5 Jul

Ni se te ocurra copiar estos anuncios

La copia de spots electorales, a veces porque están hechos por el mismo asesor en varios países o simplemente porque se cree que un buen anuncio en Reino Unido puede adaptarse a Grecia, es bastante común en marketing político. De hecho, en la exposición de spots electorales celebrada en Barcelona hace un par de años incluso se dedicó una sección a este tipo de casos.

Pero quizás te interese saber que no siempre es posible copiar o adaptar un anuncio electoral. Precisamente por la importancia de la cultura y la idiosincrasia de cada cuerpo electoral, intentar adaptar cosas demasiado propias de esos lugares puede resultar en un estrepitoso fracaso.

La cultura, política o no, tiene un peso determinante en el modo en qué hacemos las cosas. Con ella también medimos nuestras expectativas, lo que podemos esperar de un candidato. Y si amagamos con algo que no esté dentro de ese campo, corremos el riesgo de hacer de la sorpresa y la innovación –o quizás la holgazanería de lo rápido por coger algo que ya funcionó- un estrepitoso fracaso.

Por ello, te dejo tres vídeos que deberías evitar en tu campaña por razones obvias: no todos los países han tenido la misma situación que Islandia, ni todos somos republicanos de Alabama. Ni todos los candidatos saben mover la cadera como el candidato mexicano…

11 Jun

Más que unas elecciones

El Barça es más que un Club. Algunos lectores merengues lo pondrán quizás en duda, pero es más que un Club. Quizás por ello, las elecciones a la presidencia del Club que se celebraran este domingo son algo más que unas elecciones a un club deportivo.

Algo más que unas elecciones. Más parecidas a la política pero con menos buenas formas que en la política. Debe ser el efecto del cuerpo a cuerpo de los deportistas que defienden la camiseta en el terreno de juego.

Pero ¿qué han dado de sí estas semanas de campaña? ¿Qué quedará de estos cuatro candidatos?

Sandro Rosell, el cambio tranquilo

Sandro Rosell lleva años preparando esta campaña. Y se nota. Quizás por ello, la campaña no se presenta como uno sino como un equipo. El lema “Tots som el Barça” es el ejemplo del objetivo: unir al Barcelonismo tras unos años deportivamente excelentes e institucionalmente turbulentos. Por ello, en la cartelería el centro es el Club y no el candidato.

Otro de los detalles importantes: su número de socio. El modo de decir a los socios y socias que él es uno más y que su presidencia quiere ser un primus inter pares. Coherente con el discurso realizado y las propuestas presentadas, como el Barça 2.0 que quiere democratizar el Club.

Con un tono positivo y propositivo ha hecho frente a los ataques de sus contrincantes. Se han sembrado dudas, pero su serenidad y su coherencia en el mensaje han sido sus grandes aliados. Además de un gran equipo engrasado.

Jaume Ferrer, la obsesión por el crédito

Jaume Ferrer es el único candidato que ha estado con Laporta a lo largo de su mandato, y aunque recientemente fue objeto del espionaje por parte de su propia junta, ha sido un firme defensor de la gestión de la junta saliente. En ese sentido, ha hecho de la continuidad su obsesión.

Es casi el único mensaje de campaña –acertado, sin duda, es el principal valor- pero en eso ha quedado: el único. Y en un marco de elevada competición en las proposiciones, no deja de ser paradigmático.

Su lema, “Per seguir guanyant” es la materialización de esa obsesión. Y el punto simpático, sus vídeos. Aunque otros que parecían proceder de su entorno, con cortes descontextualizados, dejaban la simpatía de lado.

Marc Ingla, un lobo con piel de cordero

Marc Ingla ha intentado poner en valor su equipo. No el equipo, su equipo. Un tándem atractivo formado por otros miembros de la junta de Laporta como Godall o Soriano, pero centrado en Ingla. Menos conocido que otros candidatos, pero que su imagen afable le hizo ganar enteros.

