Lo llaman política 2.0 y no lo es

¿De dónde salieron? Las miles de personas que llenaron las plazas, ¿quiénes son? ¿Por qué están y estaban ahí? ¿En qué momento decidieron salir a la calle y consiguieron captar toda la atención? Los partidos y los líderes políticos buscan respuestas y no logran encontrarlas. O quizás no quieran hacerlo. Pero en realidad, las tienen delante de sus narices.

A medida que el movimiento 15M avanza, podemos tomar distancia para destilar el fondo y la forma. Los objetivos, los éxitos y los fracasos. En ello, la respuesta del origen es casi tan importante como lo que pueda conseguir. Y el origen no está solo en una situación concreta, llamémosle crisis, ley electoral o el sistema financiero. El origen quizás debamos buscarlo en la relación de los ciudadanos con sus representantes, siempre en tensión. Y en la aparición de un medio de comunicación que ha cambiado ya demasiadas cosas. Y no va a dejar de hacerlo.

Las listas cerradas y bloqueadas, el papel de los partidos políticos y las barreras de entrada al espacio político, la imposibilidad durante años de contactar con los representados, la personalización de la política… son elementos importantes para entender como la llegada de un medio de comunicación como internet, puede tener efectos de calado en una relación que había caído en la rutina.

Reconozcámoslo: la política no gusta. Se puede entender su valor, pero no es algo que guste o despierte pasiones. Para la mayoría de la población, la participación cada cuatro años es más que suficiente y tampoco tienen pasión por introducir cambios. Pero el entorno de aquellos ciudadanos que sienten la política, la viven y, lo más importante, ven en ella la vía para cambiar las cosas; tienen en la red un aliado.

Organizaciones, asociaciones, grupos de interés y ciudadanos de a pie han entendido mejor que los políticos lo que se puede conseguir con internet. Son conscientes de la capacidad de propagación y organización. De cómo una buena idea, puede sumar seguidores. Conscientes de la posibilidad de terminar con las rémoras más pesadas de organizaciones y rutinas.

Acciones como estas desconciertan al poder tradicional. Actores más pequeños, más volátiles y menos reconocibles tienen capacidad para modificar la agenda.

Mientras muchos políticos se quedaron en la dimensión más básica de la política 2.0 –abrir un Twitter o un Facebook, participar lo justo o dejarlo en manos del becario-, muchos ciudadanos han entendido que se puede hacer política. Y vaya si lo han hecho.

La sorpresa llega a los centros de poder. Más cuando consiguen algo tan notorio como conseguir llenar las plazas de varias ciudades españolas antes de las elecciones. Acciones como estas desconciertan al poder tradicional. Actores más pequeños, más volátiles y menos reconocibles tienen capacidad para modificar la agenda.

Ahí viene el reto de los políticos y la política. ¿Cómo hacer frente a ello? Escuchar debe ser el primer paso. Escuchar las demandas y observar tanto el fondo como la forma. Escuchar para conocer si, aunque no se venga de la forma tradicional de participar en política, la política puede dar respuestas a tantas preguntas.

El movimiento 15M debió atragantar el desayuno de más de un líder político. ¿De dónde vienen? ¿Por qué protestan? ¿Qué quieren? Seguramente, se sintieron como cuando el profesor pone en un examen el tema que no te preparaste. No les falta razón cuando hablan de las formas tradicionales de hacer política y citan las reglas del juego existentes. Pero se quedan en la superficie.

La política 2.0 no puede quedarse en la mera apertura de canales. ¿De qué sirve que Mariano Rajoy tenga una página en Facebook si no escucha lo que proponen los ciudadanos?

Quizás esa superficie sea la que evita que las cosas cambien. La que hace que nuestros políticos ni escuchen ni vean los movimientos que nacen de la red como algo relevante. Sin ir más lejos, a las puertas de las elecciones municipales y autonómicas, Actuable y Avaaz recogieron más de 100.000 firmas para exigir a los partidos listas limpias de imputados por corrupción. Ningún dirigente de PP o PSOE se dignó a recogerlas y escuchar los motivos de los promotores.

