Chistes para ganar una guerra

A principios de la década de los ochenta, la Guerra Fría estaba a punto de llegar a su fin. Muchos piensan que fue el colapso de la economía soviética o la insostenible carrera armamentística a la que se vio empujada la Unión Soviética por iniciativas como la Guerra de las Galaxias. Lo piensan y tienen razón. Pero desde el mundo de la comunicación, se dio una estocada mortal. Un golpe que vino en forma de chiste.

Seguramente, para estrategas como Clausewitz no entraría en su abanico de posibilidades la opción de ganar una guerra a través del humor. Si la mejor defensa, para Clausewitz, es la propia defensa, el humor más que defensivo puede ser una afilada herramienta. Como se suele decir, la mejor defensa, el ataque.

Ronald Reagan se aplicó la lección. Mientras ordenaba aumentar el gasto militar y acercaba posiciones con los aires de reforma de la Perestroika de Gorbachov, no dudaba en usar chistes sobre las condiciones de vida al este del Telón de Acero. Con ironía y sarcasmo desarmaba al que, años atrás, generaba miedo en una generación entera de norteamericanos que temían terminar sus días bajo una mesa de colegio mientras esperaban la explosión de la bomba nuclear.

El humor es una potente herramienta de comunicación. Pero debemos saber cuando usarlo. Para ello, Reagan supo tomarle el pulso al momento histórico que estaba viviendo. O sea, no es lo mismo recurrir al sarcasmo cuando se cree estar en superioridad con el enemigo y entendiendo que la opinión pública puede entender el recurso al humor, a hacerlo en momentos más débiles. Por ejemplo, con los #AguirreFacts o si ahora, con la que está cayendo, a Rajoy le diera por contar chistes del tipo “Un español, un griego y un alemán se van de cañas. ¿Quién paga?”

Los últimos años del comunismo recibieron del bando opuesto la burla y la carcajada. Los chistes de su comandante en jefe se hicieron famosos y su enorme carisma generó una idea imbatible en la mente de los americanos: el enemigo ya no era tal. Los años posteriores a la caída del Muro hicieron lo suyo para ello pero, ¿cuanta responsabilidad tienen los chistes de Reagan en hacer que el miedo se disolviera como un azucarillo en un café?

Comments
2 comentarios to “Chistes para ganar una guerra”
Trackbacks
Check out what others are saying...
  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: A principios de la década de los ochenta, la Guerra Fría estaba a punto de llegar a su fin. Muchos piensan que fue el colapso de la economía soviética o la insostenible carrera armamentística a la que se vio empujada la Unión…..

  2. [...] This post was mentioned on Twitter by Albert Medrán, Albert Medrán. Albert Medrán said: Chistes para ganar una guerra http://ow.ly/1MVDy + http://ow.ly/1MVDD [...]



Leave A Comment

Sobre este blog

/ Blog de Albert Medrán
// Cambiando el mundo en Change.org
/// Director de comunicación
//// Mejor blog de actualidad "Premis Blocs Catalunya 2008"