8 Abr

Presentación de #Política2.0 en Madrid

#Política2.0 es la reflexión del president del Parlament catalán sobre los cambios que Internet está provocando en la política. Sobre esa nueva manera de hacer y entender la política. Y ahora, llega a Madrid.

Esta tarde el president Benach estará en el Centre Cultural Blanquerna, en la calle Alcalá –justo en el cruce con el Círculo de Bellas Artes- para la presentación de su libro, que tengo el honor de presentar. Será a las 19:30h, así que no dudes en acercarte.

7 Sep

Si entras en Facebook te quedarás ciego

But we must also admit that programs alone can’t replace parents; that government can’t turn off the television and make a child do her homework; that fathers must take more responsibility for providing the love and guidance their children need.
Barack Obama

Antes de Internet, la amenaza para los menores fue la televisión. Y seguro, que antes lo fueron las radionovelas. Y antes, los artículos de los diarios. Y antes, los charlatanes, los bufones y quien, sabe, quizás hasta los sermones de algunos curas. Todo cambio siempre ha sido una amenaza, más si el desconocimiento sobre todo lo que es nuevo nos envuelve con un halo de ignorancia difícil de comprender.

Una muestra más de esa ignorancia es la medida que el PP planteó la semana pasada en el Congreso de los Diputados en el marco de una serie de acciones propuestas para proteger a los menores. El principal partido de la oposición se ha marcado entre sus prioridades políticas enviar un mensaje muy claro a los padres: la protección de sus hijos debe pasar por votarles. Sólo así puede entenderse las propuestas planteadas, desde la rebaja de la edad penal a los 12 años o la prohibición de los menores de 14 años a participar en las redes sociales.

Estas propuestas tienen muchas caras. Como digo, una es la de estrategia electoral: conseguir recortar diferencias con el PSOE en este extracto apelando a una cierta política del miedo (no hay nada más emocionalmente potente que el instinto de protección de los padres) es una vía inteligente. Al menos, a corto plazo.

Y ahí es donde miedo e ignorancia entran en juego, ya que mientras las nuevas generaciones sólo entienden su vida con Internet y la Red es el medio para casi todo, para sus padres sólo es una amenaza más que no saben como combatir. Pero como decía Obama en su discurso en la Convención, el Gobierno no es quién debe apagar la televisión (o Internet), son los padres.

Si la estrategia del PP no fuera tan cortoplacista, volcaría sus esfuerzos en alertar a los padres de las amenazas, pero a acentuar las virtudes de la participación en la Red. Promovería acciones para que todo el mundo tuviera acceso a Internet, aprendiera a usarlo con acierto y a maximizar sus beneficios. Y lo más importante, adecuaría el mensaje de modernidad que ha empuñado en varias ocasiones, pero que echa por tierra al marcar con una letra escarlata a las Redes Sociales. Como usuarios, ¿cómo podemos confiar en los proyectos que presenta el PP si luego demoniza el medio?

Porque las Redes Sociales no son el problema. El problema es el desconocimiento, y señalar sin rubor a ello sólo acrecienta esta percepción. Así lo entienden las personas que dentro del PP conocen gracias a su participación activa este mundo, como Cristina Cifuentes constata en su blog.

En el fondo, la pregunta que nos deberíamos hacer es ¿son realmente tan peligrosas las Redes Sociales como para prohibir el acceso a los menores? ¿La prohibición es la solución? No hablemos ya de las dificultades técnicas para ello, ni tan siquiera de si legalmente sería posible.

Sorprende que los defensores de la tradición liberal (si es que alguna vez ha tenido fuerza real en este país) sean los que aboguen más por la prohibición que por el desarrollo. Sorprende que esa concepción la defienda más el PSOE que ellos. Y sobretodo, sorprende que el PP no vea auténticas oportunidades en el desarrollo de la Red.

