Swing states: aquí nace una presidencia

Swing state. Apúntate esta palabra porque la vas a oír en todos los medios hasta las elecciones presidenciales. Y junto a ello, una lista de estados que no sabes situar en un mapa. Es normal. No te preocupes. Por ello hoy quiero contarte qué es esto de los swing states, qué estados son los clave y qué se juega en cada uno de ellos.

En política americana, un swing state, battleground state o purple state… es un estado clave. Un estado competitivo. Un estado pendular. O sea, un estado que no tiene un candidato o un partido con un apoyo mayoritario, ya sea en las encuestas o porque cambia de color según la elección.

Y esos estados son clave porque sin ganarlos, no se puede sumar los 270 votos del Colegio Electoral necesarios para llegar a la presidencia. Por ello, son la prioridad absoluta de las estrategias de campaña. Cada swing state tiene equipos propios en el terreno, se invierten grandes cantidades de dinero, se destinan recursos para publicidad, etc. Hay que ganarlos y generalmente se deciden por un puñado de votos. Los estados clave cambian. No siempre son los mismos. Cada ciclo electoral tiene los suyos.

Los swing states de 2016

En esta elección hay 13 estados en competición. Los repasamos:

arizonaArizona

Arizona está situado al suroeste del país, haciendo frontera con México. Tiene 11 votos electorales y en los últimos 20 años ha sido un bastión republicano. Clinton, Bill, fue el último en llevarse esos votos. El aumento de la población latina lo ha convertido en un estado competitivo y las encuestas a día de hoy dan a Hillary como ganadora en el estado. El voto temprano es bastante claro respecto a la competición que se vive:

Clinton ha conseguido movilizar a 68.000 votantes más en voto temprano que en 2012. Los republicanos solo han incrementado en 42.000. Y en números globales, los demócratas les ganarían por 4.000 votos en esta modalidad. Pero lo más interesante es el aumento en los indecisos. De 71.000 en 2012 a 114.000 en esta elección.

carolinadelnorteCarolina del Norte

Estado fundador de la Unión, sureño y rural, tiene 15 votos electorales que tradicionalmente han ido a los republicanos. Solo Carter en el 76 y Obama en 2008 han conseguido vencer en el estado. En esta elección algunos expertos apuntan a que el efecto de la competición podría expandirse al resto de cargos que se van a elegir en el estado.

Aquí la participación también va a ser clave. Por el momento, los demócratas van por delante de los republicanos en el registro del voto (100.000 votantes más), pero la clave la tendrá la movilización del voto afroamericano, que es vital para Clinton. El voto anticipado ha caído respecto a 2012, los tiempos para registrarse se han recortado. Pero el que lo ha hecho, es demócrata en un 48% contra un 28% republicano. Las diferencias son grandes.

Las encuestas ahora le dan una ventaja de un 2% a Clinton.

coloradoColorado

En tres de las últimas diez elecciones presidenciales, Colorado ha sido demócrata. El resto, republicano. Prefirió Ford a Carter, eligió a Reagan, Bush, Dole, Bush hijo… sólo Clinton en el 92 y las dos elecciones de Obama consiguieron cambiar el color del estado.

Los nueve votos electorales del estado están en competición este año. Y las encuestas los dan casi con toda seguridad a Clinton, que aventaja a Trump en unos seis puntos en las encuestas. Es la primera vez que todos los votantes registrados pueden votar también por correo, lo que puede afectar positivamente a la participación. En estos momentos, los demócratas registrados superan a los republicanos en 10.000 votantes. En este punto de la campaña en 2012, los republicanos tenían una ventaja de 7.600. Y no les fue demasiado bien.

floridaFlorida

Florida tiene 29 votos electorales. Una barbaridad. Y en este artículo te daba cinco claves de por qué Florida es vital en estas elecciones. En este momento el estado está en la balanza de Clinton, pero está dentro del margen de error.

La historia electoral del estado nos dice que ha sido demócrata en cuatro de las últimas diez elecciones: Ford, las segundas de Clinton y las dos de Obama.

georgiaGeorgia

Este estado sureño tiene 16 votos electorales a repartir y es republicano de forma consecutiva desde 1996. El 30% de su población es afroamericana. Georgia no da datos sobre la afiliación partidista de los registrados o de los que votan temprano, pero se sabe que el incremento de participación en estas modalidades está sobre el 40%.