No todos son así. En el Reino Unido, el viceprimer ministro Nick Clegg recibió y escuchó los argumentos de la gente que había apoyado la petición de 38 Degrees en defensa de la sanidad pública. Y se llevó, con sus propias manos, las cajas con las peticiones firmadas. Maneras distintas de entender que las cosas están cambiando.

Las cosas están cambiando. La política 2.0 no puede quedarse en la mera apertura de canales. ¿De qué sirve que Mariano Rajoy tenga una página en Facebook si no escucha lo que proponen los ciudadanos? La ciudadanía ha entendido el valor de las herramientas. Ha movilizado a miles de personas. Quizás de forma anárquica. Quizás con números pequeños.

Algunos políticos siguen diciendo que lo ocurrido con el 15M debe interpretarse. Debe estudiarse. En futuro. Sin ganas de atajarlo. Como si fueran animalitos que emiten sonidos extraños. Pero el tiempo apremia y no pueden demorarse más. Cuando las plazas se llenan, cuando más de 200.000 personas se unen en la red con una de las mayores peticiones online de la historia española; es que algo está cambiando.

Mientras los ciudadanos se movilizan, muchos políticos se escandalizan. La oportunidad de mejorar nuestra democracia está sobre el tapete. Está en la agenda de la calle. Tienen un Twitter, un Facebook y un blog. Hablan de ellos. Solo de ellos. Lo llaman política 2.0 y no lo es.

 

Entrada relacionada: “Manifiesto: Los límites del 2.0 en los procesos políticos”

 

Fotografía de Olmovich en Flickr.

El 20% de los candidatos no participa en Twitter tras las elecciones

 

Era la gran duda. ¿Seguirían participando en las redes sociales los políticos tras las elecciones? En Twitter parece que sí. De hecho, 8 de cada 10 candidatos autonómicos sigue conversando en Twitter. El resto, se plantó incluso antes del veredicto de las urnas.

Tal y como observábamos en el informe “Twitter en las elecciones autonómicas del 22 de mayo”, publicado semanas antes del inicio de la campaña, en estos comicios el 57% de los candidatos a la presidencia de las diferentes comunidades, participaba en Twitter. Tras las elecciones, la gran mayoría siguen en el canal.

 

Los derrotados, en silencio

Todos los candidatos que han dejado de conversar en Twitter han perdido sus elecciones. Gregorio Gordo, candidato de IU a la Comunidad de Madrid, no actualiza desde el 11 de mayo. José María Barreda (Castilla-La Mancha), Francisco Martínez-Aldama (La Rioja), Óscar López Águeda (Castilla y León) y Eva Almunia (Aragón) son los cuatro candidatos del PSOE que han abandonado el canal.

A excepción de Óscar López Águeda, que abrió su cuenta el 26 de febrero de 2011, el resto de candidatos participa en Twitter desde hace tiempo. Dos candidatos (Gordo y Barreda) lo hacen desde 2009. Martínez-Aldama y Almunia desde 2010. ¿Significa este recorrido en Twitter que el parón es solo temporal?

 

La jornada de reflexión, el momento clave

De entre los candidatos que ya han abandonado Twitter, la mayoría participaron por última vez horas antes del inicio de la jornada de reflexión. Óscar López Águeda y Eva Almunia actualizaron por última vez la noche de las elecciones y el día posterior a los comicios, respectivamente, agradeciendo el apoyo en ambos casos.

 

La participación sigue

El punto positivo es observar como la mayoría de los candidatos que ha usado Twitter durante esta campaña, sigue participando. De hecho, nueve candidatos actualizaron durante el día de ayer su perfil de Twitter.

El reto ahora está en manos de Mª Dolores de Cospedal, José Antonio Monago –o Guillermo Fernández Vara si consigue mantenerse en el cargo-, Ignacio Diego, Soria o Rivero, Luisa Fernanda Rudi, Esperanza Aguirre, Francisco Álvarez Cascos y José Ramón Bauzà. Los ganadores de las elecciones. Las personas que, aunque no lo recogieran sus programas electorales, pueden traspasar el umbral de la participación en las redes para hacer de la Red un espacio para abrir las instituciones.

