Twitter en las elecciones autonómicas del 22 de mayo

En dos meses, 13 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas elegirán a sus diputados. Y entre ellos, a los presidentes o presidentas de esas comunidades. Con una campaña en ciernes, es momento de observar cómo están usando Twitter los líderes autonómicos.

En el informe que podéis leer a continuación observamos como Twitter es un espacio que tienen en cuenta 6 de cada 10 candidatos. Casi el 57% tiene una cuenta personal y el 78% de ellos, la actualiza personalmente.

Para conocer más datos sobre el uso de Twitter, consulta el informe:

Twitter en las elecciones autonómicas del 22 de mayo

Candidatos que sortean entradas para Rihanna

En otras épocas, no tan lejanas, el incentivo era el viaje en autobús. Llegar a la capital, dotarse de banderas y escuchar al líder desde el ruedo. Los tiempos cambian y el incentivo, parece ser, sigo siendo el mismo: llenar los estadios. Pero no para escuchar al candidato, sino para ver a estrellas de la canción o a los gladiadores del balón. Así lo cree, al menos, el candidato del PP en Getafe.

Juan Soler, candidato del partido en Getafe y el diputado de la Asamblea de Madrid que se mofó del acento de Trinidad Jiménez, está usando anuncios de Facebook para promocionar su página. Pero no son anuncios al uso: guardan un premio. El candidato sortea entradas para el concierto de Rihanna y para el partido de la Liga BBVA entre el Getafe y el Atlético de Madrid. Si los usuarios no vienen a ti, llámales con un filete.

Soler pone de manifiesto el momento que vive la política 2.0. Para muchos, muchísimos, se queda en herramienta. Incluso para hacer del reclamo para captar atención hacia la política, algo tan banal como unas entradas. Para pocos, muy pocos, el modo de hacer de la política algo más transparente, abierto y participativo.

Por mucho que nos empeñemos, la política no puede basarse solo en la notoriedad. Ayuda y es relevante. Claro. Mejor que hablen de uno aunque sea mal. Pero no alcanzo a entender como el cambio que necesita una ciudad pase por un candidato que sortea entradas. En nada, sorteo de jamón en los mítines. Siempre toca, si no un pito, una pelota.

Un fotógrafo para Zapatero

Urgentemente. La presidencia del Gobierno necesita los servicios de un fotógrafo que vaya más allá de las típicas fotografías que encontramos en el sitio web de La Moncloa. Lo necesita, porque del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, quedará en el recuerdo su foto de la cumbre de Bucarest. Aquella en la que estaba absolutamente solo mientras sus colegas charlaban al fondo. Lo necesita porque una imagen vale más que mil palabras y una foto puede ser el legado de una presidencia.

De hecho, tras preguntar a casi cien personas qué foto les viene a la mente cuando piensan en Zapatero, el 45% piensa en la foto de Bucarest. El 55% restante se fragmenta, siendo esa la fotografía recordada por más gente en una pregunta abierta. De hecho, las personas que piensan en la foto de sus hijas, o la de Mr. Bean, representan un 10% en ambos casos.

Para el 35%, la foto que asocian con Aznar es la de las Azores, seguido por un 24% que lo hace con la foto del presidente con los pies en la mesa en presencia de George Bush. En el caso de Rajoy, la respuesta más repetida, con más de un 40% de respuestas es que no tienen una imagen clara, seguida de su foto con un puro o la del helicóptero, ambas con un 14% de respuestas. Rajoy también lo necesita.

Esta pequeña investigación nos permite observar la importancia de facilitar las imágenes de nuestros líderes a los medios y al público en general. Las fotografías resultantes de Zapatero, Aznar o Rajoy no son las que desearían sus equipos. Son las que consiguieron colocar los medios. Dejamos en manos de terceros la difusión y los resultados no siempre son los esperados.

¿Fotos? ¿Para qué?

Elegir las fotos que llegarán al público es de suma importancia. Incluir el cuidado por este aspecto en la comunicación de un candidato o un líder es importante porque nos aseguramos que controlaremos lo que comunique esa foto. De hecho, tal y como comenta Xavier Peytibí, si lo hacemos, las fotografías serán “escogidas por el propio gabinete del político. Por supuesto el político siempre sale perfecto”. O lo que es lo mismo, podemos dar coherencia al mensaje con la imagen elegida.

