3 Ago

¡Quiero tener los abdominales de Aznar!

Si nos preguntaran a cualquiera de nosotros “¿Cree usted que política y deporte deben estar separados?”, todos responderíamos al unísono: sí, por favor. No tendríamos ninguna duda en su necesaria separación, como creemos en la separación de poderes o en que entre Iglesia y Estado debe correr el aire. Pero en todos estos casos, el espacio que los separa es un estrecho campo lleno de minas…

Pero hoy no voy a reflexionar sobre ello, entraríamos en un terreno pantanoso de selecciones nacionales vs. selecciones autonómicas, abucheos al himno, presidentes de clubes de fútbol que tienen en mente dar el salto a la política o, como no, las luces y sombras de los maletines repletos de millones que se intercambian para favorecer una recalificación de terrenos, blanquear unos capitales, etc.

Todos conocemos las virtudes del deporte, hacer ejercicio es sano tanto para nuestro cuerpo como para nuestra mente. Quizás por ello, la mayoría de mandatarios hacen deporte de forma regular. Seguramente, para soportar mejor el nivel de estrés al que están sometidos, pero sobretodo porque el mensaje que envían es el de ser personas que se cuidan.

Transmitir esa imagen es esencial: si yo me cuido, puedo cuidar bien del país. Los gabinetes de comunicación no tienen reparos en ofrecernos alguna imagen de los diferentes líderes haciendo algo de ejercicio, rodeados de guardaespaldas a su ritmo.

Aznar, con sus 2.000 abdominales diarias (a un ritmo de una cada dos segundos, ahí queda eso), es conocido como “el macho”. El ex presidente ya puso de moda otros deportes, el pádel le debe casi todo a él en su implantación en nuestro país. De él también guardamos otras imágenes para el recuerdo (y no hablo de sus baños en Oropesa), como las carreras con adolescentes en Moncloa. Ahora nos deleita con esta imagen que poco tiene que ver con aquella de un castellano en aguas mediterráneas y que se acerca peligrosamente a Terminator.

Otros líderes han sido más discretos. Obama practica deporte regularmente, con una tabla de ejercicios a su medida desde las primarias. Su foto de torso desnudo dio la vuelta al mundo y pudieron comprobarse los avances de su rutina. Quién también tiene una rutina es Sarkozy, que según dice, favorece la actividad sexual. El presidente francés sufrió un síncope tras practicar deporte hace unos días. De Sarkozy también nos quedaron unas fotos para el recuerdo en que sus michelines y el photoshop fueron el centro de la polémica.

Volviendo a España, Zapatero suele practicar jogging, además de ser un aficionado al baloncesto e hincha del Barça. Varios ministros y ministras también tienen en el deporte su válvula de escape, quizás a Salgado la inspiración para la negociación de la financiación le llegó en una de sus clases semanales de yoga… En Moncloa tuvieron la oportunidad de conseguir esta foto del presidente, si no recuerdo mal, en la costa onubense y de hacerla aparecer en un dominical. Pese a ello, los neocons de este país siguen teniendo mejores abdominales que los socialdemócratas.

Decía Esperanza Aguirre que “El deporte favorece algo importante para los políticos como es aprender a ganar y a perder”. Quizás por ello los símiles entre política y deporte están a la orden del día, en primer lugar porque se complementan bastante y en segundo lugar porque es una vía fácil para que la mayoría de los ciudadanos nos entiendan.

Pero cuidado; si tu alcalde, presidente o candidato no es muy dado al mundo del deporte, tampoco hay que forzar una photo-op que se nos pueda volver en contra: no hay nada peor que verlo completamente ahogado o embutido en un chándal en el que no se siente cómodo. Como tampoco podemos abusar de las metáforas deportivas si se ha pasado la vida entre libros y esa es precisamente su fortaleza. O ni una cosa ni la otra.