No todos ganan en la noche electoral


Gabino de Lorenzo en la TPA por Gonzaka

Gabino de Lorenzo, histórico alcalde de Oviedo que ocupa el cargo desde 1991, vio este domingo como la irrupción del FAC de Álvarez Cascos le alejaba de la mayoría absoluta. Sacaba, de hecho, sus peores resultados desde que fue elegido alcalde de la capital asturiana. Con un panorama incierto, la posibilidad real de ser desalojado de la alcaldía y la necesidad de pactar con alguna formación política para evitarlo, de Lorenzo fue claro en la entrevista que la televisión asturiana le hico la noche electoral.

No siempre se gana. Y aunque muchos políticos intentan ver el lado positivo del peor de los resultados, la franqueza del alcalde ovetense roza lo histriónico. O quizás sea que no estamos acostumbrados a la sinceridad manifiesta en un momento duro como lo son unos malos resultados electorales.

La soledad socialista

Mientras en Génova miles de militantes y simpatizantes convertían la noche electoral en una fiesta sin paliativos, la sede federal del PSOE estaba desierta. El PSOE sufrió ayer una derrota rotunda. En una posición más que débil a menos de un año de las elecciones generales. Los socialistas retrocedieron y regalaron, en un error de comunicación de bulto, la imagen de la debacle socialista.

La victoria tiene muchos padres. La derrota es huérfana. Dicen que JFK usó esta frase tras el fiasco de Bahía de Cochinos y la foto que ayer permitió el PSOE de su sede federal es la viva imagen de ese concepto. Se equivocó el partido al pedir a sus militantes y simpatizantes que no acudieran a la sede. Y al hacerlo, dejaron que, con crudeza, las dos caras de la moneda pudieran verse de forma clara.

Esa imagen es la metáfora de lo que estas elecciones municipales y autonómicas han supuesto para el PSOE. 9,75 puntos separan a los dos grandes partidos. El PP obtuvo 2.197.646 votos más que los socialistas. El mapa del poder en España es azul. Una marea azul que jaleaba y bailaba en Génova.

No nos gusta estar solos. Tenemos miedo a la soledad. Por ello, esa imagen es desoladora. La imagen humana de un partido es, hoy más que nunca, importante. Nos quedaremos con la sensación que el PSOE no es solo un partido derrotado, sino aislado. Algo que no puede permitirse a las puertas de unas elecciones que van a ser cruciales para su futuro.

El PP ha barrido al PSOE del mapa municipal y autonómico. Castilla-La Mancha, Sevilla y otras capitales de provincia andaluzas, Extremadura, Barcelona y su diputación… y ha aumentado su brecha en Madrid, la Comunidad Valenciana y sus capitales. La imagen de soledad socialista es lo último que necesitaba. El error es mayúsculo. Pero no perdamos el foco: más errores se han producido a lo largo de los últimos años. La derrota no es huérfana. La derrota es hija de esos errores.

La gran pregunta es saber qué rumbo tomará el PSOE en los próximos meses. Con un secretario general que ha hecho un gesto honroso al dar la cara tras la derrota, pero que es, más que nunca, un pato cojo. Un líder solitario –como la imagen del partido- al frente de un gobierno con muchas incógnitas.

La coherencia es básica en comunicación. La imagen de Ferraz no puede ser más coherente con el tiempo que le toca vivir al PSOE: están más solos que hace cuatro años. Tienen mucho trabajo por delante si quieren salvar los muebles. Por lo pronto, administrar una derrota que, a diferencia de otras, poco tiene de dulce y mucho de humillación.

Guía para seguir la noche electoral

Quédense con esta hora: las ocho de la tarde. En ese momento, toda la maquinaria de la noche electoral empieza a trabajar como un engranaje perfecto. En este post marcamos algunas de las claves imprescindibles para seguirla.

Las encuestas

A las ocho de la tarde, los principales medios de comunicación darán a conocer el resultado de las encuestas a pie de urna que se han venido realizando a lo largo de la jornada. Estas encuestas son importantes porque fijan el marco de la jornada, ya que las comparecencias de los líderes de los partidos se ven influenciadas por el resultado que muestran.