La Moncloa, como tantos centros de poder, tiene fotógrafos entre su personal. Reflejan la actividad del presidente a nivel institucional e inmortalizan los momentos de ciudadanos y ciudadanas con el presidente. Fotografías que después llenan despachos y salas de estar. Pero La Moncloa, como tantos gobiernos autonómicos o centros de poder de otros países, olvida el poder de la fotografía en vistas al gran público.

Zapatero no puede estar constantemente ante una cámara de televisión. De hecho, hay gestiones de un presidente que no pueden ser grabadas por una cámara. Pero sí inmortalizadas por una foto. La Casa Blanca lo sabe bien. Cuando Obama llama por teléfono a cualquier líder extranjero durante una crisis o gestiona un desastre, tenemos la foto de Souza que muestra el modo de trabajar del presidente. ¿Tenemos alguna foto de Zapatero gestionando la crisis de los controladores?

Belleza, poder y vida cotidiana. Los frutos del full-access

Los casos paradigmáticos del uso de la fotografía para reforzar el mensaje y contribuir a la imagen de liderazgo de los líderes políticos, los encontramos en Estados Unidos y Reino Unido. Peter Souza y Andrew Parsons son, respectivamente, los fotógrafos que cubren el día a día de Barack Obama y David Cameron. Consiguen, mediante el acceso total a sus mandatarios, reflejar la importancia de las tareas que lleva a cabo un líder en esa posición.

Souza y Parsons consiguen reflejar con gran belleza y con un talento por captar los detalles, lo que supone el trabajo de un líder. Consiguen que miles de personas entren en la intimidad del poder, al mismo tiempo que reflejan la dignidad del cargo. Tarea nada fácil.

Internet es, en esto, un gran aliado. Tanto la Casa Blanca como el 10 de Downing Street suben a sus perfiles en Flickr esas fotos, permitiendo que sean esas y no otras las que puedan elegir, propagar y consumir los usuarios. Hacen de Internet una poderosa herramienta para ganar la batalla de la imagen en un mundo saturado de información.

Los detalles cuentan. Las imágenes cuentan. Las fotografías hablan sin necesidad de palabras. Entender eso es de vital importancia para los que velan por el mensaje, por los atributos y por lo que comunicamos cuando no decimos nada. ¿Seguirá la imagen del presidente en manos de terceros?

Señores políticos: no los maten

Artículo publicado en “Política y Redes”:

La cuenta atrás ya está en marcha. Cada día más, es un día menos para la cita electoral del 22 de mayo. Ese día, todas las localidades de España elegirán a sus alcaldes y concejales y la mayoría de comunidades autónomas a sus diputados. Dicen que Internet jugará un papel clave. Dicen. Yo diría que tendrá un papel creciente.

Pero vayamos más allá de la campaña. Superemos el día 22 de mayo. Porque ese es el auténtico reto en esto de la aplicación de Internet a la política: saber si tras la cita con las urnas, el compromiso que han adquirido o adquirirán en las próximas semanas muchos políticos con los ciudadanos a través de sus espacios en la Red, se mantiene. Ver si son capaces de hacer de blogs, perfiles en redes sociales y el uso de agregadores sociales, una vía para comunicar su acción política a los ciudadanos… e incluirlos en la propia acción política.

Es el reto porque nos pone en la tesitura de aceptar que Internet es una herramienta poderosa, no solo para comunicar, sino también para gobernar. De un modo distinto, superando la unidireccionalidad y haciendo posible la inclusión del ciudadano. Sí, esa espesa nebulosa sobre lo qué es y lo que no es la política 2.0. Ese es el reto. Y lo es porque muchos no han entendido lo que supone apostar por estas herramientas… y lo es porque muchos no lo necesitan.

La política municipal es la más próxima al ciudadano. No copa las portadas de los periódicos. Sus resultados serán leídos desde el prisma de lo grande, la victoria o la derrota de los grandes partidos por el resultado global en estos comicios. Pero tras ello, quedará la realidad de complejas dinámicas municipales. Una política de proximidad que debe buscar el modo de combinar pisar la calle con la búsqueda de la colaboración y la implicación a través de la Red.

Ese es el reto y la oportunidad. Hacer que experiencias como las de Jun o Copons sean realidades en más localidades de España. El reto de ver como la política municipal en grandes ciudades puede abrirse a la ciudadanía a través de la Red. La posibilidad de crear ciudades y pueblos que vivan la política de forma distinta.