Al fin y al cabo, su propuesta es heredera de la concepción que tiene el PP de la Red, un medio sin importancia, pero que sin embargo es el usado por las capas de nuevos votantes. Y que si dedicarán más tiempo a buscar la pedagogía, en nada sería el canal más usado por las generaciones de padres y madres que, con más conocimiento del que a día de hoy tienen, desbaratarían ese cóctel de miedo e ignorancia. Aunque mucho me temo que en otras circunstancias, esa propuesta podría haber sido presentada por cualquiera de los otros partidos…

14 Jun

La revolución no fue televisada

El verde es uno de los colores que mejor percibe el ojo humano. Es de los que más resaltan y la sensibilidad del ojo permite que su visión prolongada no nos moleste. Quizás por ello, desde varias partes del mundo se ha seguido con mucha atención y de forma prolongada la revolución que ha tomado las calles en Irán.

Pero esta revolución está presentando unos tintes muy distintos. Si hay una frase que se ha leído mucho en las últimas horas en la Red es la archifamosa “The revolution will not be televised”, o sea, que la revolución no será televisada. Y así está siendo: gracias a la Red, el mundo entero ha seguido minuto a minuto los acontecimientos que nos han dejado con el paso cambiado.

Edgar Rovira, que nos estuvo informando durante toda la tarde de ayer, lo proclamaba en Twitter: sin internet, no nos hubieramos enterado de la mitad de las cosas que han pasado en Teheran en las últimas horas. Facebook, Twitter, YouTube y Flickr han sido los agentes de información que han proclamado al mundo lo que estaba ocurriendo en Irán tras el recuento de las elecciones que se celebraron el pasado viernes.

Las autoridades iraníes no tardaron en cortar las comunicaciones. Pero ya era demasiado tarde: con una fuerza inusitada, el mundo era testigo, a tiempo real, de lo que estaba ocurriendo. Y por primera vez, no ha sido gracias a la CNN. César Calderón nos daba algunas herramientas para seguir en directo el fervor que recorría la capital del país y Francisco Polo nos alertaba a temprana hora de lo que ocurría.

No sólo la CNN no estaba, sino que muchas personas a millares de kilómetros a distancia se han convertido en portavoces, activistas y propulsores. La cortinilla de “Breaking News” ha dado paso a hechos como el siguiente: ver a términos como IranElection, Irán, Teherán o Ajmadineyad en el trending topic mundial de Twitter.

La preocupación del régimen iraní por silenciar todas estas vías de difusión suponen un antes y un después: ya no vale sólo con dominar, censurar y cortar los canales de comunicación tradicionales, lo decisivo se juega en la Red. Ha sido gracias a la Red –además de los servicios de inteligencia, claro está- que las cancillerías de medio mundo se han puesto en alerta y se han sumido en un estado se incredulidad por lo ocurrido en el régimen de los ayatolás.

Es curioso observar como la esperanza de los que se han sentido engañados por el régimen haya sido vertida en una enorme Red de redes. Debe abrirnos un espacio a la reflexión observar como cada vídeo subido a YouTube o las fotos que segundo a segundo mostraban el desarrollo de los hechos, eran como mensajes en una botella lanzados desde un convulso país.

La revolución de este verde de la esperanza, pero también del tradicional Islam, no ha sido televisada. Se ha exportado con la contribución individual de tantos a través de un ordenador o un móvil. La revolución verde se ha comunicado en la Red.

Nos quedan preguntas en el tintero: ¿llevará esta revolución a un recuento de las urnas de acuerdo a lo elegido? ¿Puede suponer algún cambio la elección de alguien bendecido por el propio régimen? Y tantas otras preguntas que no hacen más que poner de manifiesto el relevante papel de Irán en la escena internacional.

Foto de Mousavi1388

9 Abr

¿Dilapidará Arantza Quiroga la herencia?

Izaskun Bilbao pasará a la historia como la primera mujer que, bajo la escultura que guarda trozos originales del árbol de Gernika, presidió la cámara legislativa vasca. También pasará a la historia como la presidenta que fue elegida en décima votación tras la retirada de la candidatura de Juan Maria Atutxa. Pero Izaskun Bilbao también pasará a la historia como la presidenta que supo entender que un Parlamento no sirve para nada si da la espalda al futuro.

