17 May

YouTube: cinco años de videopolítica

Han pasado sólo cinco años. Sólo cinco. Ese es el tiempo desde el lanzamiento de YouTube hasta el día de hoy en que difícilmente podemos entender Internet sin el mayor archivo de vídeos de la historia. Sin este espacio global de vídeos que ha hecho del nuestro un mundo más pequeño. En YouTube lo han expresado de esta forma con el vídeo conmemorativo:

YouTube ha hecho más pequeño el mundo de la política. Ha aproximado a políticos y ciudadanos, para bien y para mal. En cinco años hemos visto como este espacio podía servir para introducir temas en la agenda política, como en las preguntas que llegaron a los candidatos a las elecciones presidenciales de 2008 en Estados Unidos.

Dirigentes de hoy que ayer abrieron las puertas de su casa para darse a conocer, como David Cameron, que desde hace sólo unos años, ha establecido contacto con los británicos a través de sus vídeos.

Mas y Rajoy no han dudado en subirse al carro a esa tendencia.

Las cámaras digitales y la posibilidad de acceso a todos nos han convertido en autores en potencia, aunque los creadores sean sólo una parte muy pequeña de todos los usuarios en YouTube. Así, nos llegaron las imágenes de un Aznar enfadado cuando es sorprendido en un avión.

YouTube ha sido el aliado de la viralidad y del fin del control de muchos equipos de comunicación de gafes, como “el coñazo del desfile” de Rajoy o las supuestas copas de más de Sarkozy tras una reunión con una delegación rusa en una cumbre. O el president Montilla firmando un libro de honor con una chuleta. Incluso ha servido para dar a conocer la tarea de los diputados que vienen en pack en una lista y valorar su idoneidad para el cargo, como el caso de la diputada aragonesa más famosa en la Red.

El vídeo del “Yes, we can!” de Obama batió todos los récords y pulverizó el poder de los circuitos comerciales convencionales en televisión. Y la campaña americana fue, en esencia, una campaña de vídeos.

La burla a Mayor Oreja a través de una serie en YouTube fue un éxito, aunque no consiguió batirle en las elecciones europeas del pasado año. Y el efecto del “Confidencial.cat” de CiU en las elecciones de 2006 se amplificó en la Red cuando esto casi iba en pañales.

Gracias a YouTube, los vídeos de los mítines llegan a cualquier usuario. Si el mitin muere, YouTube le da bocanadas de aire.

Cinco años que, en definitiva, han servido para dar más visibilidad a la política, hacerla más próxima y, por qué no, más transparente.

12 Abr

El papel de la televisión en la política

La niña de Rajoy, Artur Mas haciendo la gallina, González y Aznar. De los reporteros de CQC a Salvados. El Ala Oeste de la Casa Blanca y la televisión en la cultura política americana. Nixon y Kennedy… la figura del debate. Y en todo ello, el papel de la televisión. Interesante programa de TV3 sobre el papel de la televisión en la política. Os lo recomiendo.

Y tras ver el reportaje… ¿cuál es vuestro programa relacionado con la política favorito?

22 Mar

No me llames “mal follada” (errores de comunicación)

Aviso a navegantes políticos que se atreven a entrar en la Red. Porque ya sabemos que esto de abrirse un perfil en Facebook o un blog, tiene su punto, pero hay que entender a qué nos exponemos. Con ánimo de recopilar algunos de esos errores empezamos con uno: no borres lo que has dicho. Porque ahí se queda.

Las palabras se las lleva el viento, aunque en Internet eso es más complicado. El contenido permanece y, si un político suele ser esclavo de sus palabras, en la Red esa dependencia a lo dicho es más patente que nunca. Ello debería llevar a cualquier político a tener más responsabilidad sobre lo que dice y hace, porque se someten más que nunca al escrutinio público. Por ello, borrar comentarios emitidos es un error. No ya porque no se evita el objetivo -hacer desaparecer algo dicho-, sino por la idea de fraude que eso lleva implícito. Si nos hemos equivocado con algo, debemos pedir disculpas. Argumentar el por qué de lo dicho o lo hecho.