El debate, pues, ya no se sitúa en la necesidad de estar o no presentes. Lo veremos. Se multiplicarán los perfiles y las solicitudes de amistad. La pasión y la euforia por lo online subirá como la espuma hasta el 22 de mayo. ¿Serán capaces de mantenerlos? Ese debería ser el primer compromiso, el primer paso hacia la consecución de ese reto: evitar la masacre de espacios online que, presuntamente, morirán tras las elecciones. Reducir esa tasa de mortalidad que tanto afecta a la credibilidad de los políticos.

Señores políticos: no los maten. No los cierren. No los abandonen. Son su pasaporte hacia un modo diferente –y quizás mejor- de hacer muchas cosas. No pierdan una oportunidad de oro y vean más allá de la fecha de las elecciones. Quizás no ganen votos hoy. Pero mejorarán su trabajo, día a día, durante los próximos cuatro años. ¿Aceptan el reto?

El contrato de participación online

El PSC ha organizado esta mañana una jornada de trabajo “Idees pràctiques per a una campanya a la xarxa – Municipals 2011” en Castellar del Vallès en el que la Red, la política, el activismo y la participación han sido los temas dominantes. Una ocasión muy valiosa para reflexionar de forma conjunta.

Me gusta que los partidos se abran a gente que no comparte sus ideas. Que quieran abrirse a otras ideas y a experiencias poco ortodoxas. Te sientes libre para plantear ideas y esperar debatirlas.

Con esa libertad, plantee mi idea en tres minutos para el Fast-talk en el que he participado. Convencido que este formato tiene unas capacidades enormes (tras organizar dos maratones de comunicación con Antoni Gutiérrez-Rubí, observamos como la limitación a exponer un tema en solo tres minutos te exige trabajar tu idea mucho más, ser concreto y, sobretodo, creativo), expuse la necesidad de contar con un contrato de participación online. Esta es la presentación que apoyó la exposición:

¿Por qué un contrato de participación online? Afloran cada día nuevos perfiles de políticos. Y la verdad, tras las experiencias que hemos tenido, muchos creemos que morirán la propia noche del día 22 de mayo. ¿Por qué no comprometernos y hacer de eso un propio hito de comunicación?

Esa es la idea. Puede parecer contradictoria con el espíritu 2.0, pero quizás dejar por escrito la voluntad de participar, compartir y crear impulse esa nebulosa conceptual que es la política 2.0. La excusa perfecta para comprender su valor y hacerlo posible.

La idea de contratos en política no es nueva. Artur Mas, Silvio Berlusconi y el partido Republicano comparten su uso. Pero quizás este contrato sería algo diferente: no es un contrato contra nadie, sino el compromiso por crear algo. Y sí, los políticos lo tienen difícil con sus problemas de credibilidad. Y sí, quizás deban recurrir a ponerlo por escrito.

Nombre propio #9: Mark Zuckerberg

Si estuviéramos en los 90, Mark Zuckerberg sería un JASP. Sus logros y su edad dan buena cuenta de ello: con 26 años es el creador de la red social más usada en el mundo, ha sido elegido como la persona del año para la célebre revista Time y ocupa un importante lugar en la lista Forbes de los más ricos del planeta. Pero si Zuckerberg aparece en este post es por su contribución a la comunicación.

No es para menos: en 2010 Facebook ha alcanzado la nada desdeñable cifra de 500 millones de usuarios. Es el lugar dónde está la gente en Internet. Nos podrá parecer un espacio mejor o peor -al gusto de cada usuario, no nos meteremos en esto- pero es el gran espacio de la Red.

¿Por qué nombre propio en 2010 y no en 2009? Los números cantan. Se ha alcanzado la mayor cifra de usuarios. También en España, donde se situan por encima de los 10 millones de usuarios. 10 millones de españoles que usan con regularidad esta Red social. Cuestión numérica, de peso… pero también de uso.

La criatura de Mark Zuckerberg es hoy una plataforma transversal. Lo muestran las estadísticas de uso, el perfil de los usuarios, su traducción a 70 idiomas. Es un espacio clave para la comunicación de personas, marcas… y de la propia política. Hemos conocido escándalos que se han colado en la agenda política por aparecer en esa Red. Hemos visto como candidatos electorales tenían miles de fans y eso no suponía ganar unas elecciones. Hemos visto como, Facebook, es hoy el lugar donde está la gente y es una temeridad no estar presente.