En este momento, las encuestas dan a Trump como ganador del estado, con una ventaja de cuatro puntos sobre Clinton.

iowaIowa

Iowa es un estado tradicionalmente demócrata, dónde han ganado seis de las últimas diez elecciones. Sus 6 votos electorales ahora mismo están en el tejado de Trump, donde consigue su mayor ventaja, casi 4 puntos.

La clave en estas elecciones la tendrían los votantes blancos del sector industrial y agrícola, que no estarían conectando con Hillary Clinton. En voto temprano y por correo, 300.000 residentes de Iowa ya han votado. En 2012 votaron, finalmente, 800.000.

nevadaNevada

Los seis votos electorales de Nevada han cambiado mucho de manos durante los últimos 40 años. Hillary lleva ahora una ventaja de casi 4 puntos respecto a Trump. El voto temprano es un buen dato para los demócratas, que llevan una ventaja de unos 15.000 votos, algo más que en 2012. En todo caso, la participación está siendo un 18% más baja que en 2012, pero algo más alta que en 2008. Pero el 70% del electorado suele votar en el día de la elección.

ohioOhio

Quién gana en Ohio, gana las elecciones. Este estado tiene 18 votos electorales y ha adividano los presidentes en un 93% de las veces. ¿Se romperá esta norma este año? Trump está más fuerte que Hillary en las encuestas del estado, pero solo un 1%.

pensilvaniaPensilvania

Los 20 votos electorales se antojan un caramelo en una elección tan disputada. Este estado es demócrata desde 1992 y las encuestas son favorables a Clinton. Sin embargo, la fuerte base industrial del estado, un sector en el que Trump está teniendo más facilidad de conectar.

virginiaVirginia

Los 13 votos electorales de este estado sureño han sido tradicionalmente republicanos hasta Obama, que lo ganó en sus dos elecciones. Parece que esa inercia sigue con Hillary, que aventaja a Trump en 7 puntos.

Las peores máscaras de Trump y Hillary en Aliexpress

Fin de semana de Halloween en Estados Unidos y miles de casas se llenarán de disfraces de Hillary Clinton y Donald Trump. La campaña llega a todos los rincones del país. Hoy quiero traerte las peores máscaras de Clinton y Trump que puedes encontrar en Aliexpress.

Mmmm ¿Hillary Merkel?

Por poco más de 20 euros puedes tener esta máscara de Hillary que no parece Hillary y que hará que todo el mundo te pregunte quién eres o quizás se atreverán a llamarte Angela Merkel.

 

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El Trump más Bowie

Por 17 euros puedes tener la versión más Bowie de Donald Trump. Ese tinte es muy Bowie, pero las facciones recuerdan más al padre de Lucía en “Aquí no hay quién viva”.

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Cuando Clinton se parece a Colbert

Por 17 euros puedes tener una máscara de Clinton con fuertes inspiraciones de Stephen Colbert.

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La mejor máscara de Trump para atracar un banco

Con esta máscara podrás atracar un banco y harás que el terror reine. También te sirve para declarar en bancarrota tu empresa. Por la módica cantidad de 12 euros.

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Naranjito

Con esta máscara de Trump, que está bastante conseguida y sólo cuesta 12 euros, podrás tener la versión más naranja del personaje. O directamente disfrazarte de naranjito.

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Y si buscas otras ideas, este post de la campaña de Clinton es lo más. Y si no, siempre te quedará Pedro Sánchez.