El problema llegó en la campaña. Y especialmente en los debates. La supuesta candidez se tornó en una pose violenta, especialmente contra Rosell, que restó apoyos –al menos de la opinión pública y publicada… el resultado, el domingo-.

Ha corrido el riesgo de dejar esa impresión en el electorado blaugrana. Por ello la intentó solucionar a lo largo de los debates, pero la pregunta es ¿le habrá costado eso desconectar del culé?

Agustí Benedito, le llaman Obama pero se parece a Clegg

Fue la sorpresa de las elecciones al conseguir las firmas y entrar en la lucha final. Y eso le ha conferido todo lo bueno de ser el outsider. Y lo ha sabido aprovechar.

En los últimos días se ha extendido la idea de que Benedito es diferente. Hasta el punto que hay quien no ha dudado en llamarlo el Obama culé. Pero según las encuestas, también parece que puede terminar emulando a Clegg y no al presidente americano.

A Clegg porque como el viceprimer ministro británico, sorprendió en los debates. Y lo aprovechó. Pero los resultados reales le devolvieron a la realidad. La respuesta el domingo.

La respuesta, el domingo.

7 May

Esperando el cambio en el 10 de Downing Street

A la vista de los resultados, todo parecen ser incógnitas. Cameron ha ganado. Los Laboristas han vivido una de las derrotas más duras de su historia. Y el efecto Clegg parece que no ha sido tal efecto. Eso sí, los partidos minoritarios tendrán la clave.

Y a esta hora, la pregunta es si Cameron, ganador de las elecciones, formará gobierno o no. O si Brown, siguiendo con lo que estipula la tradición en casos como el que vivimos, intentará formar gobierno por ser el Primer Ministro en el cargo. Eso sí, sin perder la vista la opción de, si no se alcanza una mayoría, convocar unas nuevas elecciones.

Con este contexto… ¿repetiremos la imagen de este vídeo en las próximas horas?

2 May

El discurso de Nick Clegg

Nick Clegg es el líder de los liberaldemócratas británicos y este jueves, cuando caiga la noche, verá si al despertar, el sueño se ha convertido en una realidad o sólo ha sido eso, un sueño. Y es que si estas elecciones británicas tienen un nombre propio es el suyo. De hecho, el presumible vencedor de las elecciones, David Cameron, ha tenido en este candidato un serio competidor. No ya por la aritmética parlamentaria, sino un serio competidor en términos de comunicación y popularidad.

A ello ha contribuido su rol en los tres debates celebrados. Por primera vez, el Reino Unido ha asistido a un debate entre sus líderes y el número clave ha sido el tres. Tres debates, tres candidatos. Tres ocasiones para confrontar ideas, pero sobretodo, tres ocasiones bien aprovechadas por Clegg para mostrar a los británicos que hay otra vía.

Y ha funcionado. El invitado que sólo podía ganar, ganó en la batalla de los medios. En la guerra de las percepciones. Ahora sólo queda esperar a ver si también consigue la batalla de los votos. Porque el sistema británico es bastante peculiar. Y ahí la gran pregunta es si Clegg puede arrastrar votos en circunscripciones en qué los candidatos de su partido son o desconocidos o amateur. En definitiva, ver si el discurso de Clegg sirve para romper con la cultura política tradicional del Reino Unido.

¿Y por qué Clegg? ¿Cuál es la clave de su secreto? ¿Por qué es el nombre propio de estas elecciones? La respuesta, en este vídeo.

18 Abr

El primer debate electoral en Reino Unido

Por primera vez en la historia del Reino Unido, los líderes de los principales partidos se enfrentaron a un debate electoral televisado. Nunca antes se había celebrado, ya fuera por la negativa de alguno de los candidatos o por el poder de la tradición y la constatación que en un sistema parlamentario con circunscripciones tan pequeñas, donde los candidatos luchan uno a uno, un debate así no tenía mucho sentido.