Y todo eso empezó en la cabeza de un joven en Harvard, pelirrojo y de apellido impronunciable…

Posts relacionados

No me llames “mal follada” (errores de comunicación) (22/03)

#Política2.0 (04/05)

It gets better (28/10)

Un tweet que no cambia la Unión

Vamos a hacer la prueba. Vamos a ver cuantas visita genera esta entrada que va a hablar sobre Europa. ¿Sigue alguien ahí? Si eres de los que siguen leyendo, te cuento: el presidente del Consejo anunció ayer vía Twitter, antes que a los medios, la reforma del Tratado de Lisboa. En si mismo, es una novedad. ¿Nos quedamos con la anécdota o vamos más allá?

Sin tener las respuestas ni las soluciones, me gustaría dar un paso más. Sí, es una novedad lo que ha hecho Van Rompuy. Especialmente en el contexto de jefes de Estado y de gobierno que viven a espaldas a la Red. O lo más importante, de gobiernos que la criminalizan, la atacan o legislan para acabar con ella. Por ello, la anécdota tiene el valor que tiene, pero lo gordo está escondido: ¿hasta qué punto la Unión Europea es un entorno 2.0?

Seguramente, si lo analizáramos en profundidad, descubriríamos que es de las instituciones más 2.0 que existen. No porque tengan más o menos presencia, sino porque muchas de sus rutinas, formas de funcionar y relaciones entre instituciones tienen ese carácter de conversación y de transparencia –mucho más, por cierto, que gobiernos y parlamentos nacionales.

Ya tenemos la anécdota. Y es relevante. No deja de tener su morbo el hecho de ver que ante una decisión de calado, el presidente del Consejo recurre a comunicarlo directamente a los usuarios –periodistas o no, pero en el fondo ciudadanos- sin pasar por el filtro tradicional de los medios. Sin embargo, y aunque la Unión sea, seguramente, mejor que muchos gobiernos, sigue chirriando eso del ejercicio del poder. El 2.0 es algo más.

Porque sí, la Unión puede ser mejor que otros, pero es un experimento de una complejidad tal que, seguramente, en lo último que recabe sea en la necesidad de abrir las instituciones a la ciudadanía. Sobre este tema reflexionaron el fin de semana pasada en Córdoba en un foro organizado por el Parlamento Europeo (podéis leer las crónicas de Dídac Gutiérrez-Peris, Francisco Polo, Álvaro Millán o David Martos). Y hay avances, pruebas y experiencias más que exitosas… pero el poder sigue siendo de otro calibre. Distinto, pero de otro tipo.

Un experimento, el europeo, que no ha tenido, por cierto, miedo a inventar nuevas formas de poder. En pensar en grande y crear no sólo una unión económica sino también una unión política y monetaria. Con creatividad se han abordado nuevos retos y con la misma creatividad se enfrenta el futuro. Y la eterna sombra de unos estados anclados en la Historia.

Estamos ante el proyecto político más complejo de nuestro tiempo. Me refiero a la Unión. Pero podría hacerlo también de lo online. Nadie cuestiona ya la presencia, pero entender que el cambio es de la propia organización, de la propia institución es más difícil de entender. Y sobre todo, de ejecutar. ¿Sigue alguien ahí?

Votos y check-in: el 28N en Foursquare

Pese al fantasma de Facebook Places, Foursquare no se amedrenta y sigue a paso firme. El servicio de geolocalización ha alcanzado ya los 5 millones de usuarios, lo que no deja de ser un número pequeño en comparación al crecimiento registrado en el mismo periodo por otros sitios como Twitter, pero muestra un interés creciente del usuario por decir dónde está. O mejor dicho, para jugar, ganar y compartir con su localización.

Realmente, ese es el punto. El beneficio. Ya sea la diversión por conseguir ser el mayor de un determinado lugar o los premios que un mayor puede obtener. En compañías como Starbucks, donde sus mayor en Estados Unidos tienen café gratis, o más cerca, en Caja Mediterráneo, donde los mayor de los centros de la Obra Social ganarán obsequios por su fidelidad; lo han entendido. Por ello, la propuesta de geolocalizar el voto lanzada en motivo de las elecciones catalanas del pasado 28 de noviembre tenía una parte muy interesante. Y por ahí vino el reto.

¿Cuándo hacemos check-in en Foursquare? Cuando percibimos un beneficio. Ya sea real o simbólico. Ser mayor de un espacio es un beneficio simbólico. Son varias ya las guerras por un mayor abiertas en el mundo… Y serlo y tener regalos o descuentos, un beneficio simbólico. Así, centrándonos en el primero, la propuesta de usar la etiqueta #jovoto al hacer check-in en la jornada electoral perseguía un beneficio simbólico: mostrar el orgullo por votar. Pero tenía otro punto importante; al compartir la geolocalización, podíamos recordar a nuestros contactos la jornada electoral y mostrar como un usuario al hacerlo puede convertirse en modelo para otros usuarios.