En todo caso, hacer deporte es bueno, y comunicarlo también. Podríamos dejarlo en la intimidad, pero tener una imagen corriendo vale su peso en oro. Quizás no sea necesario llegar a los abdominales de Aznar pero, puestos a pedir, ¿quién no quisiera tener sus abdominales?

23 Jul

El papel comunicativo de la desalinizadora del Prat

Hace poco más de un año le dábamos vueltas a la comunicación del Gobierno de la Generalitat tras el episodio de sequía vivido durante esos meses. La desalinizadora del Prat estaba en camino y se barajaban opciones que finalmente, gracias a la intermediación de la Moreneta, quedaron en el cajón.

El lunes se inauguró la planta del Prat y Catalunya cuenta con una nueva infraestructura llamada a jugar un papel importante en el abastecimiento de un elemento tan esencial como el agua. Pero además, esta planta estaba llamada a jugar su rol en la escenografía política catalana.

Hace unos meses veíamos como el tripartito catalán celebraba el ecuador de la legislatura con una visita conjunta de los líderes de los tres partidos que lo forman, el president Montilla, el vicepresidente Carod y el conseller de Interior Joan Saura; a la planta. En aquel momento, Pau Canaleta acertó en su análisis de que la imagen de los tres líderes bajo sendos cascos no era el mejor modo de presentar a un gobierno que ha mostrado un bajo perfil comunicativo.

Sin embargo, la foto de la inauguración del lunes es la que se puede ver sobre estas líneas. El president Montilla, la ministra Espinosa y el conseller Baltasar beben agua obtenida por los procesos de la planta. Una foto que me recuerda a esta…

22 Jul

¡Gibraltar español!

Hubo un tiempo en el que quise ser diplomático. Supongo que me pasó como a muchos estudiantes de derecho y ciencias políticas. Y como a muchos de ellos, se me pasó el deseo y me concentré en el mundo de la comunicación, pero siempre le he dado a este episodio vital una importancia notoria.

Recuerdo especialmente una optativa de 3º de Ciencias Políticas, Política Exterior Española, en qué nos organizamos en varios grupos que debían negociar el contencioso de Gibraltar. A mi grupo le tocó representar al ministro Moratinos, otros fueron representantes del Reino Unido (Jack Straw, por aquel entonces), representantes gibraltareños, Unión Europea…

De esa simulación me fascinó una de las cosas por las que me dedico a la comunicación: la necesidad de dar con el mensaje adecuado en el momento adecuado para no entorpecer la negociación.

La simulación fue bien y con grandes éxitos para mi grupo. Por mucho que mi amiga Laura, que representaba al ministro británico, lo niegue. Conseguimos la cosoberanía del Peñón bajo un régimen de autonomía de Gibraltar, el uso conjunto de la base militar bajo mando de la OTAN, resolvimos el contencioso del aeropuerto, las líneas telefónicas… cosas que no se podrían conseguir en la vida real. Pero es que a diferencia de la vida real, el profesor nos exigía un acuerdo.

La visita de Moratinos a Gibraltar ha sido histórica. Y la Red también se ha hecho eco de ella: en las últimas horas la opinión sobre la visita se ha movido, sobre todo, en Twitter. Los medios, por su parte, han dado más su opinión que información. Para muestra, la portada de El Mundo.

Sobre la foto en portada, que podéis ver en este post, me sorprende la elección del diario de Pedro Jota: el ministro de exteriores británico aparece cortado y sorprende el poco cuidado de los responsables –desconozco si gibraltareños o británicos- en la elección del fondo de la foto. Más allá de los políticos, los turistas comparten protagonismo en la mencionada imagen.

Como al final no me decanté por mi frustrada carrera de miembro del cuerpo diplomático, no puedo analizar el fondo, el por qué, las causas, las consecuencias, etc. de esta visita. Lo único que sé es que, si hay debate electoral en 2012, no me extrañaría que esta foto se blandiera.

Más:

El País

ABC

Libertad Digital

Guerra Eterna