12 Feb

Charlando con Maragall

El Departament d’Educació de la Generalitat de Catalunya ha decidido que las potencialidades de la web 2.0 y la comunicación online deben ser un canal válido para dar a conocer a los numerosos y complejos públicos objetivo su tarea. Y realmente, no lo tienen fácil.

Si hay algo complejo en una administración es, junto a la sanidad y a la policía, la educación. Miles de trabajadores con sensibilidades muy distintas (personal de administración, docentes de escuelas grandes, de escuelas pequeñas. De las grandes ciudades y de los recónditos pueblos). Pero también miles de familias que día tras día confían la educación de sus hijos a los trabajadores de esta administración. Ante ese panorama, el reto al que la consejería debía hacer frente no era fácil. Y la solución planteada, más que osada, es hábil.

Hábil y positiva. Sin grandes pretensiones y con humildad, la consejería se plantea aprender conversando y las primeras experiencias les han mostrado que hay interés. Incluso necesidad. Interés y necesidad por encontrar un espacio para conversar.

Todo esto lo pudimos ver en una reunión en el Departament a la que fuimos invitados varios bloggers de campos bien distintos (la comunicación, la política, la asesoría, docentes…), pero que compartimos la pasión por las nuevas formas de comunicación.

Los caminos nunca son fáciles. Menos cuando tenemos una administración inspirada en el siglo XIX, con políticos del siglo XX y necesidades propias del XXI. Por ello, aunque es pronto para evaluar lo conseguido en estas primeras semanas de funcionamiento de los canales puestos en marcha, para mi el valor de la reunión del otro día está en la actitud.

Francesc Grau se hace eco en su blog de la conversación en petit comité que mantuvimos algunos de nosotros tras finalizar el acto. Creo que lo más relevante de la reunión es la actitud y la voluntad, especialmente del jefe del departamento, el conseller Ernest Maragall.

No es habitual ver a un responsable político tomar cartas en el asunto y hacerlo de un modo tan transparente, directo. Pero sobretodo humilde. Esa humildad necesaria para admitir una debilidad y hacer todo lo posible para conseguirla en oportunidad.

Precisamente, será ese carácter heterogéneo de los públicos el que pondrá en más aprietos a la estructura diseñada. Otras cuestiones aparecieron en el debate que también tendrá su importancia (en especial el papel de los directivos de la consejería en la firma de posts y comentarios), sin olvidar la cuestión de fondo: cómo ser líderes de un campo que es el gran desconocido en tantos centros.

Por ello, me gusta que el Departament d’Educació quiera educar con su lead by the example. Los centros escolares deben ver en las nuevas formas de comunicación una oportunidad y no un engorro o un temor. Eso lo saben bien en Via Augusta. De hecho, durante toda la reunión me vino a la mente una reflexión imprescindible de Adolfo Corujo sobre la resistencia inexistente de los grandes responsables en las compañías a la hora de tomar decisiones relacionadas con Internet. Ni en la empresa es tan extraño que los presidentes o CEOs apuesten por el medio como medio estratégico, ni lo va siendo en la Administración; como muestra Maragall.

Seguiremos expectantes la evolución de estos canales. Tiene grandes retos a superar.

Twitter

Blog

YouTube

3 Feb

El mitin ha muerto. Larga vida al mitin

El pasado mes de noviembre el PSOE se gastó 200.000 euros en un mitin que debía servir de impulso para presentar las “nuevas energías” del partido y era la antesala a la aprobación del decreto sobre la Ley de Economía Sostenible. Un acto criticado, no solo por su coste, sino por el alarde de frivolidad que supuso para el partido en el gobierno en tiempos durísimos. No es de extrañar que esa acción de marketing político poco sirviera para remontar el vuelo en las encuestas. Todo un Waterloo.

¿Estuvieron bien invertidos esos 200.000 euros? ¿Están bien invertidos todos y cada uno de los céntimos que se gastan los partidos en espectaculares mítines electorales? ¿El mitin electoral ha muerto, larga vida al mitin?

La relación de la comunicación política con los mítines es casi mística. Inevitable, con una fuerte correlación. Parece que queda en nuestro subconsciente colectivo la necesidad de entender que un político sólo está en campaña cuando se mezcla entre miles de personas en un espectáculo como ese. Los partidos lo saben y por eso, año tras año, elección tras elección, nadie se atreve a mover una coma del guión establecido. Como si fuera un pecado plantear cambios.

Existen ciertos espacios que guardan una relación casi mística con los partidos. Pabellones, palacios de deportes, plazas de toros… que son algo parecido a santuarios para muchos partidos políticos. Esos escenarios tienen la virtud de agolpar a los propios, de constituirse en retos (llenar el Sant Jordi de nuevo, se decía en las pasadas elecciones generales por parte del PSC). Aznar llenó Sevilla, una demostración de fuerza en el feudo de González. Y las batallas numéricas para ver quién llena más la plaza de toros de Valencia es un clásico en campaña.

Pero, ¿sirven los mítines para algo más? Para muchos políticos y no menos asesores, son un recurso que no puede obviarse y al que destinar cuantos recursos sean necesarios. Un minuto en televisión con una horda de simpatizantes bandera en mano no tiene precio. Poco importa que sea imposible trasladar la energía –para los propios, los convencidos, los que ya te van a votar- que se vive en ellos al otro lado de la pantalla. Para otros, menos políticos que asesores, el formato empieza a chirriar. Sobretodo cuando otras fuentes de información aparecen con fuerza y ese impacto en televisión ya no tiene el mismo valor que antes.

Nuevas fórmulas

Anxo Quintana, en las pasadas elecciones gallegas, exploró un nuevo formato de mitin: actos con poca gente, con el candidato de pie hablándoles sin atril. Montilla nos regaló imágenes similares en su campaña electoral, con spots que reproducían este formato.

En Estados Unidos, muchos de estos actos de campaña son pequeños discursos –en cierto modo, efecto de la rapidez con la que un candidato debe moverse por el país-, aunque no podemos olvidar que son los precursores de los mayores mítines de la historia: se llaman convenciones y duran cuatro días.

En todo caso, no dejan de ser una adaptación del modelo a formatos más comprimidos, igualmente superficiales para el resto del electorado y a merced de una pequeña dosis en los grandes medios de masas.

¿Es Internet el nuevo mitin?

A juzgar por lo que se vive en espacios como Twitter o las redes de blogs de algunos partidos, el espíritu del mitin se ha trasladado a Internet. Conversaciones entre convencidos, con exaltación –natural- de los valores propios. Espacios en que el foco está más en la autorealización o la afirmación propia, que en el propio objetivo de la comunicación en campaña: convencer, sumar.

Los usuarios dedican demasiado tiempo a reafirmarse en sus posiciones. El interés por el debate es residual. La oportunidad de desmontar los argumentos del otro se pierde entre tanto ruido.

Pongamos el caso de aquel votante indeciso que sigue a varios usuarios de una determinada facción. Este usuario recibirá el mismo impacto multiplicado por el efecto de RTs, entradas parecidas en los blogs… y en muchas ocasiones no podrá rascar más allá del eslogan. Como en un mitin. ¿Es la conversación el nuevo mitin?

31 Dic

Los 5 posts más leídos en 2009

Flickr y las hijas de Zapatero: una lección para Moncloa

La Gaceta mete un gol a Laporta


El liderazgo emocional de Pep Guardiola

¿Cómo detectar si un político miente?


Los cinco errores del político en Twitter

31 Dic

Nombre propio #1: Twitter

El pajarito ha dado el cante, definitivamente, en 2009. Ha experimentado una explosión en el número de usuarios de esta popular plataforma de microblogging –incluso antes de saber del cierto cual sería su modelo de negocio-, especialmente a la sombra de varios fenómenos mediáticos; especialmente en Estados Unidos. 2009 se lleva la locura vivida con Oprah, Demi Moore y Ashton Kutcher; también con las estrellas que dejaron Twitter. Pero sobretodo, el año que termina se lleva un cambio tremendo: Twitter como una nueva vía real de comunicación.

Desde las protestas en Irán, ese intento de revolución verde que fue aplacada por el régimen, a los cerdos que volaron. De las manifestaciones organizadas tras el episodio del manifiesto a un uso cada vez más importante en la política. La apuesta de las marcas por Twitter, la presencia de grandes compañías en nuestros timelines… y los primeros casos de dudosa reputación; como la de Rosa Díez.

2009 ha sido el año de Twitter, y seguramente en el nuevo año sigamos observando un desarrollo imparable de este canal. Especialmente con la vista puesta en los comicios catalanes.

28 Sep

Flickr y las hijas de Zapatero: una lección para Moncloa

La crisis abierta por la difusión y publicación de la fotografía de las hijas del presidente Zapatero pone de manifiesto, entre otras cosas, la colisión de dos modos de entender la comunicación. No tanto por el hecho que Zapatero haya optado por proteger a sus hijas del foco de los medios y no lo hagan otros mandatarios, sino por el medio en que se ha dado este caso.

A diferencia de muchos comentarios que se han sucedido en los últimos días, este post no cubre los denigrantes insultos y vejaciones contra unas menores que se han propagado sin cesar. Tampoco es un comentario hipócrita sobre si una persona es mejor si va vestida de rosa y con lacitos. No va a ser una discusión sobre protocolo ni un alarde de patriotismo sobre la representación del Estado. Ni mucho menos un zafio comentario sobre si quién paga el viaje de la primera familia –bueno, la segunda, que primero viene la Familia Real-. El foco es el modo de entender la comunicación.

A excepción de la cuenta de Twitter @desdelamoncloa y alguna del Plan E, la presencia de Moncloa en la Red presenta grandes deficiencias. En comparación con el 10 de Downing Street, el Kremlin, la Casa Blanca o incluso el Vaticano, la comunicación del ejecutivo suspende en Internet.

Desconozco si tras la fotografía alguien del Gabinete del presidente, de la embajada o del Ministerio de Exteriores se preguntó si esa foto acabaría publicada en algún lugar, pero dentro de las opciones seguro que no estaba que apareciera en un lugar como Flickr. ¿Cómo contemplar un escenario así, si la Moncloa no está presente?

Me parece más interesante esta reflexión que no si el atuendo de dos adolescentes era el adecuado. Dar información, escuchar al ciudadano y participar de la conversación no es un lujo. Tampoco es una frivolidad ni, mucho menos, algo pasajero. Porque si esta es la concepción real de Moncloa, han sido tocados en la línea de flotación desde lo que desdeñan.

Creo que Moncloa debería plantearse muy seriamente hacia dónde quiere enfocar su presencia en la Red. ¿Es de recibo que no dispongan de un canal en YouTube para colgar los vídeos del presidente, las ruedas de prensa del Consejo de Ministros o el discurso de Zapatero en Naciones Unidas? ¿Por qué no están disponibles las fotografías de los actos de la presidencia para cualquier usuario que quiera usarlas en sus blogs?

Las crisis de las fotos ha dejado bien claro que en el contexto actual la decisión ya no es una opción: ya no vale con pensar si estamos o no estamos, es una necesidad. Para conocer las amenazas debe conocerse primero el terreno y el Flickr del Departamento de Estado ha dado una lección a más de uno.

21 Sep

Cuando los políticos no tienen credibilidad en la Red

Alguien dijo alguna vez que Felipe González se teñía las patillas para parecer mayor a su edad y dar una imagen de credibilidad en los primeros años de democracia. Alguien dijo alguna vez, no hace mucho tiempo de ello, que los ministros deben ir con corbata para parecer creíbles. Pero siempre, es mejor serlo que parecerlo. También en Internet.

Cuando nos enfrentamos a la difícil tarea de organizar la presencia online de un político o de un partido político debemos atender a muchas cuestiones, desde diseñar un sitio web o un blog atractivo a que este funcione bien en buscadores, sea usable y accesible a aquellas personas con alguna discapacidad. Pero a veces se nos olvida que nuestra presencia debe ser, también, creíble.

Y para ser creíble no vale con poner el logotipo del partido, colgar una biografía personal del candidato o candidata y, como el que no quiere la cosa, pretender que el usuario crea ya de por sí que con la ventana abierta a la participación ya es suficiente. No, debemos sudar la camiseta.

Para sudar la camiseta, debemos tomarnos en serio nuestra presencia en la Red. Entender que si abrimos una ventana a la participación debemos hacerlo. Da igual que sea un perfil en Facebook, una cuenta en Twitter o un correo electrónico en tu web. La credibilidad te la ganarás participando, no sólo mostrando tu logo o colgando un par de vídeos que te recomendó hacer tu equipo de colaboradores.

Como sabéis, en muchas ocasiones abro este blog a la participación de voces de diferentes colores e ideas. Lo hice en las elecciones al Parlamento Europeo y recientemente con motivo de la Diada catalana… y no siempre es fácil conseguir contactar con quién querrías.

Por ejemplo, siempre he invitado a los partidos pequeños como UPyD o Ciutadans. En ambos casos usé una herramienta que tienen en sus sitios web: el correo electrónico. El equipo de comunicación del partido de Rosa Díez y el mismo Albert Rivera fueron los destinatarios de dos correos que nunca respondieron. Si no vas a responder a la consulta de los ciudadanos, ¿para qué pides que te contacten?

Alicia Sánchez-Camacho, la flamante candidata del PP catalán, hizo lo propio con su perfil en Facebook. Le envié un mensaje que nunca respondió. Y podríamos hablar también de las menciones y preguntas a Josep Antoni Duran i Lleida que siempre caen en saco roto….

Participar tiene su parte de compromiso y debe entenderse cuando uno da el paso. Que siempre es bienvenido, desde luego, pero no puede abusarse de la confianza del usuario. ¿De qué nos sirve inaugurar la mejor tienda en la 5ª Avenida si cerramos las puertas a cal y canto?

29 Jul

Donaire deja el Parlament

No podía ser de otra manera: hemos sabido que José Antonio Donaire deja el Parlament a través de su Twitter. Esta mañana lo anunciaba -aunque el pasado viernes ya comentó que esa sería su última votación- y seguidamente muchos usuarios se hacían eco, mostrando la tristeza porque perdemos a uno de los referentes del uso de Internet en la política catalana.

Seguramente muchos de nosotros echaremos de menos sus comentarios en las sesiones de control al Gobierno en el Parlament de Catalunya, el debate con la oposición desde el respeto (él y Carles Puigdemont han sido de los primeros políticos en demostrar que en la Red los antagonismos ideológicos no son tan estancos como nos hacen creer) y, como no, cuando nos preguntaba nuestra opinión y dirijía preguntas al presidente de la Generalitat que, en alguna ocasión, habían nacido de la Red.

En una época de indefinición, de miedo generalizado y al mismo tiempo incredulidad hacia el medio, Donaire, como pocos políticos, no ha tenido miedo para usar las herramientas de las que disponemos para mejorar la comunicación de la política y la relación con la política.

Desde este blog, el agradecimiento de un ciudadano por su labor y el agradecimiento de un blogger por su compromiso (que esperamos no decaiga) con el medio.

21 Jul

¿La Moncloa en Twitter? 5 consejos

La Secretaría de Estado de Comunicación del Gobierno de España ha dado el salto a la conversación con la apertura de una cuenta en Twitter. @desdelamoncloa inició ayer su actividad en el mundo de microblogging y en menos de 24 horas ya superaba los 1.500 seguidores.

Los retos de esta cuenta de Twitter son, forzosamente, elevados. En primer lugar, por las expectativas generadas: durante el día de ayer, su lanzamiento fue noticia. Y los usuarios correspondieron lanzándose a seguirlo, pese a que la cuenta sólo sigue a 60 ciudadanos y ciudadanas.

Por ello, les propongo 5 aspectos a tener en cuenta para no caer en los 5 errores del político en Twitter:

  • Seguir a todos cuantos te siguen: este es un ámbito donde las cuentas de los gobiernos suelen fallar. La cuenta del gobierno británico sigue justo a la mitad de los que le siguen (1.000.000 de seguidores y siguen a 500.000), y la de la Casa Blanca presenta una anomalía brutal: siguen a 68, les siguen 700.000.
  • Buscar el tono adecuado: los usuarios de @desdelamoncloa no serán sólo periodistas, así que deberán buscar el modo de informar sobre cosas que nos puedan interesar a todos.
  • To serve and protect: este canal es un elemento más de la estrategia de comunicación del gobierno. Debe ser un espacio para ofrecer datos, contrarrestar ataques e identificar oportunidades. No hay intermediarios, tienen la oportunidad de comunicar lo que quieran comunicar. Sin olvidar que debe servir al ciudadano…
  • Enlace, por favor: con esta herramienta, no podremos oír más aquello de “es que nadie llega a la información”. Ahora tienen la oportunidad de seleccionar, filtrar y enlazar a aquellas informaciones y recursos que pueden ser interesantes para la ciudadanía. Aprovéchenlo.

Estaremos muy atentos a las evoluciones de esta nueva ventana…

Más:

El Espacio del Dircom

Carles Puigdemont

Ana Aldea

Rosa JC

El País

E-Xaps

14 Jul

La Bastilla se tomó sin Twitter

Si en 1789 hubiese existido Twitter, quizás tras el inestable inicio de julio de ese año, uno de los primeros indicios de qué algo se estaba cociendo en París tendría la forma del twitt ficticio que abre este post.

Hoy se celebran 220 años desde la toma de la cárcel parisina que simbolizaba el poder real que poco tardaría en resquebrajarse. 14 de julio, Fiesta nacional de Francia, una jornada que se celebra con la solemnidad que sólo la grandeur francesa sabe crear.

Pero, ¿cómo hubiese sido esa revolución con los medios de comunicación de los que disponemos hoy? ¿Qué mundo habría resultado de las grandes revoluciones de la época (británica, americana, francesa) con los potentes medios de los que disponemos hoy?

Seguramente, muy diferente. Porque tal y como hemos visto en Irán en las últimas semanas, los canales de los que disponemos hoy cambian en gran manera la participación de los ciudadanos respecto a la política.

El 14 de julio de 1789 los protagonistas fueron los 600 vainqueurs de la Bastille. Hoy, el protagonismo parece estar más en la acción que han hecho en la Red los que han salido a las calles en Teherán, además de los amplificadores de lo que allí estaba sucediendo: la opinión pública mundial.

Porque lo que parece claro es que la revolución en 1789 la hacían los hombres, no los fusiles que empuñaban. Hoy la revolución no sólo la hacen los iraníes que salen a las calles, sino también el propio medio. No debemos olvidar el papel que jugó Twitter al decidir retrasar su mantenimiento por sugerencia de la Secretaría de Estado norteamericana (¿estamos ante un nuevo tipo de diplomacia?), o el de Google al decidir rebajar el criterio de vídeos violentos para permitir a los usuarios iraníes subir sus documentos gráficos de los episodios que se estaban viviendo.

La revolución hoy no se hace con bayonetas, cañones o espadas. Hoy la hacen –o la intentan- personas de carne y hueso cargadas con un teléfono, una cámara o desde la pantalla de un ordenador. Pero además, hoy esos medios, por sí solos, pueden ayudar o defenestrar una revuelta.

Pero la revolución de hoy, o mejor dicho, que hoy tengamos los medios que tenemos sí lo debemos a esa revolución de bayonetas y hombres que querían ser libres. La inspiración que cambió el mundo en esa época de las grandes revoluciones trajo consigo la libertad que cristalizaría más tarde en la libertad de opinión, la libertad de prensa… los marcos de referencia de nuestros actuales medios de comunicación.

Sí, hoy la Bastilla se hubiese tomado de un modo muy distinto…

17 Jun

Convencer participando más de 15 días cada 4 años

La estrategia online debe estar por escrito, con unos objetivos claros: si no, no la cumpliremos. Debemos tener en cuenta qué comunicaremos, cómo y dónde. Con qué medios contamos y de cuanto tiempo disponemos para participar en las conversaciones de la Red.

Podemos participar en numerosos espacios: blogs, microblogging, redes sociales… Vamos a ver cómo han participado los partidos y sus candidatos en estas elecciones europeas. Eso sí, sin ánimo de ser exhaustivo: con más de 2.066 candidatos seguro que me dejo a alguien fuera del radar.

Participar en Redes Sociales

Tanto PSOE como PP disponen ya de páginas públicas en Facebook que funcionan, en cierto modo, como un mashup de los perfiles de varios miembros del partido y además como centro emisor de comunicaciones y mensajes. Las valoraciones desde los partidos son buenas: se ha traspasado la participación por perfiles a aumentarla en estas páginas.

El PP estrenó antes que el PSOE su página, pero la de los socialistas rápidamente superó a los conservadores en número de seguidores. En todo caso, es quizás una de las formas más usadas y más actualizadas para ambos partidos.

Otros partidos como IU, ERC, ICV o CiU no disponen de páginas propias en Facebook. Algunos de sus candidatos, como Junqueras, Badia, Tremosa o Romeva disponen de perfiles. Y otros como Vidal-Quadras o Mayor Oreja, grupos de apoyo.

Podríamos decir que la participación en redes sociales es la niña bonita de los partidos. Tanto es así, que PP y PSOE han creado sus propias redes sociales. La de los populares, desarrollada expresamente para ellos y abierta a la participación de todos, pese a algunos problemas iniciales de seguridad. El PSOE, en cambio, optó por servicios gratuitos de la Red, como Ning, para desarrollar su plataforma de movilización. La de los socialistas limitada a militantes y simpatizantes.

Participar en Microblogging

Durante la campaña electoral (o algunas semanas antes, para ser exactos) asistimos a uno de los crecimientos más importantes registrados del uso de Twitter en nuestro país. A la sombra de ello, muchos políticos y partidos se subieron al carro.

De esta manera, PSOE, PP, Izquierda Unida o CiU han usado sus perfiles de partido para relatar sus actos, enviar mensajes, etc. No obstante, se han podido observar conductas poco respectuosas con la propia participación. La más común ha sido la de no responder a las preguntas que otros usuarios hacían al partido.

Algunos candidatos como Junqueras, Tremosa o Salvador Sedó han abierto cuentas propias en Twitter. En ellos también se da el mismo caso: no responden a los usuarios. Respetar esta regla de conducta es esencial ya que estas herramientas permiten acercarse al ciudadano como otro medio de comunicación no es capaz de hacer.

Caso a parte es la cuenta creada para seguir a Jaime Mayor Oreja, que ha sido ya borrada. Si su uso ya fue controvertido, con twitts en tercera persona y sin interacción con nadie, la decisión de cerrarlo es aún más irrespectuosa: los usuarios deberían poder seguirlo en lo más importante, el ejercicio del cargo por el que ha sido elegido.

Aunque a juzgar por el silencio generalizado de los candidatos con Twitter, observamos como la concepción tacticista del medio es más común de lo esperado. Si ya hay un cementerio de blogs políticos, ya podemos inaugurar el cementerio de las cuentas caídas en desuso.

Podéis repasar algunos errores de los políticos en Twitter en esta entrada de hace unos meses.

Participar en blogs

El fenómeno de participación en blogs experimenta tendencias curiosas. Algunos candidatos han optado por no alimentar un blog, como Tremosa (pero sí algunos de los candidatos de CiU, como muestra esta página, con un ritmo muy desigual de actualizaciones), Mayor Oreja, López Aguilar, Meyer o Badia.

Izaskun Bilbao o Carmen Romero han creado blogs para esta campaña, deberemos ver si los siguen alimentando o pasan al citado cementerio.

El caso de Junqueras y Romeva son especialmente relevantes. Mientras que el republicano escribe regularmente en su blog del diario digital Directe.cat, Romeva mantiene actualizado con asiduidad su blog. En este sentido, el eurodiputado español más trabajador también lo es en la Red, ya que nos explica regularmente qué hace y por qué hace lo que hace en el Parlamento Europeo.

Tomarse en serio la participación es algo esencial para conseguir los objetivos. Hacerlo bien y durante algo más que 15 días cada 4 años.