Las entrevistas

Entre la publicación de las encuestas y los primeros discursos de los líderes, el despliegue de los medios de comunicación suele darnos la oportunidad de ver a cargos de los diferentes partidos contestando a preguntas sobre la jornada. El modo en que responden, los mensajes que eligen, etc. son buena muestra de los datos internos que puedan tener y anticipa lo que vendrá.

Los discursos

Cuando el resultado esté avanzado, los líderes de los partidos políticos saldrán a valorar la jornada electoral. Ese discurso es clave para entender el análisis de los resultados que harán los medios y opinadores a partir de ese momento. En unas elecciones con tantos puntos de interés repartidos, los discursos que se hagan a nivel nacional desde los dos grandes partidos tendrán una especial razón: la lectura en clave nacional de las elecciones locales y autonómicas. A estas horas, el PSOE aún no tiene claro quién será el responsable de hacer esa lectura.

La participación

Es otra de las claves de la noche. Especialmente tras los datos obtenidos a lo largo de la jornada y el clima electoral que el movimiento 15M ha conseguido generar. Y con el dato, las múltiples interpretaciones: ¿dónde aumenta más la participación? ¿A qué partidos ayuda? ¿A qué partidos penaliza?

La incógnita UPyD

Las primeras elecciones autonómicas y municipales con UPyD pueden saldarse con unos buenos resultados para la formación de Rosa Díez. Deberemos estar atentos a la materialización de ello.

Los puntos de interés

8.116 alcaldías en juego. La presidencia de 13 comunidades autónomas pendientes de los resultados de esta noche. Y entre todos ellos, algunas plazas que cobran especial relevancia. ¿Qué puntos de interés tiene esta jornada electoral?

  • Esperanza Aguirre, pese a la Gürtel, a punto de revalidar su mayoría absoluta.
  • Alberto Ruiz-Gallardón opta a barrer electoralmente en Madrid.
  • CiU a punto de hacer historia y conseguir la alcaldía de Barcelona. Los dos grandes centros de poder catalanes volverían a tener el mismo color.
  • El PP opta a desalojar del poder, por primera vez en la historia, al PSOE en Extremadura y Castilla-La Mancha.
  • ¿Conseguirá Álvarez-Cascos la presidencia de Asturias?
  • ¿Empieza en Sevilla la victoria popular en las elecciones autonómicas de 2012?
  • ¿Qué apoyo tendrá Bildu?

El seguimiento online

Twitter será un canal clave para conocer tanto los resultados globales como para ir conociendo los resultados de varias mesas. Cada vez son más los presidentes y vocales de mesa, apoderados e interventores que narran las jornadas electorales. Iremos conociendo resultados, así como anécdotas e incidentes en directo.

Veremos también si el abandono de los canales online abiertos por los líderes empieza desde esta noche. ¿Darán su valoración de resultados también desde Twitter y otros canales online?

Pues sí, claro, queremos demasiado, más, todo, ávidamente…

En una sociedad tan dada a la amnesia, recordar ciertos datos es una necesidad. Algunos llevan días preguntándose qué está pasando en más de 160 plazas españolas. El segundo/tercer problema para la sociedad española, los políticos, es el tema. Quizás esa amnesia, el tacticismo de los medios o el verbo fácil de tantos tertulianos les hagan creer que esto no viene de ningún sitio. Pero viene. Y sus raíces son fuertes.

Las raíces de las concentraciones, el movimiento 15-M, de Democracia Real Ya… llámenle como quieran, están en ese problema. Solo cuando la percepción sobre un problema es tan clara, tiene protagonistas tan definidos y se da en un marco tan concreto, puede llevar a lo que estamos viviendo. Solo cuando el descontento se ha filtrado hacia abajo podemos ver lo que se ve en las plazas: rojos, amarillos, verdes y azules. Padres, madres, abuelos, hijos y nietos. Trabajadores de cuello blanco… y de cuello azul. Estudiantes, parados, alborotadores, soñadores, pesimistas, provocadores y conformistas.