En todo caso, Brown (primer ministro del partido Laborista), David Cameron (líder de los Conservadores) y Nick Clegg (líder de los liberal demócratas) se enfrentaron a un vigoroso debate durante 90 minutos. Corrupción, sanidad, política exterior… temas propuestos por ciudadanos e infinidad de detalles que mercen ser analizados. Por el momento, os dejo con el vídeo del debate.

5 Mar

El PSOE desprecia a Rajoy

El ministro de Fomento, José Blanco, no quería hablar de Rajoy. Lo dijo el pasado sábado en Zaragoza: “Vengo con la intención de no hablar de Mariano Rajoy, que dice que hablo demasiado de él, y no lo voy a hacer para no darle ni una excusa para que no participe en el acuerdo”. Pero lo hizo, vaya si lo hizo.

Blanco volvió sobre una tesis bastante extendida entre las filas socialistas: ojalá Rajoy sea el candidato del PP en las próximas elecciones generales. Es más, desean que ni Gürtel, ni Losantos ni Aznar puedan con el líder del PP. Creen que Rajoy es un rival que se puede derrotar, pese a estar sumidos en la mayor crisis económica. De hecho, afirman, no ha ganado nada. Que las debilidades de Rajoy son tan profundas que se puede borrar de un plumazo el debe en números rojos de la gestión socialista.

Pero este argumento no es nuevo. En Ferraz se mostraban contentos el pasado 7 de junio pese haber sido derrotados en las elecciones europeas. Uno de los efectos de la primera victoria popular en años era mantener a Rajoy en el puesto. Y eso era motivo de celebración. Pero las encuestas que mes tras mes llegan a los despachos de Génova y Ferraz no son motivo para la celebración en esta última.

Por ello, sigue sorprendiendo la tesis socialista. Aunque lo que más sorprende es que Blanco lo cuente ante los medios sin ningún tipo de rubor. No sé que diría Rosa Díez de este ataque de sinceridad… En todo caso, quizás en Ferraz deban hacer más caso a uno de los principios que el publicista Joaquín Lorente recoge en su libro “Piensa, es gratis”.

Para Lorente, “a la competencia siempre hay que odiarla, pero jamás despreciarla”. En el PSOE llevan mucho tiempo despreciando al ex vicepresidente y, aunque muchos aspectos puedan inducirles a hacerlo, el desprecio que muestran es una vulnerabilidad para los socialistas.

Quizás para el electorado más movilizado y convencido, el poco valor atribuido a Rajoy, incluso con sorna o sarcasmo, les reafirme en lo que creen. Pero para el votante que lo tiene menos claro, esa postura de los socialistas puede incluso ser mala para su imagen. A nadie le gusta percibir la falsa modestia, la soberbia. Los que miran por encima del hombro no gustan. Y en esto, muchas opiniones socialistas van en esa dirección.

Sólo el tiempo y las urnas pondrán a todos en su lugar, pero hay una realidad sobre la mesa: aunque Rajoy no guste, hoy ganaría unas elecciones. Aunque en Ferraz se alegren de que siga al mando, si todo sigue a este ritmo, podría ser el próximo presidente. Como diría Laporta, ¡al loro!

2 Mar

Laporta, gol en propia puerta

Si, tal como afirmaba McLuhan, el medio es el mensaje, el de Laporta no deja de ser un mensaje tan indefinido como su nuevo medio. De hecho, un mensaje tan indefinido como su propia postura. Porque tras meses de marear (y seguir mareando) la perdiz, el medio ha vuelto a ser el mensaje, aunque seguramente no el deseado.

La web personal de Joan Laporta inició su andadura con una caída del servidor. Sin duda, fruto del interés despertado por una inteligente campaña de expectativas que lleva meses gestionando con su extraña ambigüedad: claro para decir ciertas cosas, pero no lo suficiente para ir con toda la verdad de frente. El servidor sufrió de ese hambre que parecen tener miles de personas fuera y dentro de Catalunya por conocer los planes exactos de Laporta. O sea, escuchar de una vez por todas que sí, se presenta a las elecciones y de mano de quién.

