Facebook y un blog. Hablan de ellos. Solo de ellos. Lo llaman política 2.0 y no lo es.

 

Entrada relacionada: “Manifiesto: Los límites del 2.0 en los procesos políticos”

 

Fotografía de Olmovich en Flickr.

Un mundo con muchos Francisco Polo

Permitidme que hoy adopte un tema y un tono más personal. Pero la ocasión lo merece. Mi amigo Francisco Polo, uno de esos pocos amigos que se cuentan con los dedos de una mano, pasa de década. Se planta en los treinta. No ha parado quieto en todo este tiempo y le queda tanta cuerda, que no puedo alcanzar a imaginar lo que puede conseguir.

Dicen que Internet es algo frío y virtual. Una realidad paralela que apenas cambia las cosas. Gracias a su blog y a las ganas que tenía de conocer a los blogueros a los que leía, le propuse a Paco que debíamos tomarnos una cerveza. Llevaba apenas unas semanas en Madrid y poco podía imaginar que tras dos cañas, Paco se convertiría en un amigo de los que cuentan.

Como suele pasar cuando le conoces, te abruma su capacidad por hacer cosas. Todas las cosas que ha hecho y las que hará. Cuando le vas conociendo más, descubres que no puede dejar de cuestionarse todo y hacer lo posible por mejorar. Este tipo de personas son un tesoro para nuestra sociedad.

Estoy convencido que las cosas irían mucho mejor en este planeta si hubiera muchos Francisco Polo. De hecho, los hay. Jóvenes –porque los treinta son los nuevos veinte- emprendedores que no se quedan quietos. Jóvenes que lo intentan y lo consiguen. Necesitamos muchos Francisco Polo. Que deciden ir a la luna, no porque sea fácil, sino porque es difícil.

Paco, por muchos más. Y por muchos cambios más.

Francisco Camps y la esquizofrenia popular

Creo que el marketing y la comunicación política tienen límites. Deben tenerlos. Si no, los profesionales de la comunicación corremos el riesgo de ser cómplices del engaño y la burla a la sociedad. El acto de firma del manifiesto del PP para comprometerse a una gestión austera, reformista y limpia de prácticas corruptas, es eso. Más si quien lo forma es un candidato y presidente de una comunidad autónoma imputado por un delito continuado de cohecho.

La coherencia es la base, no ya de la comunicación política, sino de una carrera política. Un líder debe ser siempre coherente. Ayer Camps no lo fue. Firmó un manifiesto en el que se comprometió a ser transparente. ¿Es transparente un presidente con continuadas ausencias en las sesiones de control en las Corts Valencianes, con un control y censura férreos de la televisión pública Canal 9 y líder que se niega sistemáticamente a responder las preguntas de los periodistas?

Camps se comprometió con un nuevo marco que permita los enjuiciamientos rápidos. Pese a ello, no duda en usar las triquiñuelas legales de sus abogados o beneficiarse de un juez amigo que demoró su proceso.

El president de la Generalitat Valenciana y el resto de líderes autonómicos del PP se comprometieron a luchar contra todas estas prácticas corruptas. Pese a ello, se negaron a recoger las 75.000 firmas de Avaaz y Actuable que pedían que las listas electorales de todos los partidos políticos estuvieran libres de políticos corruptos e imputados por casos de corrupción. El president Camps se comprometió a algo que no ha hecho: renunciar a su candidatura.

Pese a ello, los juegos de comunicación y de estrategia apuntalan una práctica dañina para nuestra sociedad. Líderes como el que tiene todos los números de ser el próximo timonel de España, Mariano Rajoy, o la que puede ser presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, no han escatimado palabras sobre la “dignidad” de Francisco Camps. El mismo que firma lo que debería condenarle al ostracismo político. Sufren una auténtica esquizofrenia popular.

Votos que absuelven

Pese a ello, Francisco Camps ganará las elecciones del próximo 22 de mayo si atendemos a las encuestas. Algunas apuntan que podría llegar a los 60 diputados, pasando de los 54 actuales -4 por encima de la mayoría absoluta-. De esta manera, Camps obtendría casi una mayoría cualificada. ¿Absuelven los votos la imputación de cohecho por haber recibido trajes por valor de 14.000 euros de la trama de corrupción Gürtel?