Cinco claves sobre Florida

Apunta esto: Florida. Que no se te olvide. Florida. Florida puede ser la clave de estas elecciones. 29 votos en el Colegio Electoral. 29 votos que se le antojan imprescindibles para Trump e importantes para Clinton. Te doy algunas claves de lo que está pasando en Florida:

  1. Con un 20% de población latina, movilizar a este segmento es clave. Y ese voto latino ya no es solo el voto cubano de antaño que votaba sí o sí al partido republicano. En una elección marcada por la xenofobia y el racismo de Trump, esto va a pesar. Y parece que la estrategia de Trump de ir sólo a por el voto cubano más conservador puede no ser buena. Ayer consiguió el respaldo de los veteranos de la invasión de la Bahía de Cochinos.
  2. Mientras Trump se concentra en un electorado cada vez menos influyente, Jennifer Lopez hará un concierto gratuito en Miami. Prince Royce -algo así como el Justin Bieber latino- también la apoya. Y una larguísima lista de referentes más jóvenes y transversales. Catch all.
  3. Y por si esto no fuera poco, Clinton estuvo ayer en los estudios de Univision en Miami en el famosos programa “El Gordo y la Flaca”. Clinton se mostró cercana y defensora de la comunidad latina. La cadena más vista en español en todo el mundo. Ahí queda eso.
  4. Trump y Clinton hicieron campaña ayer en Florida. Estado clave, visitas de los candidatos. Bill Clinton ha estado en Florida durante el fin de semana. Obama estuvo en Miami a finales de la semana pasada. Presencia constante.
  5. El voto por correo y el voto anticipado también están siendo importantes. 99% de incremento del voto por correo respecto a 2012, del bando demócrata. Aunque los republicanos han dominado el voto por correo. Por los pelos. Esto antes no pasaba. Y los primeros días de voto anticipado dan un aumento de participación importante en condados clave para Clinton, como Miami-Dade County, Orange County o Duval County. Todos ellos con ventajas para Clinton. El día de la elección, la mitad de los residentes de Florida habrán votado ya.

 

¿Y las encuestas? Dicen que Hillary aventaja a Trump. La última de YouGov le da una ventaja de 3 puntos.

Que no se te olvide. Florida.

 

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La maldición del tercer mandato

En Estados Unidos hay una regla no escrita: tras dos mandatos de un mismo color político, los estadounidenses votan cambio. En los últimos cien años sólo tres presidentes han roto esta norma: Hoover, Harry S. Truman y George G.H. Bush. ¿Conseguirá Hillary Clinton ser la cuarta?

Si de algo están orgullosos los americanos es de su sistema de checks & balances. Un sistema diseñado para que los poderes se controlen entre sí. Y los ciudadanos ejercen ese control optando casi siempre por la alternancia. Durante los últimos cien años la norma ha sido precisamente esa. Cuando un partido ha estado dos mandatos ocupando el poder, los votantes los mandan a casa. Y como toda norma, tiene sus excepciones.

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La primera la encontramos en la consecución de Harding, Coolidge y Hoover, tres presidentes Republicanos en la década de los 20. Harding ganó las elecciones de 1920 y murió en el cargo a los dos años de tomar posesión. Su vicepresidente, Coolidge, le sustituyó y optó a la reelección en 1924. Ganó y consiguió el segundo mandato para el GOP. Hoover se enfrentó a Al Smith en las elecciones presidenciales de 1928 y ganó. Ocupando un mandato republicano por tercera vez consecutiva.

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La segunda la encontramos en un periodo extraordinariamente larga de dominio de un partido. Los Demócratas gobernaron en Estados Unidos durante 20 años seguidos. En marzo de 1933 Franklin D. Roosevelt asumía el cargo tras ganar en noviembre de 1932. Con él llegaba el “New Deal”, la recuperación económica de Estados Unidos y la participación en la Segunda Guerra Mundial. Roosevelt ya es una anomalía histórica, fue el único presidente en ocupar el cargo durante cuatro mandatos. Tras él, se cambió la constitución para limitar los mandatos de los presidentes y en 1951 entró en vigor la 22ª enmienda.

Franklin D. Roosevelt ganó sus cuartas elecciones en 1944, pero no pudo completar el mandato. Murió en el cargo en abril de 1945. Su vicepresidente, Harry S. Truman, le sustituyó durante ese mandato que finalizaba en marzo de 1949. Se presentó a las elecciones de 1948 y las ganó.

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En 1988 George W.H. Bush ganó las elecciones presidenciales al Demócrata Michael Dukakis. Y con ello, consiguió el tercer mandato republicano consecutivo tras los dos mandatos de Reagan (1981-1989).