Es fácil desacreditar un movimiento. Más cuando ni se tienen claros los orígenes ni las reivindicaciones. Es fácil caer en la trampa de mirar hacia otro lado. Es demasiado fácil creer que en 160 plazas españolas y otras tantas por el mundo lo que ocurre es algo naif. Es fácil caer en ese error. Tan fácil como la posibilidad que el movimiento se deshinche. Pero si caemos en esa trampa, perderemos de vista lo esencial.

Sacar a la gente a la calle no es fácil. Lo saben las miles de personas que dedican grandes esfuerzos a defender posiciones cívicas y políticas. Lo saben los partidos que han tenido que ver como no llenaban los polideportivos y plazas de toros en esta campaña. Lo saben las personas que defienden causas y lo tienen difícil para conseguir apoyos. Por ello, la fuerza de las acampadas es una realidad.

Entrar en Sol tiene un magnetismo especial estos días. Algo extraordinariamente complejo. La mezcla respetuosa de reivindicaciones. La convivencia de ideas, visiones y deseos. Una extraña ágora moderna donde las decisiones se toman en asambleas, donde la organización da muestras de una profesionalidad increíble y donde los cánticos se deciden a base de sumar gargantas.

Ese magnetismo, más allá de las necesarias preguntas sobre el quién y el hacia dónde, viene marcado por el por qué. Las razones que han estado latentes en incontables barómetros del CIS. En repetidas conversaciones de café y en miles de tweets. Las razones han estado en ahí todo el tiempo. Pero sus protagonistas no las han querido tener en cuenta. Las razones están en listas electorales plagadas de imputados. Las razones están en casos gravísimos de corrupción que no han tenido una respuesta tajante desde sus partidos. ¿Y aún se preguntan de donde viene esto?

Pueden seguir mirando para otro lado. Los políticos que vierten todas sus fuerzas en desacreditar algo que está pasando y esos tertulianos de argumentario, verbo fácil y amnesia perenne. Pueden hacerlo las trincheras de la TDT que añoran tiempos de orden y bien. Pueden hacerlo. Pero el problema seguirá estando ahí.

Seguramente, las soluciones, heterogéneas, contradictorias y, en muchos casos, incompletas, que vienen de los movimientos y asambleas no sean el único modo de solventarlo. Pero tienen el valor inmenso de haber puesto sobre la mesa el problema con toda su crudeza y aportar atisbos de solución.

Parece que despertamos. Que poco a poco, desentelamos los ojos y nos acercamos a las plazas. Nos mezclamos con iguales y diferentes. Nos aferramos sin complejos a la utopia… para acercarnos mañana a las urnas. Contestamos los tics anticuados de un sistema que nos ha dado la mayor libertad y el mayor crecimiento de nuestra historia. Pero, como cantaba Llach, pues sí, claro, queremos demasiado, más, todo, ávidamente. Despertamos.

 

Foto de Jacobo Méndez Díez en El País

El pasodoble de Esperanza Aguirre

Que San Isidro caiga siempre en campaña electoral es un accidente de esos que dan situaciones de foso de la orquesta, como diría Daniel Ureña. Para muestra, las noticias que ha llenado la jornada. La pradera de la ermita del santo es el lugar clave en el que los líderes políticos deben estar un día como ayer. Dejarse ver, dejarse tocar. Tomás Gómez y Esperanza Aguirre y los candidatos de IU lo hicieron, y pude acompañar a la presidenta de la Comunidad de Madrid.

Con salida prevista en Chamberí, la comitiva de cuatro autobuses esperaba a la presidenta. Casi una quincena de chulapas –concejalas y futuras concejalas- ensayan una versión del pasodoble “Los nardos”. Será la banda sonora de la jornada. La letra ensalza a Aguirre y arremete contra Gómez y Zapatero.

“Váyase, de aquí señor Gómez, nadie le quiere ni ver, dijo que en Madrid haría lo que por España hizo ZP. Vote a Esperanza Aguirre si es que quiere mejorar. Si le da su confianza salir de la crisis no va costar na”. Al hilo de la canción, llega la presidenta cargada con dos bandejas de las tradicionales rosquillas. Las ofrece a la prensa antes del canutazo en el que es preguntada por los carteles que el PP de Madrid está usando, centrados en publicidad negativa hacia el PSM y que no firmaba el partido. En línea con el pasodoble. No cuenta nada nuevo: tras la resolución de la Junta Electoral, el partido los firmará.