El servidor de la nueva web de Laporta –un error técnico lo puede sufrir cualquiera, pero no puedes hacer que todos tus discípulos tiren al monte y luego no obres el milagro de los panes y los peces- se ha convertido en la imagen más clara de su propio mensaje: falla. No está a la altura cuando se le necesita. El mensaje enviado hoy por Laporta no deja de ser la misma retórica de siempre con el mismo fin de siempre. El presidente del Barça pide aunar esfuerzos para la independencia de Catalunya, pero sin explicar ni el cómo ni con quién. Un mensaje que produce el mismo efecto que esa caída del servidor: tras la espera, el jarro de agua fría. El coitus interruptus.

En muchos círculos de la política catalana el fantasma de la irrupción de Laporta en el Parlament este otoño se atisba en un sentido y en otro. Para muchos, la carrera de Laporta en política se parecerá a la del PI, el partido que en los 90 acabó políticamente con Rahola y Colom (aunque este último, tras pasar por ERC y el PI ha encontrado cobijo en CiU). Para otros, será un huracán político que los situará como tercera fuerza en el Parlament. Pero si Laporta acaba haciendo todo igual, quizás su participación electoral nos acabe dejando templados.

Por lo pronto, Laporta nos deja una declaración de intenciones. Quiere la independencia y quiere actuar, aunque no especifica cómo. Quiere hablar con la gente, pero en su web nos pide el correo (que será un puntal, seguramente, de su no campaña). Quiere empezar una nueva vía, pero lo hace con casi tanto oscurantismo como los políticos tradicionales. Dice querer el bien del país, pero muchos se huelen oportunismo y egoísmo. Esto no ha hecho más que empezar, pero el medio es el mensaje y el mensaje enviado hoy es más un acto de fe que una propuesta seria.

28 Feb

Discurso de Emmeline Pankhurst por el derecho a voto femenino

La británica Emmeline Pankhurst fue una de las fundadoras del movimiento de las sufragistas británicas. Dedicó su vida a hacer real algo que hoy es normal en los países democráticos: la igualdad de derechos de hombre y mujeres en el voto.

En 1914 se dirigió uno de sus discursos más famosos en Hartford, Connecticut, Estados Unidos. En ese discurso, del que reproducimos una parte a continuación, Pankhurst se presentaba como un soldado y un prisionero que había abandonado temporalmente el campo de batalla.

Gracias a personas como Pankhurst, a su devoción, su liderazgo, su visión y sus sacrificios, muchas desigualdades se superaron. Una inspiración, sin duda, para tantas otras barreras que se erigen en nuestro mundo actual.

“No tengo demasiado aspecto de soldado ni de prisionero, pero soy las dos cosas”

No he venido aquí como abogada defensora, porque sea cual sea la posición que ocupe el movimiento por el sufragio en los Estados Unidos de América, en Inglaterra no se trata ya de defenderlo, el movimiento es ya parte de la vida política. Se ha convertido en el tema de la revolución y la guerra civil, y así que esta noche no estoy aquí para defender el sufragio femenino. Las sufragistas estadounidenses pueden hacer eso perfectamente. Estoy aquí en calidad de soldado que ha abandonado temporalmente el campo de batalla a fin de explicar -parece extraño que tenga que ser explicado- qué es la guerra civil cuando ésta la libran las mujeres. No sólo estoy aquí como un soldado temporalmente ausente del campo en la batalla; estoy aquí – y eso, creo, es lo más extraño de mi presencia- estoy aquí como una persona que, de acuerdo a lo que han decidido los tribunales de justicia de mi país, no tiene ningún valor para la comunidad; debido a mi estilo de vida se ha juzgado que soy una persona peligrosa, bajo pena de trabajos forzados en una prisión. Por tanto, algún interés debe tener escuchar a una persona tan peculiar como yo. Seguro que muchos de vosotros pensáis que no tengo demasiado aspecto de soldado ni de prisionero, pero soy las dos cosas. [...]