Nixon no consiguió el tercer mandato para el GOP en 1960. Humphrey no sucedió a Johnson en 1968 y le dió la Casa Blanca a Nixon. Ford no consiguió la reelección en 1976. Al Gore perdió contra Bush. Y McCain no pudo hacer nada contra Obama. Es la maldición del tercer mandato. El fantasma de la alternancia. ¿Conseguirá Hillary Clinton desafiar esta norma en esta elección de open seat? La respuesta, el 8 de noviembre.

El diccionario político para seguir las elecciones americanas

¿De qué está hablando un periodista de la CNN cuando en la noche electoral dice que un estado está “too close to call”? ¿Qué es un birther? ¿Y un red state? Si no lo sabes, te presento un diccionario súper útil para seguir los últimos días de la campaña presidencial en Estados Unidos.

Aquí puedes descargarte esta guía que te va a ayudar a seguir la noche electoral y a ver también el trasfondo político y social de una elección presidencial. 42 términos electorales que debes conocer.

Lee y comparte esta guía, este diccionario político para seguir la noche electoral de Estados Unidos.

Descarga el diccionario en este enlace: diccionario-politico-albert-medran

10 productos de la campaña que no puedes comprar. Y te encantaría tener.

No, lo siento. No puedo comprarte merchandising de estas elecciones y llevarlo a España. Que me quede sólo un kilo de margen en mi equipaje no es la única razón. Solo los ciudadanos estadounidenses pueden comprarlo. Y yo… no lo soy. Pero, ¿por qué ocurre eso? ¿Es porque Trump ya ha aplicado su muro? Para nada. La razón es que los productos de merchandising electoral son una donación.

Una campaña presidencial es carísima. Obama gastó más de 985 millones de dólares en 2012. Romney, 992. Las campañas deben buscar constantemente fuentes de financiación y todo, absolutamente todo va dirigido a conseguir dinero para la campaña. Este es un país enorme, hay que pagar a trabajadores en todos los estados, hay que pagar anuncios electorales para convencer, organizar eventos, pagar viajes, aviones

El departamento de fundraising de una campaña es, seguramente, el más importante. Si no se puede asegurar la viabilidad financiera de una campaña, es imposible llegar a la Casa Blanca. Cada campaña tiene sus estrategias y sus productos. Algunas se concentran en pocas donaciones muy sustanciosas. Otras, en muchas donaciones por poco valor.

El merchandising es una forma más de financiarse. Y por tanto, una forma más de donación electoral. Por lo que solo se puede donar de acuerdo a la ley. Por eso, si intentas comprar algo en la web de Hillary o Trump no podrás. Si no eres estadounidense no podrás. Y sí, sé lo que se siente cuando ves un póster increíble que quedaría genial en tu salón pero no puedes comprarlo. Y no, en la sede de campaña no hay globos, chapas, pegatinas o camisetas para regalar. Porque aquí las cosas no funcionan así.

No podemos comprar merchandising pero sí podemos admirarlo. No te pierdas estos diez productos de merchandising de esta campaña por los que morirías:

1. La pegatina “No a Trump”

Las pegatinas electorales son súper famosas en las campañas presidenciales. Especialmente las conocidas como “bumper stickers”, que la gente suele pegar en sus coches.

Esta de la campaña de Hillary contra Trump tiene un diseño maravilloso. Dos pegatinas por 5 dólares.

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2. El cartel para el jardín

Si vives en una casa y tienes un jardín, puedes hacer como muchos americanos que muestran sus preferencias políticas poniendo estos carteles. Este de la campaña de Clinton cuesta 20 dólares y es resistente al agua. Esto es difícil de exportar a España. Pocos jardines tenemos y menos al estilo americano, con vistas al vecindario. Pero sobretodo porque eso de decir a los cuatro vientos a quién votamos, no lo llevamos muy bien. Los de Trump son algo más agresivos.

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3. La gorra roja de Trump

El color rojo es el color de los republicanos. No creas que Trump se ha vuelto socialista. Esta es su famosa gorra de campaña con el lema “Make America Great Again”. Por 25 dólares puedes conseguirla. Dice que está hecha en los Estados Unidos.

