30 Ago

Trini, un nuevo sabor… para la comunicación

Cuando Barack Obama visitó Battle Creek, en Michigan, durante la campaña presidencial de las elecciones de 2008, el senador estatal Mark Schauer le regaló una caja de cereales en la que aparecían él y Biden junto al famoso tigre Tony de Kellogg’s… compañía que está presente en la ciudad. Aunque no quedó muy claro si era un producto oficial de la compañía o no, lo cierto es que Obama agradeció el gesto y lo tomó con humor. Algo parecido le ha pasado a la ministra de Sanidad y precandidata en las primarias del PSM. Pero lo suyo no son los cereales, sino el zumo de frutas.

Ha sido en el marco de esta contienda en el que un diseñador ha visto en Trinidad Jiménez el nuevo sabor para Madrid. La similitud entre el nombre por el que es conocida, Trini, y una conocida marca de refrescos, ha llevado al profesional a crear una nueva imagen que coincide con el propio objetivo político de Jiménez y su candidatura: dar un nuevo sabor, un nuevo aire, al PSM y a la Comunidad de Madrid. La anécdota quedaría ahí si no fuera por el gesto que tuvo la ministra al recibir un delantal con esa imagen en un acto este fin de semana. Al igual que Obama, no dudó en agradecer el gesto y posar con él, con una franca sonrisa.

La imagen es de esas que hablan solas. En campaña un candidato puede hacer muchas cosas, pero las que salen del alma son las que valen. Y es que esa imagen es perfecta para ilustrar un gran artículo de Antoni Gutiérrez-Rubí: Los tristes no ganan elecciones (ni lideran, ni seducen, ni convencen).

Seguramente ese sea uno de los puntos que más fortaleza dan a la ministra: transmite simpatía y afabilidad. Algo que el ciudadano de a pie percibe. Por ello es una de las ministras mejor valoradas del ejecutivo de Zapatero. Y quizás por los nubarrones que le plantaron en la campaña municipal de 2003, Jiménez no consiguió hacerse valer ante su primo y rival, Alberto Ruiz-Gallardón.

No es baladí pararnos en aquella anécdota, la famosa chupa de cuero que la puso en el ojo del huracán. Polémica fotografía de campaña en que algunos vieron un exceso de erotismo. Otros, la identificación de valores políticos masculinos –agresividad, dureza-. Y entre uno y otro, una polémica desatada por El Mundo cuando el PSOE procedió a retirar los carteles de la chupa. Chupa que, tal y como desvela Juan Campmany en “El efecto ZP”, eligió la propia Trini.

Con delantal o con chupa, Trini tiene la suerte de transmitir elementos muy necesarios en la comunicación política del futuro que empieza a tejerse en el presente que nos está tocando vivir. Con la anécdota de la chupa de cuero dio en el clavo de lo qué ocurrió realmente: a una mujer candidata se le exigen cosas que a un hombre candidato ni se le plantean. Demostró que el liderazgo político en femenino es distinto y necesario en un mundo plagado de líderes testosterónicos. Por cierto, la base del liderazgo de Esperanza Aguirre, muy parecido al de la Dama de Hierro. Jiménez es abierta, afable y optimista. Sonrisa en boca. Una comunicación emocional y empática.

Pero en político no todo se basa en esas capacidades. Gómez, el secretario general del PSM y su enemigo en la lucha por la candidatura, es un hombre que ha trabajado duro los últimos tres años recorriendo las calles de la Comunidad para explicar el proyecto socialista y conocer los problemas de los ciudadanos. Algo de lo que, por cierto Jiménez también ha sido partícipe como miembro de la Ejecutiva. Pero Tomás Gómez es un hombre que sonríe poco y comunica menos. Quizás ahí esté parte de la explicación de las famosas encuestas que llevaron a Zapatero a apuntar a Trini como candidata a batirse en duelo con Aguirre.

La lección de todo ello es clara. Calle, proyecto y sonrisa. Pero sonrisa sincera; entendiendo que los que no son tristes, los que hacen de la alegría y el optimismo parte de su ADN político pueden llegar más lejos. Tanto como prestarse a hacer del diseño de un atrevido diseñador una curiosa anécdota. Un nuevo sabor para la comunicación.

Foto de Trinidad Jiménez en Flickr.

1 Jul

La huelga de Tomás Gómez

“Pues la Esperanza los tiene muy bien puestos” decía una mujer que debe disfrutar de su jubilación desde hace no más de dos o tres años. “Yo, la verdad, no voté a Mariano en las pasadas elecciones porque quería que le echaran. A ver si subía ésta.” Añadía otra. La tercera mujer que esperaba en el hall de un hotel madrileño hace unas semanas saltó con un interesante análisis, “A mí me dicen: esto lo ha dicho el PP. Y luego escucho a Aguirre y dice otra distinta. Y mira que a mi ella no me gustaba. Pero habla claro. Cada día me gusta más, oye”.

La muestra es pequeñísima, sin duda, pero es una muestra de lo que se comenta en muchos mentideros de Madrid: nadie en el PSOE o el PSM parece estar en disposición de toser a la Lideresa. La Presidenta. Nadie le hace sombra al otro lado y ni los graves casos de corrupción como la trama Gürtel –de la que se ha autodenominado descubridora- o la polémica de los espías han conseguido despeinarla. Y mucho menos lo va a conseguir la huelga de los trabajadores de Metro de Madrid.

Porque lo que ha ocurrido esta semana en Madrid es lo suficientemente grave como para cuestionar a fondo la gestión de Esperanza Aguirre y su Gobierno. Sí, la huelga ha sido salvaje. Sí, los trabajadores se han pasado por la torera los servicios mínimos y han hecho la vida muy difícil a millones de madrileños, yo incluido. Pero precisamente ese halo de la presidenta, ese carisma y ese control férreo de su imagen, sus acciones y sus declaraciones hacen que los únicos culpables sean los empleados y nadie repare en la causa de la huelga: el incumplimiento del Gobierno de la Comunidad de Madrid del convenio colectivo, haciendo algo ilegal.

No, los empleados del metro no son funcionarios. Esto viene por una decisión política de un Gobierno que es tan responsable de ello como los empleados que se saltan los servicios mínimos y hacen la vida muy difícil a la gente.

Pero parece que esto no le va afectar. El debate en los medios no es ese. El debate en la calle tampoco: los culpables sólo son los que no han llevado los trenes. Poco importa que la huelga estuviera convocada desde hace semanas y Madrid se haya colapsado, sin transporte alternativo o operativos perceptibles para el ciudadano. Nadie acusa a la responsabilidad del gobierno porque Tomás Gómez parece estar de huelga.

En el fragor de la crisis, uno no puede encontrar ni una declaración del líder de la oposición en la web de su partido. Cuando dos millones de madrileños ven directamente afectada su vida diaria, el PSM de Gómez sigue hablando del espionaje en la Comunidad. La búsqueda por apariciones en medios nos da algún resultado aislado y con una posición difícil. Eso sí, el PP no ha escatimado esfuerzos en fijar bien el marco hacia Gómez: “se ha erigido en piquete de la huelga salvaje”. Mientras, la presidenta ha fijado su mensaje en línea a lo que perciben todos los que nos hemos quedado sin medio de transporte: “Los representantes de 7.000 trabajadores no pueden poner en jaque a los madrileños”.

Esa es la clave del éxito de Aguirre. Conecta. Está. Por ello, las encuestas como la que El País publicó con motivo del día de la Comunidad no dejan de mostrar como a poco menos de un año de las elecciones, la alternativa socialista no despega.

Los nervios se notaron cuando los celos del candidato del PSM a batirse en duelo con Aguirre surgieron a cuenta de la relación entre el Gobierno central y el de la Comunidad. Una crisis entre Ferraz y Callao –o sea, entre la ejecutiva federal del PSOE y el PSM- a cuenta de la posición del ministro de Fomento. Según se decía, el entorno de Gómez veía como la inversión del Estado en la Comunidad de Madrid y la aparición junto a Esperanza Aguirre en la foto con el ministro, minaban las posibilidades electorales del PSM.

¿Pero realmente Gómez y el PSM no despegan por este tipo de cosas? ¿O es su postura y su actuación la que falla? El liderazgo y la visión de una alternativa se forjan en momentos como la monumental crisis que ha vivido Madrid esta semana. Las elecciones se ganan a costa de las percepciones que se generan. Y tanto la emitida por Gómez en esta crisis como en la pueril lucha por lo del ministro no son nada halagüeñas para los socialistas. Las elecciones no pueden ganarse cuando el candidato está en huelga.

Foto de El País.

20 Abr

Cosas a tener en cuenta cuando se copia a Obama

Años y años de publicidad nos han dejado con grandes eslóganes en nuestra memoria. Aunque en este post me quiero quedar especialmente con uno muy propio de nuestra cultura publicitaria: busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo. Me quedo con este porque parece que ha sido lo que ha imperado en la decisión de la consejería de educación del gobierno de Esperanza Aguirre al lanzar su nueva campaña de matriculación en los colegios bilingües.

Así, ni cortos ni perezosos, en la Comunidad de Madrid han apostado por buscar, comparar y comprar aquellos buenos ejemplos de marketing en el sector público. Y en ello, el referente es Obama. El presidente norteamericano hizo de su “Yes we can” su grito de guerra. Su eslogan memorable. Resumió en tres palabras el espíritu de su campaña y consiguió con él movilizar a su electorado.

Quizás esa sea la lectura de la consejería: promover las escuelas bilingües a través del espíritu Obama. Pero han olvidado algo esencial. El copy-paste no funciona siempre en política. Laporta ya lo ha intentado presentando una web que se inspira de forma notable en la del presidente, pero que, como la campaña de la Comunidad, no llegan a la altura de la original.

Pero, ¿qué lecciones podemos establecer de la copia a Obama?

  1. Ser coherente. La campaña no es coherente, especialmente por las críticas que han aparecido por el mal uso del inglés. Pero también por la constatación que recurre a la identificación con un líder que no cae especialmente bien a la derecha madrileña. O con el que poco comparte el PP madrileño y la administración que gobierna.
  2. Ser original. Las copias no gustan, y menos si no están bien hechas. Apuntar a los niños al colegio a ritmo de Obama no parece ser la mejor manera de convencer a los madrileños de las virtudes de la educación bilingüe.
  3. Vigilar el gasto. Gastarse 1,8 millones en una campaña que casi copia el eslogan –cambiar el can por el want-, con errores gramaticales, editar un vídeo que recuerda demasiado al de los artistas que apoyaron… es un exceso.
  4. Dejar de lado la frivolidad. En el fondo, desempolvar a Obama para promocionar las matriculaciones no deja de ser una gran frivolidad. Lo próximo podría ser fijarse en la campaña de los laboristas en Reino Unido…
  5. Perder credibilidad por la anécdota. La educación bilingüe, en pleno siglo XXI, es una apuesta por el aprendizaje en una lengua tan básica como el inglés. Es, seguramente, una de las grandes apuestas del gobierno de Aguirre. Dejar que los elementos positivos de ello se los lleve una campaña mal ejecutada, no parece la mejor relación coste-beneficio.

La respuesta a todo ello nos viene de otro gran eslogan de la publicidad: rechace imitaciones.

8 Abr

Presentación de #Política2.0 en Madrid

#Política2.0 es la reflexión del president del Parlament catalán sobre los cambios que Internet está provocando en la política. Sobre esa nueva manera de hacer y entender la política. Y ahora, llega a Madrid.

Esta tarde el president Benach estará en el Centre Cultural Blanquerna, en la calle Alcalá –justo en el cruce con el Círculo de Bellas Artes- para la presentación de su libro, que tengo el honor de presentar. Será a las 19:30h, así que no dudes en acercarte.

14 Ene

Herederos de Maragall

Barcelona puede presentar una gran candidatura para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022. Lo hicimos en 1992 y podemos volver a hacerlo. La pregunta es si políticamente es sostenible apuntalar el futuro político personal de los ediles a base de candidaturas olímpicas. O sea, basar en el sueño olímpico parte de la propia credibilidad y misión política.

Gallardón no lo necesitaba. Pero entendió que el proyecto olímpico de Madrid, tanto en 2012 como en 2016, merecía el máximo de su implicación. Algunas voces apuntaban a que en realidad esa era su plataforma para alcanzar la presidencia de España, pero la realidad es que tras las dos decepciones, Gallardón sigue en su sitio. Y seguramente seguirá cuatro años más.

Hereu, en cambio, busca desesperadamente entrar en el partido. Precisamente es esa sensación –que ha transmitido a lo largo de los años, pese a haber sido refrendado en las urnas- la que le urge a presentar la candidatura olímpica de Barcelona-Pirineos. Y eso es algo que, en este tipo de cosas, no puede permitirse.

El alcalde afirmaba ayer que “esta ciudad se crece cuando tiene sueños”, y no le falta razón. Otra reflexión a parte que dejo para los amigos geógrafos es si una ciudad debe construirse a golpe de evento. Pero en todo caso el alcalde da en el clavo. Optar por los Juegos es un sueño. Un movimiento mágico que une a todos –bueno, siempre habrá algún NIMBY por ahí-. Por ello, es contraproducente que quede en el poso de la taza esa idea de que esto es una maniobra electoral a la desesperada para salvarse de lo que muchas encuestas muestran: un probable desalojo de los socialistas del gobierno de Barcelona.

Sin embargo, en quién más pienso hoy es en el president Maragall. Como si los alcaldes de Barcelona y Madrid quisieran ser sus herederos. Como si vieran reflejadas en él sus esperanzas. Uno, llegar a la presidencia tras el paso por la alcaldía. El otro, armarse del carisma del que siempre ha carecido.

En todo caso, Hereu se apunta un buen tanto. Algo que le ha costado hacer a lo largo de los últimos años: sorprender. Y algo que le ha costado hacer en los últimos meses, conseguir que el líder de la oposición no se oponga. Esto no ha hecho más que empezar y ya veremos hasta donde llega este tren. Si sigue su curso tras la decisión del COE en 2013, y si tras esa parada, el camino hacia la nominación. La ciudad que se crece con los sueños tiene por delante un difícil camino: demostrar que realmente es un sueño de ciudad y no un error como el de otro heredero de Maragall al que se le atragantó el Fórum.

22 Dic

Nombre propio #9: Esperanza Aguirre

Esperanza_AguirreLa presidenta de la Comunidad de Madrid, o Lideresa como se la suele llamar, repite en esta clasificación. Sigue demostrando que es una de las pocas personas en España que tiene la capacidad de ejercer un fuerte liderazgo y que domina como nadie sus dotes de comunicación. No gustan a todos, pero a quiénes gusta, encandila.

Aguirre ha demostrado ser una superviviente nata. No sólo por su episodio en Bombay que reseñábamos el año pasado en este espacio, sino porque este año ha tenido que hacer frente a lo indecible y ella sigue allí, con sus apoyos casi intactos. Ni la trama Gürtel, ni la crisis o el espionaje en la Comunidad de Madrid la han achantado. Y eso, en política, vale su peso en oro.

Aguirre es sin duda uno de los personajes del año. Y seguramente lo será del siguiente. Es la apuesta más solvente de la oposición popular, la única que realmente puede plantar cara al presidente Zapatero. Eso lo sabe Rajoy y lo sabe el propio presidente. Quizás por ello, no le dejan volar. O quizás por ello, no se atreve a dar aún el salto. Aunque está preparada. Con o sin zapatos planos.

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6 Nov

Las 5 lecciones de Güemes y su Progresí

Tras lo de Rosa Díez, la crisis abierta por el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes, es la más grave en lo que a reputación online se refiere de un político en nuestro país. La publicación de un post titulado “El progresí”, un diccionario de neologismos plagado de insultos hacia varios sectores sociales -mujeres, homosexuales, etc.-, su posterior eliminación y el conjunto de excusas ofrecidas por el autor han puesto de manifiesto que cuando un político decide dar el primer paso en la Red, debe atenderse a las consecuencias de sus actos.

Pero la pregunta que debemos hacernos en este momento es, ¿podemos establecer algunas lecciones de lo ocurrido esta semana con Güemes? ¿Cómo podemos evitar que una mala gestión de la presencia online afecte a nuestra reputación personal?

1. Internet no va por libre.

Antes de tomar la decisión de abrir un blog o una cuenta en Twitter debemos preguntarnos: “¿Para qué?”. Es una pregunta estratégica, pues nuestra participación en la Red no sigue un camino distinto al habitual. Así, si dedicamos un post plagado de insultos en un lenguaje sectario, no es de extrañar que eso interfiera en la propia imagen del político. O lo que es lo mismo, no se puede decir blanco en televisión y negro en Internet. Güemes lo ha intentado y no le ha salido bien.

2. La coherencia es la piedra filosofal.

Aunque el contenido del post puede ser coherente con la imagen que transmite el consejero, no lo es con el cargo de representación política que ocupa. Tampoco lo ha sido su respuesta: él no escribió el post, se actualizó sólo, no filtró los comentarios… la gestión de la crisis ha puesto de manifiesto su problema de coherencia, tanto hacia el propio medio –borrando el post, por ejemplo- como en el terreno personal y político.

3. Sin humildad no puede haber una rectificación.

Si algo tiene el mundo online es que en política borra las poltronas del poder casi de un plumazo. Los usuarios están acostumbrados a ver como presidentes de Comunidades Autónomas, presidentes de Parlamentos, diputados y diputadas, alcaldes y concejales; participan en plano de igualdad en las conversaciones de la Red. Estas conversaciones son útiles para ambas partes y ayudan a desmontar muchos mitos. Güemes, por ejemplo, sigue en su mayor parte sólo a miembros del PP en Twitter. Puso restricciones en su cuenta de Twitter y ha manifestado su aislamiento de la conversación con la publicación del polémico post. La mayoría de políticos que usan las herramientas de la web social comparten una característica, son humildes. Güemes no lo transmite y sus explicaciones –con nota de prensa- son la antítesis a otros compañeros de su partido o de otros partidos.

4. Tirar la piedra y esconder la mano.

El affaire Güemes no es grave sólo por el contenido del post, también lo es por el uso del medio. Verter un post con el explosivo contenido del post para luego reaccionar borrando las pruebas –aunque el caché de Google es como la resurrección de Lázaro-, acudiendo a los medios tradicionales, bloqueando su cuenta de Twitter o aportando rocambolescas explicaciones sobre unos comentarios filtrados no es la mejor manera. Güemes podría haber dado la cara desde el minuto 1 en las propias conversaciones en la Red. No creo que no lo hiciera por cobarde como se ha comentado, quizás es por desconocimiento de lo que se cuece en la Red. Con lo que volvemos al primer punto de estas lecciones…

5. La credibilidad no la da el cargo.

Entroncando con la tercera lección, en la Red no se le presupone a nadie su credibilidad por el cargo que ocupe. Y Güemes es el claro ejemplo: a izquierda y a derecha, su modo de usar la Red y su propia manera de reaccionar han puesto de manifiesto su falta de credibilidad. En Internet, no existe esa crónica de periódico que suaviza las limitaciones de un político en un discurso, por ejemplo. Son los usuarios los que perciben directamente si un diputado, un consejero o un presidente son sinceros, creíbles y si merece la pena seguirlos. Y ahí el cargo sólo ayuda a darse a conocer, pero no a ser respetado y creíble per se.

Porque, en el fondo, la pregunta que nos hemos hecho todos es si el propio consejero hubiese dicho lo que escribió en una entrevista en un programa de máxima audiencia de televisión. La respuesta, seguramente, sería no.

Fotografía del blog de Antonio Cartier

3 Oct

La pasión pudo con la corazonada

El carro de Platón se quedó ayer en la cuneta. Para el filósofo nuestra mente es como un carruaje tirado por dos caballos –la emoción- y guiado por la razón. Si los dos caballos no se ponen de acuerdo, la razón es la responsable de sacar el látigo y devolver el carruaje a su senda. Pero ayer –de hecho, como siempre- la razón no pudo controlarlo y se quedó en el camino.