La gestión de Bilbao ha puesto al Parlamento Vasco un paso por delante de muchas cámaras en el empeño de acercar su actividad a los ciudadanos a través de Internet. Un proyecto muy distinto al Parlament 2.0 presentado en Catalunya, pero otro modelo que apuesta por dar el protagonismo al ciudadano en aquello que le atañe.

Bilbao nos lo explicó de primera mano en un hotel de la capital vizcaína cuando faltaban apenas dos horas para el cierre de los colegios electorales. Desgranó los pormenores de un interesante proyecto que ha dado sus frutos. La pregunta que me asaltaba el pasado viernes, cuando Arantza Quiroga tomó posesión de su cargo, era saber si la nueva presidenta del Parlamento seguiría la estela de su predecesora.

Me preocupa que con la excusa de hacer borrón y cuenta nueva se pierda la posibilidad de apuntalar grandes proyectos. Porque, a día de hoy, no he visto atisbo de actividad de la nueva presidenta en los recovecos de la red… En todo caso, espero sinceramente que el pueblo vasco sepa reconocer la labor de Bilbao y que la nueva presidenta tenga a bien seguir abriendo las puertas de la cámara a la red.

A hilo de esta reflexión, no deja de ser curioso el liderazgo que ciertos presidentes de cámaras autonómicas –con la acción constante de algunos diputados y diputadas, claro está- están ejerciendo en el traslado de su actividad a la red. Benach y Bilbao son dos ejemplos de compromiso por sumar opiniones y voluntades. Desde la red, debemos ser más militantes y reclamar lo mismo en todos los niveles de representación. Desde las Cortes Generales a nuestros ayuntamientos.

21 Mar

La política y la empresa no pierden el tiempo

En el Parc de la Ciutadella hay un edificio que ha abierto sus puertas como nunca lo había hecho. Creo que no exagero si afirmo que nunca en la historia reciente de nuestro país, una institución había sido tan cercana y accesible como lo está hoy el Parlament de Catalunya. Y creo que nunca en la historia reciente la labor de sus parlamentarios había sido tan visible como lo es ahora.

Esta semana el Presidente del Parlament, Ernest Benach, compareció en rueda de prensa para explicar en qué consiste el proyecto de Parlament 2.0 que ya está en marcha. No me gustaría extenderme en este punto: el amigo Xavier Peytibí ha hecho una excelente descripción del proyecto en su blog y muchos medios de comunicación se han hecho eco.

Quiero, sin embargo, centrarme en el análisis de esta iniciativa. Si hace unos días me refería a la necesidad imperante de usar las redes sociales y tener en cuenta más que nunca la reputación en la red, este es un ejemplo de responsabilidad con los tiempos y de la necesidad de liderar esta transformación en la red desde de las instituciones.

Me satisface ver que es precisamente el Parlament, la sede de la soberanía popular, la que toma el liderazgo. Me satisface ver cómo la labor de los diputados se hace más visible y se contribuye a desmitificar la imagen que, si no estás en el pleno, no trabajas. Me satisface creer que estas iniciativas contribuirán a generar más respeto y empatía hacia la labor de los diputados y diputadas y, sobre todo, a promover un sano debate democrático entre la ciudadanía y nuestros representantes.

El Parlament ha hecho la reflexión oportuna en estos tiempos y ha tomado una decisión. Como el Parlament, son muchas las empresas en España que están haciendo la misma reflexión y están empezando a poner manos a la obra para participar en la conversación. Hace unos meses, LLORENTE & CUENCA, consultoría de comunicación líder en España y América Latina, presentaba en Madrid el Barómetro de Reputación Online de las 35 empresas del IBEX, un completo análisis de su situación en la red mediante una comparación entre ellas y con los referentes internacionales de cada sector. La semana pasada se presentó el Barómetro de Reputación para las empresas del INMEX, del mercado mexicano, y ayer se hizo lo mismo en Perú.