En el plano legal, es evidente que no. Pero en el plano político, Camps no está sintiendo la presión ni la indignación ciudadana que debería notarse en las calles. Algunos dirán que “solo” son 14.000 euros. Cuando un político acepta regalos así de una trama que, además, regaló coches deportivos a familiares de destacados líderes populares, relojes de lujo, etc. es para ponerse a temblar. Parece que los ciudadanos de la Comunitat Valenciana, en su derecho democrático, no opinan lo mismo.

Muchos preferirían que Camps no fuera el candidato, pero lo votarán igual. Como comentábamos en julio de 2009, si eres partidario de Camps (o del PP) tu cerebro te ordenará que le votes. Per llogar-hi cadires.Y la foto, pornográfica.

Listas limpias de corruptos

“Esquilo y sus contemporáneos griegos creían que los dioses envidiaban el éxito de los hombres y enviaban una maldición en forma de hibris contra una persona en el punto álgido de su poder; una pérdida de la razón que al final causaría su caída. Hoy en día, no damos tanto crédito a los dioses. Preferimos llamarlo autodestrucción.”
Nixon-Frost

La corrupción política es intolerable. No hay medias tintas. No tiene colores. Da igual de dónde venga: es dañina para nuestra sociedad. Es tan intolerable como los intentos de esconderla. No se puede ser permisivo con los que se extralimitan en el ejercicio de la representación de todos. Tampoco con los que intentan, a través de la comunicación, evitar que los culpables sean responsables de sus hechos.

La hemeroteca es rica para estas cosas: repleta de casos, declaraciones y cierres en falso de casos de corrupción. Miles de frases y declaraciones de aquellos políticos que cubren a sus compañeros. La España socialista de los 90 dio ejemplos muy claros de esa impunidad. Como la trama Gürtel, que pone de manifiesto obscenidades que a muchos nos cuesta comprender. Camps, sin ir más lejos, ese “hombre honrado” que negó haber recibido unos trajes de miles de euros gratis, para luego aceptarlo y ahora estar imputado.

Yo no quiero esperar a la autodestrucción a la que se refiere Reston, el personaje de la obra de teatro de Peter Frost. Me gustaría ver como los partidos expulsan a esos políticos corruptos de sus listas. Me gustaría ver como ningún profesional de la comunicación se presta a encubrirlos. Por ello, he apoyado esta petición de Actuable.

Lo consiguieron en Brasil. Con un 25% de los parlamentarios investigados por corrupción, la masiva campaña online dio resultados. Se aprobó una ley que prohibía que los políticos condenados pudieran participar en las elecciones. Sin los más de 2.000.000 de firmas y las 500.000 acciones online, un Congreso con políticos corruptos en sus escaños no lo hubiese aprobado. Ficha Limpia, la mayor revolución política online del país, lo consiguió gracias a Avaaz.

Ahora, Actuable ha convencido a Avaaz de que le apoye en esta acuciante necesidad de la vida política española: limpiar las listas electorales. La fiesta de la democracia no puede verse mancillada por aquellos que se lucran con ella. Ya sea con trajes, coches de lujo, relojes o bolsas de basura llenos de billetes. Por ello, la petición exige a los partidos que los expulsen de esas listas y las mantengan limpias. Listas libres de corruptos. Libres de la hibris de los dioses. Y yo la apoyo.

Los 100.000 de Actuable

Todos tenemos nuestros momentos de crisis de fe en este medio. ¿Internet sirve para algo? O sea, ¿realmente creemos que con la Red podemos cambiar el mundo? La verdad, cada vez que un cargo político olvida su participación tras unas elecciones o se sirve de titulares grandilocuentes para vender su modernidad, lo dudo. Pero cuando aparecen propuestas como las de Actuable, me reafirmo en la necesidad de la Red para cambiar las cosas.