La sesión del CIO mostró, una vez más, que el aspecto emocional ocupa un lugar preeminente en la toma de decisiones. Sólo así puede entenderse el hecho que la mejor candidatura, Madrid, no se llevará los Juegos. En frío, la capital española presentaba la mejor apuesta: el 70% de las instalaciones construidas, un sólido apoyo gubernamental y popular, una apuesta segura para el movimiento olímpico. Pero fue el fondo emocional de Río de Janeiro lo que se llevó el gato al agua.

La corazonada de Madrid funcionó: hoy Madrid es una ciudad más cohesionada que nunca, con un mayor orgullo de ser madrileños y con un proyecto que ha unido durante los últimos 8 años a la ciudad por un objetivo común. Pero al parecer, esa corazonada no logró penetrar en los corazones del centenar de miembros del CIO que debían tomar la decisión.

No sólo la apuesta de Madrid era perfecta, su presentación fue impecable. Y el apoyo de Samaranch impagable. Pero nadie pudo hacer frente a un relato ganador como el que presentó Lula, un hombre enamorado de su tierra, emocionado con su proyecto y comprometido con reparar injusticias.

Precisamente por su relato personal, un presidente de éxito que ha obrado un auténtico milagro en Brasil, podía apelar y defender como nadie la reparación de una injusticia histórica: llevar los Juegos allí donde nunca se habían celebrado. Sólo él, por su historia personal, podía pedir a los miembros del organismo olímpico que enmendaran su omisión.

Lula habló desde el corazón como nadie. Todo él fue emoción. Sus ojos vidriosos, su voz quebrada. Emanaba pasión, deseo y compromiso como nadie. Da igual si no tienen la mejor candidatura técnica. Da igual si no tienen tantas instalaciones, hoteles o infraestructuras: el corazón de Lula dejó en el banquillo a la razón que lleva las riendas del carro.

El presidente brasileño dio lo mejor de sí, pero Río no ganó sólo por él: se lo merecía. El presidente supo transmitir los deseos y la voluntad de todo un pueblo y supo poner valor a la apuesta del comité organizador. Una candidatura así no la ganan los políticos, la ganan las emociones, la sensaciones y lo que comunican sus deseos. “Somos un pueblo apasionado por el deporte, apasionado por la vida”, no sólo él: todo un pueblo.

¿Alguien duda aún que la emoción debe ser denostada?

7 Ago

Turismo político: el Panteón de los Hombres Ilustres

Si Twitter vuelve a ser atacado y no sabes qué hacer durante tres horas, acércate al Panteón de los Hombres Ilustres de Madrid. Si estás de turismo por la capital y no quieres mezclarte con las hordas de japoneses, franceses e italianos bajo el sol infernal de agosto, acércate a uno de los lugares más tranquilos de la ciudad.

Es uno de los lugares más tranquilos porque poca gente conoce de su existencia. No está en las grandes rutas monumentales. De hecho, no muchos madrileños saben que muy cerca de Atocha se esconde un pedazo interesante de nuestra historia.

Empecemos por el principio: los panteones ya no son lo que eran. Al menos, no lo que eran en la época clásica. Del templo a todos los Dioses a una construcción funeraria, ese es el cambio. Pues bien, a finales del siglo XIX culminaba la construcción de este monumento destinado al reposo de los cuerpos de aquellos hombres ilustres de la historia de España.

Te recomiendo esta entrada de Wikipedia para ver el desarrollo de su construcción, pero sobretodo la historia asociada a la memoria de los próceres de la patria. Verás que ni para ello fue fácil en este país.

En todo caso, volvamos a lo que encontrarás si te acercas al Paseo Reina Cristina. En primer lugar, te sorprenderá encontrarte con un edificio neobizantino en medio de Madrid, con una forma no demasiado habitual y con su mármol gastado por el tiempo.

Cuando te acerques a la entrada verás que este monumento no está entre las prioridades de Patrimonio Nacional –a quien pertenece-, pues el pequeño jardín de la entrada está bastante descuidado.

