Cosas que no sabías de la bandera de Estados Unidos

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Seguramente, no existe símbolo en el mundo que levante más odios y pasiones al mismo tiempo. Mientras en algunas partes del globo se quema y pisotea, en otras los jóvenes lo llevan bordado en grandes dimensiones en su jersey. En unas simboliza los excesos del imperio, en otras su sola presencia es símbolo de libertad. Para unos, opresión. Para otros, democracia. Hoy los estadounidenses celebran su independencia y su bandera es el invitado de honor al convite. ¿Quieres saber más sobre uno de los símbolos más reconocidos globalmente?

Todo tiene su orden

Como en todas las banderas y símbolos nacionales, todo tiene su sentido y su por qué. Las estrellas y las bandas deben estar en su sitio, con su color y ocupando su espacio. Hasta aquí nada nuevo. Pero, ¿sabías que las bandas horizontales siempre son 13 que representan a las colonias originales que se independizaron del rey inglés? Siempre empiezan y terminan en rojo y se combinan con el blanco formando esas 13 alegorías. ¿Y sabías que en el recuadro superior, siempre con fondo azul, se representa el número de estados de la Unión? Hoy existen 55 estrellas de cinco puntas organizadas en franjas de 6 y 5 estrellas, pero en el pasado esas “constelaciones” –una idea que gustaba mucho a los padres de la Unión- variaron desde las 13 originales en un círculo a las 15 o las 48.

Un origen incierto

Una de las líneas de investigación más plausibles unen las armas de la familia de George Washington (con bandas y estrellas en rojo y blanco) con el diseño de la bandera. Y a partir de ahí empiezan las discusiones sobre el origen de la Old Glory. Según algunas leyendas, Betsy Ross podría haber confeccionado la primera bandera tras unos esbozos del mismo Washington. Otras leyendas apuntan a que era un diseño de un emblema familiar y otros que quién lo esbozó fue Francis Hopkninson, uno de los firmantes de la Declaración de Independencia.

La bandera actual la hizo un estudiante

Con la última incorporación de Alaska y Hawaii el presidente Eisenhower recibió varios bocetos para la nueva bandera. Una de esas propuestas era de un estudiante de 17 años llamado Robert G. Heft. El proyecto escolar –en el que obtuvo una nota de B- que luego fue reconsiderada- fue finalmente elegido y adoptado con una proclamación presidencial.

Quemar la bandera no es delito

Es un tema recurrente en películas y series políticas americanas: la bandera americana puede quemarse porque no hay legislación sobre las penas por quemar el símbolo nacional. El debate está entre la libertad de expresión que se ejerce al quemar la bandera y está en tensión con el deber de honrar y respetar a los símbolos nacionales.

La bandera crea estilo

Varios países de Asia imitaron el diseño de la bandera norteamericana en sus estados, como Malasia. Es un símbolo potente de democracia y esos países querían enmarcar sus independencias en ese aspecto.

Si no es pura, se quema

Si una bandera está muy deteriorada, no puede servir como símbolo nacional. Si está rota y sucia y no puede ser reparada, debe destruirse de la forma más honrosa posible. Eso también pasa cuando toca, por ejemplo, el suelo. Por ello, se organizan de vez en cuando ceremonias de quema de banderas que ya no sirven.

En las escuelas se jura fidelidad

Es una ceremonia típica de las escuelas. Muchos extranjeros que han visitado el país con intercambios escolares han podido vivir en primera persona esa ceremonia basada en una fórmula muy concreta: I pledge allegiance to the flag of the United States of America, and to the republic for which it stands, one nation under God, indivisible, with liberty and justice for all.

Es un referente para el diseño

Finalmente, la bandera americana es un referente para diseñadores, publicistas, empresas… Marcas como Ralph Lauren la han hecho suya. No hay campaña política en Estados Unidos que no recurra a sus colores. El poder del símbolo llega a muchos sectores, países y grupos de población. Desde cojines con una gran bandera americana a ropa…

¡Ah! ¡Feliz 4 de julio!

Curiosidades extraídas de Wikipedia

Foto de jwowens

La política influencia el marketing

Mañana es 4 de julio, día de la independencia de los Estados Unidos. Por todo el país se celebra tal efeméride con fiestas y fuegos artificiales, en este festivo federal que tantas veces se ha evocado en el mundo del cine y la televisión.

Mañana es 4 de julio y ha aparecido este vídeo:

Si cambiamos el logo de la conocida marca de tejanos por un eslogan político, no podríamos discutir que en el fondo, en la forma y en el mensaje estaríamos ante un spot político. ¿El marketing político está influenciando al marketing convencional?

La publicidad convencional precedió a la política, al menos, en el uso del spot. Durante muchos años en Estados Unidos, la meca del anuncio político televisado, la dialéctica entre las piezas influenciadas por el marketing de producto y los típicos anuncios negativos políticos dio lugar a un cierto desencanto sobre este soporte. Llegó internet y le dio otra vuelta de tuerca, con spots más vivos, más agresivos.

Y durante todo el periodo, los más listos se atrevieron a utilizar las emociones para convencer. Las emociones como el miedo como ariete de la necesidad de sumar más voluntades a nuestro bando. Johnson usó a la niña que deshojaba la margarita, Daisy. Bush, la historia del criminal afroamericano Willie Horton.

Llegó el “Yes, we can!” y cambió para siempre el uso de la música, el ritmo, la imagen y el lenguaje. Tanto, que influenció a la publicidad convencional. Movistar realiza su campaña de verano bajo el paraguas de la marca Obama, adaptando el famoso vídeo del presidente americano.

Pero la política no se quedó ahí. El nuevo anuncio de Levi’s que hemos podido ver, hace de su marca un auténtico mensaje político de lo americano, nacido en la diversidad y en la grandeza de un país enorme.

Increíble pero cierto: lo político vende.