Al Smith Dinner, la última cita de Hillary y Trump

Esta noche Hillary Clinton y Donald Trump se verán las caras por última vez. Es más, estarán sentados en la misma mesa. Hoy es el tercer jueves de octubre y la Alfred E. Smith Memorial Foundation celebra su cena anual para conseguir fondos para su organización. Una cena que en año electoral pasa a ser una cita política más. Este año, además, es la última cita entre los candidatos.

Al Smith fue gobernador de Nueva York y el primer candidato católico a la presidencia de los Estados Unidos. Su fundación ayuda a organizaciones caritativas católicas. Desde 1945, un año después de su muerte, se celebra una cena anual para recaudar fondos para esas organizaciones. Una cena que reúne a lo más granado de la sociedad neoyorquina y que organiza el arzobispado de la ciudad.

Casi todos los presidentes de Estados Unidos de los últimos setenta años han pasado por la cena. Solo dos presidentes no han hablado nunca: Harry S. Truman y Bill Clinton. Y casi todos los candidatos a la presidencia en año electoral han pasado por la cena, salvo Clinton y Dole en 1996, George W. Bush y Kerry en 2004 y Walter Mondale en 1984. En 1996 y 2004 la organización no invitó a los candidatos por desavenencias y el candidato demócrata en 1984 decidió saltarse la cita por las fricciones con la iglesia católica a cuenta de la posición de su partido sobre el aborto. Esa tensión con el partido demócrata ha sido una constante desde los años ochenta.

En la cena, los candidatos hacen un discurso, generalmente en clave de humor. Más parecido a un roast, el tipo de discurso parecido al brindis en el que se ataca a otra persona en clave de humor. Por lo que podemos esperar ver a Trump criticar a Hillary. Y Hillary hacer lo propio con Trump. Hoy más que nunca el morbo está servido.

La cena llega justo después del debate presidencial de ayer. El último cara a cara entre los candidatos, por lo que esta es la última cita entre los dos hasta el día de las elecciones. La expectación por lo que pueda ocurrir esta noche es máxima.

Pd: nota para fans de “El Ala Oeste de la Casa Blanca”. Esta es la cena en la que Santos y Vinick se encuentran y en la cocina deciden debatir el domingo siguiente.

 

Actualización

Estos son los vídeos con los discursos de los dos candidatos:

Los debates los gana ella. Clinton 3 – Trump 0.

Hay algo perturbador en la estrategia de debates de Donald Trump. Perdió el primero y tuvo oportunidad de enmendar en el segundo. Quemó la bala. Se defendió y no murió, pero no renació como necesitaba. Tenía una tercera oportunidad. Y la volvió a perder. Más tierra quemada. Más huida hacia adelante. Sólo los que compran oportunidades pueden malgastarlas tan fácilmente. Ni queriendo se pierden tres debates. De esta manera.

Chris Wallace ha conseguido que los dos candidatos debatan. Que ya es mucho en esta campaña que bate récords de infamia en el campo republicano. Cada día llega una sorpresa más. Y el tercer debate no ha sido la excepción. Trump se ha negado a afirmar que respetará el resultado electoral. 240 años de democracia americana le contemplan. Y el peso de la historia no es nada para él. Algo insólito y preocupante.

Clinton gana su tercer debate. La primera mujer en llegar a una campaña presidencial por alguno de los grandes partidos. La primera mujer en llegar a unos debates presidenciales. La primera mujer en ganar los tres debates. Clinton hace historia. Sigue haciendo historia.

Este debate solo viene a consolidar la tendencia que arrastra la campaña desde el primer debate. ¿Pueden ser los debates de esta campaña, especialmente el primer debate, los que más han influido desde 1960? El ocho de noviembre lo veremos. Porque esto es una alerta a navegantes: ¿puede haber aún sorpresa con unos debates y encuestas tan contundentes? ¿Por qué Trump decide tirarlo todo por la borda al negarse a aceptar las normas del juego, lo que han aceptado todos los candidatos presidenciales?