Los barómetros de LLORENTE & CUENCA muestran la necesidad del mundo empresarial de llevar el liderazgo en la comunicación en la red. Las empresas están entendiendo que ya no vale sólo con estar presentes, sino que hay que actuar de acuerdo a las dinámicas que hoy demandan los usuarios. Enrique Dans, como pudisteis ver en mi último post, citaba a Forbes para ejemplificar esta tendencia que hemos podido ver en España, México y Perú.

Le emplaza a visitar el blog del director sénior de Comunicación Online de LLORENTE & CUENCA, Adolfo Corujo, donde encontraréis información más detallada de las conclusiones y metodología de los barómetros.

La presentación del Parlamento 2.0 y los movimientos del mundo empresarial son los exponentes que ya no estamos en un momento mesiánico, que no se tratan grandes objetivos: los objetivos son tangibles y la necesidad es acuciante.

Más información:

Soitu

José Rodríguez

Periodistas 21

17 Mar

Sí, los políticos deben usar las redes

 

 Ante una crisis como la que estamos viviendo, podemos adoptar diferentes roles. Podemos quedarnos con los brazos cruzados y esperar que la tormenta amaine, podemos culpar a todos y a todo de lo ocurrido y lamentarnos de la situación en la que estamos o, por el contrario, podemos hacer algo.

A raíz de la situación económica, el mundo online y offline se han puesto manos a la obra en dar cobertura a estas tres actitudes ante la crisis. Pero una de ellas sobresale con diferencia: las voces que quieren aprender algo de la situación, proponen nuevas opciones ante ella y nos traen ejemplos de emprendedores que apuestan duro por hacer de esta crisis una oportunidad.

El mundo de la política, sin embargo, va a remolque. No hablo ni del Plan E, ni de propuestas económicas concretas de uno u otro líder político. No hablo, ni siquiera, de la sorda conversación entre el Gobierno y la oposición. Hablo de la crisis de legitimación que la política acarrea desde hace algunos años.

En Catalunya, como la crisis industrial, esta situación parece haberse tornado más grave. Todos recordaran los bajos índices de participación en el referéndum del Estatut de junio de 2006 y la elevada abstención en los comicios autonómicos posteriores. De ahí surgen iniciativas como la capitaneada por el conseller Saura de buscar explicaciones a la desafección política: un desencanto con la política que el CEO corrobora encuesta tras encuesta…

Mientras que en el mundo económico los más osados han salido en búsqueda de soluciones, el ensimismamiento parece ser la tónica en lo político. Esta actitud es perfectamente observable en el uso de las herramientas 2.0.

Plantear un negocio, hoy, a espaldas del mundo online es arriesgado para la viabilidad del mismo. Cada vez son más los consumidores que quieren ser escuchados y quieren ver como sus deseos se cumplen. Quieren encontrar respuestas a sus motivaciones. Y eso es relativamente sencillo en el mundo online. De hecho, Vía Enrique Dans leo este artículo de Forbes sobre el uso de las herramientas 2.0 por parte del mundo de la empresa, en especial por parte de los máximos responsables de muchas empresas.“Yes, CEOs should Facebook and Twitter” justifica desde una vertiente de acción-beneficio el uso de las redes por parte del mundo empresarial:

 In the current stormy economy, as companies look for new ways to market their products and engage their customers, chief executive officers are finally looking more and more at how social networking tools can extend their brands, create corporate cultures based on listening and learning, and establish their own leadership profiles.”

Si la empresa lo tiene tan claro, ¿por qué a la política le cuesta tanto darse cuenta?

Sí, los presidentes, alcaldes, ministros, concejales, consejeros y candidatos deben usar las redes. Sí, deben escuchar lo que la gente dice. En un mundo de lógica 1.0 -aunque no me gusta usar este tipo de conceptos- era relativamente fácil justificar el distanciamiento entre el líder y la sociedad. Hoy, la existencia de estos medios de comunicación hace muy difícil justificar que un liderazgo político no deba sostenerse en la participación activa en la conversación. Quizás debamos prestar más atención a este punto.