Que se lo pregunten al consejero de Salud de la Comunidad de Madrid, Güemes, con la polémica encendida en su blog con su Progresí y la recuperación de lo que se publicó a través del caché; o el último ejemplo de un cargo del PSC en el Ajuntament de Barcelona, Miguel Ángel Martín, que borró los insultos que dirigió a la directora de TV3 Mònica Terribas tras la entrevista al president Montilla, comentarios en los que afirmaba que la periodista estaba “mal follada”. Pidió disculpas y explicó por qué borró los comentarios, pero varias webs se han hecho ya con los pantallazos… y ahí se quedarán.

No, las palabras en Internet no se las lleva el viento.

16 Mar

Entrevista al President de la Generalitat

Tras las nevadas, TV3 entrevistó al president de la Generalitat de Catalunya, José Montilla. La entrevista ha sido muy comentada, especialmente por la imagen de fatigado que mostró el president y por el tono de la directora de TV3, la periodista Mònica Terribas, que hizo gala de un estilo poco habitual en las entrevistas de este tipo: no se cortó en hacer preguntas incómodas.

15 Mar

Un gobierno helado: defender lo indefendible

Frank Luntz, el consultor político norteamericano que es un experto en el uso del lenguaje, usó como subtítulo de su libro más famoso una frase que es demoledora: no es lo que dices, es lo que la gente oye. Luntz constata algo muy cierto: en política, como en cualquier otro campo, cuando comunicamos lo hacemos para que alguien reciba el mensaje. Personas que, por sus motivaciones, reciben el mensaje de una forma distinta unos de otros. Pero es en política donde esta diferente sintonía del receptor toma una mayor importancia.

En sintonía con lo que afirma Luntz, nos encontramos con una lapidaria frase de muchos políticos: “no nos hemos sabido explicar”. Frase que puede derivarse en “debemos hacer un esfuerzo de comunicación” o “el mensaje no ha llegado”. Una falacia que olvida algo tan sencillo como que en comunicación a B no siempre le llega lo que yo he dicho siendo A. Por el camino se distorsiona el mensaje, no sólo por el papel de los medios, sino por las propias emociones, preconcepciones, creencias, ideas, etc. sobre quien emite el mensaje.

Y la monumental nevada que dejó aislada a Catalunya no ha sido la excepción. Por mucho que el gobierno de la Generalitat no haya cesado en afirmar que su gestión fue adecuada, la experiencia personal de los catalanes les dice lo contrario. Pregunten, sobretodo, a aquellos que a esta hora –una semana después de las nevadas- siguen sin luz. Ni la gestión de la crisis fue adecuada ni lo fue la comunicación. El interlocutor A dejó en manos de los medios y de las personas la auténtica comunicación de los hechos.

Por ello, no importa que varios cargos del Govern iniciaran una auténtica ofensiva para comunicar lo que habían hecho. No es lo que el Govern decía, era lo que la gente oía. Lo que la gente sentía. Si esto debe ser, en comunicación, siempre una máxima, en comunicación de crisis aún más.

Sin embargo, eso también se da en el proceso contrario. Si en algo fue ágil el Govern de la Generalitat el lunes fue en poner en marcha un usuario de Twitter para comunicar las novedades en emergencias. Parece que la propia vorágine en Twitter impidió observar algo positivo. Estamos hablando de una administración pública. Algo ya de por sí lento y complicado. Un ente que, en medio de una gran crisis manifestada por millares de ciudadanos aislados e incomunicados, decide poner en marcha un espacio para informar de novedades.

Una decisión que no puede tomarse a la ligera. Que exige saber quién, cómo y de qué manera actualizará los contenidos, responderá a las preguntas y atenderá a los ataques de aquellos que, tras horas encerrados en un coche o en un tren, carguen contra él. No es una decisión menor, es más, es algo novedoso y relevante.

Pero tal y como iniciaba esta reflexión, no es lo que dices sino lo que oyen. No es lo que dices cuando intentas defenderte de lo indefendible, pero tampoco cuando debes sacar pecho por algo bien hecho y te encuentras de frente con las críticas de aquellos que no saben valorar lo realizado.

Foto de Miquel Pellicer.

3 Mar

El Montilla más católico

En mayo de 2005, el presidente de la Generalitat Pasqual Maragall visitó de forma oficial Israel junto al, por aquel entonces, líder de ERC Josep-Lluís Carod-Rovira. Ese fue un viaje polémico por varias cuestiones, entre ellas, la famosa fotografía protagonizada por Maragall, Carod y Castells con una corona de espinas que se vendía como recuerdo en la ciudad. Muchos católicos y la jerarquía eclesiástica española y catalana mostraron su indignación por aquella instantánea.

Un año más tarde, el candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat se desplazaba al monasterio de Poblet en su primer acto como candidato. José Montilla dibujó en ese momento una dirección muy distinta a la de su predecesor –aunque más allá de la polémica Maragall tampoco se distinguió por un enfrentamiento extremo a la religiosidad-. Pero esa no era ni la primera ni la última señal que enviaría el hoy president de la Generalitat hacía la Iglesia y sus fieles: tras dejar el ministerio no dudó en visitar Montserrat, uno de los símbolos más potentes del catolicismo y la catalanidad.

Guiño o estrategia, Montilla ha tenido un perfil más cercano a Pujol  que a Maragall, especialmente en lo que a relaciones con los estamentos religiosos se refiere, ya que a diferencia del president Pujol, Montilla se declara no practicante. Pero el president es consciente de la importancia del voto católico y de cómo la actitud mantenida sostiene su propia imagen de seriedad y centralidad. Si Maragall protagonizaba momentos como el de la corona de espinas, Montilla acude a beatificaciones, a la misa de Sant Jordi en el Palau, funerales o evita que su gobierno apruebe cambiar el nombre de las vacaciones escolares para borrar cualquier mención religiosa.

De hecho, según el último barómetro del CEO, el 62% del electorado del PSC en 2006 se declara católico –aunque sólo el 10% se declara practicante-. Mantener la postura que Montilla defiende es coherente con su base, pero especialmente importante si pretende atacar la bolsa de votos del partido más votado en aquellas elecciones, CiU. La base católica de los nacionalistas es mayor, el 87% de los votantes se declaran católicos y los practicantes suben hasta el 29%.

Si el PSC quiere jugar el partido sabe que debe enviar mensajes muy segmentados a una gran variedad de públicos. Otra cosa será que lo consiga. Pero en todo caso, la línea mantenida por Montilla contrasta con lo que se percibe de la acción de gobierno de sus colegas socialistas en Moncloa. Mientras que el gobierno de Zapatero ha buscado el enfrentamientos con los prelados, Montilla defiende que es un error. Pese a ello, está de acuerdo con el gobierno y el PSOE en las cuestiones que más han tensado la cuerda con la Iglesia: el aborto y la muerte digna.

Montilla no duda en recomendar la lectura de la Biblia “se tiene que leer por un tema de cultura general, al margen de si se es creyente o no”. Todo un mensaje a ese electorado con la piel más fina. Por algo, el primer secretario de los socialistas catalanes y president de la Generalitat sostiene que las tensiones con la Iglesia han dañado al PSOE. Seguramente cree que es un error, porque sabe que hay votos que se alejan por esas cuestiones. Y justo ahora, lo que se precisa, es multiplicar los panes y los peces. Vamos, los votos.

25 Feb

Veinte años retocando la realidad (política)

Una imagen vale más que mil palabras. Una imagen puede llegar a decir más que un discurso entero. Una imagen puede hundir una campaña… o puede llevar a alguien a la victoria en unas elecciones. Por ello, hace 20 años se creaba una de las mayores contribuciones al mundo de la comunicación política: un programa que permitía mejorar aquellas imágenes que no comunicaban lo que debían.

Photoshop vino para quedarse y la verdad, en 20 años ha dado mucho juego. De su mano llegaron políticos septuagenarios que podrían pasar por la cincuentena. Bajo su mando, desaparecieron manchas, objetos, y kilos de más. Se obró el milagro y los panes y los peces dejaron paso a la multiplicación de asistentes en un acto.

El programa de retoque fotográfico creado por Adobe, más allá de sus constantes actualizaciones y las enormes posibilidades, deja en manos de los expertos para convertir la realidad en una ilusión.

En estos 20 años hemos visto como Juan Carlos y Sofía reunían a todos sus nietos en un salón de la Zarzuela a golpe de clic. La felicitación de Navidad de los Reyes fue objeto de polémica, cuyo montaje no dudó en reconocer la Reina Sofía en las, también polémicas, entrevistas con Pilar Urbano.

A Sarkozy le desaparecieron los michelines y a su ministra de Justícia, los anillos. Aunque a Sarkozy no se le cayeron, los anillos, por intentar hacer photoshop con las fechas en una histórica foto con el Muro de Berlín en su Facebook. Aunque quizás quién hubiese necesitado aplicar el programa es el speechwriter de Obama, cuando salieron a la luz unas comprometedoras fotos de él jugando con una Hillary de cartón piedra.

Photoshop nos ha mostrado que si el desodorante falla, pasar el tampón de clonar puede borrar los estragos de los focos en un mitin. Angela Merkel y el president Montilla pueden dar buena cuenta de ello. Precisamente, la imagen de alguien sudoroso no genera las mejores percepciones en el electorado…

Aunque algunos acusan a Berlusconi de haber hecho de su agresión un montaje, lo cierto es que bajo la larga sombra de Il Cavaliere se esconden algunos intentos burdos de modificar la realidad. No ya la suya propia a base de operaciones de estética, sino del apoyo popular al polémico político italiano. El libro “Noi amiamo Silvio”, un conjunto de fotografías que mostraban el apoyo al premier, escondía un retoque en una instantánea en la piazza del Duomo de Milán: los asistentes se multiplicaban sin cesar.

El Mundo consiguió que Zapatero, Guerra, Pajín y Aído aparecieran todos juntos en primera página con el puño en alto, aunque esa imagen era imposible: la retocaron con la ayuda de los de Adobe.

Fraga retó a todos los que no le creían a ver el making-off de las fotos de una de sus campañas electorales. Según el ex presidente de la Xunta, no habían sido retocadas. Aunque las fotos parecían decir lo contrario. Pujol también aparecía con menos bolsas en los ojos en sus últimas campañas electorales. ¿Obra y gracia del programa?

Photoshop lleva 20 años retocando la realidad. Creando nuevas realidad. En Francia, algunos diputados quieren ponerle freno, por los efectos que genera en la idealización, por ejemplo, de cánones de belleza. Aunque su uso parezca cada vez más denostado, nadie se resiste a verse un poco más joven, esbelto o bello en una foto que será, por ejemplo, usada en una campaña electoral. ¿Fraude? ¿Engaño? Una imagen vale más que mil palabras. Juzguen ustedes.

18 Ene

El efecto Carlos Sainz

Las encuestas de partida ante un escenario electoral nos permiten atisbar como debe ser la estrategia a tener en cuenta para conseguir nuestro objetivo. Encuestas, historia electoral del territorio, aspectos de la ley electoral… todos los datos que nos permitan concebir correctamente hacia donde queremos llegar nuestro coche para que llegue a la meta.

Más o menos como un piloto de rally, que debe conocer bien el terreno sobre el qué pisarán las ruedas del coche y tratar de avanzarse a los baches y curvas extremas. Adelantarse a los problemas que puedan evitar que el vehículo llegue en primera posición. O que se pare a 700 metros de la meta, como le paso a Carlos Sainz. Todos recordamos el gafe del piloto que en más de una ocasión, veía como la victoria se le escapaba por problemas en el último minuto. Siempre recordaremos a su copiloto con su “Trata de arrancarlo”.

Ese efecto existe en política. Es el efecto contrario al bandwagon, cuando un exceso de optimismo ante las expectativas electorales, el electorado se desmoviliza y no consigue sus objetivos primordiales: ganar. En resumidas cuentas, en vez de sumar gente al carro, como pasa en el bandwagon, quedarse a las puertas por un problema en el motor.

El PSC ha entendido muy bien el escenario en el que se mueve. Sabe que es necesario arrancar el coche para intentar mantenerse en la presidencia de la Generalitat. Es consciente que están muy por detrás en las encuestas y que a sus rivales, el motor les puede fallar. Por ello, un video –largo- del partido repasa en algo más de cuatro minutos historias deportivas de fracaso del líder en el último minuto. Si el mensaje cala en el partido, puede incluso haber algo de partido.

En CiU son conscientes que la sombra de Sainz puede hacer acto de presencia. Durante el aperitivo de Navidad de CDC, al que fuimos invitados algunos bloggers como Xavier Peytibí, Artur Mas contó la fábula del perro y el trozo de carne. Un perro cruzaba un pequeño lago con un trozo de carne en la boca. Bajo sus patas, veía a un montón de peces pasar, más grandes que su trozo de carne. La soltó y los peces se escaparon, quedándose sin carne ni pescado. Mas es consciente que necesita movilizar a todos cuanto sea posible. Por ello, en Internet llevan tiempo preparándose y van a hacer una campaña en positivo, pese a que el discurso de proclamación se ha salido del mensaje.

Mas se dirigió al partido apelando a conseguir una “gran mayoría”, el mensaje clave de los incumbent, los que optan a la reelección. Porque en el fondo, parece que CiU nunca ha dejado de creerse incumbent, y ese es un espacio de oportunidad para el PSC. Los challenger hablan de cambio, y Mas lo hizo de puntillas.

Por eso, el miedo a un efecto Carlos Sainz existe. Los socialistas esperan que el coche de CiU se pare en el último minuto. Lo suficiente para poder reeditar un tripartito –con el permiso de Reagrupament y Laporta-. Y en CiU esperan que el efecto del piloto se parezca a la reciente victoria en el Dakar. La respuesta, en unos meses.

4 Ene

Los discursos institucionales no son siempre aburridos

Las fiestas navideñas, además de los regalos, la familia y los turrones, tienen en su conjunto de tradiciones los discursos que dirigen los líderes políticos e institucionales a los ciudadanos. Una tradición más que, aunque parezca extraño, a veces incluso provoca ríos de opinión.

Este tipo de discursos son un arma de doble filo: son una oportunidad única para enviar mensajes a la ciudadanía, pero aparecen en un momento poco dado a la recepción de los mismos y en que la tradición y lo previsible son enemigos muy duros para conseguir captar la atención. Por ello, introducir novedades o generar expectativa es algo necesario para conseguir esa preciada atención.

El Rey lo tiene, quizás, más fácil que otros personajes públicos. Casi la totalidad de las cadenas de televisión ofrecen a sus espectadores la alocución del Jefe del Estado: es imposible escapar de ella… pero lucha con una dura contraprogramación familiar de una cena que empieza. En todo caso, este año el discurso se planteaba de manera distinta, tanto a nivel político como de escenario.

El retraso en la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut catalán, las consultas independentistas en Catalunya, la crisis económica, etc. modelaron el discurso del monarca. Unidad, unidad y unidad fue el mensaje de fondo. Y hablando de fondo, Moncloa encargó a una de las empresas de la esfera Mediapro que introdujera cambios en el escenario habitual desde el que Su Majestad dirigía el discurso. Así, vimos un espacio más moderno, más neutro y menos palaciego. Eso sí, con una curiosa fotografía de un joven Príncipe Felipe vistiendo de uniforme. ¿Qué nos quería decir Zarzuela con ese detalle? ¿Posicionamiento del heredero?

Aunque en Euskadi el teaser al discurso no vino ni de palacio ni de Moncloa: la televisión pública vasca dió por primera vez en la historia el discurso del monarca; con lo que la cadena batió récords de audiencia esa noche.

Montilla rompió la maldición con un discurso sorpresivo. Decidió empezar la campaña electoral de las próximas elecciones catalanas durante el discurso institucional de fin de año. Debo reconocerlo, hice el movimiento sistemático que he hecho ante otros discursos institucionales del President: cambiar de canal. Pero mientras me secaba las manos tras la cena, el discurso captó mi atención. Sin duda, estamos ante uno de los discursos mejor estructurados y con más mensaje del Molt Honorable. Electoralista, sin duda, pero un buen discurso. Aunque se discuta la lengua original del mismo o la elección de las palabras.

El efecto del president fue incluso superior al mero hecho de captar la atención: durante días se ha venido hablando del discurso y consiguió marcar la agenda con su alocución. Los de la Plaça Sant Jaume sabían lo que hacían y todos han ido a remolque del president. Y lo más importante, ha lanzado un mensaje clave: Montilla, morirá matando. Si muere.

El que ha muerto, radiofónicamente, ha sido el locutor de una radio británica Tim Binns, que calificó de aburrido el discurso de la Reina Isabel II y cortó la emisión para poner una canción de Wham!. “De Reina a otra reina”, como dijo Binns, fue el detonante para las protestas de los oientes de la cadena de Birmingham que han supuesto su cese fulminante. “En dos palabras, bo-ring”, fue el veredicto de Binns. Que de hecho, es el veredicto de muchos ciudadanos ante los maqueteados discursos institucionales. Siempre nos quedará el juego de descifrar el significado de las fotos o ver como dan el pistoletazo de salida a las elecciones, así, sin avisar.

