15 Mar

Un gobierno helado: defender lo indefendible

Frank Luntz, el consultor político norteamericano que es un experto en el uso del lenguaje, usó como subtítulo de su libro más famoso una frase que es demoledora: no es lo que dices, es lo que la gente oye. Luntz constata algo muy cierto: en política, como en cualquier otro campo, cuando comunicamos lo hacemos para que alguien reciba el mensaje. Personas que, por sus motivaciones, reciben el mensaje de una forma distinta unos de otros. Pero es en política donde esta diferente sintonía del receptor toma una mayor importancia.

En sintonía con lo que afirma Luntz, nos encontramos con una lapidaria frase de muchos políticos: “no nos hemos sabido explicar”. Frase que puede derivarse en “debemos hacer un esfuerzo de comunicación” o “el mensaje no ha llegado”. Una falacia que olvida algo tan sencillo como que en comunicación a B no siempre le llega lo que yo he dicho siendo A. Por el camino se distorsiona el mensaje, no sólo por el papel de los medios, sino por las propias emociones, preconcepciones, creencias, ideas, etc. sobre quien emite el mensaje.

Y la monumental nevada que dejó aislada a Catalunya no ha sido la excepción. Por mucho que el gobierno de la Generalitat no haya cesado en afirmar que su gestión fue adecuada, la experiencia personal de los catalanes les dice lo contrario. Pregunten, sobretodo, a aquellos que a esta hora –una semana después de las nevadas- siguen sin luz. Ni la gestión de la crisis fue adecuada ni lo fue la comunicación. El interlocutor A dejó en manos de los medios y de las personas la auténtica comunicación de los hechos.

Por ello, no importa que varios cargos del Govern iniciaran una auténtica ofensiva para comunicar lo que habían hecho. No es lo que el Govern decía, era lo que la gente oía. Lo que la gente sentía. Si esto debe ser, en comunicación, siempre una máxima, en comunicación de crisis aún más.

Sin embargo, eso también se da en el proceso contrario. Si en algo fue ágil el Govern de la Generalitat el lunes fue en poner en marcha un usuario de Twitter para comunicar las novedades en emergencias. Parece que la propia vorágine en Twitter impidió observar algo positivo. Estamos hablando de una administración pública. Algo ya de por sí lento y complicado. Un ente que, en medio de una gran crisis manifestada por millares de ciudadanos aislados e incomunicados, decide poner en marcha un espacio para informar de novedades.

Una decisión que no puede tomarse a la ligera. Que exige saber quién, cómo y de qué manera actualizará los contenidos, responderá a las preguntas y atenderá a los ataques de aquellos que, tras horas encerrados en un coche o en un tren, carguen contra él. No es una decisión menor, es más, es algo novedoso y relevante.

Pero tal y como iniciaba esta reflexión, no es lo que dices sino lo que oyen. No es lo que dices cuando intentas defenderte de lo indefendible, pero tampoco cuando debes sacar pecho por algo bien hecho y te encuentras de frente con las críticas de aquellos que no saben valorar lo realizado.

Foto de Miquel Pellicer.

27 Feb

Manuel Delgado, jefe de gabinete de la Secretaria de Estado de Comunicación

Según informa El Espacio del Dircom, en las últimas semanas se han producido cambios en la Secretaría de Estado de Comunicación. Manuel Delgado ha sido nombrado nuevo jefe de Gabinete de la Secretaría en substitución de Gonzalo Vázquez.

Manuel, que trabajó durante diez años en LLORENTE & CUENCA, era hasta la fecha asesor en este organismo. Delgado es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid.

4 Feb

El Gobierno de la marcha atrás

Creo que muchos de los lectores de este blog tienen una vocación secreta que no quieren siempre aceptar… les gustaría ser C.J. Cregg. Bueno, nos gustaría. Saber qué se siente al estar ante la prensa más importante de Estados Unidos día a día como secretario o secretaria de prensa en la Casa Blanca. Tratar diariamente con esa élite del periodismo y hacer frente a la difícil tarea de entregar el mensaje adecuado ante las afiladas preguntas e investigaciones de un selecto grupo de profesionales.