Si una empresa escucha activamente a sus clientes, ¿por qué no debería hacerlo un partido o un gobierno? El mercado empuja a las compañías a competir por la fidelidad del consumidor día a día. En la política, con enarbolar las banderas cada cuatro años, bastaba. Hasta hoy. El mundo online es un arma de doble filo: los ciudadanos y ciudadanas estamos más informados que nunca de la actividad de nuestros políticos. De sus votos. De sus acciones. De sus políticas. El ciudadano cada día adopta una actitud más parecida a sus opciones de compra: testea, prueba y si no le convence cambia. O cambia radicalmente sus hábitos de consumo y se pasa a la frutería ecológica o se hace vegetariano. Y en política, se pasa a la abstención.

Quizás una de las explicaciones a este distanciamiento sea la desigual interpretación del mundo que compartimos. Hasta ahora, desde la política nos habían dado las claves para interpretar el debate. Hoy, las ponemos nosotros y la política no nos sigue. Por eso entendemos la soledad de los políticos que se aventuran en estos mundos. Y por eso, estos líderes entienden a quienes escuchan. Han salido de las sedes del partido y de las arenas políticas, y eso se nota.

Que valga, pues, la metáfora: sí, los presidentes, alcaldes, ministros, concejales, consejeros y candidatos deben usar las redes.

Si te ha interesado este artículo, también te interesará “Dirigentes conectados en redes” de Joseph S. Nye

5 Mar

La censura no es 2.0

Hace algunas semanas os informé que la diputada de IU en la Asamblea de Madrid, Reyes Montiel, había abierto una cuenta en Twitter para informarnos del desarrollo de la Comisión de Investigación sobre la red de espionaje en la Comunidad. Con 328 seguidores ha demostrado el interés que nos suscita un tema de vital importancia para nuestra democracia.

Ayer supimos que la presidencia de la Comisión le había prohíbido el uso de esta herramienta pese a no haber una base legal en el reglamento de la cámara para hacerlo. Este hecho sin precedentes pone de relieve la importancia creciente de la red, la comunicación online, en definitiva, internet; en nuestra vida diaria. También en la política.

Los mensajes de apoyo a la diputada y de estupefacción por la decisión no se han hecho esperar. Hora tras hora són más los tweets sobre el tema. Y seguirán creciendo.

Mañana podréis leer en este blog por qué la Asamblea de Madrid, pero en general la política offline, tiene miedo a este tipo de herramientas.

28 Feb

Reflexiones en jornada de reflexión

En Euskadi se respira un ambiente de campaña atípica, alejada de una conflictividad excesiva. Se compara, incluso, con las elecciones gallegas y se afirma que el enfrentamiento en la tierra celta ha sido incluso mayor. En todo caso, en medio de la jornada de reflexión, Euskadi se despierta con sol y con la sensación de que mañana será una jornada histórica.

Quizás porque la respuesta a una serie de interrogantes llegará mañana, hoy es un día especial. El día de reflexión, con las limitaciones de información y comunicación que conocéis, es una jornada diferente. El candidato o candidata suele descansar y reposar, mientras los grupos clave de estas elecciones (los indecisos y los que aún no saben si se acercarán mañana a las urnas) reflexionan o aprovechan el silencio oficial por sólo escuchar el ruido mediático. Pero la reflexión en torno a las jornadas de reflexión -valga la redundancia- la dejaremos para otro post.

En todo caso, las dos campañas electorales han llegado a su fin. Y su desarrollo esconde momentos, imágenes, ideas y reflexiones importantes que resumo en 4:

Partidos: por primera vez, la izquierda abertzale cercana a ETA no participa en estas elecciones. Su nicho de votos es un terreno de disputa y será clave para ver cómo se mueve la representatividad. Pero además, es interesante observar la conducta de los partidos que han formado coalición de gobierno en la última legislatura. La agresividad de BNG respecto al PSdG y viceversa, es un hecho inusitado y que se escapa de la explicación típica del comportamiento de los partidos en coalición cuando se llega a las elecciones. Y para muestra, la foto de Quintana en el yate. Pero también del tripartito vasco en el mismo debate de EiTB. Sin lugar a dudas, dos sistemas de partidos bien diferentes que han desplegado sus diferencias y lo hemos podido ver todos.