22 Dic

¡Me ha tocado el Gordo!

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Es una sensación extraña. Una mezcla de excitación y un abismo bajo tus pies. Emociones contrariadas. La necesidad de exteriorizarlo, pero también mantenerlo en secreto por el que dirán. Pero no, no hablo de la lotería, sino de todos aquellos que durante el año han tenido que soportar algún premio gordo de difícil solución. Especialmente en el mundo de la política. ¿Echamos un vistazo a los diez premios gordos de este 2009?

  1. Montilla, Saura y los Mossos: al president de la Generalitat le cayó el Gordo el día que los Mossos d’Esquadra cargaron contra los estudiantes que habían ocupado durante semanas el rectorado de la Universitat de Barcelona. El caos vivido en Barcelona, con periodistas y ciudadanos agredidos, genero una enorme crisis política y de comunicación que sólo la división en áreas por partidos pudo remediar.
  2. Ibarretxe: quizás es uno de los grandes premios del año. El lehendakari ganó las elecciones en Euskadi con casi 7 puntos de margen y 5 diputados más que el PSE-PSOE. Sin embargo, no pudo formar mayoría y el PNV se vio en la oposición. Sin premio de consolación.
  3. Rajoy y su Gürtel: más que el Gordo, ha sido como ir ganando la primitivia y la quiniela, más alguna euromillones, a lo largo del año. El goteo incansable de noticias relacionadas con la trama Gürtel, con sórdidas revelaciones como la oferta a Camps para ser fotografiado con Obama, fue (y es) un auténtico reto para Rajoy y su liderazgo. La cosa incluso se tornó más rara cuando a Cospedal le dio por denunciar el complot del Estado y del Gobierno contra el PP, con espías y todo…
  4. Aminatu Haidar: la lucha de la activista saharaui no ha sido el único premio gordo para el ministro Moratinos este año, pero las consecuencias de la crisis internacional abierta con Marruecos y la incapacidad de España de resolverla por sí misma merecen estar en esta clasificación.
  5. Un caso llamado Trias Fargas: cuando se descubrió el pastel que Félix Millet había robado del Palau de la Música Catalana, ya de por sí los premios gordos de años y años de lotería; se conocieron los detalles de la financiación de la fundación del Palau a la fundación de Convergència Democràtica. La aparición del caso Pretorio acalló las voces que cayeron sobre CDC: ¿es lícito que una fundación financiada con dinero público financie a su vez a una organización política?
  6. Alakrana: el secuestro del pesquero fue un premio redondo para el Gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero. Tan grande fue, que no sabían si repartirlo entre ministerios o centralizar la gestión en el presidente. Tras semanas de cautiverio y el pago de un rescate, los pescadores volvieron a casa y el pequero volvió a faenar.
  7. Un blog de 300.000 euros: cuando el coste del blog de Jordi Hereu llegó a la prensa, el Gordo cayó en el departamento de comunicación del Ajuntament de Barcelona. ¿Cómo explicar el gasto estratosférico en un año de crisis?
  8. Bono y la Ley del Aborto: la tramitación de la Ley del Aborto (en realidad, tiene un título más largo e inclusivo) fue un premio para aquellos diputados y diputadas socialistas más creyentes que tuvieron que ver como los obispos les amenazaban con excomulgarlos si votaban a favor. Una de esas presiones políticas que es casi tan fuerte como la de los bancos que llaman a tu puerta el 23 de diciembre…
  9. Un fantasma llamado abstención: el premio gordo que ganó el Parlamento Europeo y las instituciones europeas es de los más grandes; ya que las elecciones del pasado 7 de junio se cerraron con un manto de abstención tan grande que muchos aún no saben qué más se puede hacer. Para ello están Ashton y Van Rompuy, ¿no?
  10. La omnipresente Rosa Díez: sin duda, uno de los premios gordos más estrafalarios para un departamento de comunicación. ¿Cómo explicar que la cabeza visible de tu partido puede estar actualizando su Twitter y respondiendo una entrevista en televisión al mismo tiempo?

Seguiremos atentos a los premios gordos del 2010… y también a ver si tenemos más suerte en el sorteo del año próximo. Aunque jugando 10 euros, tampoco se puede llegar muy lejos, ¿no?