Por ello, el hecho que Actuable haya alcanzado hace unos días los 100.000 usuarios es un motivo de alegría. Un estímulo para muchos. Más cuando en estos pocos meses de vida, las peticiones y retos que los usuarios han puesto en marcha en Actuable han dado frutos. Como los padres de parejas del mismo sexo que han visto desbloqueada la adopción de sus hijos, las respuestas de cargos políticos como Ana Botella, que se han visto obligadas a decir algo ante la presión de la ciudadanía. Pienso en la gran cantidad de personas que se han movilizado por causas importantes.

La cifra impresiona. Más en un país en el que tener voluntad por participar en los temas que nos afectan parece pasado de moda. La cifra impresiona, pero más saber que hay personas dispuestas a aportar lo que puedan por cambiar situaciones que nos rodean y que no debemos aceptar.

Enhorabuena a todo el equipo de Actuable. A Paco, Álvaro, Fernando y Manuel. Por algo vuestro proyecto ha ganado el premio Jóvenes Emprendedores Sociales 2010. A por los 200.000.

Agua para todos, ¿votos para todos?

El agua en la política española es como el Guadiana: aparece y desaparece. Podríamos tomar esta afirmación como cierta, si no fuera porque incurro en dos errores de bulto. Ni el Guadiana aparece y desaparece –según algunos expertos la parte en que se producen las filtraciones aún no es el Guadiana propiamente dicho-, ni el agua deja de ser un tema con una fuerte implicación política.

Eso es así porque una de los principales cometidos de la política es gestionar los recursos de un territorio. ¿Qué recurso puede haber más importante que el agua? Si en puntos calientes del planeta la gente llega a las armas por este oro líquido, ¿no tendrá sus efectos en la política… en un país que también sufre los efectos de un bien escaso?

Y en esa guerra, política en el caso de España, la comunicación ha jugado un papel importantísimo. Os propongo repasar tres ejemplos recientes que muestran hasta qué punto el agua ha marcado la batuta de la política y la comunicación en España.

El trasvase del Ebro

Cuando en 2001 el Partido Popular promovió el Plan Hidrológico Nacional, que tenía como proyecto principal el trasvase del agua de la desembocadura del Ebro a otras zonas del este peninsular como Castellón, Valencia, Alicante o Murcia; se desató la guerra del agua. El apoyo de CiU en el Congreso a la medida supuso que la zona agredida, el Delta del Ebro, viviera los efectos de un auténtico movimiento Nimby que tuvo mucho que decir.

La oposición al PHN se organizó e hizo ruido. Supo tejer las complicidades con el territorio, las fuerzas de la oposición y con los medios. Tanto, que dieron con la fuerza de un símbolo que aún hoy es referente en las Terres de l’Ebre: la tubería anudada.

El activismo y la comunicación llevada a cabo tuvieron sus efectos en las elecciones catalanas de 2003 y en las generales de 2004, con un ascenso de las fuerzas de izquierda en el territorio. Tanto, que el gobierno socialista de Zapatero dio marcha atrás en el trasvase del Ebro en 2005.

El azul característico del movimiento, el candado y el famoso “no al transvasament”, quedarán como los ejemplos más visibles de los efectos de un Nimby bien organizado.

La guerra del agua

Paralelamente, en Murcia y Valencia, los barones del PP en estos territorios iniciaron una guerra sin cuartel para generar en la opinión pública el apoyo al trasvase que promovía el PHN. Usaron uno de los eslóganes que mejor han funcionado en los últimos años y que es la muestra de cómo el poder del lenguaje es una parte esencial de toda batalla política. ¿Quién puede oponerse a alguien que pide “agua para todos”?

La guerra del agua tuvo su segundo episodio tras la derogación del trasvase del Ebro: Camps y Valcárcel se convirtieron en arietes de la oposición al PSOE y usaron en sus comunidades la cuestión hídrica para aumentar sus bases electorales y hacer oposición a los socialistas en el terreno nacional. A juzgar por los resultados –salpicados a su vez por numerosos casos de corrupción-, funcionó.