Si además eres socio de la NRA, quizás te interese este modelo.

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4. El póster de Tony Puryear

Por 30 dólares puedes tener una copia de un retrato de Hillary Clinton que está en la Smithsonian Portrai Gallery. Se trata de este retrato de Tony Puryear. El marco, lo pones tu.

5. Make your matrícula great again

Con esta funda, puedes personalizar la matrícula de tu coche. Si tu coche tiene matrícula americana, claro. Si no, tirarás 30 dólares a la basura.

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6. Las camisetas más fashion de Hillary

Una serie de diseñadores han apoyado la campaña de Hillary con los diseños de estas camisetas. Aquí puedes verlas todas, con precios diferentes. Esta, por ejemplo, es la de Marc Jacobs.

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7. La carta femenina de Clinton

Por 10 dólares puedes jugar la carta femenina de Clinton. Este juego de cartas de póker incluye mensajes sobre derechos de las mujeres con ilustraciones de Caitlin Keegan.

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8. Todo el mundo está con Hillary

O eso rezan todas las camisetas que la campaña ha preparado con un montón de grupos de apoyo a la campaña, como esta “LGBT for Hillary”. Por 30 dólares.

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9. Una bolsita hipster la mar de ingeniosa

Esta bolsa es perfecta para pasear por Malasaña o el Raval. Convirtiendo la famosa canción de Cyndi Lauper en un mensaje político: “Girls just wanna have fun-damental rights”. 25 dólares. Algodón y poliéster.

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10. Los pompones de Trump

¿Hay algo más americano que un partido de algún deporte con su himno, su bandera y sus cheerleaders? Puedes comprarte estos pompones de Trump por 10 dólares.

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Al Smith Dinner, la última cita de Hillary y Trump

Esta noche Hillary Clinton y Donald Trump se verán las caras por última vez. Es más, estarán sentados en la misma mesa. Hoy es el tercer jueves de octubre y la Alfred E. Smith Memorial Foundation celebra su cena anual para conseguir fondos para su organización. Una cena que en año electoral pasa a ser una cita política más. Este año, además, es la última cita entre los candidatos.

Al Smith fue gobernador de Nueva York y el primer candidato católico a la presidencia de los Estados Unidos. Su fundación ayuda a organizaciones caritativas católicas. Desde 1945, un año después de su muerte, se celebra una cena anual para recaudar fondos para esas organizaciones. Una cena que reúne a lo más granado de la sociedad neoyorquina y que organiza el arzobispado de la ciudad.

Casi todos los presidentes de Estados Unidos de los últimos setenta años han pasado por la cena. Solo dos presidentes no han hablado nunca: Harry S. Truman y Bill Clinton. Y casi todos los candidatos a la presidencia en año electoral han pasado por la cena, salvo Clinton y Dole en 1996, George W. Bush y Kerry en 2004 y Walter Mondale en 1984. En 1996 y 2004 la organización no invitó a los candidatos por desavenencias y el candidato demócrata en 1984 decidió saltarse la cita por las fricciones con la iglesia católica a cuenta de la posición de su partido sobre el aborto. Esa tensión con el partido demócrata ha sido una constante desde los años ochenta.

En la cena, los candidatos hacen un discurso, generalmente en clave de humor. Más parecido a un roast, el tipo de discurso parecido al brindis en el que se ataca a otra persona en clave de humor. Por lo que podemos esperar ver a Trump criticar a Hillary. Y Hillary hacer lo propio con Trump. Hoy más que nunca el morbo está servido.

La cena llega justo después del debate presidencial de ayer. El último cara a cara entre los candidatos, por lo que esta es la última cita entre los dos hasta el día de las elecciones. La expectación por lo que pueda ocurrir esta noche es máxima.

Pd: nota para fans de “El Ala Oeste de la Casa Blanca”. Esta es la cena en la que Santos y Vinick se encuentran y en la cocina deciden debatir el domingo siguiente.

 

Actualización

Estos son los vídeos con los discursos de los dos candidatos:

Los debates los gana ella. Clinton 3 – Trump 0.