Cerdos y trekkies: Compartimos fila con Erkoreka en el acto de Politika 2.0 en Bilbao, en la sede de EiTB, la persona que afirmó que se vería antes un cerdo volante que Patxi López de lehendakari. Pues bien, la reacción del PSE, lejos de la crispación típica en Euskadi fue en forma de promocionar estos cerdos voladores. Las redes sociales se llenarán de cerdos voladores, que incluso hicieron acto de presencia en los actos de campaña. Pero el humor o la diferencia también llegó a las filas del PNV, todos recordaremos durante mucho tiempo el acto del lehendakari Ibarretxe rodeado de fanáticos de Star Trek disfrazados y dirigiendo mensajes políticos con el marco conceptual de la serie. Nuevos formatos experimentados y con éxito.

Participación: el éxito de la estrategia 2.0 del PSE ha puesto de manifiesto la necesidad de los ciudadanos de mantener un diálogo más directo con los candidatos. Y Patxi López lo ha demostrado. Los partidos sólo tienen una opción: apostar o apostar. Incluso en contextos adversos para la participación, como es Euskadi, muestran esta necesidad.

Protección: la protección dada por los dos líderes de los partidos mayoritarios nacionales a sus candidatos ha sido más que evidente. Todo ello con un contexto metapolitico complejo, con la crisis económica y la corrupción en el PP como marcos. Zapatero y Rajoy han entendido que se juegan mucho en estas elecciones. Zapatero, mantener Galicia y ganar Euskadi, manteniendo bajo control las tres nacionalidades históricas. Rajoy, recuperar Galicia y alargar su supervivencia política un tiempo.

16 Ene

Internet y política 2.0

En los últimos meses he tenido oportunidad de hablar con mucha gente, de edades, sectores, profesiones y partidos muy distintos; sobre el uso de las nuevas tecnologías y la comunicación. Las reacciones pasan desde los convencidos, a los ignorantes, los incrédulos y, por qué no decirlo, los reticentes a ver cómo las cosas cambian.

Desde septiembre de 2007, cuando terminé mi estudio sobre el uso de internet en la política española y catalana (que os podéis descargar aquí) hasta hoy, las cosas han cambiado. Sobre todo en el uso por parte de partidos y políticos de estas herramientas, aunque las reacciones hayan cambiado muy poco. No obstante, poco a poco, las percepciones se van modulando.

La campaña electoral estadounidense ha tenido mucho que ver con el movimiento, muchas veces táctico, de la clase política en nuestro país. Y seguirá jugando un papel esencial. Tal y como señalaba Ravi Singh, uno de sus asesores, en el Seminario de MAS Consulting el pasado mes de noviembre, el uso de Internet en la política no tiene marcha atrás.

Es evidente que a los más convencidos en sus capacidades, entre los que me incluyo, nos gustaría ver una mayor actividad de nuestros líderes en la red. Nos gustaría ver como el presidente Zapatero nos habla y nos escucha desde internet. Lo mismo con el presidente Montilla. Nos gusta la presencia de Benach, o compartir debates parlamentarios con Carles Puigdemont, José Antonio Donaire o Montserrat Capdevila.

Nos gusta ver cómo los militantes son activos en sus congresos. Nos gusta poder participar en sus actos como invitados. Nos gustan los vínculos políticos que se establecen y nos gusta tener una comunicación directa.

Por ello, la política sólo puede hacer una cosa: abrazar este mundo comunicativo.

Pero por la misma regla, no nos gusta que nos tomen el pelo. Nos faltan al respeto cuando se utilizan bloques sólo durante los quince días de campaña. O cuando un político que se abre la esfera, no responde. No, no nos gusta.