La sequía y la gestión política

Ahora que encaramos las semanas finales de la legislatura en Catalunya, a las puertas de unas trascendentales elecciones, el agua no deja de colarse en la campaña. El president Montilla tiene en su discurso una referencia clara a la puesta en marcha de desaladoras, como la de El Prat, que inauguró durante su mandato. El president afirma que el suministro está asegurado en Catalunya gracias a este tipo de políticas.

Sin embargo, pasa de puntillas por uno de los episodios que merecen un estudio profundo a nivel comunicativo. Cuando los catalanes vivían una tremenda sequía, la Generalitat empezó a dar los pasos para comunicar la gravedad de la situación y pedir la colaboración ciudadana. No lo hicieron mal.

Con esa crisis, llegaron las opciones: los trasvases. Ese fue el primer reto, ya que los partidos que se opusieron al trasvase del Ebro, ahora optaban por trasvasar agua del mismo río a Barcelona. Y ahí entró de nuevo el poder de las palabras, pasando de un trasvase a una “captación temporal de agua”.

Con el concepto se desataron los acontecimientos y la descoordinación entre lo que dijo el Gobierno y lo que sentía la gente puso de manifiesto las limitaciones de la situación. Sin ir más lejos, el día que llegaba el primer barco con agua de Tarragona, el consejero de medio ambiente insinuaba que se podrían volver a llenar piscinas. El mismo que llegó a encomendarse a la moreneta para solucionar la sequía.

Quién diga que el agua es irrelevante, miente. Es un issue político de primer orden. No sólo porque a río revuelto ganancias de pescadores -¿votos para todos?-, sino por la importancia estratégica del liquido elemento para la economía y la calidad de vida. No está de más que con estos tres ejemplos reflexionemos sobre ello, especialmente en un día como hoy en que la blogosfera está llamada a pensar en esto. Por ello, este blog se suma a la iniciativa del Blog Action Day que este año Actuable organiza en España.

Foto de Manel Zaera.

Actuable quiere cambiar las cosas

Cuando hablas con algún profano de todo lo online -ya sea por voluntad propia, por miedo o por desconocimiento-, no tardará en salir a colación eso de que esto de Internet es un espacio frío. Virtual. Una diabólica alternativa al contacto humano, a los usos sociales convencionales. Un “me gusta” en Facebook nunca podrá compararse con una charla o un abrazo. Quizás tengan razón. Pero la verdad es que gracias a esta satánica herramienta, conozco hoy a uno de esos pocos  amigos que se cuentan con los dedos de las manos.

Gracias a su blog conocí a Francisco Polo. Lo leía desde mucho antes de llegar a Madrid y fue durante mis primeras semanas en la capital que me decidí a enviarle un correo a Francisco para conocerle. Desvirtualizarnos. De eso hace ya más de un año y medio. Y Francisco es Paco. Para que luego digan que Internet no es humano…

Ayer Paco presentó el proyecto que lidera y, arropado por su equipo y por una herramienta que llega pisando fuerte, fue hilvanando un relato de aspiración, de lucha… de cambio. Actuable es eso: una plataforma de activismo online que pone a disposición de usuarios y organizaciones los mecanismos para cambiar las cosas a través de peticiones.

Es una apuesta arriesgada. Pero esta sociedad avanza a base de ellas. De las contribuciones de particulares como Paco, Álvaro Ortiz, Fernando Blat y Manuel Silva; el equipo de Actuable. Emprendedores sociales que creen que la tecnología no es un fin en sí mismo: es el instrumento para actuar. Para hacer, para crear.

La página de Actuable ya está abierta y lista para contar con tu subscripción o la de tu organización. Preparada para recibir las primeras peticiones –algunos usuarios ya pudimos ir probando la herramienta durante la semana pasada y la experiencia fue muy positiva- y dar los primeros pasos en su camino. Actuable, además, tendrá servicios Premium para organizaciones no gubernamentales, que podrán sacar un mayor partido a la Red y a la gente (¿se me ha olvidado comentar que la Red no es fría, que hay millones de personas, que nos contactamos, nos conocemos?) para sus objetivos.

Mi amigo Paco, al que conozco desde hace poco más de un año y medio, es de las personas que lucha, se mueve por las causas. Ayer nos pidió que fuéramos la fuerza del viento del cambio: forma parte de él.