Con un poco de retraso, este es el análisis de la iniciativa. Así, la jornada electoral se cerró con 83 check-in y unos 80 espacios dados de alta en Foursquare. Es un número bajo, pero si lo comparamos con el nivel de check-in realizados en el Hotel Majestic durante la noche electoral, o en la sede del PSC en Nicaragua, nos da que si todos los colegios electorales hubieran estado en un único sitio, estos hubieran sido localización trending durante la jornada.

Los check-in se distribuyeron de forma muy asimétrica a lo largo del territorio catalán. Si tomamos como base las siete veguerías catalanas, nos encontramos con que el 70% de los check-in se registraron en las comarcas de Barcelona. La segunda veguería más activa fue la de Girona con el 15% del total. En tercera y cuarta posición, empatan el Camp de Tarragona y la Catalunya Central. El Alt Pirineu registró el 1% de los check-in y no se registró actividad en Lleida y las Terres de l’Ebre.

El poder de Barcelona nos llega también por los datos referentes únicamente a la ciudad condal. El 27% de los check-in se registraron solo en la ciudad. Fue, sin duda, la ciudad más activa. En su demarcación, encontramos otros lugares especialmente activos, como Sabadell, Badalona o Sant Cugat del Vallès. Si nos movemos de la capital catalana, ciudades como Girona o Reus también muestran una elevada actividad en comparación con la tónica general, así como localidades más pequeñas como L’Escala.

A lo largo de la jornada electoral, el hashtag #jovoto fue trending topic en España, junto a otros relacionados con las elecciones como #28N. En total, se registraron 611 tweets de 440 usuarios. El volumen de las menciones generó alguna situación curiosa, como comentó @ganyet en su sección en “El Món a Rac1”, el programa de radio matinal líder en Catalunya. Ganyet comentó que Jovoto es una comunidad online para creativos con sede en Berlín y en Nueva York, que cede su espacio para poder crear. Un espacio para los nuevos talentos creativos que a veces no encuentran su hueco en la industria. Los de Jovoto se sorprendieron al ver un repunte tan grande de sus menciones en Twitter… en catalán.

Janquim también le dedicó un espacio a la iniciativa de geolocalizar el voto en el 3cat24, donde también habló de otras anécdotas vividas en la red durante la jornada electoral.

Deberemos recuperar el hashtag en las próximas elecciones municipales y mostrar que somos más los que nos acercamos a las urnas que los que deciden no dar su voto. Gracias a tod@s por vuestra participación y por compartir vuestro orgullo por ejercer el derecho a voto.

Geolocalicemos el voto: #jovoto

Os voy a proponer una cosa. Quizás no sirva de mucho, pero quién sabe, podemos empezar a hacerlo y a lo mejor arrastramos a alguno de nuestros contactos a la urnas. O les recordamos que mañana vamos a elegir a nuestros representantes en el Parlament de Catalunya. ¿Lo hacemos?

La cuestión es usar Foursquare cuando vayamos a votar. En Estados Unidos el propio servicio puso en marcha la iniciativa #ivoted para dar a conocer cuanta gente votaba y hacía check-in al llegar al lugar de votación. Te propongo que hagamos lo mismo. De hecho, que hagamos dos cosas con ello:

1. Dar de alta el colegio electoral.

Puedes configurar hoy mismo o antes de ir a votar el venue en Foursquare del colegio electoral. Entra con tu cuenta, búscalo y si no existe, a dalo de alta. Es muy sencillo:

  • Incluye todos los datos: dirección, etc.
  • Pon “Col·legi electoral” antes del nombre oficial del colegio. Yo lo he hecho así: “Col·legi Electoral CEIP Font Rosella”
  • Selecciona “Voting Booth” en el apartado de categoría del espacio. Antes deberás seleccionar la categoróa “other”

2. Haz check-in

Cuando llegues mañana al colegio electoral, puedes hacer check-in y al hacerlo, incluir el hashtag #jovoto en el apartado de comentarios. Compártelo con tus contactos en redes sociales. Que tus contactos sepan que has votado y has ejercido tu derecho al voto. Puedes aprovechar para movilizarlos.

¿Me ayudas? ¡Vamos a geolocalizar nuestro voto!

Foto de jimmothy05 en Flickr