No obstante, la situación es la que es. En la vieja Europa, y en especial en la piel de toro, nos hemos dado cuenta que la acción política en Internet funciona, sirve para algo. Tenemos dos oportunidades de oro para verlo en las elecciones gallegas y vascas del próximo mes de marzo. También veremos qué pasa con las elecciones europeas de junio.

La situación hoy tiene dos ejemplos claves. Jueves 15 de enero. El Mundo da la portada a una noticia que tiene la comunicación política en su punto de mira. Bueno, en realidad tiene en punto de mira a Rajoy y su vulnerabilidad, pero lo que más importa es que el segundo diario en difusión en España y uno de los más visitados en la red, abre con un rotundo “Rajoy reúne un grupo asesor para mejorar su imagen pública “. El candidato popular ha decidido, al margen de los canales oficiales del partido y con una reunión informal sin su principal asesor de comunicación, pedir ayuda para hacer una comunicación más directa con las nuevas tecnologías.

De hecho, ya han presentado la web “Queremos“, que busca la participación de los jóvenes usuarios de internet. Y los próximos 24 y 25 de enero, están moviendo una quedada a través de Facebook, en el marco del primer Foro Abierto del partido.

Estos aires de cambio también llegan a Moncloa. Encuentro muy interesante la web del Plan E que ha presentado el ejecutivo. Interesante sobre todo por las carencias que tiene, es decir, va vestida con un vídeo del presidente, pero no deja de ser una web estática donde el ciudadano no puede ser escuchado.

Todo lo contrario de la última iniciativa del equipo Obama. Si el presidente-electo ya rompió moldes al afirmar que haría un video semanal en YouTube, cambiando la tradición del discurso radiado del Presidente, el equipo de transición informó esta semana de la creación de un nuevo mecanismo de comunicación entre la ciudadanía y el presidente.

Con un claro mail titulado “Give your ideas directly to the President”, han creado el llamado “Citizen’s Briefing Book“, un espacio donde los usuarios, registrados, pueden aportar ideas, comentarlas y votarlas. Las más votadas, serán presentadas al Presidente. Toda una novedad, mucho más directa que -me viene a la cabeza- las iniciativas legislativas populares -aunque con menos protección jurídica-, más fácil, más interactiva y más comprensible.

Tendremos que prestar especial atención a la experiencia Obama, porque tiene todos los números de convertirse en el primer presidente que tendrá internet como una herramienta de trabajo real y no como un compromiso; traspasando el propio eje de campaña electoral con el medio. Sarkozy puso un espía en la red, pero Obama pone la red a trabajar. 

Se reconoce la resistencia al cambio a simple vista. El pasado martes tuvo lugar un acto muy interesante en Convergència. Una mesa redonda sobre política y las herramientas 2.0, con tres ponentes de excepción: Antoni Gutiérrez-Rubí, Toni Aira y Jordi Segarra. El acto, organizado por la sectorial de nuevas tecnologías, apuntó a todas estas cuestiones. Las personas que organizaron el acto, como Roc Fernàndez o Marc Pallarès saben muy bien de qué se trata … pero entre el público aún existían preguntas que ponían el freno o quitaban importancia al medio. Normal, pasa en cada casa. Pero estoy convencido de que en un período más corto que largo, estas reacciones habrán dejado paso a otras: ¿cómo profundizar en el medio?. Tiempo al tiempo.

10 Dic

Cuando Facebook es la amenaza

¿Una campaña sin errores? ¿La intimidad en Facebook? Hacerse fotos con una Hillary de mentira? Hoy publico este artículo en  La Vanguardia.

Cuando Facebook es la amenaza

Los errores en una campaña electoral son fatales, por muy nimios que nos puedan parecer. Pero tienen esa característica, pueden arrebatar un triunfo electoral de la noche a la mañana. La historia nos ha dejado ejemplos muy válidos, desde el tenso cruce de acusaciones de Ségolène Royal con Sarkozy en el debate televisado de las elecciones de 2007 a la decisión de John McCain de suspender su campaña para hacer frente a la crisis horas antes del primer debate electoral.