Quiero decir a las personas que no creen que las mujeres podamos tener éxito, que hemos llevado al gobierno de Inglaterra a su situación actual y por tanto tiene que enfrentarse a esta alternativa: o las mujeres mueres u obtienen el derecho a voto. Les pregunto a los hombres norteamericanos que están en esta reunión, qué pensarían si vivieran una situación parecida en su Estado; ¿Mataríais a esas mujeres o les daríais la ciudadanía, mujeres a las que respetáis, mujeres que sabéis que han vivido vidas útiles, mujeres a las que conocéis, aunque no sea personalmente? Mujeres que buscan la libertad y el poder para desempeñar un útil servicio público. Bueno, sólo existe una respuesta a esta alternativa; sólo existe una salida, a menos que estéis dispuestos a retrasar el avance de la civilización dos o tres generaciones; debéis otorgar el derecho de voto a esas mujeres. Ése es el resultado de nuestra guerra civil.

Discurso completo (en inglés)

Fragmento extraído de “Palabras que cambiaron el mundo. 50 discursos que han hecho historia”

18 Ene

El efecto Carlos Sainz

Las encuestas de partida ante un escenario electoral nos permiten atisbar como debe ser la estrategia a tener en cuenta para conseguir nuestro objetivo. Encuestas, historia electoral del territorio, aspectos de la ley electoral… todos los datos que nos permitan concebir correctamente hacia donde queremos llegar nuestro coche para que llegue a la meta.

Más o menos como un piloto de rally, que debe conocer bien el terreno sobre el qué pisarán las ruedas del coche y tratar de avanzarse a los baches y curvas extremas. Adelantarse a los problemas que puedan evitar que el vehículo llegue en primera posición. O que se pare a 700 metros de la meta, como le paso a Carlos Sainz. Todos recordamos el gafe del piloto que en más de una ocasión, veía como la victoria se le escapaba por problemas en el último minuto. Siempre recordaremos a su copiloto con su “Trata de arrancarlo”.

Ese efecto existe en política. Es el efecto contrario al bandwagon, cuando un exceso de optimismo ante las expectativas electorales, el electorado se desmoviliza y no consigue sus objetivos primordiales: ganar. En resumidas cuentas, en vez de sumar gente al carro, como pasa en el bandwagon, quedarse a las puertas por un problema en el motor.

El PSC ha entendido muy bien el escenario en el que se mueve. Sabe que es necesario arrancar el coche para intentar mantenerse en la presidencia de la Generalitat. Es consciente que están muy por detrás en las encuestas y que a sus rivales, el motor les puede fallar. Por ello, un video –largo- del partido repasa en algo más de cuatro minutos historias deportivas de fracaso del líder en el último minuto. Si el mensaje cala en el partido, puede incluso haber algo de partido.

En CiU son conscientes que la sombra de Sainz puede hacer acto de presencia. Durante el aperitivo de Navidad de CDC, al que fuimos invitados algunos bloggers como Xavier Peytibí, Artur Mas contó la fábula del perro y el trozo de carne. Un perro cruzaba un pequeño lago con un trozo de carne en la boca. Bajo sus patas, veía a un montón de peces pasar, más grandes que su trozo de carne. La soltó y los peces se escaparon, quedándose sin carne ni pescado. Mas es consciente que necesita movilizar a todos cuanto sea posible. Por ello, en Internet llevan tiempo preparándose y van a hacer una campaña en positivo, pese a que el discurso de proclamación se ha salido del mensaje.

Mas se dirigió al partido apelando a conseguir una “gran mayoría”, el mensaje clave de los incumbent, los que optan a la reelección. Porque en el fondo, parece que CiU nunca ha dejado de creerse incumbent, y ese es un espacio de oportunidad para el PSC. Los challenger hablan de cambio, y Mas lo hizo de puntillas.