Pero sobretodo, creo que nos gustaría por la interesante parte de jugar con el tiempo, de saber lo que importa en el largo plazo pero defenderlo en el día a día. Tratar con el presidente. Centralizar el mensaje. Proteger al Gobierno sin caer en la manipulación o la mentira. Quién no ha soñado con estar tras ese podio…

En muchas ocasiones, ya sea aquí o en charlas con buenos amigos, nos hemos cuestionado por qué en Moncloa no hay una C.J. Sí, está la vicepresidenta que hace una tremenda labor, pero De la Vega no es C.J. Tampoco Nieves Goicoechea. Tampoco Moncloa es el Ala Oeste.

Siempre he creído que eran múltiples factores los que evitaban tener un/a secretario/a de prensa en el Gobierno. Por un lado, la imposibilidad de una persona con ese rango de asistir al Consejo de Ministros. Por otro, la relación bastante diferente con los medios a ambas orillas del charco, seguido de una tradición democrática muy distinta… y así, todas la variables que podamos llegar a imaginar. Aunque en su tiempo, Aznar tuvo algo parecido a C.J, aunque con barba: Miguel Ángel Rodríguez.

Pero en el fondo, más allá de estas cuestiones estructurales, la realidad es que Zapatero no tiene una C.J. porque le hubiese durado dos días. Este es el gobierno de los gafes comunicativos. El ejecutivo de la marcha atrás. No creo que una profesional como C.J. pudiese aguantar mucho tiempo unos vaivenes que muestran la descoordinación en el mensaje. La pérdida del norte en la acción política. Cuando no se sabe ni lo que se quiere hacer, ¿cómo se puede comunicar algo? El último caso ha sido el de la base de cotización de las pensiones, pero han sido tantos otros…

C.J. hubiese dimitido a las primeras de cambio, no tengo duda. Pero lo que empieza a ser preocupante es que el Gobierno no atine a hacer nada a derecha (comunicativamente hablando) y nadie plantee una necesidad obvia: el país necesita una nueva dirección para no caer en el desastre. Pero sobretodo, confianza en aquello que le cuentan. Y con globos sonda en las pensiones, no se consigue. Ni se conseguirá. Aunque hoy Zapatero pida por ello en su Desayuno de la Oración.

Este gobierno de la marcha atrás tiene serios problemas comunicativos que se añaden a la ya maltrecha situación política y económica. El gobierno de la marcha atrás se levanta pensando una cosa, a mediodía cree otra y por la noche dice una distinta. Inconsistencia en las ideas e inconsistencia en el mensaje. Y por si fuera poco, contradicciones abiertas entre sus ministros… No, definitivamente no, C.J. Cregg nunca podría ser portavoz en Moncloa.

11 Ene

Los sucesores de Zapatero y el reparto de la herencia

Ya son demasiados meses atrás en las encuestas. Mes tras otro, encuesta tras encuesta del medio que venga, de la empresa que la haga, barómetro tras barómetro, una realidad se asienta entre el electorado: el gobierno de Zapatero está muy tocado. No sólo por la barrera psicológica de verse superado en las encuestas, sino por ver como la desconfianza del electorado en el presidente es cada vez mayor y que pocos son los ministros que sacan la cabeza por encima del agua del naufragio.

El último barómetro de clima social que publicó ayer El País es muy significativo: el PP aventaja a los socialistas en un 3,5% en la estimación de resultado electoral. Quizás este dato por sí sola no implica nada, deberíamos ver como se traduce eso en escaños, en participación, etc. Pero sí es importante observar el resto de preguntas del cuestionario. El 52% de los encuestados desaprueba la gestión del presidente, el 73% cree que su Gobierno improvisa (con un 59% de electorado socialista que así lo opina) y con un 68% de los encuestados a quienes Zapatero les inspira poca o ninguna confianza.