Una cosa está clara: los errores se pagan. De alguna u otra manera, pero se pagan. De algún modo Bono rendirá cuentas por su improperio a su propia bancada de diputados a raíz de la santa polémica sobre la placa. También lo hará Rajoy por su “coñazo” de desfile -aunque en esa ocasión, bastante tuvo con aguantar el tipo en pleno desfile-. Y así podríamos seguir hasta el albor de los tiempos.

Barack Obama, más que llevar una campaña excesivamente buena, fuera de lo común o con una estrategia oportuna, ha destacado por hacer de su campaña un remanso de paz. Al menos en lo que a errores se refiere. Ya hemos visto como McCain protagonizó algunos errores (y otros corrieron a cuenta de Palin) que tocaron su campaña, pero recuerden que Hillary, su gran rival en las primarias, también cometió algunos en momentos decisivos de la encarnizada lucha por la nominación.

Precisamente, el primer gran error de la administración en ciernes de Obama viene protagonizado por una pieza importante de su equipo y tiene, en cierto modo, a Hillary como protagonista. El speechwriter del presidente-electo, el joven Jon Favreau, tenía un par de fotos comprometedoras en su perfil de Facebook. Al anunciarse su nombramiento como Director de Discursos del Presidente, procedió a borrarlas, pero se mantuvieron en línea el tiempo suficiente como para que la foto haya dado ya la vuelta al mundo.

Favreau aparecía en una fiesta reciente bailando con una reproducción de Clinton a tamaño real, y en otra imagen le tocaba ostentosamente un seno a la senadora y futura Secretaria de Estado; mientras un amigo saciaba la sed de la misma con su cerveza.

A parte de las oportunas disculpas a la senadora y a su equipo, la polémica nos muestra que en esta época que nos ha tocado vivir los gazapos y demás vendrán cada vez más por la red. Muestran la necesidad de nuestros políticos de ser su personaje las 24 horas del día. Con lo que hoy más que nunca la receta para ellos y ellas será: sed auténticos.

Facebook y otras redes sociales abren un frente en nuestra intimidad. Nos hacen más vulnerables, siempre y cuando entendamos los riesgos que corremos y pongamos la suficiente cautela. Favreau, por su posición en el gabinete, debería haberse mostrado más sensible a lo que una foto como esa podía generar.

Favreau recibió por parte del portavoz de Clinton una curiosa reprimenda: afirmó que la senadora está revisando su solicitud, visto el repentino interés del speechwriter en el Departamento de Estado… Más allá de las bromas (o lo que es lo mismo, recurrir al humor para clavar un puñal político), Favreau se enfrenta ahora a uno de los mayores retos de su vida profesional: el discurso de inauguración de Barack Obama.

Los discursos de los presidentes americanos en la toma de posesión tienen un enorme peso político. En primer lugar porque, como pasa en nuestros sistemas parlamentarios, contiene las principales líneas políticas que el ejecutivo seguirá durante los próximos 4 años. Lo que diferencia enormemente a los discursos en ese país y en el nuestro, es la capacidad de inspiración y guía para el país entero.

Es precisamente con motivo de la investidura que el país escucha con atención lo que su nuevo líder tiene que decir. Marca las líneas estratégicas, el objetivo. Marca el destino de una nación. Y eso, si va acompañado de un buen discurso y una buena oratoria, puede tener efectos muy buenos para la sociedad.

Sabemos que Obama es un maestro en el arte de los discursos. También sabemos que la pluma de Favreau, que trabaja con Obama desde la convención de 2004 en que se conocieron para preparar el famoso discurso del entonces candidato a senador, es una de las mejores plumas que actualmente escriben discursos políticos. Las expectativas del discurso del próximo 20 de enero son, pues, elevadas.

Si no aparecen más fotos de Favreau bailando con Hillary, Palin o Bill Richardson, el poeta al servicio del presidente podrá dar lo mejor de sí en una alocución seguida de desfiles y bailes que será recordada. Será recordada por lo crucial del momento, de un histórico presidente y de un líder excepcional.  No lo será por unas fotos con cartones, por muy embarazoso que  haya sido el momento.