Por eso, el miedo a un efecto Carlos Sainz existe. Los socialistas esperan que el coche de CiU se pare en el último minuto. Lo suficiente para poder reeditar un tripartito –con el permiso de Reagrupament y Laporta-. Y en CiU esperan que el efecto del piloto se parezca a la reciente victoria en el Dakar. La respuesta, en unos meses.

2 Dic

Presidente por su cara bonita

Aunque en nuestra familia aún nos extrañamos, mi hermana es tremendamente presumida y puede tardar horas en peinarse, maquillarse, vestirse… Digo que nos extrañamos porque durante toda su infancia fue una defensora a ultranza del cabello bien corto, la ropa deportiva y el fútbol. Hoy, los tacones y los vestidos copan su armario. Quizás no haya leído ningún estudio, pero conoce a la perfección la importancia de causar una buena primera impresión.

Mi hermana trata diariamente con muchas personas. Sabe que su sonrisa o el modo de mirar a un nuevo cliente son tan claves como el producto que tiene entre manos. Aunque no haya leído nada que lo corrobore, lo sabe. Y no va desencaminada: la escuela de Palo Alto cifró en su mítico 80% la contribución de aspectos no verbales en la formación de un mensaje. Y en ese 80%, la cara tiene mucho que ver.

La cara es el espejo del alma. Sólo con ver la expresión de alguien podemos intuir que algo le pasa (indisposición o algún estado emocional como la ira, la rabia o la sorpresa). La información que nos aporta es valiosa y tiene un papel más relevante del que creemos en la toma de decisiones.

¿Influye el rostro de los candidatos a nivel político? ¿Podemos llegar a predecir la victoria de un candidato por su cara? Varias teorías apuntan a ello. Según Mark van Vugt, los electores tienden a buscar en el rostro de una persona mayor su candidato en las elecciones en periodos de estabilidad. En cambio, los candidatos con un rostro joven, sus rasgos y sus características faciales, tienden a aglutinar más apoyos en épocas de cambio. Quizás esa sea una de las explicaciones para el resultado de las elecciones presidenciales norteamericanas de 2008. Pero también sería la base para explicar el ascenso meteórico del entonces líder de la oposición en España, Rodríguez Zapatero. O de Cameron en el Reino Unido hoy.

Lo que apunta Van Vugt tiene mucho que ver con las atribuciones del propio liderazgo que muestran las características personales (y por tanto, las faciales) de los candidatos. En la misma línea va un interesante estudio de la Universidad de Princeton. Según éste, existe una fuerte correlación entre estos elementos y los resultados electorales. Los investigadores de esta prestigiosa universidad llevaron a cabo un estudio con los ganadores y perdedores a las elecciones a la Cámara de Representantes y Senado de los Estados Unidos durante las elecciones de 2000, 2002 y 2004. Se mostraron sólo fotografías, por pareja de ganador y perdedor, de circunscripciones desconocidas para los sujetos del estudio. Se les pedía que puntuaran a cada candidato según la competencia, credibilidad, honestidad, etc. que les profería cada imagen. Sólo visualizando una foto –no conocían el nombre, partido o resultado de cada uno de ellos- los resultados mostraron que podían predecir en un 70% de los casos los resultados reales de las diferentes contiendas. La cara es, sin duda, el gran aparador de los signos visuales.

No es sólo una cuestión de belleza –algo realmente subjetivo-, sino de lo que transmite el rostro de un político. De los atributos que es capaz de generar. O lo que es lo mismo, no vale con hacer un casting para buscar al político más guapo. Pero tengamos en cuenta que, a nivel general, no sólo valen los argumentos en un cara a cara. Nunca mejor dicho.

Enlaces interesantes

The New Yorker publica un interesante artículo interactivo sobre las fotos que hizo Platon en la última Asamblea General de Naciones Unidas. Estas fotos del poder, además de alucinantes, se acompañan de comentarios del fotógrafo. Los rostros del poder en un clic.