El escenario es gris oscuro casi negro. Así, no es extraño que el 66% de los encuestados crean que esos cantos de sirena que apuntaban a un relevo en el candidato o candidata socialista a las próximas elecciones generales deba escucharse. Sorpresivamente, casi la mitad del electorado socialista encuestado -49%- cree que debe ser así. Y ahí vienen las alternativas planteadas por El País: ¿Chacón o Rubalcaba?

Ninguno de ellos, pese a ser dos de los cuatro ministros que aprueban en el barómetro, conseguiría batir virtualmente a Rajoy. Líder que, a su vez, cuenta con un 68% de desaprobación de su gestión y genera en un 82% de los casos poca o ninguna confianza. O sea, que pese a tener todos los datos en negativo, pese a Gürtel, a su falta aparente de carisma, a su poco dominio interno del partido, Rajoy encarna hoy una alternativa real y plausible al PSOE.

La lucha por la sucesión en el PSOE dependerá única y exclusivamente de Zapatero. De las presiones que reciba, de las encuestas y de la realidad política también, pero sobretodo de lo que él decida. Algunas voces apuntan a las primarias. Otras a la substitución de Maria Teresa Fernández de la Vega tras la presidencia española del Consejo de la Unión. Su substitución y el posicionamiento del que pueda ser el delfín del presidente.

La lista de candidatos ha sido, en cierto modo, inaugurada por este tipo de encuestas. Rubalcaba cuenta con una imagen fuerte gracias a su personalidad, su carisma y el hecho de ser uno de los grandes comunicadores en la política española. Pero juegan en su contra su edad, su dilatada carrera y un cierto halo de cansancio que parece transmitir… aunque a día de hoy tiene una gran hoja de servicios. Y los resultados de la política antiterrorista.

Chacón representa el cambio, la mujer moderna del siglo XXI. Cuenta con un gran activo: ser la primera mujer ministra de Defensa y la imagen que quema en las retinas de todos; una embarazada pasando revista a las tropas o viajando a Afganistán. Y cuenta, a su vez, con un marido que es un mago de la comunicación política. No tendría demasiados problemas para formar a un equipo solvente. Pero en su contra juegan su inexperiencia, su imagen controvertida y una cierta sensación de ser una generadora de humo. Así como su criticada actuación en casos como el del Alakrana.

Sin embargo, quizás nos olvidemos de un tercer nombre que a día de hoy pisa con fuerza. La cuarta ministra aprobada ha demostrado estar a la altura de las circunstancias en la crisis de la Gripe A y encarna la defensa de los derechos de los no fumadores. Ha enarbolado la bandera de una España libre de humos y eso gusta. Los políticos con determinación gustan. Y si tienen la virtud de tener una sonrisa siempre en el rostro, más. La pregunta es si conseguirá hacerse un lugar… como ha conseguido hacérselo al frente de un ministerio casi sin competencias.

Parece que va siendo hora de apostar a un caballo. Aunque yo apuesto al caballo del partido, que es el que siempre gana. Y ese, de momento, está silenciado en las corrientes internas de los que se deciden a dar el paso: finiquitar a Zapatero y empezarlo a cuestionar o creer en él a pies juntillas. Tiempo al tiempo.

4 Dic

Jaque a Sinde

Foto de Jesús Encinar

Hace poco más de un mes, paseando por Valencia, vi como un adolescente se volvía loco, dando vueltas al buzón verde de carteros con un sobre en la mano. Buscaba una ranura donde tirar su carta, pero no la encontraba. No había enviado en su vida una carta postal. Ahí te das cuenta de que algo ha cambiado.

Hace unos días, el gobierno presentaba su anteproyecto de Ley de Economía Sostenible (LES). De repente, miles de ciudadanos empiezan a mostrar su descontento en la Red por una de las disposiciones que plantea un recorte de derechos preocupante. En pocas horas, un manifiesto congrega miles de voluntades (más de 78.000) a una velocidad pasmosa. Ahí te das cuenta de que algo ha cambiado.

Hace unas horas, un rumor se hace cierto en la Red. Varios líderes de opinión muy significativos que desempeñan su actividad en Internet son invitados a una reunión con la Ministra de Cultura para debatir sobre esa cuestión. Ahí te das cuenta de que algo ha cambiado.