Hay algo perturbador en la estrategia de debates de Donald Trump. Perdió el primero y tuvo oportunidad de enmendar en el segundo. Quemó la bala. Se defendió y no murió, pero no renació como necesitaba. Tenía una tercera oportunidad. Y la volvió a perder. Más tierra quemada. Más huida hacia adelante. Sólo los que compran oportunidades pueden malgastarlas tan fácilmente. Ni queriendo se pierden tres debates. De esta manera.

Chris Wallace ha conseguido que los dos candidatos debatan. Que ya es mucho en esta campaña que bate récords de infamia en el campo republicano. Cada día llega una sorpresa más. Y el tercer debate no ha sido la excepción. Trump se ha negado a afirmar que respetará el resultado electoral. 240 años de democracia americana le contemplan. Y el peso de la historia no es nada para él. Algo insólito y preocupante.

Clinton gana su tercer debate. La primera mujer en llegar a una campaña presidencial por alguno de los grandes partidos. La primera mujer en llegar a unos debates presidenciales. La primera mujer en ganar los tres debates. Clinton hace historia. Sigue haciendo historia.

Este debate solo viene a consolidar la tendencia que arrastra la campaña desde el primer debate. ¿Pueden ser los debates de esta campaña, especialmente el primer debate, los que más han influido desde 1960? El ocho de noviembre lo veremos. Porque esto es una alerta a navegantes: ¿puede haber aún sorpresa con unos debates y encuestas tan contundentes? ¿Por qué Trump decide tirarlo todo por la borda al negarse a aceptar las normas del juego, lo que han aceptado todos los candidatos presidenciales?

¿Cómo será el debate final entre Hillary y Trump?

Aquí tienes todo lo que necesitas saber para seguir el último debate presidencial de esta campaña. Te cuento cómo va a ser el debate final entre Hillary Clinton y Donald Trump.

¿A qué hora empieza?

El debate empezará a las 21h (ET). O sea, la hora de la costa este en Estados Unidos. En España serán las 3 de la madrugada. Terminará a las 4:30 hora peninsular española. No tendrá pausas publicitarias.

¿Dónde se puede ver?

La mayoría de las cadenas de televisión de Estados Unidos conectarán en directo con el debate. Si tienes televisión por satélite o plataformas como Movistar TV o Vodafone TV podrás verlo en canales como CNN, Fox News o CNBC.

Además, habrá streaming en directo en Youtube.

¿Dónde se celebra?

El último debate se celebra en la universidad de Nevada, en Las Vegas.

¿Cómo será el debate?

El último debate tiene el mismo formato que el primero y tendrá seis partes, de 15 minutos cada una. Los temas han sido elegidos por el moderador y se han anunciado ya.

No tienen por qué ser en este orden, pero serán estos temas:

  • Immigración
  • Derechos y deuda
  • El Tribunal Supremo
  • Economía
  • Política exterior
  • Capacidades para ocupar el cargo de presidente

 

El moderador abre cada parte con una pregunta, tras la que cada candidato tendrá dos minutos para responder. Los candidatos luego debatirán entre ellos.

¿Quién modera el debate?

El moderador del último debate es Chris Wallace, de Fox News. Es conocido por su estilo bastante agresivo al entrevistar a políticos de ambos partidos.

¿Cómo será el escenario?

Los candidatos estarán situados en dos atriles. De pie.

Así vota América: el sistema electoral

Pobre Victor d’Hondt. Nadie se acordará de él la noche del 8 de noviembre. No será el culpable de nada. Estados Unidos tiene un sistema mayoritario. Es decir, el que gana la mitad más uno de los votos, se lo queda todo. Lo gana todo. ¿En todos los estados? No, dos resisten y usan un sistema proporcional. Pero ojo: el reparto se hace por estados. Con lo que puede ganar un candidato en voto popular y otro en votos del Colegio Electoral. Que no es el edificio en el que se vota, como en España. Vamos a poner orden. Así se vota en Estados Unidos.