Saluda a las chulapas y no puede escucharlas cantar. Llegamos tarde a la pradera. Hay tiempo para que la presidenta salude a su madre y suban juntas al autobús. La comitiva sale. Con retraso, pero sale. Madrid Río está a rebosar. Algún comentario de la gente de comunicación del partido hacia la obra se siente en el autobús, que apenas avanza.

La pradera está a rebosar. Son más de la una de la tarde y la comitiva aparca como puede. En nada, decenas de curiosos y medios de comunicación rodean la puerta del autobús. La presidenta sale entre vítores de “¡guapa!”, “¡presidenta!” y cánticos a favor del partido que Aguirre intenta acallar para poder atender a los medios. Una madre con sus dos hijos a cuesta le exige que pague el turno de oficio. No será la primera ni la última voz discordante durante la jornada.

El avance hacia la ermita es lento y pesado. Es un auténtico baño de masas. Aguirre se deja fotografiar, tocar, besar… La rodean voluntarios que reparten chapas, piruletas azules y fotografías. Todo funciona como un calculado engranaje, solo demorado por los seguidores que se acercan. La jefa de prensa sufre para poder ordenar el trabajo de los medios ante las protestas de señoras ataviadas de chulapa que exigen su momento con la presidenta.

En la ermita la comitiva recobra algo de fuerzas, sin la presión de la marea de curiosos. Aguirre rehúsa la invitación a ir a visitar al santo sin hacer la pertinente cola y solo toma agua de la fuente en la sacristía. Las chulapas la esperan en el patio y saluda a los medios desde la estancia. Vuelven, por enésima vez, a entonar el pasodoble.

“¿Y Esperanza Aguirre no ha venido este año?” pregunta una señora que avanza a duras penas con su bastón. No se ha dado cuenta está en frente de la melé en la que se encuentra la presidenta. Me despido del equipo de comunicación del PP de Madrid y sale la señora, orgullosa, a nuestro encuentro. “Ya la he saludado. Y le he hecho una foto con el móvil”. Sigue el pasodoble. Marcando el ritmo hacia las urnas.

Menos butacas en el cine de Tomás Gómez

Solo la victoria en las primarias le permitió tomar impulso en las encuestas. Un salto insuficiente que apenas le acercó a su contrincante. Tomás Gómez no ha despegado desde que ejerciera como candidato a arrebatar la presidencia a Esperanza Aguirre. Tampoco lo hizo tras su victoria en las primarias. Las encuestas siguen mostrando esa situación y su campaña para llegar a la Real Casa de Correos parece corroborarlo. ¿Quiere el PSM ganar las elecciones?

Son solo una muestra de la realidad. Nunca la substituyen. Pero marcan tendencias claras. Las encuestas gustan a quien las lidera y desdeñadas por las que no muestran el resultado esperado. Tomás Gómez hace lo mismo con ellas. Tal y como declaró, “Si fuera por las encuestas no hubiera sido alcalde de Parla ni candidato a la Comunidad de Madrid y no tengo dudas de que seré presidente de Madrid”. Pero la realidad es que ni la Comunidad de Madrid es Parla ni luchar contra Aguirre es igual a hacerlo contra Trinidad Jiménez.

A lo largo de los últimos trece meses, el PSM de Tomás Gómez no ha dejado de caer en intención de voto. Si en abril de 2010 el 34% de los encuestados se mostraba partidario de votar al PSM, en mayo de 2011 lo hacen el 29,1%. Mientras, Aguirre deja atrás los fantasmas de Gürtel y sube en intención de voto, del 48,9% al 53,4%.

Una tendencia negativa

Gómez es un challenger (nombre por el que se conoce, en la política norteamericana, al candidato que pretende desbancar al candidato que ocupa el cargo, el incumbent) que no se lo ha puesto difícil a su incumbent. Su papel se ha visto afectado por el hecho de no tener un escaño en la Asamblea de Madrid y por las características propias de la política de la Comunidad de Madrid, poco seguida por la ciudadanía.