Hace aún menos horas, mientras corres en el gimnasio, ves que algunos informativos abren su edición con la noticia de esa reunión y observas como unos cuantos bloggers son el centro de la actualidad informativa. Ahí te das cuenta de que algo ha cambiado.

Entonces, reflexionas sobre lo ocurrido y observas como existen contradicciones entre el Gobierno y su partido. Entre el presidente del Gobierno y su ministra. Lees rumores sobre una marcha atrás del Gobierno en ese punto y piensas que, en realidad, nada ha cambiado. Que para el Gobierno y el ministerio nada ha cambiado porque se sigue percibiendo a Internet como algo residual. Si no, no entiendo como permiten tal error político.

Sólo sin entender nada puede el Ministerio acceder a reunirse con personas que generan auténticos corrientes de opinión. Personas que, además, no han tenido ningún tapujo para contar qué ocurría en esa sala y transmitirlo en directo. No porque sean mejores o peores que otros, sino porque entienden que la comunicación con Internet es distinta. Sólo sin entender nada puede dejarse en manos de estos bloggers la creación de un issue en la agenda política. Sólo sin entender de qué va esto de Internet puede el Gobierno aventurarse a hacer mayor la bola de nieve que sus propuestas en la LES han generado.

Siguen sin entender nada cuando se da pie a rumores de marcha atrás en un proyecto tras la confusa reunión mantenida. Y sobretodo, parece que no han calibrado el efecto que ha tenido en los medios tradicionales la reunión en el Ministerio: vamos camino de las 24 horas con las imágenes de la reunión en informativos, prensa y comentarios en las radios. Porque no se trata de internautas contra el resto, como ha querido el Gobierno, sino de ciudadanos que se niegan a ver sus derechos cercenados. Como todos nos levantaríamos si se impusiera hoy la censura en radio, televisión o prensa. Ciudadanos, no internautas.

Porque en el fondo, todo esto va de asegurar que el chico de Valencia tiene sus derechos garantizados, envíe una carta postal o en Internet. Siguen sin darse cuenta que la Red no es un espacio alternativo para gente rara: es un espacio natural de comunicación. Su neutralidad debe ser defendida. Los derechos deben ser garantizados. Porque no puede haber diferencia entre el mail y el correo. Porque va siendo hora de que se den cuenta que todo esto ha cambiado y lo ha hecho de verdad.

Foto de la reunión en el Ministerio del Flickr de Jesús Encinar.

23 Nov

Un Waterloo socialista

Waterloo – I was defeated, you won the war
Waterloo – Promise to love you for ever more
Waterloo – Couldn’t escape if I wanted to
Waterloo – Knowing my fate is to be with you
Waterloo – Finally facing my Waterloo

David Cameron pidió a los suyos, durante la celebración de la última convención, que no celebraran su excelente momento con champagne, ostras o caviar. Que no se dejaran embaucar por el lujo y que, sobretodo, la euforia no se plasmara en fotos comprometedoras. Luego fue el mismo Cameron el que fue cazado con champagne

Las formas son muy importantes. A veces, casi más que el fondo. Especialmente en esta tiranía de la inmediatez que muchas veces es nuestro marco de atención. Especialmente cuando toda una propuesta política se encapsula en dos minutos en un informativo o cuando una imagen puede valer más que centenares de informes sobre una ley que se anuncia.

Imaginemos la situación en la casa de cualquier familia que tiene, al menos, a uno de sus miembros en el paro. No hablemos ya de las que tienen a más de uno. Paro, precariedad económica para llegar a fin de mes. Inestabilidad. Preocupación. Imaginemos que hoy, al ser domingo, quizás cuando el sol se ha escondido han decidido repasar facturas y ya han visto que no saben cómo llegaran a fin de mes en los 8 días que restan para matar noviembre. Imaginemos una situación que es cada vez más común.

E imaginemos también que esa familia, esa misma noche, cena algo viendo los informativos y se encuentra con un espectáculo de ministros entrando en una sala al ritmo de una orquesta. Saludando a todos, lanzando besos al aire. Imaginemos que esa familia que a media tarde se angustiaba con sus cuentas, observa como el Gobierno casi en pleno pasa la mañana de un domingo en un jolgorio. Lo de la ley de economía sostenible es lo último en lo que repara.