Pasarás por una pequeña cámara en la puerta de entrada con mosaicos dedicados a la heroicidad y el compromiso con la patria. Tras ella, nadie te impedirá la entrada, ya que no hay nadie. En cuanto pases la puerta, el silencio y la paz que se respiran te conducirá a otra época, a aquella en que los presidentes de gobierno eran asesinados por los contrarios en las calles.

Así, de sopetón, te encontrarás con monumentos funerarios de extrema belleza. Esculturas realizadas por, básicamente, escultores catalanes. Tiene su qué ver como los monumentos dedicados a presidentes de gobierno y políticos españoles los hayan realizado catalanes. Mateo Sagasta, Dato, Cánovas del Castillo, Canalejas… tienen sus monumentos (aunque sólo este último repose ahí).

En el claustro del Panteón hay un monumento funerario conjunto a la memoria de, entre otros, De la Rosa y Mendizábal, el de la desamortización. Coronado por una estatua de la libertad, no sólo las tienen en Nueva York o Madrid. Aunque le falta una punta de la corona y el jardín está muy seco, no deja de ser un espacio de paz en el corazón de la bulliciosa Madrid.

Creo que si la trama Gürtel hubiera ido al Panteón de los Hombres Ilustres a intercambiar trajes por maletines de billetes nadie los hubiera pillado. Ni las supuestas escuchas ilegales hubiesen llegado. Parece ser el último rincón perdido de Madrid y ahí está la gracia. ¿Recordáis ese capítulo de los Simpson en qué Lisa descubre un caso de corrupción en un Memorial al que nadie va nunca? Pues la sensación es parecida.

El Panteón de los Hombres Ilustres os espera. Tenéis algunas fotos en mi Flickr y dejo una reflexión sobre la memoria que ocupan los grandes hombres de la patria en nuestro imaginario para otro día, así te doy tiempo a que lo visites…

¡Ah! La visita es gratuita.

28 Jul

Himno a la Esperanza

Cuando digo himno a la Esperanza no me refiero a una de esas odas a la libertad tan decimonónicas, sino a la peculiar versión de la Marcha Real con la que la presidenta de la Comunidad de Madrid nos obsequió ayer.

Aguirre es una amante de dar comidilla para los burladeros, ya sean de la Comunidad, de la prensa o de la Red, y lo hace como pocas personas saben hacerlo en este país. De la presidenta (o lideresa, como algunos la llaman) podemos recordar varias photo-op’s curiosas: vestida de chulapa, ataviada con calcetines ensangrentados, una rebeca con las estrellas de la comunidad en plena tormenta política sobre la crisis de los espías… y ahora el himno.

La escena de ayer mata varios pájaros de un tiro:

  • Por un lado, envía un mensaje claro: no se avergüenza de cantar el himno. No se avergüenza porque no titubea en tararearlo y no se avergüenza porque a española no le gana nadie.
  • En segundo lugar, sigue pareciendo simpática, campechana y llana.
  • Y en tercer lugar, consigue ser la imagen del día, en un tono festivo y de notable jolgorio, el día que tres asesores de su gobierno han sido imputados por el caso de espionaje. Pero el completo día de Aguirre no terminó ahí: tuvo tiempo para llamar a Zapatero “sindicalista retrógrado piquetero”, asegurándose así más cobertura ante las noticias que no le gustaban.

Algunos podrían considerar que lo de Aguirre y el himno fue un descuido. Como al que le pillan desafinando el cumpleaños feliz en un vídeo familiar. O como el que se pone a bailar y cantar con más gallos que algún concursante de “Operación Triunfo” en el salón, mientras llega una visita inesperada. Pero no, créanme, Aguirre sabe lo que hace. No cómo el célebre error del himno que sonó en la Copa Davis de 2003.

Pero ya para rizar el rizo, y como reflexión final, ¿qué opinarán los más puritanos respecto al himno de este país con la interpretación de Aguirre? ¿Seguirá empeñado el COE en buscar una letra para la Marcha Real y terminar con esta repetición de sonidos guturales? ¿Pensarán en adoptar la letra con tintes retrógrados de Paulino Cubero, el parado manchego que ganó el concurso del COE? O ya la máxima, ¿Qué es peor para el himno, que lo silben o que lo descuartice la presidenta a ritmo de chunda chunda?