La figura clave de estas elecciones es el Colegio Electoral de los Estados Unidos. Son los compromisarios que eligen con su voto al presidente y al vicepresidente del país. ¿Y cómo se elige a esa gente? ¿Cómo deciden el voto en esa votación? Con los resultados de las elecciones presidenciales.

Cada estado tiene un número de electores en ese colegio electoral según su población. Se suman el número de representantes y el número de senadores. El Distrito de Columbia -la capital del país-, que no es un estado, tiene tantos electores como el estado con menos electores. O sea, el menos habitado. Y no, los territorios estadounidenses, como Puerto Rico, no tienen electores. De hecho, los portorriqueños solo pueden votar si residen en un estado.

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El Colegio Electoral tiene 538 votos. Y el candidato que obtenga 270 o más de esos votos, se convierte en presidente de los Estados Unidos.

¿Y cómo se decide a quién vota cada elector? Se decide con los votos del 8 de noviembre. Y esos votos se asignan siguiendo un sistema mayoritario. Es decir, en todos los estados, menos en dos, el ganador por voto popular en todo el estado se lleva todos los electores en ese Colegio Electoral. The winner takes it all. Que en este caso es algo más que una canción de ABBA. Es cómo se conoce esta fórmula.

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En Maine y en Nebraska las cosas son algo distintas. Ahí no tienen este sistema mayoritario. Tienen un sistema llamado método de distrito congresual. Los estados tienen dos distritos. Cada distrito asigna un elector del Colegio Electoral. Y el que gane en voto popular en todo el estado, se lleva los dos electores restantes. Maine aplica este sistema desde 1972. Nebraska desde 1996.

La clave es conseguir los 270 votos que dan mayoría en el Colegio Electoral. Y esos votos se consiguen ganando estado a estado. A veces por unas decenas de miles de votos. Algunos estados son tradicionalmente de un color políticos. Así, de entrada, un candidato puede contar ya con algunos votos. Es improbable que el resultado cambie. Pero hay otros que sí cambian y que son claves para ganar una elección. Son los llamados “swing states”. Estados competitivos.

Estos estados son clave. Necesarios. Vitales. Un puñado de votos deciden el color de ese estado. En estas elecciones, Colorado, Florida, Iowa, Michigan, Nevada, New Hampshire, Carolina del Norte, Ohio, Pensilvania, Virginia y Wisconsin tienen mucho que decir. Las campañas dedican más recursos a estos estados, ponen en marcha grandes operaciones en el terreno, los bombardean con publicidad y con presencia de los líderes de los partidos.

Trump pasó el día de ayer en Colorado. Michelle Obama hizo su memorable discurso en New Hampshire. Jennifer López pedirá el voto para Hillary en un concierto en Miami… acciones de cirugía electoral para conseguir más votos. Y cuando las encuestas empiezan a marcar que ese estado no va a ser competitivo, las campañas se repliegan y envían esos recursos a otros en los que es más necesario.

Así que si todo sale según lo previsto, un candidato alcanzará los 270 votos en el Colegio Electoral y podrá ser elegido presidente o presidenta de los Estados Unidos. Pero no todo siempre sale como se espera. Y para muestra el lío constitucional de los más de 300 días de gobierno en funciones en España.

Porque ahí llegan los “y sí…”. En principio los electores de ese colegio electoral son libres para emitir su voto. No están obligados. Pero en la práctica sí. Es raro, pero es así. Se comprometen a votar por ello.

¿Y si Trump se hubiese retirado? Su nombre aparecería en la papeleta y los votantes del partido Republicano estarían votando por… ¿Trump o el candidato del GOP? ¿Y si hay un tercer candidato y nadie alcanza los 270 votos? En este caso la solución es más clara que la anterior: la Cámara de Representates elegiría al presidente. Y el Senado, al vicepresidente.

La noche del 8 de noviembre Victor d’Hondt descansará tranquilo en su tumba. Nadie se acordará de él. Quizás todas las críticas irán hacia un sistema mayoritario que puede hacer que el presidente le sea por votos electorales y no por voto popular. Es una de las asignaturas pendientes en la democracia de Estados Unidos que nunca ha conseguido cambias. Porque quizás, tampoco lo quieran cambiar.

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