Las encuestas no han dejado de mostrar esa tendencia. Con un candidato desconocido para la mayoría de los madrileños, las primarias sirvieron para ungirlo como candidato y darlo a conocer, pero tras estos meses, la tendencia sigue siendo la misma. Los madrileños y madrileñas no confían ni en Gómez ni en el PSM.

Un líder en horas bajas y una marca que no funciona

Tomás Gómez, que fue el alcalde más votado de España en municipios de 50.000 habitantes, ha recorrido un camino largo y tortuoso hasta las puertas de estas elecciones. Los resultados de su trabajo se notaron en las primarias del PSM: las relaciones tejidas durante meses dieron sus frutos. Pero no ha sido capaz de llevar la pulsión del cambio que propone más allá de esas bases ya fidelizadas. No existe en la Comunidad de Madrid una tendencia al cambio como sí la existía, por ejemplo, en Catalunya antes de los comicios de noviembre o en Galicia en marzo de 2009.

Pero no es solo cosa de Gómez. En el PSM, como en otras comunidades autónomas, el desgaste de la marca socialista hace mella. Quizás aún más en un territorio donde la política nacional y autonómica se confunde a diario. Esperanza Aguirre es la presidenta autonómica con mayor relevancia a nivel nacional y la tendencia negativa del PSOE agudiza las dificultades del PSM para batir al PP en la Comunidad de Madrid.

¿Una mala campaña?

Las primarias fueron un contratiempo. El impulso mediático de Gómez tuvo fecha de caducidad. Y esa piedra en el camino enrareció el ambiente en el feudo socialista. A día de hoy, aún puede notarse. La estrategia del PSM no ha atendido a las dificultades y ha preferido usar un tono triunfalista que puede ser su gran error.

Joseph Napolitan afirma que “una estrategia correcta puede sobrevivir a una campaña mediocre, pero que incluso una campaña brillante puede fallar si la estrategia es errónea”. Los carteles cinematográficos son la muestra.

Tunear carteles de películas famosas con un mensaje político, como herramienta, no es ni bueno ni malo. Consigue notoriedad en los medios pero quizás no sea la mejor manera de llegar a nuevos votantes. Lo que sí es un error es el tono. Gómez se ve en la Real Casa de Correos. Y así lo muestra en público.

Pero las encuestas muestran la tendencia que está asentada en la Comunidad de Madrid. La incoherencia de este sentir general con el tono de triunfo y confianza sale a relucir y esa incoherencia es el gran enemigo de Tomás Gómez.

Gómez no ha conseguido ir “up” en las encuestas. Y parece que los madrileños no le ven el candidato “Invictus”. ¿Le dirá adiós a la condesa? ¿Tendrá menos butacas el cine de Tomás Gómez?

V Jornadas de Comunicación en la Universidad de Valladolid

Las Jornadas de Comunicación Política de la Universidad de Valladolid llegan a su quinta edición. Bajo el título “¿Cómo ganar elecciones?”, hemos podido ver en Segovia varios aspectos necesarios en una campaña electoral.

Las jornadas, organizadas por Ignacio Martín Granados y Miguel Vicente, han contado con la participación de Javier del Rey Morató, Fermín Bouza, Josué González, Alfredo Arceo, Juan Luis Manfredi, Alfredo Matesanz, María Victoria Domínguez, Miguel Ángel López, Aurelio Martín y yo mismo.

Esta fue mi presentación que nos sirvió para reflexionar sobre el papel de Internet para ganar (o no) elecciones:

Twitter en las elecciones autonómicas del 22 de mayo

En dos meses, 13 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas elegirán a sus diputados. Y entre ellos, a los presidentes o presidentas de esas comunidades. Con una campaña en ciernes, es momento de observar cómo están usando Twitter los líderes autonómicos.

En el informe que podéis leer a continuación observamos como Twitter es un espacio que tienen en cuenta 6 de cada 10 candidatos. Casi el 57% tiene una cuenta personal y el 78% de ellos, la actualiza personalmente.

Para conocer más datos sobre el uso de Twitter, consulta el informe:

Twitter en las elecciones autonómicas del 22 de mayo