El mensaje enviado ayer por el gobierno es totalmente contradictorio. Si, hay que abrir puertas a la esperanza, desde luego. Pero no a costa de un show digno de un programa televisivo. El formato es novedoso, es arriesgado. Incluso es valiente salir con esto con la que está cayendo, pero es muy desafortunado. Y no entenderlo es un riesgo que es difícil de asumir.

A muchas personas se le habrá hecho raro ver a tanto ministro salir al ritmo del saxofón. Observar cómo en los momentos más duros de la crisis, la nueva dirección del país nace de un míting con varios presentadores y enlatado en un formato que era fácilmente asociable al Club de la Comedia.

Cameron era consciente de lo que se jugaba. Parece que en Ferraz no son conscientes de la imagen que han enviado hoy a miles de ciudadanos. La comunicación es la gestión de percepciones, y la de hoy se suma a tantas y tantas que son las auténticas causas del hundimiento del PSOE en las encuestas. Lo que alimenta ese mar de fondo que es más potente que Gürtel.

Aunque claro, para fondo y forma… ¿qué mensaje esconde que la canción elegida para la entrada de Elena Salgado sea el Waterloo de Abba? ¿El del fracaso de las medidas económicas o el hecho que hoy todos los medios, blogs y opinadores dediquen más tiempo a hablar de la big band, los presentadores, las entrevistas y el momento “Jonas Brothers” vivido en el acto a comentar la propuesta legislativa del Gobierno?

1 Oct

Impuestos: la Guerra de Irak de Zapatero

El gobierno socialista de Rodríguez Zapatero acaba de vivir su particular Guerra de Irak. La subida de impuestos anunciada, pero sobretodo el modo en que ha sido anunciada es, seguramente, uno de esos momentos clave que inciden en la percepción de mucho votantes y van moldeando la propia opinión ante una opción política.

Para entendernos, no votamos sólo por un conjunto de medidas o datos. Las hojas de servicio no sirven de nada si no van acompañadas del convencimiento en lo realizado y, sobretodo, por un vínculo emocional con el votante. De poco servirá haber retirado las tropas de Irak, haber igualado los derechos de las personas homosexuales con los heterosexuales, poner en marcha el cuarto pilar del Estado del bienestar o incluso haber asegurado cobertura a muchos ciudadanos en un momento muy duro; si la percepción mayoritaria de la ciudadanía es que somos objeto de un gran engaño.

¿Es la subida de impuestos un fraude masivo? No soy economista y sí, la política fiscal es de los pocos instrumentos que le quedan al Gobierno en un contexto como el que nos ha tocado vivir. Es lógico que se barajen todas las posibilidades y se opte incluso por medidas impopulares, pero… ¿han calibrado bien el movimiento?

Una de las herencias del aznarismo ha sido un cambio muy profundo en la mentalidad de la ciudadanía. Si durante los años de gobierno de Felipe González un 40% de los ciudadanos estaba dispuesto a aceptar una subida de impuestos si el contexto lo solicitaba, tras el paso del castellano-leonés, el porcentaje bajó al 20%. Y los que creían que se podían bajar los impuestos sin tocar el Estado del bienestar, el 65%. En 2008, el porcentaje era del 59%. Es más, la encuesta del CIS sobre fiscalidad de 2008 también mostraba que tocar los impuestos puede no ser una buena idea. La misma encuesta mostraba que el 78% de los españoles creen que los impuestos no son justos.

La estrategia electoral no lo recomendaba ni lo recomienda. Pese a ello, los socialistas se han aventurado a tocar los tributos. Lícito e incluso coherente… si no fuera por dos aspectos clave:

  • Zapatero ha defendido a capa y a espada durante los últimos cinco años que no subiría los impuestos. La última vez, en junio de este año.
  • En vez de promover una subida de impuestos a las rentas más altas (la jubilación del consejero delegado del BBVA nos muestra que hay gente y empresas que parecen ajenas a la crisis), la subida del IVA afecta directamente a las clases medias y trabajadoras, con un impuesto indirecto que no es proporcional. Lo más alejado a la doctrina socialdemócrata.

