A Obama le quedan dos telediarios

A Obama le quedan dos telediarios

Bueno, más que dos telediarios, a Obama le quedan dos discursos del estado de la Unión. Esta noche el presidente se dirigirá a las cámaras y a la nación en el discurso anual en el que da cuenta del estado del país y marca las líneas de actuación de su gobierno. Y al contrario de lo que ocurre en España con el debate sobre el estado de la nación, esto es todo un evento. Político y mediático. Te voy a contar algo más por si esta noche no te vas a dormir para verlo.

Este discurso ocurre porque la constitución americana lo especifica. Bueno, en realidad lo que dice el artículo segundo de la carta magna es que el presidente dará información al Congreso del estado de la Unión. Y de hecho, muchos presidentes lo que hacían era remitir un discurso escrito, pero no iban al Congreso. Desde Wilson, los presidentes han ido por lo menos una vez al Congreso a dar ese discurso. Menos Hoover. Siempre hay una excepción. De hecho, los primeros presidentes preferían enviar el discurso a hacerlo en las cámaras porque era muy monárquico. La presidencia americana en el siglo XIX es maravillosa.

He shall from time to time give to Congress information of the State of the Union and recommend to their Consideration such measures as he shall judge necessary and expedient.
—Article II, Section 3 of the U.S. Constitution

¿Y siempre es en estas fechas? No siempre. Casi siempre es en las primeras semanas del año. Obama los ha hecho todos en enero menos uno en febrero, en 2013, porque ese año fue investido presidente por segunda vez el 21 de enero. Y no lo hizo en 2009 justo al llegar al cargo, aunque sí fue al Congreso para dirigirse a él.

Suele ser un buen discurso, importantísimo para la vida y el impulso político del presidente. Los medios de comunicación dedican programas en directo y, a diferencia del pseudo-equivalente español, es en prime time televisivo. Unos 33 millones de espectadores lo verán solo en Estados Unidos. Todo cuenta, todo es importante y los comentaristas políticos se fijan hasta en el último detalle.

Si lo ves esta noche fíjate: los aplausos cuentan. De hecho, se cuentan hasta los minutos de aplausos que recibe el presidente. Cuenta las historias que relata el presidente. Las personas a las que menciona. Los invitados que están en la Cámara de Representantes, quién se siente junto a quién… todo.

Quiero hablarte un poco más del protocolo, porque me parece fascinante. El Congreso invita al presidente a dirigirse a las cámaras. La separación de poderes, aunque formal, ante todo.

Primero llegan los miembros del Congreso. Sobre las 20:30h los miembros de la cámara baja, la Cámara de Representantes, están ya en la sala. El speaker, o sea, el presidente de la cámara, anuncia entonces la llegada del vicepresidente y de los senadores. Todo el Congreso está ya reunido. El vicepresidente es el “presidente” del Senado, por ello esta noche los verás justo detrás de Obama en la tribuna.

El speaker anuncia la llegada de otros cuerpos del Estado, como los miembros del Tribunal Supremo, los Jefes del Estado Mayor o los propios miembros del gobierno, el gabinete.

Falta lo más importante: el presidente. Pasadas las 9, la Cámara se preparar para la llegada. Verás que siempre hay un señor que grita la llegada del presidente. Ese es lo que llaman el “Sergeant at Arms” de la Cámara. La verdad es que no sé encontrar una traducción para ese cargo, pero se encarga, entre otras cosas, del protocolo.

Esta figura encabeza la comitiva del presidente, formada además por miembros del Congreso encargados de recibir al presidente. Y el propio presidente, claro. Cuando todo está listo, el speaker de la Cámara llama al orden y entonces escuchamos a auténtica voz en grito: “Mister/Madam Speaker, the President of the United States!”

El presidente es recibido por aplausos y tiene que cruzar un pasillo que se hace eterno. El presidente saluda a los congresistas que están ahí y mientras se acerca a la tribuna de oradores, al resto de cargos presentes.

Justo al llegar a la tribuna de oradores y estar preparado para empezar, el speaker lo anuncia oficialmente: “Members of Congress, I have the high privilege and the distinct honor of presenting to you the President of the United States.” Más aplausos.

Entonces, el presidente entregará dos copias, una a cada cámara, del discurso que están en dos sobres. Y a partir de ahí, empieza el mensaje.

Eso sí, no todo el gobierno está en el Congreso. Si ocurriera una desgracia, podrían desaparecer de un plumazo el presidente, el vicepresidente y el speaker de la Cámara. Estas tres figuras son los tres primeros puestos de la línea de sucesión. Por ello, en otro lugar hay un miembro del gobierno que tomaría el mando del país si eso ocurriera. Seguro que recordáis esta escena de The West Wing:

Como véis, todo es espectáculo. Y desde luego, algo más interesante que nuestros debates parlamentarios. Si os animáis, esta madrugada os espera el presidente.

Albert Medrán

administrator

El blog de comunicación de Albert Medrán

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *