23
Jul
2 comentarios | tags: Carod, Catalunya, comunicación, desalinizadora, El Prat, ERC, escenografÃa, foto, fotografÃa, Fraga, Generalitat, ICV, imagen, Montilla, Palomares, PSC, Saura, tripartito | archivado en Comunicación polÃtica
Hace poco más de un año le dábamos vueltas a la comunicación del Gobierno de la Generalitat tras el episodio de sequÃa vivido durante esos meses. La desalinizadora del Prat estaba en camino y se barajaban opciones que finalmente, gracias a la intermediación de la Moreneta, quedaron en el cajón.
El lunes se inauguró la planta del Prat y Catalunya cuenta con una nueva infraestructura llamada a jugar un papel importante en el abastecimiento de un elemento tan esencial como el agua. Pero además, esta planta estaba llamada a jugar su rol en la escenografÃa polÃtica catalana.

Hace unos meses veÃamos como el tripartito catalán celebraba el ecuador de la legislatura con una visita conjunta de los lÃderes de los tres partidos que lo forman, el president Montilla, el vicepresidente Carod y el conseller de Interior Joan Saura; a la planta. En aquel momento, Pau Canaleta acertó en su análisis de que la imagen de los tres lÃderes bajo sendos cascos no era el mejor modo de presentar a un gobierno que ha mostrado un bajo perfil comunicativo.

Sin embargo, la foto de la inauguración del lunes es la que se puede ver sobre estas lÃneas. El president Montilla, la ministra Espinosa y el conseller Baltasar beben agua obtenida por los procesos de la planta. Una foto que me recuerda a esta…

3
Dic
Sin comentarios | tags: Aurora Massip, Catalunya, CiU, coaliciones, encuesta, estrategia, Gemma Ribas, La Vanguardia, Mas, mensaje, Montilla, polÃtica de coumunicación, portavoz, PSC, tripartito | archivado en Comunicación polÃtica

El Gobierno de la Generalitat hace frente a un problema comunicativo desde el otoño de 2003: explicar la acción de gobierno de una coalición. Después de 23 años de gobierno de Jordi Pujol, y algunos más de gobiernos de un solo partido en La Moncloa, nos enfrentábamos con un escenario nuevo para la mayorÃa de ciudadanos, un gobierno en coalición que nacÃa de una mayorÃa parlamentaria que no hacÃa presidente del paÃs al partido con más escaños. Cataluña perdÃa la virginidad en el mundo de las coaliciones.
Un aspecto esencial en todo gobierno de coalición es saber quién será la cara y la voz de éste. La polÃtica de comunicación es un caballo de batalla entre los partidos y Cataluña no fue una excepción de esta norma: está en juego saber quién capitalitzará la acción de gobierno. Y más allá de la historia de la primera y la segunda etapa de los gobiernos tripartitos, con todos sus altibajos y episodios más o menos conocidos; la tensión por saber quién debÃa capitalizar los activos del mismo es la propia historia del tripartito.
Sólo asà puede entenderse la ausencia de un portavoz del Gobierno con más protagonismo del que Aurora Massip tiene. Sólo asà se pueden llegar a comprender las diferencias de velocidad entre los tres partidos y su desigual acción ante los medios. Sólo asà se puede entender que escuchemos un mensaje en Barcelona y uno muy diferente en Madrid.
De hecho, la ausencia de una mejor polÃtica de comunicación tiene su parte de responsabilidad en los resultados de la encuesta que La Vanguardia publicaba este domingo. Es cierto: una polÃtica de comunicación no sustituye la polÃtica en sà misma. Pero una buena polÃtica de comunicación sà que sirve para neutralizar los elementos que amenazan el gobierno, maximizar los puntos fuertes y aprovechar todas las oportunidades que se presenten. Y esto no es responsabilidad de Massip o de Ribas, sinó del difÃcil equilibrio de una situación polÃtica.
Leo en el blog de Saüll Gordillo que nos recomienda el artÃculo de Miquel MartÃn en El Singular Digital. MartÃn fue director de comunicación del grupo parlamentario de ERC en Madrid y apunta a la ausencia de una polÃtica de comunicación más fuerte y proactiva como origen de muchos males del gobierno tripartito.
Pero volvamos a la encuesta. Es destacable que con un año de diferencia veamos un cambio de tendencia tan importante: el tripartito no sumarÃa. Montilla tiene más confianza de los ciudadanos que el jefe de la oposición, pero los propios ciudadanos prefieren a Mas como presidente de la Generalitat. Lo que hay que hacer notar es que entre los electores de Esquerra, la mayorÃa preferirÃan a Montilla sobre Mas, por si alguien empieza a pensar en escenarios post-electorales o si después del vÃdeo de los dos años de gobierno que presentó CiU, aún tiene ganas de hacer otros Confidencial.cat …
Pero no todo son malas noticias para el presidente Montilla: recibe más aprobación que desaprobación; son algunos más los que piensan que la tarea del presidente es buena o muy buena. Pero si observamos la foto de conjunto, el presidente ha perdido 6 puntos de aprobación durante el último año. Si preguntamos por la acción del Gobierno, los resultados son aún peores: hay más rechazo que apoyos.
Esta encuesta marca, no un cambio de tendencia, sino la profundización de esta: el Gobierno tiene un problema grave para ser aprobado por los ciudadanos y ciudadanas. Tiene un problema grave para justificar una reelección y el contexto económico no ayuda. Con ausencia de crisis económica el debate puede ser claramente de valores (un gobierno de izquierda contra un gobierno de derechas, un gobierno catalanista o la Cas Gran del catalanisme, por ejemplo), pero con los graves problemas que afronta el paÃs no serÃa extraño que las opciones que reclaman un gobierno más fuerte sean cada vez más plausibles.
Para Montilla empieza una cuenta atrás; le quedan dos años para demostrar que se ha ganado la confianza del paÃs. Tiene dificultades más que observables y la falta de elementos como el carisma, un discurso emocional y una polÃtica de comunicación adecuada. Pero claro, en un gobierno de coalición el margen de maniobra ya se ha visto que es más limitado.
La experiencia la sabremos valorar con el tiempo, estoy seguro. Las coaliciones fortalecen nuestra salud democrática, por mucho que nos haya parecido que la creciente desafección haya dañado nuestro sistema. No es fácil gobernar en coalición. Nada. Pero a diferencia de otros paÃses o territorios, conocer la experiencia ha abierto las mentes de muchos ciudadanos y nos ha empujado a un ejercicio importante para el sistema: tener conciencia de que el nuestro es un sistema parlamentario, y que por mucho que al final hablamos de dos candidatos, la pluralidad se expresa a los escaños de nuestro Parlamento.