Estos dos aspectos nos muestran varias de las claves que deberemos añadir al hecho que a nadie le gusta que le toquen los impuestos. Aspectos que la medida comunica, como improvisación, búsqueda de la inmediatez sin pensar las consecuencias, sensación de engaño, fraude masivo. Muchos ciudadanos se sienten directamente atacados y los votantes más ideológicos se ven en la difícil tesitura de defender a un gobierno que se ha tragado sus principios.

Si a eso le sumamos la incapacidad del gobierno para explicar el porqué de la medida, el cóctel está servido. Es un momento clave, es su particular guerra de Irak. La subida de impuestos va a ser lo que embarranque el coche socialista en el rally hacia las elecciones de 2012. Porque aunque se pudiera mejorar la comunicación, el problema está en el fondo en las ideas. Aunque, para que no queden dudas, trataremos las opciones que podría haber barajado Moncloa al anunciar la subida de tributos. Pero eso, será en otra ocasión.

22 Sep

PSOE-Prisa: el lenguaje de una guerra

Mucho se ha hablado en los últimos días de la crisis abierta entre el Grupo Prisa y el PSOE. Análisis para todos los gustos y colores que están dejando algunas imágenes curiosas, como observar a los tertulianos de García Campoy defendiendo lo mismo pese a estar a izquierda y a derecha. Pero poco se ha hablado de los conceptos que se están moviendo.

El lenguaje, como suele ocurrir en estos casos, es tremendamente bélico y masculino. Parece como si al artífice de los gobiernos paritarios haya que combatirle con un brote de testosterona política. O mediática, en este caso. Analicemos lo que han titulado los medios y la Red a propósito de este episodio que marcará de manera significativa las relaciones de ambas partes.

El País caracterizó a Zapatero como el Gran Timonel que tiene problemas para dirigir, que se enfrasca en estrategia que no tienen éxito y que improvisa como un militar que sólo ve lo que le alcanza la vista en el campo de batalla.

Se ha hablado de guerra abierta, algunos bloggers no han dudado en titular sus posts como “parte de guerra”. Y como tal guerra, las partes se han movilizado. Aunque, según indican algunos, todo empezó por el disparo de una de las partes como si del asesinato del archiduque Francisco Fernando se tratara…

La “escalation” del fragor de la guerra, como dirían los anglosajones, ha llevado a las partes al rearme: unos, ideológico y los otros de intensificación de los ataques, maniobrando para conseguir el objetivo. A degüello, si es preciso. Hasta acorralar al adversario.

Clausewitz estaría contento al ver como el léxico de la guerra está más en vigor que nunca. Y la guerra, como todas, dejará víctimas a su paso. Algunos esperarían que estas fueran políticas, pero la realidad financiera de Prisa es la que es y quizás esas víctimas sean trabajadores y trabajadoras que no son los que empuñan los titulares.

Pero el mismo Clausewitz se preguntaría que, si el mejor ataque es la defensa, porque una parte ha emprendido ese ataque sin resguardar sus posiciones. Porque como el prusiano indica, siempre es más fácil destruir que construir, como si en Prisa ya hubieran desistido de seguir construyendo. Complicado, sanguinario y bélico todo esto…

4 Sep

Palabras que funcionan: improvisación

Acusar a tu adversario político de improvisar, y que la gente tenga la misma percepción que tu, es uno de los mejores escenarios que puedas desear. La improvisación es a la política lo que las nubes son a un día de playa.

Improvisar en política supone poner de relieve la falta de estrategia, de reflexión en las decisiones que se toman y, por tanto, de todos los datos que deben recopilarse antes de tomar una decisión. O sea, fallar en el principal cometido de un gobierno, gestionar los problemas y aportar soluciones.

Por ello, cuando la oposición usa de forma intensiva esa idea, si la realidad acompaña, los resultados pueden ser muy claros. Porque a veces las políticas pueden salir mejor o peor, pero si los ciudadanos creen que se ha hecho lo que se ha podido no caerán en la idea que los resultados negativos son por culpa del trabajo, si no del contexto.

El poder de la palabra es su capacidad de evocarnos experiencias propias. ¿Quién no se ha presentado a un examen sin casi haber estudiado y ha confiado en su capacidad de improvisar ante un folio en blanco? ¿Y esa presentación en una clase, tu jefe o ante un cliente a la espera de que algún recurso funcione? Y sí, todos sabemos qué resultados suele tener una improvisación.

Por ello, no es extraño que el PSOE lo tenga tan crudo ante la gestión de la crisis económica. Para muchos ciudadanos, esta está siendo la legislatura de la improvisación, desde el anuncio de la retirada de Kosovo al propio Plan E. No digo que sea cierto, pero esa es la concepción para muchos. Y el último caballo de Troya para los socialistas ha sido la ayuda de los 420€ a parados, una acción que no puede recibir las críticas frontales de la oposición (en este contexto, es difícil defender que no se ayude a quien lo necesita), pero que está siendo percibida como un gran parche.

Cuando no se pueden rentabilizar las acciones de una decisión política, el problema es grande. Y si esta victoria de tus adversarios se hace a través de una palabra que funciona, el efecto puede ser demoledor.

Con esta palabra, inauguro una nueva categoría de este blog, con las palabras que funcionan, inspirado en el libro de Frank Lutz “Words that Work. It’s not what you say it’s what people hear”. Próximamente, más palabras que funcionan.

16 May

¿Zapatero ganó el debate?

Como decíamos esta semana, el Debate del estado de la Nación tiene importancia porque de sus valoraciones se resiente el liderazgo político y la capacidad de impulso. Se resiente positiva y negativamente: puede salvar una carrera a la presidencia o puede hundirla.

Tras el debate, decenas de encuestas se pusieron en marcha en varios medios digitales, pero también se puso en marcha el ente demoscópico por excelencia en nuestro país, el CIS. Según lo que se desprende de los resultados, Zapatero ganó el debate, aunque con la menor diferencia en sus cuatro debates de estas características con Rajoy.

Pero, ¿realmente Zapatero ganó el debate? Si neutralizamos la ventaja que da en estos debates el hecho de ser presidente y tener más exposición a la opinión pública que la oposición, nos queda un dato esencial en esta encuesta: los ciudadanos creen que Zapatero sabe comunicar, pero que Rajoy conoce los problemas reales de los ciudadanos.

En un contexto normal esto podría ser nimio, pero no en un contexto de grave crisis com la actual. Ese dato nos muestra que cada vez son más las personas que pueden ver en el PP una alternativa plausible. Son las semillas que pueden alimentar una victoria electoral del PP el próximo 7 de junio y las que podrían crecer si la situación económica empeora y el Gobierno sólo ofrece acciones reactivas.

Porque no debemos olvidar una cosa, Zapatero ganó porque Rajoy perdió los papeles. Rajoy confundió dureza con menosprecio. Presión al presidente con insulto. Un candidato a presidente debe, no sólo atacar, sino ofrecer una alternativa. Vimos al Rajoy menos presidencial de los últimos tiempos y ese fue el gran error del líder la oposición.

No creo que las propuestas del presidente le salven: vienen tarde. La mayoría de españoles ya entienden en su subconsciente que la situación política y económica es grave, que la han negado y que sus propuestas vienen tarde. Si Rajoy hubiese “leído” mejor esa realidad (en vez de afirmar que los socialistas que representan a más de 10 millones de españoles no saben leer) seguramente hubiese dado una estocada mortal al Gobierno de Zapatero.

Pero no pasó. Por eso, más gente cree que el debate no lo ganó nadie que creer que lo ganó Rajoy. Lo importante, en ambos equipos, debe ser pasar de la euforia tras el debate y centrar las prioridades para superar la crisis, aunque seguramente ahora está todo concentrado en la campaña de las elecciones europeas. Vienen tiempos, sin duda, emocionantes.